Enfermedades mentales en el cine (II): distintos tipos de amnesia

Beatriz Maldivia 13 de septiembre de 2006 16 comentarios

memento amnesia guy pierce

Hace poco publiqué en Blogdecine un artículo que intentaba diferenciar la esquizofrenia del trastorno de personalidad múltiple y decidir qué films trataban cada uno de los dos desórdenes. De nuevo según el libro ‘Imágenes de la locura: la psicología en el cine’, de Beatriz Vera Poseck, me parece interesante distinguir ahora los tipos de amnesia que existen, que se diferencian principalmente por sus causas, y también tratar de esclarecer los errores que se cometen en muchas películas al tocar estos problemas.

La amnesia orgánica se produce por intoxicaciones o deficiencias que afecten al cerebro o tras sufrir un traumatismo craneal, por ejemplo, durante un accidente o una agresión. Implica necesariamente un daño físico del cerebro. La amnesia disociativa puede darse también tras un accidente o un ataque, pero es únicamente psicológica. El cerebro no ha sufrido daños físicos, pero la mente del individuo “elige” prescindir de una parte de sus recuerdos, pues le resultan traumáticos o dolorosos.

El error en el cine suele darse al plantear en sus personajes amnesias orgánicas, es decir, causadas por problemas físicos, pero dotarlos de síntomas que sólo son propios de las amnesias disociativas o psicológicas. Las amnesias orgánicas casi nunca conllevan una pérdida de la identidad, así que los pacientes siguen sabiendo cómo se llaman, quiénes son y dónde viven. En la amnesia disociativa, esto puede ocurrir en raras ocasiones. El cine casi siempre muestra casos en los que se da la pérdida de identidad y su falta de rigor está en asociarlos con la amnesia orgánica.

También es un error mostrar una amnesia orgánica sin presentar un síntoma común a todas ellas: la amnesia anterógrada. Ésta consiste en la incapacidad para aprender y fijar cosas nuevas, para retener recuerdos que se acaban de producir, que se están produciendo en ese momento, como lo que le ocurre a Dory, de ‘Buscando a Nemo’ (la memoria de todos los peces es así) o a Guy Pearce en ‘Memento’. Lo que muestra siempre el cine es la memoria retrógrada, la que se refiere a hechos del pasado, que también se produce en los casos de golpes y lesiones físicas del cerebro, por lo tanto, en este aspecto reflejan bien el trastorno, pero olvidan que necesariamente debería ir asociada a la amnesia anterógrada.

The_Long_Kiss_Goodnight_04.jpg En casos de amnesias retrógradas, ya sean orgánicas o disociativas, la memoria semántica y la de procedimientos no se pierden. Se olvidan recuerdos autobiográficos, pero nunca las habilidades que sabemos desempeñar mecánicamente. Así que un paciente con amnesia siempre sabrá hablar. Las aptitudes y los conocimientos se almacenan de forma diferente que los recuerdos, por eso no se pierden. Esto queda muy bien ejemplificado en ‘Memoria letal’ (‘Long Kiss Goodnight’, 1996), de Renny Harlin, pues el momento en que la protagonista (Geena Davis) sospecha que es otra persona es cuando descubre que puede manejar el cuchillo con una maestría que sorprende a propios y extraños.

En la amnesia orgánica retrógrada, como hemos señalado, se olvidan recuerdos autobiográficos, que pueden remontarse pocos o muchos años, pero es muy raro que se pierdan todos los recuerdos biográficos, incluidos los de la niñez. Se suele olvidar hasta un momento X, por ejemplo, hasta los 20 años. La cantidad de recuerdos olvidados dependerá de la gravedad del traumatismo, pero, repetimos, nunca llegará a ser tan grave como para olvidar quiénes somos, a pesar de lo que muestran muchos films. En la disociativa, sí que podrían llegar a perderse todos los recuerdos y con ellos, la identidad.

