feed

Críticas de películas

Críticas de películas, estrenos de cine, análisis de la cartelera y recomendaciones para ver. También clásicos en Críticas de películas

'Oro negro', el coraje del ser humano

5 comentarios

blackgoldf1.jpg

El director Jean-Jacques Annaud tuvo su momento de esplendor a raíz de su éxito por ‘En busca del fuego’ (‘La guerre du feu’, 1981), tras la cual vinieron las aún más exitosas ‘El nombre de la rosa’ (‘Der Name der Rose’, 1986) y ‘El oso’ (L´ours’, 1988). Films que mostraban a un director que sabía encontrar un equilibrio narrativo/estético realmente envidiable, tomando la sencillez como la mejor de las herramientas. Como muchos otros realizadores, enseguida sucumbió al esteticismo y sus films se volvieron estampas muy bonitas pero vacías de todo contenido. Con ‘Oro negro’ (‘Black Gold’, 2011), que ha pasado completamente desapercibida por las carteleras de nuestro país, parece regresar a cierto tipo de cine, podemos llamar clásico, con un punto de épica, en una de esas historias de las que ya no se cuentan.

Annaud intenta devolver al séptimo arte ese tipo de película que parece ya no interesan a nadie —quizá de ahí su poca repercusión en los cines, más sorprendente aún cuando viene de un director que vivió tiempos mejores, narrando historias que sí interesaban a las audiencias— en una película alejada de toda parafernalia visual, aunque no reniegue de las actuales técnicas digitales tan de moda. Con un ajustado presupuesto de 40 millones de dólares —cualquier otro director de mayor renombre hubiese necesitado mucho más— Annaud logra que ‘Oro negro’ luzca como una superproducción en toda regla, llena de extras, y en cuyas imáganes bucea el recuerdo de cierta cinta dirigida por el gran David Lean, salvando las distancias evidentemente.

Leer más

Anunciate aquí
Anunciate aquí

'Giallo', la decadencia de Dario Argento

25 comentarios

giallof1.jpg

Dario Argento fue durante los 70 el máximo representante del giallo, subgénero de misterio y terror, basado en novelas policiacas publicadas en los años 30 en Italia y cuyas portadas eran amarillas, que es lo que significa la palabra giallo. Los orígenes cinemtográficos podemos encontrarlos en el gran Mario Bava y su ‘La muchacha quesabía demasiado’ (‘La ragazza che sapeva troppo’, 1963). Luego directores como Lucio Fulci o Aldo Lado contribuyeron a fomentar el género. Incluso en los USA se hicieron eco de ello con la nada desdeñable ‘Black Christmas’ (id, Bob Clark, 1974), pero fue sobre todo Dario Argento quien le dio el espaldarazo definitivo al subgénero con films como ‘El pájaro de las plumas de cristal’ (‘L’uccello dalle piume di cristallo’, 1970), ‘El gato de las nueve colas’ (‘Il gatto a nove code’, 1971) o la que un servidor considera su mejor película, ‘Rojo oscuro’ (‘Profondo rosso’, 1975).

A finales de este año la editorial Cátedra publicará un libro como resultado de un ambicioso proyecto, un diccionario de directores, en el cual a un servidor le ha tocado hablar entre otros, de Dario Argento. Revisando su filmografía, me he encontrado con el típico dicho de que el tiempo no perdona, y es verdad en algunos casos. Ha supuesto para mí una grandísima decepción el comprobar como películas como la famosa ‘Suspiria’ (id, 1977) se revelan como insensateces mal narradas, con argumentos de lo más forzado y únicamente salvables en su uso del color. Por supuesto también me he visto algunas de sus películas más recientes, como es el caso de esta ‘Giallo’ (id, 2008), que hace referencia en su título al subgénero que le dio la fama y el reconocimiento. El resultado no está, desgraciadamente, ni a la altura de sus peores películas, que ya es decir.

