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		<title>Blogdecine</title>
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Blog de cine, los trailers y críticas de películas de todos los estrenos. Información sobre futuros rodajes y todo sobre las estrellas.		</description>
		<pubDate>Mon, 23 Nov 2009 19:46:43 +0000</pubDate>

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      <title><![CDATA['Un lugar donde quedarse', Sam Mendes y los malos padres]]></title>
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      <pubDate>Sun, 22 Nov 2009 11:22:14 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
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      <p><img id="image29106" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/away-we-go1.jpg" class="centro_sinmarco" alt="away-we-go" /></p>

	<p><strong>&#8216;Un lugar donde quedarse&#8217;</strong> es el título con el que han decidido estrenar en España la última película del siempre interesante <strong>Sam Mendes</strong>, uno de los directores más prestigiosos y respetados del planeta, tras haber filmado obras del calibre de &#8216;American Beauty&#8217; (su debut, premiado con cinco Oscars) o &#8216;Camino a la perdición&#8217; (una de las mejores películas de cine negro de las últimas décadas). En su nuevo trabajo, el inglés <strong>vuelve a retratar la vida de una joven pareja</strong>, si bien con un tono muy diferente al de su anterior largometraje, la devastadora <a href="http://www.blogdecine.com/producto/revolutionary-road">&#8216;Revolutionary Road&#8217;</a> (estrenada a principios de año en nuestro país).</p>

	<p>De este modo, aunque sería discutible si en realidad no tienen más problemas, el drama de Burt y Verona, los protagonistas de <strong>&#8216;Un lugar donde quedarse&#8217;</strong> (&#8216;Away We Go&#8217;, 2009), está narrado de forma <strong>más alegre</strong>, con más humor, sin que por ello el cineasta abandone nunca su mirada crítica sobre la sociedad, sus reglas, y sus integrantes. A diferencia de lo que ocurría con los Wheeler (el matrimonio interpretado por Leonardo DiCaprio y Kate Winslet en &#8216;Revolutionary Road&#8217;), en el túnel que deben recorrer Burt y Verona hay luz, <strong>hay esperanza</strong>. Por más que el mundo sea un lugar desagradable lleno de problemas y personas egoístas, ellos no olvidan que se aman, y que los dos quieren lo mismo: criar a su futuro hijo de la mejor forma posible.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Pero claro, también <strong>es otra época</strong>. Y Mendes lo retrata muy bien. Los Wheeler vivían en los 50 y la sociedad de ese momento aspiraba a otras cosas; a una gran casa en un buen barrio, a formar una familia numerosa, a tener un buen coche y unos altos ingresos para toda la vida, a que él trabaje y ella se quede en casa, cuidando el hogar, etc. Cuando los Wheeler logran esto, se dan cuenta que no es lo que querían de verdad, y cuando quieren escapar ya es demasiado tarde. Burt y Verona, que para empezar no están casados (ella se opone, por una perfecta razón), no tienen casa propia, no tienen sueldos altos ni un trabajo seguro, y el embarazo les llega, claro, de improviso, sin haberlo planificado. La vida de la joven pareja actual es inestable, una completa ruina, en comparación con la de hace décadas, pero <strong>no está unida por lazos superficiales</strong>, está más allá de las apariencias y las formalidades.</p>

	<p><img id="image29107" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/lugar-quedarse2.jpg" class="centro" alt="lugar-donde-quedarse" /></p>

	<p>La cuestión es que, además de que la década de los cincuenta es más atractiva que la actual, la bondad y <strong>los buenos sentimientos no queda tan bien en la pantalla</strong>. O al menos, a Mendes no se le da tan bien mostrarlos. Que Burt y Verona se amen durante toda la película y no tengan grandes conflictos por delante arruina un poco la película. &#8216;Revolutionary Road&#8217;, más triste, amarga y trágica, se disfrutaba muchísimo más, emocionaba y alteraba en cada secuencia. <strong>&#8216;Un lugar donde quedarse&#8217; entretiene</strong>, se ve con una sonrisa y hace reflexionar, pero no hay nada en ella realmente poderoso, algo que la haga especial y que justifique tanto su realización como su visionado.</p>

	<p>Claro que <strong>John Krasinski y Maya Rudolph</strong> tampoco son DiCaprio y Winslet. No lo hacen mal, ni mucho menos, <strong>interpretan estupendamente sus respectivos papeles</strong>, pero no son actores de un talento desbordante, como sí lo son los otros dos. De todas formas, <strong>el primer problema es que el guión escrito por Dave Eggers y Vendela Vida es muy blando</strong>, muy esquemático, e incapaz de abordar con profundidad las diferentes situaciones que plantea. Las parejas que vamos conociendo durante el viaje de los protagonistas en busca de ese lugar donde quedarse (donde criar a su primer bebé), están compuestas por <strong>personajes artificiales y exagerados</strong>, no por personas reales con conflictos de verdad, que posibiliten una verdadera reflexión sobre los temas del film (la vida en pareja, la madurez, la paternidad, los sueños rotos, la vejez).</p>

	<p>No digo que nosotros no estemos rodeados de personas tan extravagantes como los padres de Burt (<strong>Jeff Daniels y Catherine O&#8217;Hara</strong>) o esos locos que creen que las sillitas para niños son objetos demoníacos (<strong>Maggie Gyllenhaal y Josh Hamilton</strong>), pero cuando planteas la narración de una historia, especialmente en una película, debes pensar en una dirección, y en los acontecimientos que verdaderamente pueden ayudarte a contar esa historia, los personajes y las anécdotas que son realmente importantes. La inseguridad y la paternidad son grandes temas, pero hay que afilar bien el guión. Si no, te queda algo vago, descafeinado, sin un rumbo claro y unos protagonistas (ya sean principales o secundarios) sin chispa, poco interesantes. <strong>Mendes filma con su habitual talento y elegancia, pero lo que muestra la cámara no resulta tan fascinante como para quedarse mirando. Junto a &#8216;Jarhead&#8217;, ésta es su película más vaga e intrascendente</strong>.</p>

	<p><img id="image29108" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/away-critica3.jpg" class="centro" alt="critica" /></p>

	<p><img id="image22326" src="http://www.blogdecine.com/images/2008/11/3.jpg" class="centro" alt="3" /></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['The Matrix Reloaded' & 'The Matrix Revolutions', el anticine]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/the-matrix-reloaded-the-matrix-revolutions-el-anticine</link>
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      <pubDate>Sun, 22 Nov 2009 10:36:00 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
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      <p><img id="image29149" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/matrix-revolutions-55_500.jpg" class="centro" alt="matrix-revolutions-55.jpg" /></p>

	<p><blockquote>&#8220;Eso no ocurrirá, Neo. Mi corazón siempre seguirá latiendo por tí&#8221;</p>

	<p>-Trinity</blockquote></p>

	<p>Hace un par de semanas, quise dejar por escrito lo que opino de la primera, <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/the-matrix-buenas-ideas-masacradas-por-una-direccion-calamitosa">y flojísima</a>, parte de una trilogía que, para muchos, es lo más de lo más en el dificilísimo género de la ficción científica, que conforman, además, un riquísimo universo, <strong>dibujado con un ingenio y una genialidad insuperables por los hermanos Wachowski</strong>. Y ahora, me disponía a escribir, tal como prometí que haría (aunque quizá a algunos lectores les importaba poco que lo cumpliera), sobre las otras dos.</p>

	<p>Y mi intención primera era escribir dos artículos, pero he de admitir que no tengo fuerzas para hacerlo, y menos después de habérmelas tragado seguidas, sin interrupciones, por primera vez. <strong>Es más, no creo que se merezcan dos artículos por separado</strong>, y no sólo porque en realidad es una película partida en dos, sino porque me resulta imposible concentrarme en analizar cada una de ellas como si de una película profesional se tratase, con sus pros y sus contras, porque este cine cochambroso, infantiloide, indigno de llegar a las salas, torpísimo, insultantemente presuntuoso, no se merece haber llegado a las salas y haber recibido hasta elogios de parte de algunos.</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>El anticine de acción</h2>

	<p>Este díptico pretende superar los (regularcitos aunque muy rentables) logros de la primera parte, con mucha más acción, muchos más efectos, y mucho más de todo. Claro, intentaban ofrecer un más difícil todavía, o algo parecido. <strong>Pero para eso se requería de una solidez y de una profesionalidad que lucen por su ausencia</strong>, en un conjunto que hace hasta muy interesante la primera película. Y lo más lamentable de todo ello es que los Wachowski intentan armar un, a priori, grandísimo cine de acción y fracasan incontestablemente. Peleas hipervitaminadas, psicotrónicas, alargadísimas, y tiroteos y persecuciones que intentaban pasar a los anales del género y que certifican la incompetencia de estos cineastas.</p>

	<p>Todas las peleas, y las hay a docenas, están filmadas exactamente igual, salvo cuando se añaden miles de personajes por ordenador, momentos en que los directores intentan, con presencia de ánimo admirable pero estéril, construir algo parecido al ritmo, con abundancia de música techno, para que la narración parezca más armónica, cuando es una catástrofe de planos pegados sin el menor gusto. <strong>En las peleas de uno contra uno sólo hay dos tipos de planos</strong>: los laterales, con los que el combate cuerpo a cuerpo queda muy poco vistoso, o los ralentizados generales, con un empleo de la cámara lenta desesperante, que cualquier podría firmar sin llamarse Wachowski y que ya quedaron más que sobados en la primera película. </p>

