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		<title>Blogdecine</title>
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Blog de cine, los trailers y críticas de películas de todos los estrenos. Información sobre futuros rodajes y todo sobre las estrellas.		</description>
		<pubDate>Tue, 24 Nov 2009 07:35:15 +0000</pubDate>

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      <title><![CDATA['The Matrix Reloaded' & 'The Matrix Revolutions', el anticine]]></title>
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      <pubDate>Sun, 22 Nov 2009 10:36:00 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
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      <p><img id="image29149" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/matrix-revolutions-55_500.jpg" class="centro" alt="matrix-revolutions-55.jpg" /></p>

	<p><blockquote>&#8220;Eso no ocurrirá, Neo. Mi corazón siempre seguirá latiendo por tí&#8221;</p>

	<p>-Trinity</blockquote></p>

	<p>Hace un par de semanas, quise dejar por escrito lo que opino de la primera, <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/the-matrix-buenas-ideas-masacradas-por-una-direccion-calamitosa">y flojísima</a>, parte de una trilogía que, para muchos, es lo más de lo más en el dificilísimo género de la ficción científica, que conforman, además, un riquísimo universo, <strong>dibujado con un ingenio y una genialidad insuperables por los hermanos Wachowski</strong>. Y ahora, me disponía a escribir, tal como prometí que haría (aunque quizá a algunos lectores les importaba poco que lo cumpliera), sobre las otras dos.</p>

	<p>Y mi intención primera era escribir dos artículos, pero he de admitir que no tengo fuerzas para hacerlo, y menos después de habérmelas tragado seguidas, sin interrupciones, por primera vez. <strong>Es más, no creo que se merezcan dos artículos por separado</strong>, y no sólo porque en realidad es una película partida en dos, sino porque me resulta imposible concentrarme en analizar cada una de ellas como si de una película profesional se tratase, con sus pros y sus contras, porque este cine cochambroso, infantiloide, indigno de llegar a las salas, torpísimo, insultantemente presuntuoso, no se merece haber llegado a las salas y haber recibido hasta elogios de parte de algunos.</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>El anticine de acción</h2>

	<p>Este díptico pretende superar los (regularcitos aunque muy rentables) logros de la primera parte, con mucha más acción, muchos más efectos, y mucho más de todo. Claro, intentaban ofrecer un más difícil todavía, o algo parecido. <strong>Pero para eso se requería de una solidez y de una profesionalidad que lucen por su ausencia</strong>, en un conjunto que hace hasta muy interesante la primera película. Y lo más lamentable de todo ello es que los Wachowski intentan armar un, a priori, grandísimo cine de acción y fracasan incontestablemente. Peleas hipervitaminadas, psicotrónicas, alargadísimas, y tiroteos y persecuciones que intentaban pasar a los anales del género y que certifican la incompetencia de estos cineastas.</p>

	<p>Todas las peleas, y las hay a docenas, están filmadas exactamente igual, salvo cuando se añaden miles de personajes por ordenador, momentos en que los directores intentan, con presencia de ánimo admirable pero estéril, construir algo parecido al ritmo, con abundancia de música techno, para que la narración parezca más armónica, cuando es una catástrofe de planos pegados sin el menor gusto. <strong>En las peleas de uno contra uno sólo hay dos tipos de planos</strong>: los laterales, con los que el combate cuerpo a cuerpo queda muy poco vistoso, o los ralentizados generales, con un empleo de la cámara lenta desesperante, que cualquier podría firmar sin llamarse Wachowski y que ya quedaron más que sobados en la primera película. </p>

	<p>Y luego hay dos grandes &#8216;set-pieces&#8217; de acción, uno por cada película. En Reloaded la secuencia de la persecución por la autopista, y en Revolutions la defensa de Sion. <strong>Ninguna de las dos me parece nada del otro jueves</strong>, y estoy seguro que en ellas se invirtió más dinero en efectos especiales que varios años de producciones españolas. En cuanto a la primera, es un esfuerzo por crear una memorable secuencia de acción en una autopista repleta de frenesí y velocidad, siempre con los logros de Cameron en mente, por supuesto. Pero resulta alargada en exceso, y ninguna de sus ideas es especialmente innovadora o ingeniosa. Ni siquiera esos supuestamente inquietantes gemelos todopoderosos impresionan ni dan miedo.</p>

	<p><img id="image29150" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/thematrixreloaded5_500.jpg" class="centro" alt="thematrixreloaded5.jpg" /></p>

	<p>La defensa de Sion está un poco mejor, pero nuevamente nos acordamos de esa creación de Cameron para <strong>&#8216;Aliens&#8217;</strong>, con el armamento empleado por los defensores para repeler a los &#8216;calamares&#8217;, como ellos los llaman. <strong>El ritmo luce también por su ausencia </strong>(ya no espero ritmo de ninguna película de acción, es una pérdida de tiempo) pero sí que posee cierta intensidad, aunque resulta muy poco creíble el modo en que las máquinas, con una superioridad abrumadora, vacilan a la hora de atacar. Aunque a esas alturas, ya poco nos sorprende.</p>

<h2>El anticine de ficción científica</h2>

	<p>Hemos hablado un poco en Blogdecine de la diferencia abismal entre fantasía y ciencia ficción, o ficción científica, y de las características de ésta última. Ninguna de ellas aparece en este díptico, y ya eran muy relativas en la primera película. Porque esto no es cine científico, <strong>sino cine mesiánico con artes marciales y mucha fantasía.</strong> Creo que los Wachowski creían que para ciencia bastaba con los endebles basamentos de la primera historia, y se lanzaron a un delirio filosófico de gran obviedad, sólo apreciable en los breves momentos en que aparece el mejor personaje y el mejor actor, <strong>Hugo Weaving</strong> con su demencial agente Smith.</p>

	<p>Pero la cosa empieza de forma absurda, cuando se reúnen todos los capitanes para discutir el plan a seguir en el comienzo de la segunda película. Me pregunto yo: ¿por qué los capitanes de una resistencia para salvaguardar la humanidad <strong>se reúnen vestidos con trajes de cuero super molones, y gafas de sol super chulas</strong>? Esto dice mucho del carácter de los Wachowski y de esta saga deleznable. A continuación, el invencible Neo (un penoso Reeves ataviado con una no menos penosa sotana sacerdotal&#8230;), se lia a puñetazos y patadas espectaculares con varios agentes y luego sale volando cual Superman. Pero la película sigue sin empezar de verdad, porque el grupito de protagonistas llega a Sion y sigue sin ocurrir absolutamente nada.</p>

	<p>Por supuesto, Neo y Trinity se aman, muchísimo, y nunca hemos visto <strong>una pareja menos creíble y con menos química en la entera historia del cine</strong>, ni unas escenas de sexo y de besos más ridículas. Pero por fin, después de media hora de película sin interés, se van a ver al Oráculo y albergamos la esperanza de que algo llegue. Y efectivamente, llegan centenares de agentes Smith. Quizá me equivoque, aunque lo dudo, pero creo que la razón de ser de la ciencia ficción es proponer y especular sobre aterradores mundos futuros, o sobre paranoias corporativas y sociales, inquietarnos por la capacidad del ser humano de destrucción y también de creación de gélidos inframundos. Pero los Wachowski escribían su guión (de esto estoy seguro, aunque quizá nadie me de la razón) sobre la marcha, y no les interesaba el cine, sino dejar un mensaje mesiánico para niños.</p>

<h2>En definitiva, el anticine</h2>

	<p>Cuando se presentó Reloaded en Cannes en 2003, Joel Silver, su productor, defendió a los Wachowski del aluvión de críticas negativas, afirmando sin pudor (y esto es verídico) que eran unos genios capaces de fusionar diversas culturas milenarias, mitologías y filosofía, <strong>y de revolucionar el cine con un estilo que aunaba el mejor cine de acción con el mejor cine de autor</strong>. Ahí es nada.</p>

	<p>Como dijo Fernández-Santos, le faltaba decir que para Revolutions iban a resucitar el espíritu de Robespierre y el Ché, y a revolucionarse a sí mismos. Yo aún diría más. <strong>Esto no es cine, sino una prodigiosa campaña de marketing</strong> (como la que ahora tenemos con &#8216;Crepúsculo&#8217; y similares) al servicio de una paja mental como no se ha visto ni se verá, que juega a ser gran cine y que es una grandiosa memez, que propone mundos alternativos fastuosos y que se queda en postales de baratillo.</p>

	<p>Cine para abaratar las mentes, nacido para imponer y arrasar, para condicionar la concepción del cine espectáculo. <strong>Cine para malgastar palabras en un ensayo crítico.</strong></p>

	<p><img id="image29148" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/2003_the_matrix_reloaded_915_500.jpg" class="centro" alt="2003_the_matrix_reloaded_915.jpg" /></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Clint Eastwood: 'Firefox']]></title>
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      <pubDate>Sat, 21 Nov 2009 04:44:49 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
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      <p><img id="image28972" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/firefoxf1.jpg" class="centro" alt="firefoxf1.jpg" /></p>