Leer más

Anunciate aquí

'American Gigolo', el estilo trascendental en Hollywood

5 comentarios

Ve el video en el sitio original.


Sucede con Paul Schrader un caso curioso, desde luego, porque en su biografía pesa tanto el hecho de que tuvo una férrea educación calvinista que mencionarlo es casi un topicazo, flaco favor al hecho de que Schrader es uno de los pocos norteamericanos con una obra crítica antes que fílmica y tan interesante como notable. Escribió, con mucha precisión, sobre Boetticher, glosó las virtudes de Buñuel y admiró profundamente a Dreyer y Bresson, a los que dedicó su ensayo sobre el estilo trascendental, en los que hablaba de ellos, junto a Ozu, como los tres exponentes de este estilo. Luego incluiría a Sokurov en un artículo también incisivo y profundo.

En todo caso, el Schrader crítico quedó eclipsado pronto por ser el autor de libretos de cintas bien conocidas de los setenta, siendo la más importante ‘Taxi Driver’ (id, 1976) de Martin Scorsese, una colaboración absolutamente inspirada. Schrader pronto intentó ser también un cineasta y ‘American Gigolo’ (id, 1980), su tercera película como director es un caso bastante curioso de un Hollywood posible, embriagador, extraño.

La película, usando una estructura de cine negro fatalista relativamente sencilla, narra la historia de un gigolo que pronto se verá envuelto en un escándalo por la inocencia. Si en su primera mitad importa la historia de amor que mantiene con una extraña cliente, una mujer adinerada con la que mantiene conversaciones sobre sexo y lo que es real o no, en la segunda, la acusación que pesa sobre él de haber matado a una cliente reciente marcará su descenso a los infiernos.

Leer más

'Troll Hunter', el proyecto de los trolls de Noruega

49 comentarios

trollhunterf1.jpg

En 1999 dos tipos de los que ahora nadie se acuerda, llamados Daniel Myrick y Eduardo Sánchez escribieron y dirigieron una película titulada ‘El proyecto de la bruja de Balir’ (‘The Blair Witch Project’) con la que se rieron de medio planeta —supongo que el otro medio vive con la felicidad que supone el no haberla visto—, logrando gracias a una excelente campaña de marketing que el público acudiese en masa a las salas a ver lo que yo considero una de las más grandes tomaduras de pelo de toda la historia del cine. Dejando a un lado que cualquiera de los films que dirigieron por separado a posteriori son mucho más interesante que el mencionado —sobre todo ‘Alterado’ (‘Altered’, Eduardo Sánchez, 2006)— poco se imaginaban estos dos que su invento iba a revolucionar a las audiencias diez años después.

El subgénero llamado found footage, por aquello de la cámara subjetiva, o bien mockumentary, por aquello de hacer pasar por cierto algo ficticio, ha tenido con la correcta ‘Paranormal Activity’ (id, Oren Peli, 2007) uno de sus máximos exponentes, iniciando esta una saga que ha seguido cosechando montones de dinero a pesar de lo bochornoso de sus secuelas. Films patrios como ‘[Rec]’ (id, Paco Plaza y Jaume Balagueró, 2007) o ‘Monstruoso’ (‘Cloverfield’, Matt Reeves, 2008), por citar más ejemplos, se sumaron a la moda desarrollando con más eficacia las posibilidades de la cámara subjetiva, convirtiéndola en un personaje más de la función. Ahora nos llega al mercado casero español la noruega ‘Troll Hunter’ (‘Trolljegeren’, André Øvredal, 2010), que juega en la misma liga, añadiendo algo de mitología al asunto.

