'The Princess of Nebraska', el momento de tomar una decisión

Sasha (Ling Li) es una joven china que vive en Omaha, Nebraska, y viaja a San Francisco para abortar. Boshen (Brian Danforth) está enamorado del chico que dejó embarazada a la protagonista y le ofrece que tenga al bebé para que vivan todos como una familia. Sasha está indecisa. A lo largo de la película irá conociendo a distintas personas que le muestren los diversos derroteros que su vida puede tomar.
‘The Princess of Nebraska’, que llegará a nuestras pantallas mañana, día 20, es un film de Wayne Wang anterior a ‘Mil años de oración’, que no se ha podido estrenar en China porque, aparte del tema del aborto, toca la bisexualidad. En realidad, la escena de la bisexualidad que tanto ha dado que hablar no es más que un beso y unos jugueteos que difícilmente pueden escandalizar. ‘The Princess of Nebraska’ es una película muy sencilla, muy breve, centrada en un único hecho y que no tiene como atractivo ni el escándalo ni el posicionamiento social. Es un momento en la vida de una joven en el que tiene que tomar una decisión muy importante. Quien vaya a verla buscando lo escandaloso o las escenas tórridas, no va a encontrar nada de esto.

Empezaré diciendo lo de siempre, y que no me canso de repetir. La cinematografía oriental, al igual que muchas otras, es una gran desconocida en nuestro país. Dejando a un lado, los clásicos incontestables como Kurosawa, Ozu, Mizoguchi o Kobayashi, actualmente son pocos los directores que empiezan a tener un hueco en nuestro tiempo. Bong Joon-ho o Kim Ki-duk serían dos buenos ejemplos. Nombres que empiezan, al lado de otros, a ser conocidos y sobre todo recordados. La mayor parte de las películas procedentes de allá no conocen estrenos en nuestras salas, y sólo nos queda el dvd o la red (atacada mil veces por el sector, pero gracias a la cual hemos podido ver verdaderas joyas, tanto conocidas como desconocidas, que de otra forma sería imposible).