<blockquote>Debe pensar en ruso</blockquote>

	<p>Retomamos hoy el especial dedicado a <strong>Clint Eastwood</strong> en su doble faceta de actor y director, aparcado durante un tiempo por motivos más importantes. <strong>&#8216;Firefox&#8217;</strong> es probablemente el caso más alarmante en la carrera del mítico actor, en cuanto a dirección se refiere. Echando un vistazo podemos asombrarnos de encontrar esta película, pura y meramente comercial —y a veces ni eso—, entre dos obras tan personales y arriesgadas como &#8216;Bronco Billy&#8217; (1980) y &#8216;El aventurero de medianoche&#8217; (&#8216;Honkytonk Man&#8217;, 1982) —el siguiente título que trataremos en el especial—. Tras su taquillazo &#8216;La gran pelea&#8217; (&#8216;Any Which Way You Can&#8217;, 1980), Eastwood siguió probando suerte en el cine meramente comercial —utilícese este término para definir películas de entretenimiento sin tener en cuenta absolutamente nada más—, intentando llegar a un público más joven, algo que había logrado con creces protagonizando sus dos películas con orangután.</p>

	<p>Eastwood recibió la oferta para dirigir esta película mientras se encontraba de vacaciones esquiando; pareciéndole en un principio que no se ajustaba a sus inquietudes como realizador. Más tarde, de regreso al trabajo se enfrascó en la lectura del libro obra de <strong>Craig Thomas</strong>, quedando absolutamente fascinado por la historia de espionaje del mismo. Aún a día de hoy, somos muchos los que nos preguntamos en qué demonios estaría pensando Eastwood para cambiar de opinión, y lanzarse a filmar la que muy probablemente sea <strong>su peor película como director</strong>.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><img id="image28974" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/firefoxf2.jpg" class="centro" alt="firefoxf2.jpg" /></p>

	<p><strong>&#8216;Firefox&#8217;</strong> narra la historia del agente retirado Mitchell Grant, contratado por el gobierno norteamericano para viajar a Rusia y robar el más sofisticado avión de combate que exite, y que da nombre el título del film. Grant aceptará, ya que es la única esperanza de realizar con éxito la misión, aún estando sometido a ataques de estress debido a una mala experiencia en Vietnam. Primer punto de su delirante guión —el libro será todo lo bueno y entretenido que se quiera, el guión de <strong>Alex Laxker</strong> y <strong>Wendell Wellman</strong> es absolutamente delirante, y no precisamente en el buen sentido de la expresión—, tenemos una misión prácticamente imposible de realizar, robar un avión extremadamente protegido, y envían para dicha misión a un tipo al que le dan ataques que le dejan casi sin sentido. Perfecto, justo lo que necesita un piloto de aviones. Evidentemente, en el guión intentan justificarse explicando que dichos ataques nunca suceden durante el cumplimiento de una misión, explicación un tanto cogida por los pelos, y que agrava aún más la insensatez de dicho elemento.</p>

	<p>Es la segunda vez que Eastwood se metía en un relato de espionaje, aunque esta vez, acorde con los tiempos —post Star Wars—, y <strong>&#8216;Firefox&#8217;</strong> podría emparejarse con &#8216;Licencia para matar&#8217; (&#8216;The Eiger Sanction&#8217;), otro dubitativo —aunque mucho más interesante— acercamiento por parte del Eastwood realizador a los relatos de espionaje. Los paralelismos entre ambas cintas son innegables; un antiguo agente es reclutado de nuevo para una peligrosa misión que sólo él puede llevar a cabo, ambas se desarrollan en suelo europeo, e incluso poseen dos partes bien diferenciadas. Mientras que en su cuarto trabajo como director la acción de su parte final se desarrollaba en las alturas de una montaña, en <strong>&#8216;Firefox&#8217;</strong>, los tres cuartos finales son todavía más arriba, surcando los cielos a bordo de un avión con diseño futurista, y que nos remonta directamente a la saga de Lucas, no en vano el encargado de los efectos visuales del film es <strong>John Dykstra</strong>, el mismo que ganó un Oscar por su labor en <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/la-guerra-de-las-galaxias-y-el-cine-cambio">&#8216;La guerra de las galaxias&#8217;</a>, el film que cambió para siempre el concepto de entretenimiento, llegando su influencia hasta films como el que nos ocupa.</p>

	<p>El clasicismo que Eastwood despliega en la primera parte del film, gracias a su soberbia puesta en escena —sin duda lo mejor de la función—, de carácter casi intimista, entronca directamente con una expositiva espectacularidad en su segunda mitad, y realmente sabe a poco, pues dicha parte es demasiado larga y aburrida. Las piruetas aéreas del Firefox terminan por cansar, y el suspense utilizado hasta ese momento, naufraga por completo en esta parte, pareciendo ser una excusa más para alargar una película cuya duración final termina resultando excesiva. En ese tramo, Eastwood se muestra tambaleante en su pulso, y los efectos visuales terminan devorando todo rastro del autor de &#8216;El fuera de la ley&#8217; (&#8216;The Outlaw Josey Wales&#8217;, 1975), que incluso termina el film de forma demasiado abrupta, en un momento en el que ya no importa demasiado la conclusión de la misma. Incluso, su habitual colaborador en la fotografía, el excelente <strong>Bruce Surtess</strong>, realiza uno de sus trabajos más pobres, resultando sólo ejemplar en las escenas nocturnas, en las que siempre fue un maestro. En el campo de la banda sonora, Eastwood echó mano de un gran compositor como el mítico <strong>Maurice Jarre</strong>, en su única colaboración conjunta, para una efectiva aunque olvidable partitura.</p>

	<p><img id="image28975" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/firefoxf3.jpg" class="centro" alt="firefoxf3.jpg" /></p>

	<p>Uno de los pocos elementos atractivos de <strong>&#8216;Firefox&#8217;</strong> es cómo <strong>Clint Eastwood</strong> se enfrenta a un personaje demasiado tópico, divirtiéndose hasta tal punto con él, que le hace disfrazarse en un montón de ocasiones. De hecho ésta es una de las películas de Eastwood en la que menos se le reconoce, o su típica imagen aparece desvirtuada, ya sea detrás de unas grandes gafas y bigote, o enfrascado en un uniforme de un oficial ruso, o escondido tras un gran casco de aviador, detalle éste que nos hace retroceder hasta los inicios de la carrera del actor, cuando en <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/tarantula-de-jack-arnold">&#8216;Tarántula&#8217;</a>, la simpática película de Jack Arnold, veíamos a un jovencísimo Eastwood pilotando el avión que acababa con el arácnido, en lo que era una fugaz aparición. El resto de actores hacen gala de una gran profesionalidad al demostrar que se creen a sus personajes, pero les hacen recitar frases tan absurdas y los exponen a situaciones tan ridículas, que éstos quedan despojados de toda esencia.</p>

	<p>Lo peor de <strong>&#8216;Firefox&#8217;</strong> es que, siendo un film de mero entretenimiento, éste no asoma por ningún lado, resultando <strong>un film tedioso y anodino</strong> —facetas insólitas en el cine de Eastwood—, en el que además se cometen verdaderas desvergüenzas con el guión, como por ejemplo retratar a los malos de la función, los rusos, como auténticos tontos de remate —el personaje de Eastwood pasa por delante de sus narices, sin ser descubierto, infinidad de veces—, dotando de algo de inteligencia sólo a unos pocos, lo justo para hacer frente a Grant en su misión.</p>

	<p>La recepción crítica de la película fue más bien tibia, aunque hubo algunos que se la tomaron con sentido del humor —realmente el único remedio para soportar su visionado—, y en cuanto a taquilla recaudó lo suficiente como para que Eastwood se enfrentase en su siguiente trabajo a uno de sus queridos proyectos personales, no pensados para el gran público, y esta vez se trataría de uno de los más personales, con la historia de un cantante country fracasado que permanece como una de sus obras maestras más desgarradoras, pero de eso hablaremos en el siguiente post del especial.</p>

<h2>Especial Clint Eastwood en Blogdecine:</h2>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/actores/clint-eastwood-los-comienzos">Los comienzos</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-por-un-punado-de-dolares">&#8216;Por un puñado de dólares&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-la-muerte-tenia-un-precio">&#8216;La muerte tenía un precio&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-el-final-de-la-trilogia-con-sergio-leone">El final de la trilogía con Sergio Leone</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-la-malpaso-y-dos-errores">La Malpaso y dos errores</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-el-encuentro-con-don-siegel">El encuentro con Don Siegel</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-el-desafio-de-las-aguilas">&#8216;El desafío de las águilas&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-la-leyenda-de-la-ciudad-sin-nombre">&#8216;La leyenda de la ciudad sin nombre&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-dos-mulas-y-una-mujer">&#8216;Dos mulas y una mujer&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-los-violentos-de-kelly">&#8216;Los violentos de Kelly&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-el-seductor">&#8216;El seductor&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-el-debut-en-la-direccion">El debut en la dirección</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-harry-el-sucio">&#8216;Harry el sucio&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-joe-kidd">&#8216;Joe Kidd&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-la-influencia-de-incidente-en-ox-bow">La influencia de &#8216;Incidente en Ox-Bow&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-el-primer-western-como-director">El primer western como director</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-primavera-en-otono">&#8216;Primavera en otoño&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-harry-el-fuerte">&#8216;Harry el fuerte&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-un-botin-de-500000-dolares">&#8216;Un botín de 500.000 dólares&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-licencia-para-matar">&#8216;Licencia para matar&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://">&#8216;El fuera de la ley&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-harry-el-ejecutor">&#8216;Harry el ejecutor&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-ruta-suicida">&#8216;Ruta suicida&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/actores/clint-eastwood-duro-de-pelar">&#8216;Duro de pelar&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-fuga-de-alcatraz">&#8216;Fuga de Alcatraz&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-bronco-billy">&#8216;Bronco Billy&#8217;</a></li>
	</ul>
	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/actores/clint-eastwood-la-gran-pelea">&#8216;La gran pelea&#8217;</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Steven Spielberg: 'Amistad', un tropiezo más del director]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-amistad-un-tropiezo-mas-del-director</link>
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      <pubDate>Wed, 18 Nov 2009 13:09:11 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
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      <p><img id="image29004" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/slavery_la_amistad_1997_matthew_mcconaughey_500.jpg" class="centro" alt="slavery_la_amistad_1997_matthew_mcconaughey.jpg" /></p>