greatdictatorJAP.jpg Tras un traumatismo se puede producir una amnesia postraumática, que llega a curarse al cabo de un tiempo, o un síndrome amnésico, que es crónico. En este último caso la amnesia anterógrada es el síntoma principal. Dentro del síndrome amnésico, hay un trastorno muy extremo y poco común que se llama Síndrome de Korsakoff y que se produce por una lesión irreversible en el cerebro provocada por falta de una vitamina y alcoholismo. En el Korsakoff se puede dar amnesia retrógrada, por lo que los pacientes viven como en el pasado, creen que están en el año, digamos 1980, y si se miran al espejo y si se ven viejos, sufren un shock, al igual que pueden no reconocer a personas que conocían desde hace años. Pero principalmente se sufre anmesia anterógrada, por lo que no retendrán ninguna información nueva.

A este síndrome se acercan pocas películas, aunque está bien retratado en ‘Sé quién eres’ (1999), de Patricia Ferreira. ‘50 primeras citas’ (2004), de Peter Segal, inventa una forma inexistente de Korsakoff. ‘Memento’ (2000), de Christopher Nolan, podría ser un caso de Korsakoff, salvo porque el paciente es consciente de su problema y toma medidas para sobrellevarlo, lo que es impensable en este síndrome.

TheManWithoutAPast.jpg Algunos de los títulos que analiza la autora dentro de la amnesia orgánica son ‘El gran dictador’ (1940), de Charles Chaplin; ‘El jardín de las delicias’ (1970), de Carlos Saura; ‘Memento’ (2000), de Christopher Nolan; ‘The Majestic’ (2001), de Frank Darabont, y ‘Un hombre sin pasado’ (2002), de Aki Kaurismäki (en la fotografía).

La amnesia disociativa, es decir, la que no se debe a ningún golpe ni lesión física en el cerebro, es la que solemos asociar a las “lagunas de memoria”. Puede ser de diferentes tipos: localizada, que es la que se refiere a un momento concreto en el tiempo y es la más común; selectiva, en la que se pierden algunos recuerdos de un tiempo determinado, pero no otros; sistematizada, que habla de la pérdida de un tipo específico de recuerdos, por ejemplo, los relacionados con el trabajo, y generalizada, que es la que conlleva la pérdida de todos los recuerdos, incluida la niñez, y por tanto de la identidad y que, como ya hemos dicho, se trata muy a menudo en el cine a pesar de ser poco frecuente. Existen poquísimos casos de amnesia continua en la amnesia disociativa y serían los únicos que padecerían amnesia anterógrada en el caso de los trastornos exclusivamente psicológicos, cosa que sí es común en los físicos.

Se llama fuga disociativa a la aparición de esta amnesia psicológica durante episodios finitos de tiempo. En estos casos, sí que es frecuente la pérdida de la identidad.

En el capítulo de amnesia disociativa y fuga disociativa, Vera Poseck incluye, entre otras, las películas ‘Recuerda’ (1945), de Alfred Hitchcock; ‘De repente el último verano’ (1959), de Joseph L. Mankievicz, ‘El mensajero del miedo’ (‘The Manchurian Candidate’), de John Frankenheimer en 1962 y de Jonathan Demme en 2004; ‘La noche de los cristales rotos’ (1991), de Wolfgang Petersen; ‘Morir todavía’ (1991), de Kenneth Branagh, y ‘El maquinista’ (2004), de Brad Anderson, cuyo film anterior, ‘Session 9’ merecía ser estudiado en el apartado de trastorno de identidad disociativo.

En Blogdecine | Enfermedades mentales en el cine: esquizofrenia y TID (trastorno de identidad disociativo).

Comentarios

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    Hola. Memento es un peliculón. Interesante artículo. Muy ilustrativo.

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    Espectacular. Me encanta esta serie de posts...

    Un saludo!