	<p>Y luego hay dos grandes &#8216;set-pieces&#8217; de acción, uno por cada película. En Reloaded la secuencia de la persecución por la autopista, y en Revolutions la defensa de Sion. <strong>Ninguna de las dos me parece nada del otro jueves</strong>, y estoy seguro que en ellas se invirtió más dinero en efectos especiales que varios años de producciones españolas. En cuanto a la primera, es un esfuerzo por crear una memorable secuencia de acción en una autopista repleta de frenesí y velocidad, siempre con los logros de Cameron en mente, por supuesto. Pero resulta alargada en exceso, y ninguna de sus ideas es especialmente innovadora o ingeniosa. Ni siquiera esos supuestamente inquietantes gemelos todopoderosos impresionan ni dan miedo.</p>

	<p><img id="image29150" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/thematrixreloaded5_500.jpg" class="centro" alt="thematrixreloaded5.jpg" /></p>

	<p>La defensa de Sion está un poco mejor, pero nuevamente nos acordamos de esa creación de Cameron para <strong>&#8216;Aliens&#8217;</strong>, con el armamento empleado por los defensores para repeler a los &#8216;calamares&#8217;, como ellos los llaman. <strong>El ritmo luce también por su ausencia </strong>(ya no espero ritmo de ninguna película de acción, es una pérdida de tiempo) pero sí que posee cierta intensidad, aunque resulta muy poco creíble el modo en que las máquinas, con una superioridad abrumadora, vacilan a la hora de atacar. Aunque a esas alturas, ya poco nos sorprende.</p>

<h2>El anticine de ficción científica</h2>

	<p>Hemos hablado un poco en Blogdecine de la diferencia abismal entre fantasía y ciencia ficción, o ficción científica, y de las características de ésta última. Ninguna de ellas aparece en este díptico, y ya eran muy relativas en la primera película. Porque esto no es cine científico, <strong>sino cine mesiánico con artes marciales y mucha fantasía.</strong> Creo que los Wachowski creían que para ciencia bastaba con los endebles basamentos de la primera historia, y se lanzaron a un delirio filosófico de gran obviedad, sólo apreciable en los breves momentos en que aparece el mejor personaje y el mejor actor, <strong>Hugo Weaving</strong> con su demencial agente Smith.</p>

	<p>Pero la cosa empieza de forma absurda, cuando se reúnen todos los capitanes para discutir el plan a seguir en el comienzo de la segunda película. Me pregunto yo: ¿por qué los capitanes de una resistencia para salvaguardar la humanidad <strong>se reúnen vestidos con trajes de cuero super molones, y gafas de sol super chulas</strong>? Esto dice mucho del carácter de los Wachowski y de esta saga deleznable. A continuación, el invencible Neo (un penoso Reeves ataviado con una no menos penosa sotana sacerdotal&#8230;), se lia a puñetazos y patadas espectaculares con varios agentes y luego sale volando cual Superman. Pero la película sigue sin empezar de verdad, porque el grupito de protagonistas llega a Sion y sigue sin ocurrir absolutamente nada.</p>

	<p>Por supuesto, Neo y Trinity se aman, muchísimo, y nunca hemos visto <strong>una pareja menos creíble y con menos química en la entera historia del cine</strong>, ni unas escenas de sexo y de besos más ridículas. Pero por fin, después de media hora de película sin interés, se van a ver al Oráculo y albergamos la esperanza de que algo llegue. Y efectivamente, llegan centenares de agentes Smith. Quizá me equivoque, aunque lo dudo, pero creo que la razón de ser de la ciencia ficción es proponer y especular sobre aterradores mundos futuros, o sobre paranoias corporativas y sociales, inquietarnos por la capacidad del ser humano de destrucción y también de creación de gélidos inframundos. Pero los Wachowski escribían su guión (de esto estoy seguro, aunque quizá nadie me de la razón) sobre la marcha, y no les interesaba el cine, sino dejar un mensaje mesiánico para niños.</p>

<h2>En definitiva, el anticine</h2>

	<p>Cuando se presentó Reloaded en Cannes en 2003, Joel Silver, su productor, defendió a los Wachowski del aluvión de críticas negativas, afirmando sin pudor (y esto es verídico) que eran unos genios capaces de fusionar diversas culturas milenarias, mitologías y filosofía, <strong>y de revolucionar el cine con un estilo que aunaba el mejor cine de acción con el mejor cine de autor</strong>. Ahí es nada.</p>

	<p>Como dijo Fernández-Santos, le faltaba decir que para Revolutions iban a resucitar el espíritu de Robespierre y el Ché, y a revolucionarse a sí mismos. Yo aún diría más. <strong>Esto no es cine, sino una prodigiosa campaña de marketing</strong> (como la que ahora tenemos con &#8216;Crepúsculo&#8217; y similares) al servicio de una paja mental como no se ha visto ni se verá, que juega a ser gran cine y que es una grandiosa memez, que propone mundos alternativos fastuosos y que se queda en postales de baratillo.</p>

	<p>Cine para abaratar las mentes, nacido para imponer y arrasar, para condicionar la concepción del cine espectáculo. <strong>Cine para malgastar palabras en un ensayo crítico.</strong></p>

	<p><img id="image29148" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/2003_the_matrix_reloaded_915_500.jpg" class="centro" alt="2003_the_matrix_reloaded_915.jpg" /></p>      ]]></description>
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                    <item>
      <title><![CDATA[Clint Eastwood: 'Firefox']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-firefox</link>
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      <pubDate>Sat, 21 Nov 2009 04:44:49 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
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      <p><img id="image28972" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/firefoxf1.jpg" class="centro" alt="firefoxf1.jpg" /></p>

<blockquote>Debe pensar en ruso</blockquote>

	<p>Retomamos hoy el especial dedicado a <strong>Clint Eastwood</strong> en su doble faceta de actor y director, aparcado durante un tiempo por motivos más importantes. <strong>&#8216;Firefox&#8217;</strong> es probablemente el caso más alarmante en la carrera del mítico actor, en cuanto a dirección se refiere. Echando un vistazo podemos asombrarnos de encontrar esta película, pura y meramente comercial —y a veces ni eso—, entre dos obras tan personales y arriesgadas como &#8216;Bronco Billy&#8217; (1980) y &#8216;El aventurero de medianoche&#8217; (&#8216;Honkytonk Man&#8217;, 1982) —el siguiente título que trataremos en el especial—. Tras su taquillazo &#8216;La gran pelea&#8217; (&#8216;Any Which Way You Can&#8217;, 1980), Eastwood siguió probando suerte en el cine meramente comercial —utilícese este término para definir películas de entretenimiento sin tener en cuenta absolutamente nada más—, intentando llegar a un público más joven, algo que había logrado con creces protagonizando sus dos películas con orangután.</p>

	<p>Eastwood recibió la oferta para dirigir esta película mientras se encontraba de vacaciones esquiando; pareciéndole en un principio que no se ajustaba a sus inquietudes como realizador. Más tarde, de regreso al trabajo se enfrascó en la lectura del libro obra de <strong>Craig Thomas</strong>, quedando absolutamente fascinado por la historia de espionaje del mismo. Aún a día de hoy, somos muchos los que nos preguntamos en qué demonios estaría pensando Eastwood para cambiar de opinión, y lanzarse a filmar la que muy probablemente sea <strong>su peor película como director</strong>.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><img id="image28974" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/firefoxf2.jpg" class="centro" alt="firefoxf2.jpg" /></p>

	<p><strong>&#8216;Firefox&#8217;</strong> narra la historia del agente retirado Mitchell Grant, contratado por el gobierno norteamericano para viajar a Rusia y robar el más sofisticado avión de combate que exite, y que da nombre el título del film. Grant aceptará, ya que es la única esperanza de realizar con éxito la misión, aún estando sometido a ataques de estress debido a una mala experiencia en Vietnam. Primer punto de su delirante guión —el libro será todo lo bueno y entretenido que se quiera, el guión de <strong>Alex Laxker</strong> y <strong>Wendell Wellman</strong> es absolutamente delirante, y no precisamente en el buen sentido de la expresión—, tenemos una misión prácticamente imposible de realizar, robar un avión extremadamente protegido, y envían para dicha misión a un tipo al que le dan ataques que le dejan casi sin sentido. Perfecto, justo lo que necesita un piloto de aviones. Evidentemente, en el guión intentan justificarse explicando que dichos ataques nunca suceden durante el cumplimiento de una misión, explicación un tanto cogida por los pelos, y que agrava aún más la insensatez de dicho elemento.</p>

	<p>Es la segunda vez que Eastwood se metía en un relato de espionaje, aunque esta vez, acorde con los tiempos —post Star Wars—, y <strong>&#8216;Firefox&#8217;</strong> podría emparejarse con &#8216;Licencia para matar&#8217; (&#8216;The Eiger Sanction&#8217;), otro dubitativo —aunque mucho más interesante— acercamiento por parte del Eastwood realizador a los relatos de espionaje. Los paralelismos entre ambas cintas son innegables; un antiguo agente es reclutado de nuevo para una peligrosa misión que sólo él puede llevar a cabo, ambas se desarrollan en suelo europeo, e incluso poseen dos partes bien diferenciadas. Mientras que en su cuarto trabajo como director la acción de su parte final se desarrollaba en las alturas de una montaña, en <strong>&#8216;Firefox&#8217;</strong>, los tres cuartos finales son todavía más arriba, surcando los cielos a bordo de un avión con diseño futurista, y que nos remonta directamente a la saga de Lucas, no en vano el encargado de los efectos visuales del film es <strong>John Dykstra</strong>, el mismo que ganó un Oscar por su labor en <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/la-guerra-de-las-galaxias-y-el-cine-cambio">&#8216;La guerra de las galaxias&#8217;</a>, el film que cambió para siempre el concepto de entretenimiento, llegando su influencia hasta films como el que nos ocupa.</p>