	<p><blockquote>&#8220;Denos la libertad&#8221;</p>

	<p>- Joseph Cinque</blockquote></p>

	<p><strong>Muchos esperaban con expectación el nuevo drama de Steven Spielberg</strong>, cuatro años después de su gran &#8216;La lista de Schindler&#8217;, y teniendo en cuenta que de la flojísima <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-el-mundo-perdido-parque-jurasico-ii-lo-que-pudo-ser-y-no-fue">&#8216;El mundo perdido&#8217;</a> se esperaba exactamente eso, que fuera flojísima. Pero la famosa historia que rodeó a la goleta Amistad parecía, a priori, perfecta para que Spielberg volviera a demostrar que puede hacer cine importante. Lo malo es que este hombre parece dispuesto a dar una de cal y otra de arena (o dos de arena), y le fallaron las fuerzas, o simplemente la convicción, a la hora de narrar este importantísimo evento histórico, que queda muy por debajo de su otro gran relato sobre el racismo norteamericano, la estupenda <strong>&#8216;El color púrpura&#8217;</strong>.</p>

	<p>&#8216;Amistad&#8217;, por tanto, la decimosexta película de su realizador, es cine histórico de alto contenido dramático, que Spielberg convierte, erróneamente a mi parecer, en melodramático, y que debió haberse incrustado en el ramillete de joyas de su director si este hubiera estado a la altura, pero películas como esta dan más la razón a los que cuestionan severamente su altura como artista <strong>y no precisamente a los que le defienden a muerte como uno de los más grandes directores de la historia</strong>, algo que a juicio de este cinéfilo sólo es, o hubiera sido, si no se hubiera metido en jardines como este y le hubiera salido tantas veces el tiro por la culata. </p>

	<p><!--more--></p>

<h2>Un comienzo muy prometedor</h2>

	<p>Las cosas como son, el arranque es brillante y da lugar a un prometedor primer bloque. Pero pronto todo se derrumba por una asombrosa falta de nervio narrativo <strong>y por un factor aún más importante que ahora comentaré</strong>. La primera secuencia es impresionante, con <strong>Djimon Hounsou</strong> (un actor realmente bueno) liderando la rebelión en altamar (y liderando también, desde un plano moral, toda la película), y con unos claroscuros propiciados por la feroz tormenta nocturna que da lugar a un momento muy estilizado y vibrante. Luego quedan claras las intenciones de Spielberg: desarrollar un gran fresco histórico (con el trasfondo social, legal y político de la época) y emocionarnos con la épica lucha de estos hombres africanos por su libertad. </p>

	<p>Huelga decir que la película tiene una factura poco menos que impecable (aunque siempre me sacan de la película los blanquísimos dientes de los esclavos&#8230;), con una fotografía de Kaminski bastante más humilde y menos espectacular que otras veces, pero igualmente elegante y eficaz, <strong>y una recreación histórica digna de mención</strong>, responsabilidad de un equipo técnico soberbio, comandado por el diseñador de producción <strong>Rick Carter</strong>, que se ha vuelto un colaborador bastante asiduo de Spielberg. Ahora bien, tanto la partitura musical de Williams como el montaje de Michael Kahn, se muestran, al igual que la dirección de Spielberg, dubitativos y poco inspirados en esta ocasión, como si les viniera grande el asunto, o como si no supieran qué hacer con lo que tienen entre manos.</p>

	<p><img id="image29005" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/3046142521_492f9eb84b.jpg" class="centro" alt="3046142521_492f9eb84b.jpg" /></p>

	<p>El factor importante del que hablaba es que (y él seguramente diría lo contrario) que Spielberg no se cree o no le interesa realmente lo que está contando, por mucho que sus esfuerzos indiquen que sí. Y lo que es más grave, la postura que toma frente a los hechos es alarmantemente conservadora (una visión idílica, casi de cuento de hadas, de los entresijos del poder estadounidense de mediados del siglo <span class="caps">XIX</span>) y su óptica infantil. Es como un niño describiendo acontecimientos históricos, y ese punto de vista daña de forma irremediable la película. <strong>Esta vez, las blandenguerías estilísticas de Spielberg llegan un peldaño más allá</strong>: el de no comprender lo que está contando, dándole un aspecto de categoría a través de la enfatización, de la ampulosidad y el exceso.</p>

	<p>Como resultado obtenemos una película bien hecha, pero que no accede en ningún momento a la verdad, o a una verdad, sino que se queda en la superficie de todo lo que observa. Los buenos son muy buenos y sabemos que tienen razón, y los malos son malísimos y les odiamos. Parece indigno de un hombre capaz de filmar <strong>&#8216;La lista de Schindler&#8217;</strong> (al menos, los numerosos buenísimos momentos de aquella), y más digno de un director del montón. Además, <strong>el ritmo y la fuerza habitual de Spielberg lucen por su ausencia</strong>, así como su ingenio en la narración.</p>

	<p>Queda un grupo de actores formidable pero de desigual aportación, porque sus roles carecen de la más mínima sustancia o coherencia. De entre todos ellos sobresale, por mérito propio, el genial Anthony Hopkins, que eclipsa con gran facilidad a sus compañeros. Y de ellos el peor, con diferencia, es el anodino Matthew McConaughey, un intérprete que comenzó como si fuera un actor de gran talento y futuro, pero que se ha quedado en nada. Hounsou y Hopkins se reparte el, insustancial, pastel, y los grandes <strong>Morgan Freeman</strong>, <strong>Nigel Hawthorne</strong>, <strong>Pete Postlethwaite</strong> apenas tienen nada con lo que trabajar, y Spielberg los trata como meros figurantes con frase.</p>

	<p>Otra oportunidad desaprovechada, <strong>que obtuvo su justo castigo en las taquillas y en las reacciones de la crítica a su estreno</strong>, y de la que no merece la pena ni siquiera hacer mención de sus rasgos estilísticos como hacemos con otras buenas películas de su realizador, porque no existen. Lo único bueno es que ya se sabía que Spielberg estaba embarcado en su primera película eminentemente bélica, y las expectativas empezaban a ser altas a pesar de este tropiezo.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['Luna nueva', cine de verdad]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/cine-clasico/luna-nueva-cine-de-verdad</link>
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      <pubDate>Tue, 17 Nov 2009 21:01:04 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
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      <p><img id="image29094" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/luna-nueva-1940.jpg" class="centro" alt="luna-nueva-1940" /></p>

	<p><blockquote>&#8220;Walter, eres maravilloso. De un modo repugnante&#8221;.</p>

	<p>Hildy</blockquote></p>

	<p>Ahora que tanto se habla de la secuela de &#8216;Crepúsculo&#8217;, &#8216;Luna nueva&#8217;, estando ya muy próximo el estreno, me ha parecido una idea divertida, incluso sana, recuperar la que podríamos catalogar como <strong>la verdadera &#8216;Luna nueva&#8217;</strong>, que por supuesto no tiene nada que ver con ese producto de vampirillos para adolescentes (y en realidad se titula &#8216;His Girl Friday&#8217;, en absoluto &#8216;New Moon&#8217;). Como sin duda sabéis todos, se trata de <strong>una deliciosa comedia</strong> dirigida por <strong>Howard Hawks</strong> en 1940, con <strong>Cary Grant y Rosalind Russell</strong> al frente del reparto. <strong>Una gozada</strong> de principio a fin.</p>