Leer más

'J. Edgar', un hombre atormentado por sus contradicciones

8 comentarios

J. Edgar

En general, me interesan poco las películas biográficas, lo que no está motivado por mi desinterés hacia las vidas de personajes famosos o por descubrir, sino porque este tipo de relatos suelen armarse con una estructura de episodios desligados, en lugar de con el clásico objetivo vs. conflicto mantenido hasta el final del metraje. De ‘J. Edgar’, la película de Clint Eastwood que se estrenó la semana pasada, encuentro la parte personal como la más inspiradora. No me baso en el morbo de descubrir un secreto embarazoso sobre un hombre de estado, sino porque supone una contradicción para el protagonista, elemento que siempre se ha apreciado como el que mejor puede servir para hacer humano, polifacético y rico a un personaje. Son los dilemas los que mueven a actuar de una determinada manera a los protagonistas y las decisiones tomadas a partir de estos serán necesariamente más dignas de análisis que las que surjan de una mente serena.

La interpretación de Leonardo DiCaprio es sublime, con especial mérito en los momentos en los que hace de anciano. En ellos, no solo su maquillaje está muy logrado –no así el de Armie Hammer–, sino que además, sus movimientos y postura imitan tal cual los de un hombre mayor. Si escribo que he echado de menos una exploración más profunda de una mente desquiciada no estoy afirmando que su actuación adolezca de ningún matiz. Me refiero al perfil dibujado desde el guion: esperaría que todas esas luchas internas y externas hubiesen dado lugar a un ser aún más atormentado. Si bien los autores no lo muestran con un hombre por completo en sus cabales –principalmente en su relación enmadrada con el personaje de Judi Dench–, sí le conceden una compostura que me hace pensar en cierta benevolencia hacia él. No hablo de que esperase ver un castigo ideológico que lo mostrase como un loco debido a sus decisiones, sino a lo que parece más lógico que pudiese haber surgido de su situación. La dignidad con la que se lo muestra, si bien colabora a que la película pueda seguirse con la empatía necesaria para acompañar al protagonista, creo que al mismo tiempo también limita el retrato.

Leer más

'The Collector', ocurrió dentro de tu casa

12 comentarios

thecollectorf1.jpg

‘The Collector’ (id, Marcus Dunstan, 2009) es una película que nos ha llegado con bastante retraso, algo realmente incomprensible cuando se trata de un producto que bien podría haberse estrenado directamente en DVD o Blu-ray. La limitada distribución del mismo no favorecerá el hecho de que se trata de un film totalmente desconocido, y su aspecto de producto perteneciente al torture porn ha hecho que pase de tapadillo por nuestras carteleras. Se trata de la ópera prima de Marcus Dunstan, quien hasta ahora era conocido por haber realizado los guiones de buena parte de la saga ‘Saw’, y de una trilogía también poco conocida en nuestro país, ‘Feast’. Las coincidencias con ambas sagas no son pocas, sobre todo en lo que respecta a crudas imágenes en las que un ser humano es torturado de la forma más retorcida posible.

En algún sitio he leído que ‘The Collector’ es como una especie de ‘Solo en casa’ (‘Home Alone’, Chris Columbus, 1990) a lo bestia y para adultos. Lo cierto es que la comparación tiene su gracia, pues nos hallamos ante un film cuyo argumento recuerda un poco al film protagonizado por Macaulay Culkin. Pero aquí no tenemos niños insoportables ni un secundario de la talla de Joe Pesci para ofrecer la guinda cómica al relato. De hecho en el film de Dunstan no hay el más mínimo espacio para el humor, todo es tensión, litros y litros de hemoglobina y una casa llena de trampas mortales cuya efectividad no deja lugar a dudas. El resultado, sin necesidad de alegrarnos profundamente, es mejor de lo esperado.