	<p>El clasicismo que Eastwood despliega en la primera parte del film, gracias a su soberbia puesta en escena —sin duda lo mejor de la función—, de carácter casi intimista, entronca directamente con una expositiva espectacularidad en su segunda mitad, y realmente sabe a poco, pues dicha parte es demasiado larga y aburrida. Las piruetas aéreas del Firefox terminan por cansar, y el suspense utilizado hasta ese momento, naufraga por completo en esta parte, pareciendo ser una excusa más para alargar una película cuya duración final termina resultando excesiva. En ese tramo, Eastwood se muestra tambaleante en su pulso, y los efectos visuales terminan devorando todo rastro del autor de &#8216;El fuera de la ley&#8217; (&#8216;The Outlaw Josey Wales&#8217;, 1975), que incluso termina el film de forma demasiado abrupta, en un momento en el que ya no importa demasiado la conclusión de la misma. Incluso, su habitual colaborador en la fotografía, el excelente <strong>Bruce Surtess</strong>, realiza uno de sus trabajos más pobres, resultando sólo ejemplar en las escenas nocturnas, en las que siempre fue un maestro. En el campo de la banda sonora, Eastwood echó mano de un gran compositor como el mítico <strong>Maurice Jarre</strong>, en su única colaboración conjunta, para una efectiva aunque olvidable partitura.</p>

	<p><img id="image28975" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/firefoxf3.jpg" class="centro" alt="firefoxf3.jpg" /></p>

	<p>Uno de los pocos elementos atractivos de <strong>&#8216;Firefox&#8217;</strong> es cómo <strong>Clint Eastwood</strong> se enfrenta a un personaje demasiado tópico, divirtiéndose hasta tal punto con él, que le hace disfrazarse en un montón de ocasiones. De hecho ésta es una de las películas de Eastwood en la que menos se le reconoce, o su típica imagen aparece desvirtuada, ya sea detrás de unas grandes gafas y bigote, o enfrascado en un uniforme de un oficial ruso, o escondido tras un gran casco de aviador, detalle éste que nos hace retroceder hasta los inicios de la carrera del actor, cuando en <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/tarantula-de-jack-arnold">&#8216;Tarántula&#8217;</a>, la simpática película de Jack Arnold, veíamos a un jovencísimo Eastwood pilotando el avión que acababa con el arácnido, en lo que era una fugaz aparición. El resto de actores hacen gala de una gran profesionalidad al demostrar que se creen a sus personajes, pero les hacen recitar frases tan absurdas y los exponen a situaciones tan ridículas, que éstos quedan despojados de toda esencia.</p>

	<p>Lo peor de <strong>&#8216;Firefox&#8217;</strong> es que, siendo un film de mero entretenimiento, éste no asoma por ningún lado, resultando <strong>un film tedioso y anodino</strong> —facetas insólitas en el cine de Eastwood—, en el que además se cometen verdaderas desvergüenzas con el guión, como por ejemplo retratar a los malos de la función, los rusos, como auténticos tontos de remate —el personaje de Eastwood pasa por delante de sus narices, sin ser descubierto, infinidad de veces—, dotando de algo de inteligencia sólo a unos pocos, lo justo para hacer frente a Grant en su misión.</p>

	<p>La recepción crítica de la película fue más bien tibia, aunque hubo algunos que se la tomaron con sentido del humor —realmente el único remedio para soportar su visionado—, y en cuanto a taquilla recaudó lo suficiente como para que Eastwood se enfrentase en su siguiente trabajo a uno de sus queridos proyectos personales, no pensados para el gran público, y esta vez se trataría de uno de los más personales, con la historia de un cantante country fracasado que permanece como una de sus obras maestras más desgarradoras, pero de eso hablaremos en el siguiente post del especial.</p>

<h2>Especial Clint Eastwood en Blogdecine:</h2>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/actores/clint-eastwood-los-comienzos">Los comienzos</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-por-un-punado-de-dolares">&#8216;Por un puñado de dólares&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-la-muerte-tenia-un-precio">&#8216;La muerte tenía un precio&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-el-final-de-la-trilogia-con-sergio-leone">El final de la trilogía con Sergio Leone</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-la-malpaso-y-dos-errores">La Malpaso y dos errores</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-el-encuentro-con-don-siegel">El encuentro con Don Siegel</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-el-desafio-de-las-aguilas">&#8216;El desafío de las águilas&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-la-leyenda-de-la-ciudad-sin-nombre">&#8216;La leyenda de la ciudad sin nombre&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-dos-mulas-y-una-mujer">&#8216;Dos mulas y una mujer&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-los-violentos-de-kelly">&#8216;Los violentos de Kelly&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-el-seductor">&#8216;El seductor&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-el-debut-en-la-direccion">El debut en la dirección</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-harry-el-sucio">&#8216;Harry el sucio&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-joe-kidd">&#8216;Joe Kidd&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-la-influencia-de-incidente-en-ox-bow">La influencia de &#8216;Incidente en Ox-Bow&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-el-primer-western-como-director">El primer western como director</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-primavera-en-otono">&#8216;Primavera en otoño&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-harry-el-fuerte">&#8216;Harry el fuerte&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-un-botin-de-500000-dolares">&#8216;Un botín de 500.000 dólares&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-licencia-para-matar">&#8216;Licencia para matar&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://">&#8216;El fuera de la ley&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-harry-el-ejecutor">&#8216;Harry el ejecutor&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-ruta-suicida">&#8216;Ruta suicida&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/actores/clint-eastwood-duro-de-pelar">&#8216;Duro de pelar&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-fuga-de-alcatraz">&#8216;Fuga de Alcatraz&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-bronco-billy">&#8216;Bronco Billy&#8217;</a></li>
	</ul>
	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/actores/clint-eastwood-la-gran-pelea">&#8216;La gran pelea&#8217;</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[2012 estupideces]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/2012-estupideces</link>
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      <pubDate>Fri, 20 Nov 2009 09:50:02 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
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      <p><img id="image29119" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/2012-advertidos.jpg" class="centro" alt="2012" /></p>

	<p><blockquote>&#8220;¿Quieres ser el responsable de la completa extinción de la raza humana? ¿Podrás llevar esa carga?&#8221;</p>

	<p>Carl Anheuser (Oliver Platt), lo creáis o no, esperando una respuesta.</blockquote></p>

	<p>Ayer vi <strong>una de las peores películas de los últimos años</strong>. <em>Estábamos advertidos</em>, dice el cartel, y es cierto. Sabía que no me iba a entusiasmar, desde luego, pero cuando me senté en la butaca, con mi refresco y mis palomitas, dispuesto a intentar pasar un buen rato viendo <strong>lo nuevo de Roland Emmerich</strong>, una superproducción de <strong>200 millones de dólares y más de dos horas y media de duración, no me imaginaba que la película iba a ser tan estúpida</strong>, que iba a estar tan mal escrita, dirigida e interpretada. No me esperaba algo tan vergonzoso, más que un espectáculo <strong>es un despropósito increíble</strong>.</p>

	<p>Y ahora viene la pregunta del millón. La que muchos estáis pensando ahora mismo. Si es tan mala, ¿por qué ha arrasado en taquilla? Bueno, es tan simple como que ha seguido <strong>una fórmula que funciona</strong>. Por muy mal que lo hagas, si gastas una cantidad obscena de dinero en <strong>efectos especiales, actores conocidos, publicidad</strong>, y tu película ocupa dos salas de los multicines de cada ciudad, prácticamente tienes asegurado el éxito en taquilla. Al menos el primer fin de semana. Por eso es tan importante que se estrene en todas partes al mismo tiempo, haciendo el máximo ruido posible, para que todos caigan en la trampa. No suele fallar, pero una semana después, una vez que la gente habla, el castillo de arena se va descomponiendo. Vamos a ello.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><img id="image29122" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/2012-personajillos.jpg" class="centro" alt="ejiofor-newton" /></p>

	<p>La verdad es que intentar relatar lo que ocurre en <strong>&#8216;2012&#8217;</strong> sin tomártelo a cachondeo (véase el <a href="http://www.lashorasperdidas.com/index.php/2009/11/16/critica-de-2012/">tronchante artículo</a> de Rafa Martín en Las Horas Perdidas), es una tarea que se me antoja prácticamente imposible. Sencillamente, no puedo concebir que dos personas, adultas y profesionales del cine, como son <strong>Roland Emmerich y Harald Kloser</strong>, hayan escrito <strong>un guión tan demencial</strong>, con la intención de llevarlo a la pantalla convertido en una gran superproducción. Y que después de las carcajadas de los productores a los que se les propuso la idea, no les partieran la cara, por insultar al cine, al negocio del cine y, de forma más o menos directa, al público que potencialmente iría a ver la cosa cuando se estrenara.</p>