	<p>La película es una adaptación de la famosa obra teatral de Ben Hetch y Charles MacArthur, <strong>&#8216;The Front Page&#8217;</strong>, llevada al cine en varias ocasiones (en <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/the-front-page-la-primera-version-de-un-guion-perfecto">&#8216;Un gran reportaje&#8217;</a> de Lewis Milestone o &#8216;Primera plana&#8217;, de Billy Wilder). La historia se centra en un editor que está a punto de perder a su mejor periodista, justo cuando surge la posibilidad de un gran reportaje que requiere de su talento. <strong>Hawks</strong> y el guionista Charles Lederer introdujeron algunos cambios importantes en la trama, que a la postre se revelaron como grandes aciertos; el mayor de todos, que uno de los dos protagonistas fuera una mujer, dando pie a una <strong>impagable guerra de sexos</strong>.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><img id="image29096" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/lunanueva-critica.jpg" class="derecha" alt="luna-nueva" />Hildy Johnson (<strong>Rosalind Russell</strong>) piensa casarse por segunda vez, pero no lo tendrá fácil. Para empezar su nuevo proyecto de vida, debe romper con el periódico al que ha estado atada durante los últimos años, dirigido por el canalla Walter Burns (<strong>Cary Grant</strong>), su ex-marido. Hildy acude a la redacción para comunicar la noticia: deja su trabajo para casarse con el &#8220;bueno&#8221; de Bruce Baldwin (descrito por Walter como alguien clavado al actor <strong>Ralph Bellamy</strong>, en una de las mejores bromas de la película). Para Walter es algo imposible, inconcebible. No sólo va a perder a su mejor empleada, sino también a la mujer de su vida, aunque a ambos les resulte más fácil odiarse que llevarse bien, claro.</p>

	<p>El editor intentará entonces todo tipo de trucos para quitarle a Hildy la estúpida idea de casarse con un tipo como Bruce, y que recupere su pasión por la profesión; si por el camino ella vuelve a caer rendida a sus brazos, pues mejor que mejor. El clavo ardiendo al que se va a agarrar Walter, para mantener a Hildy a su lado, será la ejecución del preso Earl Williams (John Qualen). Walter convence a Hildy para que cubra la noticia, como favor desesperado. El plan le saldrá mejor de lo previsto cuando pronto todo empiece a complicarse de forma alocada, y la mujer recupere su imparable ritmo de trabajo&#8230;</p>

	<p>Da gusto ver una película como ésta porque <strong>todo funciona a la perfección</strong>, como un reloj. Y en cuanto al ritmo, <strong>va como un rayo</strong>. Es frenética. La demoledora batalla dialéctica entre Walter y Hildy es impresionante, no hay respiro, no hay tregua. No hay ni hueco para música. Van tan rápido que no esperan a que el otro termine, se pisan, hablan a la vez, en un intento por zanjar el asunto soltando la mejor réplica. <strong>Howard Hawks</strong> quería con esto dar sensación de realismo, y lo logra, a diferencia de la gran mayoría de los guionistas y cineastas actuales que se dedican a la comedia, que creen que para que sus personajes parezcan verosímiles deben decir chorradas con aire improvisado, o contar chistes o anécdotas graciosas delante de la cámara, con todos los tacos que sea posible. Es fundamental el ritmo, y esto lo saben los mejores cómicos.</p>

	<p><img id="image29095" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/his-girl-friday1940.jpg" class="centro" alt="his-girl-friday-1940" /></p>

	<p><strong>&#8216;Luna nueva&#8217;</strong> no podía funcionar, aun con <strong>un guión espléndido</strong> y la experta y elegante dirección de Hawks, sin una pareja de actores que estuvieran a la altura de las exigencias. Pocos, muy pocos, mejores que <strong>Cary Grant</strong> para interpretar a Walter, el cínico y seductor editor jefe del periódico en el que trabaja Hildy, una estupenda <strong>Rosalind Russell</strong> que se compenetra de forma maravillosa con Grant (y eso que no fue la primera opción de Hawk, que quiso antes a Jean Arthur, Carole Lombard o Claudette Colbert, entre otras). El enfrentamiento y el progresivo (re)enamoramiento de los dos personajes encaja perfectamente con la trama en torno al proceso judicial y la sátira periodística, dando como resultado una película ejemplar, que juega con todo, que se ríe de todo, y que te no suelta en ningún momento. <strong>Verdadero cine</strong>.</p>

	<p>Una de las cumbres de la &#8220;screwball comedy&#8221;, <strong>&#8216;Luna nueva&#8217;</strong> funciona igual de bien cuando se centra en la hilarante relación entre los dos protagonistas, que cuando se lanza a pisotear la labor de los periodistas o de los políticos, presentados de forma crítica (y realista también). No pierde el tiempo, tiene una hora y media y la va a aprovechar; hoy en día se hacen películas de dos horas en las que no pasa gran cosa, como si no importara tener al espectador sentado en la butaca más tiempo del necesario. Me quedo antes con &#8216;La fiera de mi niña&#8217; (1938) y sobre todo con &#8216;Historias de Filadelfia&#8217; (1940), que me parecen más redondas, pero sin duda, éste es <strong>uno de los títulos imprescindibles de la gran comedia norteamericana</strong>. La que nunca pasará de moda, la que siempre estará ahí para alegrarnos el día.</p>

	<p><img id="image22329" src="http://www.blogdecine.com/images/2008/11/4,5.jpg" class="centro" alt="4,5" /></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['Cocodrilo Dundee', truncado relato ecológico]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/cocodrilo-dundee-truncado-relato-ecologico</link>
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      <pubDate>Tue, 17 Nov 2009 13:15:59 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
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      <p><object width="500" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/YRmEOQq0C4Q&hl=es_ES&fs=1&"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/YRmEOQq0C4Q&hl=es_ES&fs=1&" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="500" height="344"></embed></object></p>

	<p><blockquote>&#8220;No sabe ni qué día es. Y no le importa. Qué tío con suerte&#8221;</p>

	<p>-Wally<br />
</blockquote></p>

	<p>Los años ochenta son un década denostada por unos como la confirmación de que los antiguos y esplendorosos estudios de Hollywood se habían ido al garete y se habían transformado en bancos, y defendida a muerte por otros como una década bastante más interesante para el cine norteamericano de lo que muchos quieren o pueden admitir. Yo no pertenezco ni a un bando ni al otro. <strong>Pero tengo mis debilidades, como todo el mundo.</strong> Creo que hay Blockbusters tipo A, como <strong>&#8216;Arma letal&#8217;</strong>, y Blockbusters tipo B (o C), como <strong>&#8216;Cocodrilo Dundee&#8217;</strong>, un relato ecológico que es bastante más de lo que quizá algunos puedan otorgarle, con un personaje central que da nombre al título lo bastante interesante y con aristas como para justificar el visionado.</p>

	<p>Pero hay más detalles interesantes, más allá de su personaje central. Y es que a pesar de su espíritu ochentero y sus limitaciones genéricas (una extraña mezcla de acción, comedia, aventura, parodia y misticismo) &#8216;Cocodrilo Dundee&#8217; está dirigida con bastante buen tino por el desconocido <strong>Peter Faiman</strong>, de carrera más bien inexistente, que en los últimos años apenas ha dirigido nada, y que se ha centrado en la producción. Aquí firma un <strong>a ratos hermoso, aunque truncado, filme naturalista</strong>, que termina naufragando por albergar numerosas concesiones a la galería, pero que merece ser defendido.</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>Brillante primera hora</h2>

	<p>La película comienza con una excusa que podría haber dado, como tantas otras cosas, bastante más de sí, pero que no está desaprovechada del todo: una periodista neoyorquina, que se encuentra en Sydney, recibe el encargo de realizar un reportaje a partir del rumor de que un lugareño sobrevivió al  ataque de un cocodrilo mientras estaba pescando, y se arrastró varios kilómetros hasta conseguir ayuda. Intrigada, se introduce en la Australia más salvaje, para dar con él, entrevistarle y obtener un buen artículo. Así, desde un principio, la historia envuelve a Dundee de una aureola de misterio y mística <strong>que se va a derrumbar, por una parte, y se va a reconstruir, por otra</strong>, hasta efectuar una suerte de deconstrucción. </p>

	<p>La primera, y muy divertida, escena con el protagonista será en una taberna que podía haber sido escenario de alguna escena de caza de Hawks. Lo primero que va a saber la reportera, interpretada por una guapa aunque algo sosa <strong>Linda Kozlowski</strong>, es que a Cocodrilo Dundee le gusta fanfarronear, llevándose consigo a un cocodrilo disecado a tomar cervezas, y que no tiene problemas en repartir puñetazos entre los paletos y los cowboys de ciudad presentes en el lugar. Pero sin duda tiene un encanto sincero, de modo que parte con él a un viaje de pocos días en lo más profundo de la naturaleza, y así poder presenciar el lugar donde le atacó el cocodrilo.</p>

	<p>La fotografía de Russell Boyd aprovecha magníficamente los exteriores naturales, escogidos con mucho gusto, mientras que el director Faiman se limita a contar con bastante oficio el choque de culturas y mentalidades que representan reportera y aventurero. Hay algunos momentos especialmente inspirados y en los que ambos actores demuestran tener mucha química. Como aquél en el que ella le pregunta a él por lo que piensa de la carrera nuclear (recordemos que estamos en plena era Reagan), a lo que él responde que no es asunto suyo. Ella le replica que hay que tener voz. Él dice que quién la va a oir ahí, y tiene toda la razón.</p>

	<p><object width="500" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/iSDg2FsIW9k&hl=es_ES&fs=1&"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/iSDg2FsIW9k&hl=es_ES&fs=1&" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="500" height="344"></embed></object></p>