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    Ante todo felicitarte por el blog y por tus comentarios. Me ha gustado mucho y me ha hecho pensar en muchas películas en las que ocurre lo que dices y tienes razón. También coincido en que Memento es una gran película. Saludos

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    tambien esta bien la de efecto mariposa

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    Gran post si señor! Va bien saber este tipo de cosas que autoentiendes o que ni si quieras dudas mientras estás viendo la película.

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    Interesasantisimo articulo, un poco largo, pero muy bueno.

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    Muy chulo el artículo. Hecho en falta que menciones "El Caso Bourne".

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    Muchas gracias.

    Bien, ya que lo decís, 'El efecto mariposa' (la de Ashton Kutcher, no la de Colomo) y 'El caso Bourne' también se corresponden. No había hablado de todas las películas que tratan amnesia para resumir. Pero ya que las mencionáis, profundizo un poco.

    ‘El caso Bourne’, que por algo en inglés se llama la identidad de Bourne, está basado en una novela que a su vez se inspira enel caso real de Ansel Bourne, un señor que tenía fuga disociativa. La novela en realidad no tiene nada que ver con este señor, que fue un reverendo en 1887, que desapareció de su casa y despertó 3 meses después sin saber dónde estaba. Le contaron que durante esos meses había respondido a otro nombre y había trabajado de forma normal en una tienda de ultramarinos, tanto que nadie había sospechado nada. Durante esos tres meses, no recordaba ser Bourne. Cuando recuperó la memoria, tampoco recordó haber sido el dependiente de ultramarinos hasta, que años más tarde y con ayuda de hipnosis, volvió a recordar lo que ocurrió en esos meses.

    'El efecto mariposa' tiene estas lagunas causadas por una amnesia disociativa, el chaval reprime los momentos traumáticos de forma muy evidente. Se trataría de amnesia localizada y selectiva. Lo mejor es que esta película, además, trata el tema de los viajes en el tiempo, que a lo mejor comento en otro artículo. Pues en los viajes en el tiempo, se pueden utilizar dos teorías: los universos consistentes, como 'El final de la cuenta atrás', 'Doce monos', 'El viaje alucinante de Bill y Ted', 'Terminator I y III' o 'Timeline'. La otra teoría es la del universo mutable o paralelo, como 'Regreso al futuro' (salvo por el guiño de la canción de Chuck Berry), 'El efecto mariposa', 'Terminator II' o 'Frequency'.

    La diferencia supongo que está clara, pero la explico, por si acaso: en el mutable, si tú viajas al pasado y cambias algo —aunque sea hacer aletear a una mariposa a un ritmo distin

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    Bpm, me ha encantado tu último post.

    Y me ha encantado que no creas en esa teoria, allí donde hay una creencia siempre habrá un debate interesante... mmm... porque si no crees en esa teoría, entonces no crees en el viaje en el tiempo...

    Te lo digo porque partiendo de la base de que le viaje en el tiempo sea posible, el universo es y debe ser necesariamente consistente e inmutable. De hecho, si en el futuro es posible el viaje en el tiempo, hemos estado constantemente a lo largo de nuestra historia en contacto con viajeros temporales.

    O bien asumes un hecho u otro, es decir, que no es posible el viaje en el tiempo.

    Y dicho viaje, teóricamente, también PODRÍA tener consecuencias nefastas, te remito a la pelicula "Millenium" de Chris Christoferson (si, el cantante country). El típico rollo de que si te encuentras a tí mismo el universo se destruiría, si cambias algo y tus padres mueren el universo tb se destruye, etc... todo es destrucción por doquier, es jodido esto del tiempo...

    En esa peli, aunque malilla (tiene unos añitos ya), planteaban una historia al menos original. Una sociedad en decadencia en el futuro se dedicaba a viajar al pasado y salvar a víctimas de accidentes aereos, parando el tiempo y poniendo maniquis (clones exactos) en su lugar, para afectar lo mínimo posible al "continuum" jeje... pero igualmente, sufrían unas "mareas" temporales de reajuste del carajo que de hecho casi los matan a todos... (los efectos se van incremetando en progresión geométrica, etc...)