	<p>Pero vamos a intentarlo. La película comienza mostrándonos cómo se produce el alineamiento planetario y el crecimiento de la actividad solar que, según el guión, ya adelantaron los mayas hace siglos, lo que provocaría que el 21 de diciembre de 2012 se produciría el fin del mundo. Pero ahora estamos en 2009, así que todavía tenemos algo de tiempo. Un científico de la Casa Blanca (<strong>Chiwetel Ejiofor</strong>) descubre, gracias a un colega que trabaja en una mina en la India, que el Sol está calentando el núcleo terrestre a una velocidad alarmante. La raza humana está condenada. El científico habla con su superior (<strong>Oliver Platt</strong>) y éste le pone en contacto con el Presidente (<strong>Danny Glover</strong>, que interpreta en realidad al Presidente de todos los seres humanos). Por el momento, nadie quiere que se sepa la verdad, mientras preparan un plan, y si alguien lo descubre, da igual quien sea, se le elimina por el bien de todos (Emmerich da a entender que por eso murió Lady Di).</p>

	<p>Pasamos ya al año clave. Emmerich ha visto el remake de &#8216;La guerra de los mundos&#8217; que hizo Spielberg hace unos años y le gustó mucho el rollo familiar. De este modo, tenemos a <strong>John Cusack</strong> como el padre desastroso con dos hijos (uno de los cuales no le soporta, porque así debe ser) que es incapaz de hacer nada bien, hasta que llega la hora de convertirse en el héroe de película y, mientras da lecciones de humanidad y moralidad, salvar a todos de los constantes peligros que van sucediéndose allá por donde pasan, cada vez más escandalosos y ridículos. Tenemos una imposible huida en limusina por las calles de Los Angeles, una vez que Cusack ha convencido a todos de que el mundo se hunde (por cierto, un imitador de Schwarzenegger muere en directo), o una serie de aún más inverosímiles trayectos en avión, donde un cirujano ejerce de experto piloto. Una de las cimas es la ya típica secuencia en la que todos van a morir, a menos que alguien se embarque en una misión suicida y dé su vida por los demás, entre lágrimillas y palmaditas en la espalda (no os cuento cómo acaba, por si acaso).</p>

	<p><img id="image29121" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/2012-correeee.jpg" class="centro" alt="2012-cusack" /></p>

	<p>A lo largo de las más de dos horas y media, Super-Cusack, que está en plena forma y no necesita ni beber agua (de hecho, la respira), se va cruzando con todo tipo de personajes que de alguna forma le conocen y/o le ayudan, hasta que puede llevar a sus dos hijos y a su mujer hasta el sitio donde los gobiernos de todo el mundo han escondido unas arcas capaces de soportar todos los desastres naturales ideados por los guionistas, incluyendo también el ataque del Air Force One, que de tanta chorrada que ha pasado a su alrededor, se le han cruzado los cables y se ha vuelto malvado (bueno, más o menos). Al final&#8230; bah, ¿acaso no sabéis cómo acaba? No, si esperas un gran desenlace desolador y pesimista, no lo vas a tener, créeme, me llevé un chasco hasta en eso.</p>

	<p>Sé que esto da mucha pasta, pero aun así me sigue sorprendiendo que tantos actores con cierto prestigio se hayan metido en esta pesca, que hayan aceptado trabajar para Emmerich en su nuevo atentado al cine. Especialmente, me sorprende lo de las actrices, que <strong>Thandie Newton y Amanda Peet</strong> interpreten a esos personajes huecos y segundones, sin ninguna importancia, y siempre a la sombra de los hombres, es increíble. Ojo a las memorables frases en torno a los pechos de Peet, y fijaos en quiénes toman siempre las decisiones relevantes; ninguna mujer. Pero bueno, la cantidad de escenas y diálogos que alcanzan la categoría de vergüenza ajena es tan elevada, que puede suponer un gran divertimento repasarlas a la salida del cine, si es que uno aún conserva el buen humor tras el maltrato recibido por sus retinas, y la más que probable destrucción de millones de neuronas durante el visionado.</p>

	<p>Dicho todo esto, entiendo que hay un público para <strong>&#8216;2012&#8217;</strong>. Sin ir más lejos, a mi compañera Beatriz le pareció <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/2012-el-espectaculo">muy entretenida</a>. Pero yo no le veo la gracia a esto. <strong>Para mí un buen espectáculo debe, para empezar, ser creíble</strong>, verosímil, también contar con buenas interpretaciones y, fundamentalmente, no tomarme por idiota. En realidad, creo que es por este tipo de productos por lo que se muere el cine, no por la piratería o la falta de talento de las nuevas generaciones. Estas mastodónticas superproducciones, que consumen tanto dinero, y que lo único que dan a cambio son interminables secuencias imposibles repletas de efectos especiales, <strong>hacen daño</strong>. Dominan el mercado y amenazan con ocuparlo por completo. Por mi parte, a menos que Emmerich se dedique a otras historias, <strong>es la última suya que veo</strong>. Ni un euro más. Demos oportunidades a otros, nos piden mucho menos y nos dan mucho más.</p>

	<p><img id="image29120" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/2012-bummm.jpg" class="centro" alt="arggg" /></p>

	<p><img id="image23314" src="http://img.blogdecine.com/2008/12/0.jpg" class="centro" alt="0.jpg" /></p>

	<p><em>PD</em>: En Sitges pude ver una comedia dramática con catástrofe que deja a &#8216;2012&#8217; en pañales. Se titula <a href="http://www.blogdecine.com/sitges/sitges-09-segunda-jornada-luna-nueva-provoca-la-locura-pandorum-entretiene-the-countess-aburre-y-haeundae-sorprende">&#8216;Haeundae&#8217;</a>. El &#8220;problema&#8221; es que es coreana y probablemente no se estrene en España antes del año&#8230; 2012.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['Tenderness: La ternura del asesino', insatisfactorio drama de personajes con muy poco de thriller]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/tenderness-la-ternura-del-asesino-insatisfactorio-drama-de-personajes-con-muy-poco-de-thriller</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/tenderness-la-ternura-del-asesino-insatisfactorio-drama-de-personajes-con-muy-poco-de-thriller</guid>
      <pubDate>Wed, 18 Nov 2009 16:56:38 +0000</pubDate>

      <author>Beatriz Maldivia</author>
      <description><![CDATA[
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      <p><img class="centro" id="image29111" alt=Tenderness src="http://img.blogdecine.com/2009/11/tenderness02.jpg" /></p>

	<p><strong>&#8216;Tenderness: La ternura del asesino&#8217; </strong>(<strong>Tenderness&#8217;</strong>) <strong>se está vendiendo como un thriller, pero se trata en realidad de un drama</strong> sobre la psicología de las mentes enfermas y sobre una dependencia tan fuerte que va en contra de los instintos de supervivencia. Es un film <strong>contemplativo y sumamente pausado</strong>, donde el principal aliciente es el retrato psicológico de una joven desquiciada y los secundarios son una bella banda sonora y la atmósfera que se crea, en parte, gracias a ella.</p>

	<p>Esta película, de <strong>John Polson</strong>, se estrenará este viernes, 20 de noviembre. Cuenta con <strong>Russell Crowe</strong> en un papel casi anecdótico y con <strong>Laura Dern </strong>en una colaboración. Está verdaderamente protagonizada por Jon Foster, Sophie Traub. </p>

	<p>La indefinición en el tono que ha permitido que los encargados del márketing de la película la publiciten como lo que no es, por mucho que en este sentido sirva para lanzar ganchos a los espectadores potenciales, se percibe como una de las flaquezas de <strong>&#8216;Tenderness: La ternura del asesino&#8217;.</strong> Se introducen en la trama ingredientes policíacos, como, por ejemplo, el personaje de <strong>Crowe</strong>, que no forman parte de la historia y que, por ello, hacen que el auténtico foco de atención pierda fuerza dramática. <br />
<!--more--><br />
<img class="centro" id="image29112" alt=Tenderness src="http://img.blogdecine.com/2009/11/tend.jpg" /></p>

	<p>Es interesante que no sea al asesino a quien analiza la película psicológicamente, sino a un personaje que todos esperaríamos que tuviese una mente más saludable, pero que en realidad sufre mayores trastornos. Sin embargo, a medida que la trama se va complicando, <strong>el retrato psicológico de la chica, que era lo mejor o casi lo único bueno del film</strong>, se va desdibujando. Los autores asocian su psicopatía con un comportamiento errático en lugar de buscarle acciones congruentes con su problema. Así llegamos aun final precipitado y absurdo, lo mires por donde lo mires.</p>

	<p>La elección de la actriz protagonista para el papel es perfecta y la interpretación de <strong>Sophie Traub </strong>de esta perturbada es impecable. El joven asesino, <strong>Jon Foster</strong>, está algo menos convincente, aunque correcto. <strong>Crowe</strong>, por muy gran actor que sea en otras producciones, aquí no puede aportar nada, no sólo porque su papel sea escaso, sino porque está dibujado con tremenda torpeza, ya que se comporta de manera obsesiva sin que se nos haya hecho comprender por qué, además de tener, en ocasiones, reacciones casi infantiles ante burdas provocaciones de los adolescentes.</p>

	<p>La información que el film se guarda y que se recuperará a modo de <em>flashbacks</em> es previsible, lo cual no es un problema porque el dato carezca de la capacidad de sorprender —ya que la sorpresa es un efecto barato dentro del cine—, sino porque gran parte de la narración se orquesta alrededor de la revelación de un hecho que ya conocemos, así que todas esas escenas en las que se nos va aportando cada vez más, de forma tan paulatina, se nos podrían ahorrar. </p>