	<p>El diálogo prosigue y ella le pregunta por lo que piensa de la lucha de los aborígenes por recuperar sus derechos y sus tierras, a lo que él responde con la metáfora de las rocas que llevan miles de años ahí posadas. Hay un fondo de innegable melancolía en esta historia, sobre todo a través del solitario y un tanto oscuro personaje de Dundee, en oposición a la burguesía bienpensante de ella. Esto es el mundo real, viene a decir la historia, y lo que se ha construido el hombre para su comodidad, es completamente falso y nos separa de todo aquello que nos hace eternos. La forma de ser de Dundee contrasta con su deseo de impresionar, que termina por dibujar un personaje ambivalente: afeitándose con cuchilla, observa que ella se acerca, la guarda y finge afeitarse con su enorme cuchillo; mirando previamente la hora en el reloj de Wally, simula de nuevo saber la hora que es mirando la posición del sol. <strong>Eso sí, cuando un búfalo se cruza en la carretera, impidiendo el paso, es capaz de dormirlo sin apenas tocarlo.</strong></p>

	<p>Además, la película tiene momentos en los que el tempo se estira brillantemente, como aquel en que ella decide ir sola hasta el punto de encuentro, y se ve atacada por un cocodrilo. Magníficamente montada, aún viéndola hoy, he de reconocer que la escena me impresiona por su ritmo, primero suave y luego violentísimo, y por su credibilidad. Todo esto, además, está sazonado con la excelente música de <strong>Peter Best</strong>, sencilla pero contundente, <strong>que otorga un gran ambiente a una ya de por sí excelente atmósfera</strong>. Momentos como la venganza contra los cazadores de canguros o la danza de los aborígenes, se quedan grabados por su sencilla emotividad.</p>

	<p>Ahora bien, justo cuando el relato tenía que ir más y más arriba, Mick Dundee y su reportera viajan a New York, en una especie de homenaje al mito del buen salvaje en la ciudad, y todo se derrumba. A partir de ahí el encanto construido se desvanece entre los dedos para dar lugar a una comedieta urbana bastante pobre de ideas visuales y temáticas. La historia de amor entre ambos es creíble, pero su desarrollo está mal armado, <strong>y tenemos la sensación de abandonar un buen relato ecologista por una peliculita comercial</strong> con los inevitables tics ochenteros. Una pena, porque esta historia se merecía algo más. </p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Terrence Malick: 'La delgada línea roja' - Paraíso]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/terrence-malick-la-delgada-linea-roja-paraiso</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/terrence-malick-la-delgada-linea-roja-paraiso</guid>
      <pubDate>Mon, 16 Nov 2009 22:39:44 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
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      <p><img id="image29068" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/ldlr001_500.JPG" class="centro" alt="ldlr001.JPG" /></p>

	<p><blockquote>&#8220;Recuerdo a mi madre cuando se estaba muriendo. Se veía encogida y gris. Le pregunté si tenía miedo. Ella sacudió la cabeza. Yo tenía miedo de tocar la muerte que veía en ella. No veía nada hermoso ni noble en su regreso a Dios. He oído hablar de la inmortalidad, pero aún no la he visto.&#8221;</blockquote></p>

	<p>-Soldado Witt<br />

</p>

	<p>Del negro de la pantalla funde a la hipnótica y poderosa imagen de un cocodrilo que, lentamente, se introduce en la marisma, hasta que todo su cuerpo se sumerge en el agua. <strong>La música de Zimmer suena como en un templo, y se apaga al sumergirse la bestia</strong>. No hay cortes. Encadenado a la jungla: bellísimas y sobrecogedoras imágenes de la naturaleza en estado salvaje. De fondo, las reflexiones filosóficas del soldado Train (John Dee Smith). Comienza la película.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Las primeras secuencias de <strong>&#8216;La delgada línea roja&#8217;</strong> nos trasladan, sin el menor complejo ni énfasis, al Paraíso en la Tierra. Eso sí, las palabras de Train nos trasladan un tono existencialistas ineludible: ¿por qué esta guerra en el corazón de la naturaleza? ¿Se enfrenta la tierra al mar? La cámara de Malick penetra con curiosidad en la misma textura de la jungla, <strong>suena un coro diríase celestial</strong>. En manos de Malick, la vegetación cobra personalidad, como un personaje más, o como el verdadero protagonista o Dios de la creación. Con su cámara los árboles parecen dioses.</p>

<h2>La luz del mundo</h2>

	<p>Desde el mismo comienzo, la luz y la imagen del operador <strong>John Toll</strong> (fulgurante comienzo de carrera con dos Oscars consecutivos, <strong>uno de los pocos que lo ha logrado, por &#8216;Leyendas de pasión&#8217; y &#8216;Braveheart&#8217;</strong>) se muestra un verdadero prodigio. Ya hablaremos poco a poco de la maestría desplegada por este hombre en este trabajo sublime, pero de momento anotar que toda luz es natural, solamente ayudada por algunas sedas y reflectores, y con el negativo expuesto hacia las sombras, aprovechando al máximo las localizaciones de Queensland, Guadalcanal y las islas Solomon, con un uso de los objetivos panavisión como no se recuerda haberse empleado jamás.</p>

	<p>Malick vira de la naturaleza a sus habitantes, concretamente los indígenas de las islas Solomon, sobre todo sus niños, que son los primeros en que nos fijamos. Hay algo de documental en estas imágenes, que son como pedazos de vida antropológicamente arrancados del mundo. De ahí a varios planos de ensueño con los niños indígenas buceando en busca de conchas y otros objetos, como ángeles. Estamos en el Paraíso Terrenal, sin duda, y los cánticos se acentúan. <strong>Sobre los niños, en falso punto de vista, navega el soldado Witt (Jim Caviezel)</strong>. El agua y la barca de Witt son dos de los iconos visuales más importantes de este primer bloque. El agua lo será de toda la película. </p>

	<p><img id="image29070" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/ldlr004_500.JPG" class="centro" alt="ldlr004.JPG" /></p>

	<p>Witt, sobre la barca, asemeja un hombre entre dos mundos. Con su chapa de soldado está claro que pertenece al ejército. Pero no actúa como un soldado, sino que se parece a un nativo, y parece llevarse bien con ellos. Con exquisito gusto, Malick encadena, no corta, de ese viaje en barca, a un pequeño lago donde los nativos limpian a sus hijos. Pareciera que Malick le señala a su personaje su camino. Pero Witt se encuentra lejos del lago, y lo observa con extrañeza. Este soldado, que parece haber abandonado el ejército y haberse refugiado allí, <strong>es un hombre espiritualmente en el filo</strong>, que se pregunta sobre la muerte una y otra vez.</p>

	<p>Observando a una madre jugando en el agua con su hijo, Witt recuerda a su madre y habla de ella. Lo que parece una voz en off es un diálogo (reproducido arriba del todo). La música cambia, entramos en un nuevo tono, en una nueva estrofa de este poema. Se establecen, de manera nítida, tres melodías que formarán una sinfonía: la imagen, la música y la voz en off. Las tres se alimentarán mutuamente, <strong>se negarán, se darán sentido y se superpondrán las unas a las otras</strong>, como en una sinfonía que se concentrara en lo abstracto para dar una expresión concreta de la vida y la muerte. </p>

	<p>Witt asemeja una estatua de piedra, un hombre que no teme rechazar todas las convenciones del mundo y que se enfrenta, directamente, a las cuestiones más terribles e inasibles a las que puede enfrentarse todo ser humano: ¿existe la inmortalidad? ¿qué es la muerte? ¿qué sentiré cuando sepa que ese es mi último aliento? No recuerdo ahora mismo quién dijo que las únicas historias que merecen ser contadas <strong>son aquellas que le contarías a un moribundo en el lecho de muerte</strong>. Y es auténticamente cierto. Esta es una de ellas.</p>

	<p><img id="image29071" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/ldlr006_500.JPG" class="centro" alt="ldlr006.JPG" /></p>

	<p>Con extrema sensibilidad, obtenemos un nuevo encadenado, posiblemente al recuerdo de la madre de Witt. Aunque no hay nada que nos haga pensar que no es, simplemente, la imagen de la muerte de cualquier ser amado. Con la música de Zimmer siempre consolándonos, observamos a una mujer en su lecho de muerte, esperando la parca con tranquilidad. Los gestos son sencillos pero extraños: la mujer se acerca a la niña, pero no sabemos si le da algo o le indica alguna cosa con un gesto. La niña es, además tremendamente misteriosa, vestida de blanco y con una sonrisa celestial, liberadora. Malick realiza un plano de dos pájaros en su jaula, en la misma habitación. <strong>¿Metáfora del alma encarcelada que pronto echará a volar?</strong> Imposible asegurarlo. Con Malick el espectador ha de ser co-creador de la imagen, y otro verá algo diferente a lo que veo yo, sin duda.</p>