Leer más

'Los descendientes', heredarás la tierra

21 comentarios

Los descendientes

‘Los descendientes’ (‘The Descendants’, 2011), la quinta película de Alexander Payne, presenta, con inmediatez pasmosa el conflicto al que se enfrentan sus protagonistas: George Clooney interpreta a un marido cuya esposa sobrevive a duras penas en un hospital. Antes de darnos esta información –sirviéndose de una voz en off de la que, afortunadamente, el autor no abusará desde entonces–, el único instante que nos ha mostrado la película es un cerradísimo primer plano de esta mujer disfrutando del esquí acuático. No vemos el accidente ni el momento de comunicar la noticia al esposo: no son necesarios, la película no va por ahí. Con mucha calma y sin incluir ningún momento de intensidad dramática, lo que mostrará la cinta a partir de ahí es cómo esa fatalidad cambia las vidas del marido y de las dos hijas de esa señora, a la que conoceremos muy bien, pero siempre por referencias.

Si bien directores consagrados y admirados confían en que sus films transmitirán mejor los sentimientos al espectador remarcando el dramatismo de sus hechos y demostrando la injusticia de que les ocurran a buenas personas, afortunadamente hay otros que saben que no es echando mano de esas facilidades como se consigue conectar mejor con el público. El director de ‘Los descendientes’, que también es guionista, junto Nat Faxon, escoge una familia que no es ni mucho menos perfecta: ni la señora accidentada ni su marido han sido cónyuges ejemplares que merezcan seguir juntos durante décadas. Las hijas, interpretadas por Shailene Woodley y Amara Miller, son niñas modélicas cuya existencia inmaculada quedará rota por la desgracia. Tampoco estamos en el otro extremo de los adolescentes problemáticos e intratables. El punto intermedio y de tremenda normalidad –a pesar de la riqueza heredada y de algunas peculiaridades muy concretas– demuestra un gran acierto en la elección.

Leer más

Clint Eastwood: 'Ejecución inminente'

29 comentarios

truecrimef1.jpg

Para compensar el fracaso en taquilla de la maja ‘Medianoche en el jardín del bien y del mal’ (‘Midnight in the Garden of Good and Evil’, Clint Eastwood, 1997), director y Warner decidieron hacer un film de género, esta vez protagonizado por la estrella, con vistas a atraer a un mayor número de público a las salas. El proyecto elegido fue la adaptación de una novela de Andrew Klavan que versaba sobre la condena a muerte de un inocente. Así pues Eastwood se sumaba a la moda de películas que denunciaban, cada uno a su modo, esa lacra tan grande en el sistema judicial estadounidense, que inundaban las carteleras de medio mundo en aquellos años. Desde las visiones personales de Tim Robbins, hasta James Foley o Bruce Beresford, con irregulares resultados los segundos, hasta llegar al mismo año del film que nos ocupa con la muy celebrada ‘La milla verde’ (‘The Green Mile’, Frank Darabont, 1999), el cine se hacía eco de algo que Eastwood trató con extrema sutileza pero con resultados contundentes.

Pero el referente cinematográfico más directo de ‘Ejecución inminente’ (‘True Crime’, 1999) está en un film de Henry Hathaway, ‘Yo creo en ti’ (‘Call Northside 777’, 1948), en la que un excelente James Stewart daba vida a un periodista que reabre un caso de asesinato convencido de la inocencia del reo. En la presente, Clint Eastwood da vida a Steve Everett, personaje hecho a su medida por cuanto estamos ante un outsider, siempre a contracorriente, mujeriego, solitario —con un matrimonio al borde del fracaso y una hija pequeña a la que descuida— y que sólo se fía de su olfato, el cual le ha metido anteriormente en problemas. Tras las cámaras demostró cuan inteligente puede ser, logrando que en un producto destinado a un público mayoritario éste se sintiese cuanto menos desconcertado, y todo por una secuencia final, duramente criticada, pero que ni mucho menos es lo que aparenta ser. Una vez más, Eastwood no deja que millones de consumidores de palomitas le digan lo que tiene que hacer, tal y como rezaba su inolvidable personaje en ‘Cazador blanco, corazón negro’ (‘White Hunter, Black Heart’, 1990).