	<p><img class="centro" id="image29113" alt=Tenderness src="http://img.blogdecine.com/2009/11/tenderness01.jpg" /></p>

	<p>Existe algún otro sinsentido en la película, como la imposible visión telescópica nocturna de la chica desde la montaña rusa, que entra en de ese grupo de defectos menores de un film que, normalmente pasas por alto, si el conjunto te ha agradado. Pero cuando está dentro de un continuo de absurdos e incongruencias, acaba por parecer un insulto a la inteligencia del espectador. </p>

	<p><strong>&#8216;Tenderness: La ternura del asesino&#8217;, con todo ello, demuestra ser una cinta cargada de intentos y probablemente de buen material</strong> —habría que leer el libro de Robert Cormier para confirmarlo—, pero fallida casi por completo en todas sus buenas intenciones. Se hace pesada y, según se acerca a su final, se convierte en molesta por sus continuos sinsentidos. No hay que tener en cuenta únicamente que <strong>no se trata del thriller que nos han hecho creer, sino también que ni siquiera como retrato psicológico está lograda</strong>. </p>

<h2>Mi puntuación:</h2>

	<p><img id="image22324" src="http://www.blogdecine.com/images/2008/11/2.jpg" class="centro" alt="2" /></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Steven Spielberg: 'Amistad', un tropiezo más del director]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-amistad-un-tropiezo-mas-del-director</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-amistad-un-tropiezo-mas-del-director</guid>
      <pubDate>Wed, 18 Nov 2009 13:09:11 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image29004" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/slavery_la_amistad_1997_matthew_mcconaughey_500.jpg" class="centro" alt="slavery_la_amistad_1997_matthew_mcconaughey.jpg" /></p>

	<p><blockquote>&#8220;Denos la libertad&#8221;</p>

	<p>- Joseph Cinque</blockquote></p>

	<p><strong>Muchos esperaban con expectación el nuevo drama de Steven Spielberg</strong>, cuatro años después de su gran &#8216;La lista de Schindler&#8217;, y teniendo en cuenta que de la flojísima <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-el-mundo-perdido-parque-jurasico-ii-lo-que-pudo-ser-y-no-fue">&#8216;El mundo perdido&#8217;</a> se esperaba exactamente eso, que fuera flojísima. Pero la famosa historia que rodeó a la goleta Amistad parecía, a priori, perfecta para que Spielberg volviera a demostrar que puede hacer cine importante. Lo malo es que este hombre parece dispuesto a dar una de cal y otra de arena (o dos de arena), y le fallaron las fuerzas, o simplemente la convicción, a la hora de narrar este importantísimo evento histórico, que queda muy por debajo de su otro gran relato sobre el racismo norteamericano, la estupenda <strong>&#8216;El color púrpura&#8217;</strong>.</p>

	<p>&#8216;Amistad&#8217;, por tanto, la decimosexta película de su realizador, es cine histórico de alto contenido dramático, que Spielberg convierte, erróneamente a mi parecer, en melodramático, y que debió haberse incrustado en el ramillete de joyas de su director si este hubiera estado a la altura, pero películas como esta dan más la razón a los que cuestionan severamente su altura como artista <strong>y no precisamente a los que le defienden a muerte como uno de los más grandes directores de la historia</strong>, algo que a juicio de este cinéfilo sólo es, o hubiera sido, si no se hubiera metido en jardines como este y le hubiera salido tantas veces el tiro por la culata. </p>

	<p><!--more--></p>

<h2>Un comienzo muy prometedor</h2>

	<p>Las cosas como son, el arranque es brillante y da lugar a un prometedor primer bloque. Pero pronto todo se derrumba por una asombrosa falta de nervio narrativo <strong>y por un factor aún más importante que ahora comentaré</strong>. La primera secuencia es impresionante, con <strong>Djimon Hounsou</strong> (un actor realmente bueno) liderando la rebelión en altamar (y liderando también, desde un plano moral, toda la película), y con unos claroscuros propiciados por la feroz tormenta nocturna que da lugar a un momento muy estilizado y vibrante. Luego quedan claras las intenciones de Spielberg: desarrollar un gran fresco histórico (con el trasfondo social, legal y político de la época) y emocionarnos con la épica lucha de estos hombres africanos por su libertad. </p>

	<p>Huelga decir que la película tiene una factura poco menos que impecable (aunque siempre me sacan de la película los blanquísimos dientes de los esclavos&#8230;), con una fotografía de Kaminski bastante más humilde y menos espectacular que otras veces, pero igualmente elegante y eficaz, <strong>y una recreación histórica digna de mención</strong>, responsabilidad de un equipo técnico soberbio, comandado por el diseñador de producción <strong>Rick Carter</strong>, que se ha vuelto un colaborador bastante asiduo de Spielberg. Ahora bien, tanto la partitura musical de Williams como el montaje de Michael Kahn, se muestran, al igual que la dirección de Spielberg, dubitativos y poco inspirados en esta ocasión, como si les viniera grande el asunto, o como si no supieran qué hacer con lo que tienen entre manos.</p>

	<p><img id="image29005" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/3046142521_492f9eb84b.jpg" class="centro" alt="3046142521_492f9eb84b.jpg" /></p>

	<p>El factor importante del que hablaba es que (y él seguramente diría lo contrario) que Spielberg no se cree o no le interesa realmente lo que está contando, por mucho que sus esfuerzos indiquen que sí. Y lo que es más grave, la postura que toma frente a los hechos es alarmantemente conservadora (una visión idílica, casi de cuento de hadas, de los entresijos del poder estadounidense de mediados del siglo <span class="caps">XIX</span>) y su óptica infantil. Es como un niño describiendo acontecimientos históricos, y ese punto de vista daña de forma irremediable la película. <strong>Esta vez, las blandenguerías estilísticas de Spielberg llegan un peldaño más allá</strong>: el de no comprender lo que está contando, dándole un aspecto de categoría a través de la enfatización, de la ampulosidad y el exceso.</p>

	<p>Como resultado obtenemos una película bien hecha, pero que no accede en ningún momento a la verdad, o a una verdad, sino que se queda en la superficie de todo lo que observa. Los buenos son muy buenos y sabemos que tienen razón, y los malos son malísimos y les odiamos. Parece indigno de un hombre capaz de filmar <strong>&#8216;La lista de Schindler&#8217;</strong> (al menos, los numerosos buenísimos momentos de aquella), y más digno de un director del montón. Además, <strong>el ritmo y la fuerza habitual de Spielberg lucen por su ausencia</strong>, así como su ingenio en la narración.</p>

	<p>Queda un grupo de actores formidable pero de desigual aportación, porque sus roles carecen de la más mínima sustancia o coherencia. De entre todos ellos sobresale, por mérito propio, el genial Anthony Hopkins, que eclipsa con gran facilidad a sus compañeros. Y de ellos el peor, con diferencia, es el anodino Matthew McConaughey, un intérprete que comenzó como si fuera un actor de gran talento y futuro, pero que se ha quedado en nada. Hounsou y Hopkins se reparte el, insustancial, pastel, y los grandes <strong>Morgan Freeman</strong>, <strong>Nigel Hawthorne</strong>, <strong>Pete Postlethwaite</strong> apenas tienen nada con lo que trabajar, y Spielberg los trata como meros figurantes con frase.</p>

	<p>Otra oportunidad desaprovechada, <strong>que obtuvo su justo castigo en las taquillas y en las reacciones de la crítica a su estreno</strong>, y de la que no merece la pena ni siquiera hacer mención de sus rasgos estilísticos como hacemos con otras buenas películas de su realizador, porque no existen. Lo único bueno es que ya se sabía que Spielberg estaba embarcado en su primera película eminentemente bélica, y las expectativas empezaban a ser altas a pesar de este tropiezo.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['Luna nueva', cine de verdad]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/cine-clasico/luna-nueva-cine-de-verdad</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/cine-clasico/luna-nueva-cine-de-verdad</guid>
      <pubDate>Tue, 17 Nov 2009 21:01:04 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image29094" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/luna-nueva-1940.jpg" class="centro" alt="luna-nueva-1940" /></p>

	<p><blockquote>&#8220;Walter, eres maravilloso. De un modo repugnante&#8221;.</p>

	<p>Hildy</blockquote></p>

	<p>Ahora que tanto se habla de la secuela de &#8216;Crepúsculo&#8217;, &#8216;Luna nueva&#8217;, estando ya muy próximo el estreno, me ha parecido una idea divertida, incluso sana, recuperar la que podríamos catalogar como <strong>la verdadera &#8216;Luna nueva&#8217;</strong>, que por supuesto no tiene nada que ver con ese producto de vampirillos para adolescentes (y en realidad se titula &#8216;His Girl Friday&#8217;, en absoluto &#8216;New Moon&#8217;). Como sin duda sabéis todos, se trata de <strong>una deliciosa comedia</strong> dirigida por <strong>Howard Hawks</strong> en 1940, con <strong>Cary Grant y Rosalind Russell</strong> al frente del reparto. <strong>Una gozada</strong> de principio a fin.</p>