	<p>Lo mismo sucede con el siguiente plano a ese: el camisón blanquísimo de la niña, con un extraño dibujo de tres círculos en su pecho. Que cada cual diga lo que puede sentir con eso, pero no hay duda de que existe algo poderoso e indescriptible en ese plano. Malick es un artista capaz de hacer levitar,<strong> explotar, la materia con que está hecha un plano,</strong> llevarlo más allá del mero carácter visual del mismo y convertirlo en algo más, mucho más, quizá el reflejo de la eternidad, la inmortalidad, precisamente aquello que Witt busca con tanta desesperación. La secuencia termina con las paredes de la habitación sin techo, con el cielo abierto sobre ellas, como si el espíritu quedase por fin libre. Y encadena al barco de Witt (tan inquietante como la barca de Caronte, que lleva a la otra &#8220;orilla&#8221;) y al propio Witt reflexionando en la playa. Parece que por fin ha encontrado la paz que tanto anhelaba.</p>

	<p><img id="image29074" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/ldlr007_500.JPG" class="centro" alt="ldlr007.JPG" /></p>

	<p>El personaje de Witt va a ser fundamental en la trama, pero, de forma extraña, apenas va a tener presencia en la misma. Va a flotar sobre ella, por decirlo de alguna manera, y no precisamente porque habiendo encontrado el Paraíso en la Tierra sea un hombre libre e intocable, nada más lejos, sino porque Malick va a sembrar en este comienzo la semilla del tema y la razón de la película, <strong>que no es otro que la muerte y la inmortalidad</strong>, en una visión panteísta y elegíaca del mundo, pero también cruel y descarnada, sin falsas componendas. </p>

	<p>Por alguna razón, el plano que coge a Witt de espaldas después de haber alcanzado o percibido esa inmortalidad que hasta ahora no había visto, es perfecto para ese momento, significa realmente entrar en un estado de ánimo. Por fin puede hablar con la madre y su hijo, al que lavaba en el arroyo. E incluso porta una visión más ingenua incluso que la de ella, cuando asegura que los niños nunca pelean, y ella le corrige pues sí pelean. <strong>Para Malick, la violencia es intrínseca al ser humano, incluso en ese paraíso</strong>. Siempre está latente, nadie está a salvo. Pero a Witt no le importa, para él ese es su cielo.</p>

	<p><img id="image29073" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/ldlr008_500.JPG" class="centro" alt="ldlr008.JPG" /></p>

	<p>Trabajará con los nativos y jugará con los niños, acompañado por otro soldado renegado de la guerra y del horror, de quien ni siquiera conoceremos su nombre. Para Malick podría dar a otra película ese personaje anónimo, pero de momento se centra en Witt, aunque su compañero parece tan vivo y tan interesante, pese a su leve aparición, como él.</p>

	<p>Por fin, tienen lugar los cánticos de las islas Solomon, que como la película, son un diálogo con Dios, pues Malick, como todo gran artista, tiene un diálogo con Dios, o si se quiere, con lo mejor y lo peor de nosotros mismos. </p>

	<p>Con estos primeros diez minutos Malick alcanza uno de los comienzos más hermosos de la entera historia del cine norteamericano. Un despliegue de sensibilidad, profundidad, conmoción espiritual como este escritor pocas veces ha visto en su vida. Un bloque que concluye cuando el ejército norteamericano les &#8220;caza&#8221; y les devuelve a la disciplina militar, para hacer la guerra en Guadalcanal. Un prólogo tras el que comienza la verdadera película.</p>

	<p><img id="image29075" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/ldlr009_500.JPG" class="centro" alt="ldlr009.JPG" /></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['Roman Polanski: Wanted and Desire', la tragedia del enano genial]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/roman-polanski-wanted-and-desire-la-tragedia-del-enano-genial</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/roman-polanski-wanted-and-desire-la-tragedia-del-enano-genial</guid>
      <pubDate>Sat, 14 Nov 2009 19:32:09 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image29035" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/roman_polanski_wanted_and_desired_movie_image__1__500.jpg" class="centro" alt="roman_polanski_wanted_and_desired_movie_image__1_.jpg" /></p>

	<p><blockquote>&#8220;Yo era como un ratón en las garras de un gato cruel&#8221;</p>

	<p>-Roman Polanski</blockquote></p>

	<p>Esta madrugada, una de esas noches de viernes en las que, por alguna extraña razón, ver un documental es lo mejor, lo más interesante y provechoso, que uno puede hacer, volví a ver, bastantes meses después de la primera vez, este magnífico documental, que me ha parecido ahora, ya que la situación ha cambiado, <strong>mucho más perturbador e importante que la primera vez</strong>. Es lo que tienen los documentales contemporáneos: pueden quedarse obsoletos muy pronto con este mundo de locos en que vivimos.</p>

	<p>Pero, obsoleto o no, &#8216;<strong>Roman Polanski: Wanted and Desire&#8217; (Marina Zenovich, 2008) es bastante más que un documento audiovisual sobre el proceso a un eminente artista</strong>, es el retrato de una época, de varios hombres, de una sociedad hipócrita, de un sistema legal vergonzoso, es la tragedia de una vida, es una acusación a la vileza del periodismo moderno. Es un documento imprescindible.</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>El cineasta polaco demonizado</h2>

	<p>La pieza conmienza y concluye con una conversación que primero es un almuerzo y por la tumultuosa conversación se convierte en cena, y entre medias asistimos, estupefactos, a una radiografía certera y deprimente de las tripas de los juzgados norteamericanos, que cuando acogen a famosos <strong>supuran mezquindad hasta límites indescriptibles</strong>. Pero la película no defiende a Polanski, al menos de un modo obvio, sino que explica con bastante objetividad los hechos, dejando que juzguemos nosotros.</p>

	<p>Hay talento y coraje mostrando el preludio a un juicio que fue una farsa, y que finalmente se convirtió en un circo. La directora y sus colaboradores se detienen con precisión en las barrabasadas de un caso delirante, contando en paralelo las vicisitudes de Roman en Londres primero y en Nueva York y LA después. <strong>Pero no hay nada tendencioso en contarte su vida</strong>, ni de manipulador, pues es un caso contra Polanski, y tienen que hablarte de Polanski, de sus luces y sus sombras, perfilando sus rasgos de carácter, así como los de los secundarios de esta trama, para que el espectador se sitúe debidamente.</p>

	<p><img id="image29036" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/sharon-tate_500.jpg" class="centro" alt="sharon-tate.jpg" /></p>

	<p>Sin duda, conocemos un poco más a este artista irrepetible, que ha dejado una huella imborrable en el cine europeo y norteamericano de la segunda mitad del siglo XX, y cuya vida es un verdadero rosario de desgracias. <strong>También ofrece algo de luz al caso de su relación sexual ilícita con una menor</strong>, en el crimen sexual más sonado, quizá, de la historia de California. Y luz es lo que se necesita, porque este caso es de todo menos simple, y la colección de opiniones del respetable debería estudiar a fondo el caso antes de demonizar a Polanski, o de santificarle.</p>

	<p>Lo cierto es que uno pasa de la incredulidad a la estupefacción, y de ahí a la indignación. Pero también hay perlas para los del colmillo envenenado, los bienpensantes y los hipócritas, cuando Polanski pregunta &#8220;¿a quién no le gustan las jovencitas?&#8221;. Pero si a uno le presentan los hechos del caso, tal como están aquí, si uno ve de qué manera el juez cometió abuso de poder, o de cómo se plegó a las exigencia de los medios de comunicación, si uno atiende cuando explican de qué modo <strong>se cortaron en dos las braguitas de la víctima por orden del juez</strong> (la mitad para la defensa, la otra mitad para la fiscalía&#8230;), si uno percibe el ambiente de prejuicios de prensa y miembros del juzgado, no puede sino sentir vergüenza ajena.</p>

	<p>Y más que vergüenza ajena cuando se explica que Polanski ya cumplió la condena pactada con el juez: 90 días en Chino, reducidos a 42 (la reducción en estos casos es algo habitual), en los que un supervisor psiquiátrico debía tratarle, <strong>y en los que recomendó encarecidamente la libertad condicional</strong>. Pero claro, el juez Rittenband, anhelante de publicidad, se dejó presionar por los medios de comunicación y no estaba dispuesto a dejar las cosas así, amenazando con meter entre rejas como fuera a aquel &#8220;enano pervertido&#8221;.</p>

	<p>Pero también resulta inolvidable la emocionante rueda de prensa en la que Polanski pedía dignidad a los medios de comunicación (como pedir a un político que haga su trabajo) tras el asesinato de su esposa. Pocos documentales <strong>dejan en su sitio con tanta contundencia a la prensa</strong> como lo hace este documental de visionado más que recomendable.</p>

<h2>Post Data Inevitable</h2>

	<p>Polanski huyó por sentirse tal como describe la cita que he reproducido arriba del todo, y sospecho que muchos habríamos hecho lo mismo. Hace unos años, según explica el documental, la fiscalía y la abogacía llegaron a un acuerdo para que se entregase y le fueran perdonados todos los cargos, eso sí...<strong>con la condición de que fuera televisado</strong>, dijo el nuevo juez (Rittenband, ya muerto, había sido retirado del caso por mala praxis&#8230;). Polanski, como es lógico, se negó.</p>

