Cannes 2013 | 'Only God Forgives' y el exceso de violencia
En 2011, Nicolas Winding Refn entraba en el Olímpo de los dioses del cine internacional tras el estreno de ‘Drive’ en el Festival de Cine de Cannes, donde recibió el premio a la Mejor Dirección. Su dominio del lenguaje cinematográfico más puro y su elegante estilo a la hora de rodar escenas de acción y violencia, consiguieron que la película tuviera una larga vida en cines de todo el mundo y recibiera el respaldo de público y crítica casi unánimamente –yo me excluyo, la historia de aquel conductor sin nombre no me conmovió en absoluto–. Ahora, vuelve a la Sección Oficial del Festival de Cannes con ‘Only God Forgives’, un proyecto mucho más ambicioso y en el que repite con Ryan Gosling como protagonista. La película ha sido una de las grandes decepciones del festival y no nos extraña.
Era normal que hubieran muchas expectativas puestas en la nueva cinta de Winding Refn, que no ha dejado de ‘abrirnos el apetito’ con suculentas imágenes, tráilers y pósters, pero lo cierto es que ‘Only God Forgives’ no cumple con las expectativas y esta historia de venganza y violencia ambientada en Tailandia vale únicamente la pena por su apabullante propuesta visual.
Versión móvil