	<p>La película es una adaptación de la famosa obra teatral de Ben Hetch y Charles MacArthur, <strong>&#8216;The Front Page&#8217;</strong>, llevada al cine en varias ocasiones (en <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/the-front-page-la-primera-version-de-un-guion-perfecto">&#8216;Un gran reportaje&#8217;</a> de Lewis Milestone o &#8216;Primera plana&#8217;, de Billy Wilder). La historia se centra en un editor que está a punto de perder a su mejor periodista, justo cuando surge la posibilidad de un gran reportaje que requiere de su talento. <strong>Hawks</strong> y el guionista Charles Lederer introdujeron algunos cambios importantes en la trama, que a la postre se revelaron como grandes aciertos; el mayor de todos, que uno de los dos protagonistas fuera una mujer, dando pie a una <strong>impagable guerra de sexos</strong>.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><img id="image29096" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/lunanueva-critica.jpg" class="derecha" alt="luna-nueva" />Hildy Johnson (<strong>Rosalind Russell</strong>) piensa casarse por segunda vez, pero no lo tendrá fácil. Para empezar su nuevo proyecto de vida, debe romper con el periódico al que ha estado atada durante los últimos años, dirigido por el canalla Walter Burns (<strong>Cary Grant</strong>), su ex-marido. Hildy acude a la redacción para comunicar la noticia: deja su trabajo para casarse con el &#8220;bueno&#8221; de Bruce Baldwin (descrito por Walter como alguien clavado al actor <strong>Ralph Bellamy</strong>, en una de las mejores bromas de la película). Para Walter es algo imposible, inconcebible. No sólo va a perder a su mejor empleada, sino también a la mujer de su vida, aunque a ambos les resulte más fácil odiarse que llevarse bien, claro.</p>

	<p>El editor intentará entonces todo tipo de trucos para quitarle a Hildy la estúpida idea de casarse con un tipo como Bruce, y que recupere su pasión por la profesión; si por el camino ella vuelve a caer rendida a sus brazos, pues mejor que mejor. El clavo ardiendo al que se va a agarrar Walter, para mantener a Hildy a su lado, será la ejecución del preso Earl Williams (John Qualen). Walter convence a Hildy para que cubra la noticia, como favor desesperado. El plan le saldrá mejor de lo previsto cuando pronto todo empiece a complicarse de forma alocada, y la mujer recupere su imparable ritmo de trabajo&#8230;</p>

	<p>Da gusto ver una película como ésta porque <strong>todo funciona a la perfección</strong>, como un reloj. Y en cuanto al ritmo, <strong>va como un rayo</strong>. Es frenética. La demoledora batalla dialéctica entre Walter y Hildy es impresionante, no hay respiro, no hay tregua. No hay ni hueco para música. Van tan rápido que no esperan a que el otro termine, se pisan, hablan a la vez, en un intento por zanjar el asunto soltando la mejor réplica. <strong>Howard Hawks</strong> quería con esto dar sensación de realismo, y lo logra, a diferencia de la gran mayoría de los guionistas y cineastas actuales que se dedican a la comedia, que creen que para que sus personajes parezcan verosímiles deben decir chorradas con aire improvisado, o contar chistes o anécdotas graciosas delante de la cámara, con todos los tacos que sea posible. Es fundamental el ritmo, y esto lo saben los mejores cómicos.</p>

	<p><img id="image29095" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/his-girl-friday1940.jpg" class="centro" alt="his-girl-friday-1940" /></p>

	<p><strong>&#8216;Luna nueva&#8217;</strong> no podía funcionar, aun con <strong>un guión espléndido</strong> y la experta y elegante dirección de Hawks, sin una pareja de actores que estuvieran a la altura de las exigencias. Pocos, muy pocos, mejores que <strong>Cary Grant</strong> para interpretar a Walter, el cínico y seductor editor jefe del periódico en el que trabaja Hildy, una estupenda <strong>Rosalind Russell</strong> que se compenetra de forma maravillosa con Grant (y eso que no fue la primera opción de Hawk, que quiso antes a Jean Arthur, Carole Lombard o Claudette Colbert, entre otras). El enfrentamiento y el progresivo (re)enamoramiento de los dos personajes encaja perfectamente con la trama en torno al proceso judicial y la sátira periodística, dando como resultado una película ejemplar, que juega con todo, que se ríe de todo, y que te no suelta en ningún momento. <strong>Verdadero cine</strong>.</p>

	<p>Una de las cumbres de la &#8220;screwball comedy&#8221;, <strong>&#8216;Luna nueva&#8217;</strong> funciona igual de bien cuando se centra en la hilarante relación entre los dos protagonistas, que cuando se lanza a pisotear la labor de los periodistas o de los políticos, presentados de forma crítica (y realista también). No pierde el tiempo, tiene una hora y media y la va a aprovechar; hoy en día se hacen películas de dos horas en las que no pasa gran cosa, como si no importara tener al espectador sentado en la butaca más tiempo del necesario. Me quedo antes con &#8216;La fiera de mi niña&#8217; (1938) y sobre todo con &#8216;Historias de Filadelfia&#8217; (1940), que me parecen más redondas, pero sin duda, éste es <strong>uno de los títulos imprescindibles de la gran comedia norteamericana</strong>. La que nunca pasará de moda, la que siempre estará ahí para alegrarnos el día.</p>

	<p><img id="image22329" src="http://www.blogdecine.com/images/2008/11/4,5.jpg" class="centro" alt="4,5" /></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Jeff Bridges, qué grande eres]]></title>
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      <guid>http://www.blogdecine.com/actores/jeff-bridges-que-grande-eres</guid>
      <pubDate>Tue, 17 Nov 2009 19:54:58 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
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      <p><img id="image29091" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/captura.JPG" class="centro" alt="captura.JPG" /></p>

	<p>Ya va siendo hora, si es que no es un hecho consumado y una certeza compartida por todos, de decir las cosas como son: Jeff Bridges es uno de los mejores actores vivos. Y cuando digo uno de los mejores, no me refiero solamente a sus dotes como intérprete, sino también al hecho de que es uno de los tipos más sencillamente auténticos que pueblan ese por lo común muy rentable vertedero llamado pantalla de cine. Vertedero no sólo porque se hacen demasiadas, y malas, películas, sino por la suma de ambiciones y carencia de escrúpulos que suelen desprender los ambientes de Hollywood, que parecen no encontrar, sin embargo, en este humilde e imaginativo hombre de cine una de sus presas. </p>

	<p>Porque él va a lo suyo, ajeno a farándulas y a las indignantes mieles del glamour, y dedicado a ser, simplemente, <strong>Jeff Bridges</strong>. Aunque eso sí, próximo a cumplir los 60 años, elegancia y distinción le sobran con solo hacer un gesto, de la misma manera que con una mueca se transforma, sin perder la compostura, en un tipo corriente, en un fulano agradable y sin dobleces, de sonrisa desarmante y mirada a veces bondadosa, otras veces melancólica o incluso gélida, pero siempre muy inteligente y serena. Maduro de muy buen ver, está a punto de abandonar sus cincuenta y, pero no parece que haya perdido un ápice de atractivo, y ha seguido siendo un tipo de puta madre.</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>Una larguísima carrera en la que hay, literalmente, de todo</h2>

	<p>De todo, pero sobre todo mucho Bridges. Este hijo de Los Angeles, ciudad donde nació en 1949 y con la que se identifica sobre todo en su vertiente más bohemia, no sólo se interesa por la interpretación, sino que es músico, pintor y un excelente fotógrafo. De hecho, los directores ya saben que, si le llaman, obtendrán un soberbio material fotográfico del rodaje de manos de Bridges, que no va a ningún sitio sin su cámara, y que ha expuesto numerosas veces e incluso publicado trabajos por esa actividad, recibiendo elogios numerosos. Porque este tipo es algo así como una máquina de creatividad y de buen rollo, con el que todos sus compañeros aprecian trabajar, pues su generosidad y simpatía en los rodajes es legendaria, con todos y cada uno de los compañeros de un rodaje. Y no es exageración, pues así lo cuentan todos ellos.</p>

	<p><img id="image29092" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/fotolebowski_500.JPG" class="centro" alt="fotolebowski.JPG" /></p>

	<p>Bridges tuvo la suerte, claro, de que su padre era una estrella de la televisión, y junto con su hermano pudo aparecer, de niño en <strong>&#8216;The Lloyd Bridges Show&#8217;</strong>, sabiendo desde muy pronto que quería seguir los pasos de su padre y quizá superarlos. Y vaya si lo consiguió, aunque durante más de una década tuvo que conformarse con anodinos papeles televisivos hasta que por fin le llegó la gran oportunidad con <strong>Peter Bogdanovich</strong> y su fundacional <strong>&#8216;The Last Picture Show&#8217;</strong>, oportunidad que aprovechó al máximo y que incluso le proporcionó una candidatura al Oscar. Había nacido un actor de un don natural y completamente instintivo, que sin grandes alardes ni deseos de destacar, exigía lo máximo de sus compañeros de plano si no querían verse eclipsados por su energía.</p>

	<p>En los setenta llegó a participar en 12 películas más, haciéndose poco a poco un hueco como actor a tener en cuenta. <strong>John Huston, Robert Benton, John Frankenheimer o Michael Cimino</strong> llamaron a su puerta y le ofrecieron interesantes papeles. También llegó a trabajar con un muy joven <strong>Arnold Schwarzenegger</strong>, y en aquel fiasco famoso de la nueva versión de <strong>&#8216;King Kong&#8217;</strong>. Pero para fiasco su segundo trabajo con Cimino, la épica <strong>&#8216;La puerta del cielo&#8217;</strong>, que hundió para siempre a la United Artists y a su director, pero que no afectó a la carrera de este hombre. Porque, seamos sinceros, Bridges nunca ha sido una estrella. No es de esos actores que arrastren a las masas, sino de esa raza de intérpretes que justifican una película poco interesante por su mera presencia.</p>