	<p>Sobran comentarios.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Steven Spielberg: 'El mundo perdido: Parque jurásico II', lo que pudo ser y no fue]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-el-mundo-perdido-parque-jurasico-ii-lo-que-pudo-ser-y-no-fue</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-el-mundo-perdido-parque-jurasico-ii-lo-que-pudo-ser-y-no-fue</guid>
      <pubDate>Fri, 13 Nov 2009 12:50:30 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
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      <p><img id="image29009" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/l_119567_75a544e5_500.jpg" class="centro" alt="l_119567_75a544e5.jpg" /></p>

	<p><blockquote>&#8220;Peter, si quiere que dirija su pequeño safari, hay dos condiciones: primero, aquí mando yo, y cuando no esté yo, manda Dieter. Todo lo que tiene que hacer es firmar cheques, decirnos lo buenos que somos y abrir su caja de whisky cuando tengamos un buen día. Segunda condición: ¿mi salario? Puede quedárselo. Todo lo que quiero como pago a mis servicios es el derecho a cazar uno de los Tyranosaurios. Un macho. Cómo y cuándo es asunto mío. Ahora, si no le gustan alguna de estas condiciones, le dejaré solo. Así que adelante, levante el campamento aquí mismo, o en una ciénaga, o en mitad del nido de un Rex, porque me da igual. Pero he estado en demasiados safaris con dentistas ricos para escuchar más ideas suicidas, ¿de acuerdo?&#8221;</p>

	<p>-Roland Tembo</blockquote></p>

	<p>Cuatro años después de ganarse un prestigio que siempre se le había resistido, y de alzarse con el Oscar al mejor director y mejor película con la estupenda &#8216;La lista de Schindler&#8217;, Spielberg volvía al cine con la segunda parte de la película más taquillera (hasta que llegó &#8216;Titanic&#8217;) de la historia. Y lo cierto es que dice mucho del carácter artístico de Spielberg que se arriesgara con aquella incursión en el holocausto judío, para regresar a una aventura que era una de sus menos interesantes películas. Es decir, un cineasta que podía permitirse cualquier cosa, cambiar por fin de rumbo una filmografía que ya se dibujaba con irregulares aristas, <strong>reincide en un cine descaradamente comercial que, además, fracasa en su intento de ofrecer grandiosa aventura</strong> y que se queda en una aventura familiar muy endeble. Películas como estas dan que pensar sobre la importancia real de Spielberg como artista.</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>Regreso a la pesadilla&#8230;es decir, al cuento de hadas</h2>

	<p>Estaba claro que íbamos a conocer una segunda parte, y parecía sencillo superar los tonos edulcorados y el bajísimo listón que Spielberg se impuso en la primera aventura. Esta película responde a la fórmula del &#8220;más difícil todavía&#8221;, pues después de sorprender a todos con unos efectos digitales que recreaban dinosaurios con gran espectacularidad, había que encontrar la fórmula para volver a sorprenderles. El problema es que ya estaba todo inventado. Simplemente, pusieron muchos más saurios, un poco mejor hechos que la última vez. La solución pasaba, en realidad, por situar a personajes más interesantes en la vorágine de esta secuela. <strong>Pero ahí también fracasaron, salvo en un caso, del que hablaremos más adelante.</strong></p>

	<p>Ya el mismo comienzo avisa de que la cosa no va a discurrir por caminos muy diferentes a los de la primera aventura. <strong>¿Dónde están los electrizantes prólogos de Indiana Jones? Desaparecidos</strong>. A continuación regresamos a la civilización con el personaje de <strong>Jeff Goldblum</strong>, que repite papel, pero que durante toda película va a suponer un ejemplo de desgana y de incapacidad. Por supuesto, ha de regresar a la segunda isla en busca de su ex-mujer, que resultará ser Julianne Moore. ¿Por qué Spielberg coloca a este personaje en el centro de la historia, cuando es evidente que hace falta algo más interesante que eso? No lo puedo entender. En mi opinión, es el primer error, y uno de los más grandes. Pero hay muchos más. Su personaje tiene una hija, en teoría adoptada, que es un completo pegote sin gracia, y es que Spielberg tiene que meter algún crío por eso de asegurarse esa dimensión en el relato. La hija viajará con Malcolm de polizón, como todos nos imaginábamos desde el principio, cuando en realidad nos importa muy poco que viva o muera.</p>

	<p>Malcolm, con barba y pinta de estar en muy mala forma, viaja con un equipo de dos personas más, entre ellos Nick Van Owen (un digno Vince Vaughn), que luego descubriremos que es un naturalista infiltrado, y enseguida se encuentra con su ex-pareja, una insoportable Moore (que es una de mis actrices favoritas). Hasta aquí han transcurrido más de veinte minutos de película, <strong>y se pregunta uno cuándo va a empezar esa en teoría gran aventura filmada por el gran maestro, porque ni por asomo hay nada de eso</strong>. Eso sí, los estegosaurios muy bonitos, muy bien hechos. También tenemos algún momento cursi digno de la casa, como al que pertenece la fotografía de arriba del todo. En ese momento, sucede un atisbo de milagro, porque llega un segundo grupo a la isla, capitaneado por el único personaje que tiene algo, interpretado por el gran <strong>Pete Postlethwaite</strong>, al que pertenece el monólogo que abre este artículo.</p>

	<p>De pronto, sucede un milagro. Y es que pasa algo en la historia. Tensión, conflicto. Se instala cierta incertidumbre. Por supuesto, los dinosuarios vuelven a mostrar que son ellos los que mandan, y dos Rex atacan al furgón de los &#8220;buenos&#8221;, matando a uno de ellos, en una secuencia ciertamente muy elaborada, aunque estropeada por los famosos chistes malos tan del gusto de Spielberg. Eso sí, una vez concluido ese bloque, <strong>comienza la que es para mí la verdadera película</strong>, con el grupo de supervivientes aislados del mundo exterior y obligados a viajar hasta otro punto de la isla. Y ahí toma el mando el personaje de Postlethwaite, que es el que debería haber protagonizado toda la película, si Spielberg hubiera tenido los redaños de llevar su deseo de hacer esta película más oscura hasta al final, y no la hubiera convertido, de nuevo, en otra insulsez familiar.</p>

	<p><img id="image29011" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/stegosaurus_j01-dinosaur_in_thelostworld_500.jpg" class="centro" alt="stegosaurus_j01-dinosaur_in_thelostworld.jpg" /></p>

	<p>Y es que, que me corrija el lector si ando errado, pero la aventura es algo más que cuatro personajes sin carisma correteando de un lado para otro perseguidos por dinosaurios generados por ordenador. Estoy seguro de que el adolescente amante de videojuegos (y yo soy un viciado, que no me interpreten mal) que en su vida ha visto una película de <strong>Raoul Walsh</strong>, de <strong>Howard Hawks</strong> o de <strong>John Huston</strong>, querrá corregirme y estará encantado con este despropósito, pero yo espero algo más, en realidad mucho más, de una historia de aventuras. <strong>No sólo pasar el rato, sino que me conmueva</strong>, porque creo que es uno de los géneros más poderosos que existen. Y como Spielberg demostró en &#8216;Tiburón&#8217;, por ejemplo, pues es de esperar, siempre, lo mejor de él. </p>

	<p>La cosa se anima, ya digo, con ese viaje hacia el interior de la isla, pero las barbaridades se suceden sin desmayo (el tyrannosaurio o los raptores cazando siempre a uno de los &#8220;malos&#8221;, nunca de los &#8220;buenos&#8221;, la bochornosa escena de la hija haciendo equilibrismos sobre barras paralelas&#8230;), hasta que por fin tiene lugar el forzado tercer acto, ya en la ciudad, que pretende homenajear, con más pena que gloria, a clásicos como <strong>&#8216;King Kong&#8217;</strong>. Ya hablé, <a href="http://www.blogdecine.com/directores/a-steven-spielberg-se-le-dan-fatal-los-finales">en su momento</a>, de lo mal que se le dan a veces los finales a este hombre, llegando a estropear buenas películas (no es el caso).<strong> Aquí vuelve a demostrar que la coherencia no es lo suyo.</strong> Y si no, que alguien se digne a explicar cómo un Rex sorprende a toda la tripulación del barco (dado su tamaño y su ferocidad), los devora&#8230;¡y se vuelve a meter en su prisión marina! De locos.</p>

	<p>Pero parece que ha comenzado una nueva película. Sorprende, además, la poca imaginación visual que demuestra Spielberg durante toda la película, la escasa calidad de la fotografía de Kaminski, y la plena incapacidad de todos los responsables por elaborar una aventura que pudo ser intensa y que se queda en muy sosa.</p>

<h2>Conclusión</h2>

	<p>Películas como esta, y bastantes más, le hacen a uno replantearse la altura estética de su director, capaz de entregar una maravilla, primero, y dos o tres productos más que discutibles, después. Quizá le puede la desgana, o quizá es que le importa poco abaratar su filmografía (eso sí, llenándose bien los bolsillos del dinero de los espectadores, muchos de ellos encantados con algunos de sus despropósitos). A estas alturas, en 1997, queda claro que hay dos Spielberg. Uno es el de <strong>&#8216;Tiburón&#8217;</strong>, <strong>&#8216;E.T&#8217;</strong>, las aventuras de Indiana Jones, <strong>&#8216;La lista de Schindler&#8217;</strong>, <strong>&#8216;Encuentros en la tercera fase&#8217;</strong>, <strong>&#8216;El color púrpura&#8217;</strong>. Otro, muy diferente, es el de <strong>&#8216;The sugarland express&#8217;</strong>, <strong>&#8216;1941&#8217;</strong>, <strong>&#8216;Always&#8217;</strong>, <strong>&#8216;Hook&#8217;</strong>, <strong>&#8216;Parque Jurásico&#8217;</strong>, <strong>&#8216;El mundo perdido&#8217;</strong>...</p>