    En fin, es fascinante el tema, sobre si el futuro es o no inmutable, vamos, si existe el Destino o bien la suerte, si sólo hay un futuro o varios alternativos... vaya, cuando inventemos la máquina nadie se subirá pq lo divertido, pensar en esas cosas, ya lo habremos hecho con creces jeje.

    Cuento de Asimov (que inmenso genio) resumida: Los rusos inventan la máquina del tiempo. Uno de ellos se percata del peligro par

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    Es verdad que no creo en los viajes al pasado, pero me parece impensable que alguien esté en una parte sin influir nada en lo que hay a su alrededor y lo de que todo sea un anillo en el que ya hayamos viajado al pasado desde siempre no me cabe en la cabeza por eso que he dicho de que alguien tiene que haber inventado y escrito las cosas antes, no vale con que yo viaje al pasado y le dé la idea a alguien. Creer en esa especie de "generación espontánea", para mí sería casi como creer en dios y, verás, pues no.

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    Ya que tratais el tema de los viajes en el tiempo me gustaría recomendaros que visiteis la web de la próxima película de Nacho Vigalondo (loscronocrimenes.com),cuya presentación sugiere que puede existir un tercer tipo de viaje (sobre el cual evidentemente tratará la película).Parece muy prometedora desde luego.

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    Sólo escribo para felicitar al autor del post. Y para animarlo a que nos ilustre más en ese sentido.

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    No me parece del todo acertado considerar la amnesia como representativa de la enfermedad mental, aunque tu artículo es muy interesante. Creo que hay filmes que profundizan mucho más en el tema desde "Lilith" de Robert Rossen a "Wilbur se quiere suicidar" pasando por "Un tranvia llamado deseo" o "Alguien voló sobre el nido del cuco".

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    Muchas gracias, Mario Alberto, pero el post está firmado y el nombre se nota que es de mujer. Pero, vamos, que me quedo con ese ánimo y escribiré más. Gracias, gracias de nuevo.

    Sí, Eduardo, lo de enfermedad mental lo utilicé porque ya había hecho otro con este título y quería continuar por ahí. No he hablado de todas las películas, como ya he dicho, para resumir. Claro que hay más ejemplos, muchísimos más. Los que citas, efectivamente, están en el libro. Gracias también a ti.

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    Todas estas enfermedades tienen algo de morboso e inquietante que si bien resulta interesante, me produce escalofríos por todo el cuerpo.

    La confusión que debe sentir esa gente en la realidad debe ser espantosa. Y que desgrciadamente, acaban en esto: http://www.quefuerte.com

    Esta es hasta ahora la página más escalofriante y morbosa que he visitado.

    Blog de cine, es en cambio, una de las más profesionales que he visto.

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    Hola, he llegado aquí buscando información sobre amnesia en relación a cine y quería agradecerte el post realizado. Estoy ideando una novela en la que un escritor tiene un traumatismo y pierde la memoria, no recuerda nada de su vida anterior al golpe. Lo que me interesa es el experimento de alguien que realiza una especie de investigación de sí mismo a través de los textos que escribió (y que no recuerda) así como de sus diarios literarios y personales. No creo que sea un error el tratamiento que en las peliculas o libros se hace de la amnesia, sino que se toma, partiendo de un hecho existente como la amnesia, aquella situación más interesante, la que nos hace cuestionarnos o asombrarnos más. Así me ha ocurrido a mí, que leyendo mis escritos a veces no me reconozco, no me parecen míos, y de ahí ha surgido esta idea. Utilizaré esa visión clásica de la amnesia, la más común y reproducida, aunque como ves, me estoy documentando al respecto. Si creo en cambio, aunque yo no vaya a hacerlo, que es interesante trabajar más desde el arte el tema de la amnesia anterógrada (Memento como caso paradigmático). Como sabés, lo que importa en cine o en literatura es la verosimilitud, no la verdad. Gracias por el texto.

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