	<p>En la mediocre <strong>&#8216;Tron&#8217;</strong> (otro fracaso de taquilla) tuvo poco que ofrecer. Mucho más en <strong>&#8216;Starman&#8217;</strong>, una de las más depuradas películas de <strong>John Carpenter</strong>, en la que la falta de expresividad de su personaje no fue óbice, sino más bien lo contrario, para un trabajo sobresaliente, muy difícil por la complejidad de interpretar sin gestos ni estados anímicos coherentes o comunes. Aquel exitazo le hizo mucho más conocido en todo el mundo y le ayudó a protagonizar algunos policiacos interesantes, uno de ellos (<strong>&#8216;8 millones de maneras de morir&#8217;</strong>), realmente notable, con la que Bridges ampliaba aún más sus registros al encarnar a un tipo duro pero corriente, algo que otros intentaron sin el mismo éxito que él.</p>

	<p>Coppola le llamó para su semiautobiográfica &#8216;Tucker&#8217;, que bordó, y <strong>Steve Kloves</strong> le llamó para darle la oportunidad de reunirle con su hermano Beau y su amiga <strong>Michelle Pfeiffer</strong> en <strong>&#8216;Los fabulosos Baker Boys&#8217;</strong>. De modo que la década acababa inmejorablemente, y comenzaba con la segunda parte de la que fue su película iniciática, de nuevo con Bogdanovich, la infravalorada y otoñal <strong>&#8216;Texasville&#8217;</strong>. Pero Bridges ya estaba demostrando que su registro era, aparentemente, ilimitado, pues bordó su papel de mendigo en la magnífica &#8216;El rey pescador&#8217;, de Terry Gilliam, y dio un nuevo rumbo con su elogiable papel de &#8216;American Heart&#8217;, que le dirigió Martin Bell en 1992. Tenía 43 años y estaba en plena posesión de su talento. Se convertía en un hombre maduro y maduraba a la vez que su cuerpo. Menos interesantes fueron &#8216;Si miedo a la vida&#8217; o &#8216;Volar por los aires&#8217;, pero con &#8216;Wild Bill&#8217; se transformó en el mito. Este excelente western de Walter Hill, que quizá merecía más elogios de los que tuvo, le dio la oportunidad de ejercer de gran histrión. Bridges no tenía límites, y trabajaba con tesón y humildad, sin dárselas de gran actor. Y construía una carrera apasionante.</p>

	<p><img id="image29090" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/jeff-bridges-the-dude1.jpg" class="centro" alt="jeff-bridges-the-dude1.jpg" /></p>

	<p>De nuevo tuvo que lidiar con dos papeles menores, a los que ofrecía todo su talento, con <strong>&#8216;La tormenta blanca&#8217;</strong> y <strong>&#8216;El amor tiene dos caras&#8217;</strong>, pero llegó otro de los papeles por los que le van a recordar dentro de cincuenta años, su fumeta pacifista metido a detective Jeff Lebowski (o El Nota, o El Notarino), que interpretó en la última gran película de los Coen, la proverbial <strong>&#8216;El gran Lebowski&#8217;</strong>. Este regalo de personaje lo convirtió en un icono del cine de los años 90. Imposible no enamorarse de él hasta las cachas. Y lo alucinante, es que después de este papel se pone a luchar contra terroristas en la inquietante <strong>&#8216;Arlington Road&#8217;</strong>, o interpreta al mismísimo presidente de los <span class="caps">EEUU</span> en <strong>&#8216;La candidata&#8217;</strong>. Esto es un intérprete de raza.</p>

	<p>Cierto que en la presente década ha tenido que lidiar con películas bastante menores, pero dio muestras de su genio en la desgarradora <strong>&#8216;The door in the floor&#8217;</strong>, junto a una inmensa Kim Basinger, repitió con Gilliam en la siniestra <strong>&#8216;Tideland&#8217;</strong>, y participó en el taquillazo &#8216;Iron Man&#8217;, entre otras. Ahora, dicen que suena muy fuerte para ser nominado al Oscar, premio que se le resiste desde siempre, con la venidera <strong>&#8216;Crazy Heart&#8217;</strong>, a la que pertenece la imagen de arriba del todo. Lo logre o no, es lo de menos. Lo importante es que siga demostrándonos lo grande que es.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['Cocodrilo Dundee', truncado relato ecológico]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/cocodrilo-dundee-truncado-relato-ecologico</link>
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      <pubDate>Tue, 17 Nov 2009 13:15:59 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
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      <p><object width="500" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/YRmEOQq0C4Q&hl=es_ES&fs=1&"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/YRmEOQq0C4Q&hl=es_ES&fs=1&" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="500" height="344"></embed></object></p>

	<p><blockquote>&#8220;No sabe ni qué día es. Y no le importa. Qué tío con suerte&#8221;</p>

	<p>-Wally<br />
</blockquote></p>

	<p>Los años ochenta son un década denostada por unos como la confirmación de que los antiguos y esplendorosos estudios de Hollywood se habían ido al garete y se habían transformado en bancos, y defendida a muerte por otros como una década bastante más interesante para el cine norteamericano de lo que muchos quieren o pueden admitir. Yo no pertenezco ni a un bando ni al otro. <strong>Pero tengo mis debilidades, como todo el mundo.</strong> Creo que hay Blockbusters tipo A, como <strong>&#8216;Arma letal&#8217;</strong>, y Blockbusters tipo B (o C), como <strong>&#8216;Cocodrilo Dundee&#8217;</strong>, un relato ecológico que es bastante más de lo que quizá algunos puedan otorgarle, con un personaje central que da nombre al título lo bastante interesante y con aristas como para justificar el visionado.</p>

	<p>Pero hay más detalles interesantes, más allá de su personaje central. Y es que a pesar de su espíritu ochentero y sus limitaciones genéricas (una extraña mezcla de acción, comedia, aventura, parodia y misticismo) &#8216;Cocodrilo Dundee&#8217; está dirigida con bastante buen tino por el desconocido <strong>Peter Faiman</strong>, de carrera más bien inexistente, que en los últimos años apenas ha dirigido nada, y que se ha centrado en la producción. Aquí firma un <strong>a ratos hermoso, aunque truncado, filme naturalista</strong>, que termina naufragando por albergar numerosas concesiones a la galería, pero que merece ser defendido.</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>Brillante primera hora</h2>

	<p>La película comienza con una excusa que podría haber dado, como tantas otras cosas, bastante más de sí, pero que no está desaprovechada del todo: una periodista neoyorquina, que se encuentra en Sydney, recibe el encargo de realizar un reportaje a partir del rumor de que un lugareño sobrevivió al  ataque de un cocodrilo mientras estaba pescando, y se arrastró varios kilómetros hasta conseguir ayuda. Intrigada, se introduce en la Australia más salvaje, para dar con él, entrevistarle y obtener un buen artículo. Así, desde un principio, la historia envuelve a Dundee de una aureola de misterio y mística <strong>que se va a derrumbar, por una parte, y se va a reconstruir, por otra</strong>, hasta efectuar una suerte de deconstrucción. </p>

	<p>La primera, y muy divertida, escena con el protagonista será en una taberna que podía haber sido escenario de alguna escena de caza de Hawks. Lo primero que va a saber la reportera, interpretada por una guapa aunque algo sosa <strong>Linda Kozlowski</strong>, es que a Cocodrilo Dundee le gusta fanfarronear, llevándose consigo a un cocodrilo disecado a tomar cervezas, y que no tiene problemas en repartir puñetazos entre los paletos y los cowboys de ciudad presentes en el lugar. Pero sin duda tiene un encanto sincero, de modo que parte con él a un viaje de pocos días en lo más profundo de la naturaleza, y así poder presenciar el lugar donde le atacó el cocodrilo.</p>

	<p>La fotografía de Russell Boyd aprovecha magníficamente los exteriores naturales, escogidos con mucho gusto, mientras que el director Faiman se limita a contar con bastante oficio el choque de culturas y mentalidades que representan reportera y aventurero. Hay algunos momentos especialmente inspirados y en los que ambos actores demuestran tener mucha química. Como aquél en el que ella le pregunta a él por lo que piensa de la carrera nuclear (recordemos que estamos en plena era Reagan), a lo que él responde que no es asunto suyo. Ella le replica que hay que tener voz. Él dice que quién la va a oir ahí, y tiene toda la razón.</p>

	<p><object width="500" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/iSDg2FsIW9k&hl=es_ES&fs=1&"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/iSDg2FsIW9k&hl=es_ES&fs=1&" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="500" height="344"></embed></object></p>

	<p>El diálogo prosigue y ella le pregunta por lo que piensa de la lucha de los aborígenes por recuperar sus derechos y sus tierras, a lo que él responde con la metáfora de las rocas que llevan miles de años ahí posadas. Hay un fondo de innegable melancolía en esta historia, sobre todo a través del solitario y un tanto oscuro personaje de Dundee, en oposición a la burguesía bienpensante de ella. Esto es el mundo real, viene a decir la historia, y lo que se ha construido el hombre para su comodidad, es completamente falso y nos separa de todo aquello que nos hace eternos. La forma de ser de Dundee contrasta con su deseo de impresionar, que termina por dibujar un personaje ambivalente: afeitándose con cuchilla, observa que ella se acerca, la guarda y finge afeitarse con su enorme cuchillo; mirando previamente la hora en el reloj de Wally, simula de nuevo saber la hora que es mirando la posición del sol. <strong>Eso sí, cuando un búfalo se cruza en la carretera, impidiendo el paso, es capaz de dormirlo sin apenas tocarlo.</strong></p>

