Muere Jose Luis López Vázquez

Nos enterábamos hace pocas horas de que, alrededor de la una y media de la tarde, fallecía uno de los actores más importantes de la entera historia del cine español. Se despide así de nuestra cinematografía, dejándola un poco más huérfana, si cabe, después de la desaparición de Fernando Fernán Gómez, uno de los rostros con los que más hemos identificado una época y una manera de hacer películas en este país.
Tenía 87 años cuando fallecía, al parecer en su propia casa y rodeado de su familia y círculo más íntimo, dejando a sus espaldas un inmenso legado en teatro, cine y televisión, pues sus representaciones son incontables, sus películas son más de cien y sus apariciones televisivas numerosas y variadas. Un verdadero todoterreno, dueño de un talento inusitado para eso tan resbaladizo e incomprendido conocido como tragicomedia, que vendría a ser, quizás, aquello para lo que nació este madrileño de fisonomía tan castiza, el vecino de enfrente español.







Pablo Pineda es todo un fenómeno. Los directores de ‘Yo, también’ le deben la película. La idea surgió a partir de su figura: el primer europeo con síndrome de Down que ha obtenido un título universitario. Álvaro Pastor y Antonio Naharro decidieron escribir una historia de ficción que partiese de un personaje similar a él. Cuando se encontraron ante la necesidad de decidir quién haría el papel, se dieron cuenta de que nadie lo conseguiría como el propio Pablo. Aunque no hayan contado su historia, ‘Yo, también’ es Pablo Pineda.