Leer más

'A Very Harold & Kumar 3D Christmas', el problema de las películas navideñas

13 comentarios

A Very Harold & Kumar 3D Christmas

La época cercana al cambio de año parece que ablanda los cerebros hasta el punto de que todo lo que se dirige al gran público tiene que ofrecer la posibilidad de emocionarse o de aprender una lección, pero jamás de pensar. Si las película suelen estar cortadas por un mismo patrón, no digamos ya en las que se estrenan en los días circundantes al supuesto nacimiento de nuestro señor. Así, se podría agrupar el cine navideño dentro de una especie de género que, sin serlo, unifica las propuestas de distintas pretensiones con una serie de características de las que no pueden escapar ni las cintas más gamberras. Apostaría a que los propios creadores de estos productos saben de sobra que sus films, cargados de ñoñerías y tópicos, no se tragarían en otro momento del año. Sin embargo, la distribución y la programación televisiva EE. UU. se toman tan en serio estos temas que los autores pueden confiar en que estas cintas solo se proyecten o emitan en fechas en las que los exacerbados sentimientos “buenistas” del público no solo lo perdonarán todo, sino que esperarán encontrarse exactamente eso y no aceptarán otra cosa. El problema para nosotros no es únicamente que las películas navideñas puedan llegarnos en abril o en agosto, sino también que hay un determinado tono que no aceptaríamos ni el 24 de diciembre.

Cuando la tercera entrega de ‘Dos colgaos muy fumaos’, ‘A Very Harold & Kumar 3D Christmas’ (2011), de Todd Strauss-Schulson, decide convertirse en un film navideño, parece que ni con los presupuestos de dos descerebrados cuyo único objetivo es colocarse se pueden saltar estas componendas. La infantilización no pasa por eliminar todo lo que no deba estar en un film tolerado, pues encontramos desnudos de ambos sexos, mofas hacia la religión y hacia las propias instituciones navideñas, como Santa Claus, palabras malsonantes, niñas cocainómanas y cierta incorrección política. Pero el trasfondo y el mensaje sí se adaptan a la necesidad de albergar buenos sentimientos y de formular propósitos positivos que la hagan funcionar como producto explotable desde mediados de diciembre.

Leer más

'Bajo amenaza', bajo mínimos

39 comentarios

tresspassf1.jpg

‘Bajo amenaza’ (‘Trespass’, Joel Schumacher, 2010) es toda una experiencia. Evidentemente no lo digo porque su visionado sea algo para recordar, sino todo lo contrario. Sí, hay películas peores, mucho peores, pero en el caso que nos ocupa la decepción se multiplica por tres, o cuatro, o cinco… Reúne a tres artistas, ejem, que sin duda han vivido tiempos pasados mucho mejores. Hablamos de un director que sin llegar a ser grande, puede que ni bueno, sí llegó a tener cierto estilo y alguna que otra excepcional —‘Un día de furia’ (‘Falling Dawn’, 1993) no sólo me parece una obra maestra, sino que creo no ha perdido ni un ápice de su fuerza a día de hoy—; y hablamos también de dos intérpretes que tienen en su haber sendos Oscars, por increíble que parezca.

No puedo estar más de acuerdo con uno de nuestros fieles lectores, el misterioso eluyeni, quien en el post de estrenos dejó su impresión de la película afirmando que era una completa pérdida de tiempo. Y así es. Una pena viendo el material que había entre manos, que sin ser el colmo de la originalidad —recordemos que todas las historias ya han sido contadas, pese a quien pese—, sí que bastaba para hacer algo mínimamente decente, sin necesidad de caer en golpes de efecto varios, o tomar al espectador por tonto, craso error en el que suelen caer films de similares características. Y es que no hay nada peor que sentirnos estafados en un film que se presupone sólo quiere entretener, uno de los principales objetivos del Cine.

Leer más

Anunciate aquí

WSL Weblogs SL