	<p>Además, la película tiene momentos en los que el tempo se estira brillantemente, como aquel en que ella decide ir sola hasta el punto de encuentro, y se ve atacada por un cocodrilo. Magníficamente montada, aún viéndola hoy, he de reconocer que la escena me impresiona por su ritmo, primero suave y luego violentísimo, y por su credibilidad. Todo esto, además, está sazonado con la excelente música de <strong>Peter Best</strong>, sencilla pero contundente, <strong>que otorga un gran ambiente a una ya de por sí excelente atmósfera</strong>. Momentos como la venganza contra los cazadores de canguros o la danza de los aborígenes, se quedan grabados por su sencilla emotividad.</p>

	<p>Ahora bien, justo cuando el relato tenía que ir más y más arriba, Mick Dundee y su reportera viajan a New York, en una especie de homenaje al mito del buen salvaje en la ciudad, y todo se derrumba. A partir de ahí el encanto construido se desvanece entre los dedos para dar lugar a una comedieta urbana bastante pobre de ideas visuales y temáticas. La historia de amor entre ambos es creíble, pero su desarrollo está mal armado, <strong>y tenemos la sensación de abandonar un buen relato ecologista por una peliculita comercial</strong> con los inevitables tics ochenteros. Una pena, porque esta historia se merecía algo más. </p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['50 hombres muertos', otra de un infiltrado]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/50-hombres-muertos-otra-de-un-infiltrado</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/50-hombres-muertos-otra-de-un-infiltrado</guid>
      <pubDate>Tue, 17 Nov 2009 00:17:45 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
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      <p><img id="image29062" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/fifty-deadmen.jpg" class="centro" alt="fifty-dead-men" /></p>

	<p>La cartelera española tiene dos dueños claros desde el pasado fin de semana, la <a href="http://www.blogdecine.com/producto/cuento-de-navidad-a-christmas-carol">navidad en 3D</a> de Robert Zemeckis y el <a href="http://www.blogdecine.com/producto/2012">nuevo apocalipsis</a> de Roland Emmerich (que se ha llevado el gato al agua, como cabía esperar). Junto a estos dos carísimos productos, fabricados para arrasar, nos llegaron también otros con diferentes pretensiones, realizados con mucho menos presupuesto, y destinados más bien a un público no tan interesado por las películas de moda; o quizá no tan dispuestos a ocupar las últimas butacas vacías en una sala abarrotada. Uno de esos títulos al margen de Hollywood es <strong>&#8216;50 hombres muertos&#8217;</strong>, inspirada en el libro de Nicholas Davies y Martin McGartland, protagonista real de los hechos.</p>

	<p><strong>&#8216;50 hombres muertos&#8217;</strong> (<strong>&#8216;Fifty Dead Men Walking&#8217;</strong>, 2008) nos traslada a Belfast a finales de los 80, y se centra en la arriesgada labor de Martin McGartland como agente infiltrado en el <span class="caps">IRA</span>, gracias a lo cual se salvaron las cincuenta vidas a las que se refiere el llamativo título. Me encantaría deciros que ésta es una de esas películas que hay que rescatar de una cartelera poco atractiva, uno de esos títulos que merecen la pena y que aconsejo ir a ver, que es una joya mal vendida, emocionante y cautivadora. Pero no. Es <strong>una película fallida</strong>, mal construida, donde nunca llegas a sentirte implicado por lo que ocurre. Es como una de Hollywood, pero sin espectáculo.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Sé que, en cierto modo, es terrible decir esto. La película se basa en hechos reales y tenemos la historia de un tipo que arriesgó su vida para salvar las de otros. Quiero decir, de verdad, hubo alguien que hizo esto. Y aquí estoy yo diciendo que os olvidéis de la película que cuenta eso. Pero es lo de siempre; todo lo que hay detrás de la obra es totalmente secundario, irrelevante e inútil, si un director es incapaz de transmitir emoción con su trabajo. Porque estás viendo una película, en una pantalla, en un cine, habiendo pagado una entrada, no estás delante de un tipo que ha vivido todo eso y te lo está contando. Así que da igual que la historia se centre en un hombre que dio su vida por los demás o en un extraterrestre enano que tiene un acento raro y quiere volver a su planeta; lo importante es que sea creíble, y <strong>que el espectador se implique. Aquí no ocurre</strong>. Y la principal culpable es la directora y autora del guión, la canadiense <strong>Kari Skogland</strong>.</p>

	<p>Ya desde el inicio empiezan los problemas. La película arranca con una secuencia en la que nos muestran a Martin siendo tiroteado por un matón del <span class="caps">IRA</span>, años después de la acción principal que nos van a narrar. Esto es, nos cuentan el final. Nada más empezar, nos dicen, primero, que el chico se infiltró en el grupo terrorista, y segundo, que no lo descubrieron hasta que ya fue tarde, pudiéndose escapar; finalmente, lo encuentran en un alejado refugio y le disparan cuatro balazos en el pecho (si muere o no, ya eso no lo cuento aquí). ¿Qué sentido tiene, si ya nos enseñaron todo esto, que luego se tomen tanto tiempo en mostrarnos cómo Martin acepta trabajar para los británicos, y cómo entra en el IRA? Como si no supiéramos que lo consigue. ¿Y cómo podemos sentirnos atemorizados por lo que pueda pasarle estando infiltrado, si ya sabemos que se salva, que no lo pillan? A mí me parece un error garrafal esta estructura, con lo fácil que habría sido contar la acción de forma lineal.</p>

	<p><img id="image29064" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/deadmen-walking.jpg" class="centro" alt="kingsley-sturgess" /></p>

	<p>No he leído el libro de <strong>&#8216;Fifty Dead Men Walking&#8217;</strong>, así que no sé hasta qué punto se ha transformado la historia real narrada por Martin, para adaptarla a la gran pantalla; pero huele un poco mal. La forma en la que se lavan las manos en los créditos parece dar a entender (igual me equivoco, si alguien sabe algo más que lo diga) que la película se ha hecho sin contar con el principal implicado, y que es más una historia de ficción que una simulación de lo que ocurrió realmente (con las pequeñas licencias que todos entendemos como necesarias para hacer el relato más interesante, evidentemente). Lo digo porque esa es la impresión que da al verla, que han tomado lo superficial para decir que es una historia inspirada en la realidad, pero luego han hecho lo que les ha dado la gana, o lo que han podido. En cualquier caso, queda <strong>una película torpe, incapaz de reflejar el verdadero drama que debió vivir el protagonista, prácticamente solo en medio de un infierno</strong>.</p>

	<p>Por cierto, fue el propio <strong>Jim Sturgess</strong> quien me recomendó verla. El joven actor, a quien tuve la oportunidad de entrevistar en Sitges con motivo de la arriesgada <a href="http://www.blogdecine.com/sitges/sitges-09-sexta-jornada-y-ii-heartless-y-valhalla-rising-atrevidas-e-inquietantes">&#8216;Heartless&#8217;</a>, y con quien pude charlar unos minutos &#8220;off the record&#8221;, me habló un poco de su trabajo como Martin McGartland, interpretación que al parecer ha gustado mucho y que le ha abierto algunas puertas; entre ellas, la que da al despacho del señor Peter Weir, que se fijó en él para su nueva película (&#8216;The Way Back&#8217;). Pero, por más que Sturgess sea un tipo encantador (de esta gente que te cae bien al instante) y que es evidente que intenta componer un personaje, hacer creíble a este chico que se juego el cuello infiltrándose en el <span class="caps">IRA</span>, <strong>su trabajo queda desdibujado por la escasa visión de Skogland</strong>, que no sabe aprovechar lo que tiene entre manos, no logrando nunca que la acción y el drama traspasen la pantalla. Este material, con alguien hábil tras las cámaras, habría dado mucho más.</p>

	<p>En cualquier caso, gracias a que <strong>Sturgess lo intenta</strong>, y a alguna escena aislada junto a <strong>Ben Kingsley</strong> (actor al que ya parece que le importa todo un pimiento), que interpreta a su contacto con el gobierno, la película no se hunde por completo, salvándose por poco de resultar el aburrido telefilme de descafeinada denuncia que a ratos llega a ser. <strong>Fallan también Natalie Press</strong>, como la novia de Martin, y <strong>Kevin Zegers</strong>, como el mejor amigo del protagonista, incapaces de dar vida a sus personajes, mientras que la participación de <strong>Rose McGowan</strong> es poco más que anecdótica (es rarísimo que, siendo famosa, la cámara apenas la enfoca). En conclusión, sólo recomiendo <strong>&#8216;50 hombres muertos&#8217;</strong> a los fanáticos de la historia irlandesa, a los que quieran seguir la incipiente carrera de Sturgess, y a los que les valga cualquier cosa que no sea hollywoodiense; tampoco mata del aburrimiento, vamos.</p>

	<p><img id="image22324" src="http://www.blogdecine.com/images/2008/11/2.jpg" class="centro" alt="2" /></p>      ]]></description>
      </item>
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