	<p>Las diferencias son notables. Yo me quedo con el primero, claro está.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['El baile de los vampiros', sublime tragicomedia vampírica]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/el-baile-de-los-vampiros-sublime-tragicomedia-vampirica</link>
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      <pubDate>Thu, 12 Nov 2009 11:48:33 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
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      <p><img id="image28986" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/fearlessvampirekillers_43_500.jpg" class="centro" alt="fearlessvampirekillers_43.jpg" /></p>

	<p><blockquote>&#8220;Soy un pájaro nocturno. No soy gran cosa durante el día&#8221;</p>

	<p>- Conde Von Krolock</blockquote></p>

	<p>La apasionante, dilatada (aunque no posea, pese a su longevidad, un gran número de títulos) y variada filmografía del director franco-polaco <strong>Roman Polanski</strong> (a día de hoy, aún encarcelado en un proceso vergonzoso), tiene en su cuarta realización, <strong>&#8216;El baile de los vampiros&#8217;</strong>, <strong>una de sus obras más bellas, sorprendentes y, a menudo, incomprendidas</strong>. Tachada de menor por ciertos sectores de la crítica, se trata de una obra incontestablemente mayor, con Polanski en plena posesión de su talento, durante los años sesenta, con toda probabilidad la época más feliz de toda la vida del cineasta.</p>

	<p>Con el éxito de <strong>&#8216;Repulsión&#8217;</strong>, que repitió la aclamación en el Festival de Berlín un año después del triunfo de <strong>&#8216;Cul-de-sac&#8217;</strong>, Polanski estaba preparado para ser un director norteamericano. Aunque primero llevaría a cabo un proyecto que sería mitad europeo, mitad hollywoodiense, y que sería distribuido en Estados Unidos por el infame <strong>Martin Ransohoff</strong>, que mutilaría la película, sin consentimiento del autor, <strong>y entregaría en los cines de ese país un producto incomprensible y amorfo</strong>, que propició su fracaso comercial. Eso sí, en Europa fue un gran éxito, pues pudimos ver su versión del director, que a día de hoy sigue tan viva como entonces, o más aún.</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>Decadente Belleza</h2>

	<p>No me resisto a repetir el título inventado por Diego Moldes, que tan bien describe esta joya, en su magnífico libro <strong>&#8216;Roman Polanski: la fantasía del atormentado</strong>&#8216;: &#8220;Einstein y Kafka, cazadores aficionados, van a cazar vampiros y terminan vampirizados&#8221;. <strong>Sin duda mucho mejor que el título inventado por el mezquino de Ransohoff</strong> (&#8216;Perdone, pero sus dientes están en mi cuello&#8217;), quien podríamos pensar que actuó como lo hizo por despecho, pues Polanski le arrebató en el rodaje a su pequeña <strong>Sharon Tate</strong>, a quien él intentaba promocionar (y de paso ganarse su afecto&#8230;). Y es que es imposible no pensar en Einstein y Kafka desde el mismo comienzo, con el propio Polanski interpretando a un trasunto (literario) del genial escritor checo, y a <strong>Jack McGowran</strong> (extraordinario) cuyo profesor Abronsius es una chiflada versión del famoso científico alemán.</p>

	<p>Esta pareja se erige en descendencia directa de las muchas parejas cómicas que han existido en el cine, y su relación se convierte en homenaje a ese sentido del humor basado en gags visuales y a menudo mudos. <strong>La misión que emprenden en Transilvania les viene grande a todas luces</strong>, pero con entrañable determinación vivirán una serie de disparatadas aventuras primero en la casa de Shagal (impagable <strong>Alfie Bass</strong>), y luego en el castillo del conde Von Krolock, otro trasunto trágico, esta vez del conde Drácula, de consecuencias imprevisibles.</p>

	<p>Ya los títulos de crédito dejan claro qué clase de sutil mezcla de terror y humor vamos a presenciar. Con la genial música del tristemente desaparecido, a los 38 años, <strong>Krzysztof Komeda</strong>, <strong>se suceden los títulos después de que el león de la metro se convierta en un vampiro de dibujos animados</strong>, de cuyos colmillos goteará una gota de sangre que se irá derramando entre las letras de los créditos. Ahora bien, el fenomenal diseño de producción, de <strong>Wilfred Shingleton</strong>, nos introduce con gran precisión en una atmósfera recargada, barroca y deudora de los grandes relatos góticos. De hecho, es un relato de una belleza plástica que no teme adentrarse en las cartografías de lo decadente y lo sinuoso, que de manera muy bella se articula entre la poesía y la comedia zafia.</p>

	<p><img id="image28985" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/fearlessvampirekillers_23_500.jpg" class="centro" alt="fearlessvampirekillers_23.jpg" /></p>

	<p>Polanski no pierde el control del tono en ningún momento, mientras que en labores de interpretación logra uno de sus papeles más divertidos y más técnicamente complejos. En cuanto a las labores de escritura, él y <strong>Gérard Brach</strong>, alternan secuencias desternillantes (la huída de Alfred ante el acoso del vampiro de &#8220;gestos amanerados&#8221;, la famosa y magistral secuencia del baile), con otras que podrían pertenecer al cine de terror más inquietante y poderoso (como aquel momento en que Alfred oye el cántico piadoso de Sara desde alguna parte del castillo,<strong> o la inolvidable imagen de Shagal, ya vampirizado, introduciendo el cadáver de su antigua y deseada criada consigo en una oscura tumba</strong>). Nada chirría y nada queda fuera de lugar, sino que se sostiene sin aparente esfuerzo, en un conjunto admirable y que produce un gran placer a cada visionado.</p>

	<p>Finalmente, la puesta en escena desplegada por el director, no es la propia de un cineasta de treinta y pocos años, sino la de un consumado profesional del difícil arte de dirigir películas, y la de un maestro técnico de rigurosa e intransferible personalidad. Las secuencias resueltas con perfección formal absoluta son numerosas. De ellas, quiero destacar tres:</p>

	<p><strong>1. Rapto de Sarah:</strong> magistral secuencia, de montaje y ritmo impresionantes. Inolvidables las imágenes de cómo entra la nieva por el lucernario, la capa roja del vampiro, su descenso lento e hipnótico, el erotismo del mordisco, el punto de vista de Alfred (que descubre al vampiro), para rematarlo todo con el llanto histérico de la madre.</p>

	<p><strong>2. Fracaso en la cripta:</strong> Inquietante, desternillante, romántica y soberbia secuencia, de gran complejidad, en la que Polanski dilata el tiempo a su antojo. Alfred y el profesor acuden a exterminar a los vampiros en pleno día, pero todo es un desastre. Es más, Alfred se olvida por completo de su maestro cuando encuentra fortuitamente a Sarah. Los actores, perfectos, sobre todo Tate, bellísima y trágica.</p>

	<p><strong>3. Baile de los vampiros:</strong> Por supuesto, la secuencia técnicamente más compleja y elaborada, la más divertida y la más terrorífica, insuperable climax de este comedia trágica. La coreografía del baile junto con la cámara podría rivalizar con el Ophuls más inspirado.</p>

	<p><img id="image28984" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/fearlessvampirekillers_04_500.jpg" class="centro" alt="fearlessvampirekillers_04.jpg" /></p>

<h2>Conclusión</h2>

	<p>Muestra Polanskiana de obligado visionado para todos los amantes del cine, que sólo gana con los años y que brilla con fuerza propia <strong>entre el portentoso repoker de ases que su director filmó en los años sesenta</strong>. Además, posee el hálito trágico de ser la primera y la última película de Sharon Tate dirigida por Polanski (cuando es de suponer que la hubiera convertido en su miusa), ya que como todos sabemos moriría asesinada dos años después por la secta de Charles Manson.</p>

	<p>Por supuesto, es recomendable verla sin el menor prejuicio, con el solo objetivo de buscar placer en ella, porque lo ofrece a raudales como solo el gran cine puede hacerlo. Y su desolador final es el único posible, y lo que termina por dejar un poso imborrable en el espectador.</p>

<h2>En Blogdecine</h2>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/la-semilla-del-diablo-el-horror-no-tiene-forma">&#8216;La semilla del diablo&#8217;, el horror no tiene forma</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/chinatown-el-genio-de-la-bestia">&#8216;Chinatown&#8217;, el genio de la bestia</a></li>
	</ul>
	<ul>
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	</ul>

	<ul>
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	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/estrenos/oliver-twist-decepcionante-polanski">&#8216;Oliver Twist&#8217;, decepcionante Polanski</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Terrence Malick: la música de 'La delgada línea roja']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/terrence-malick-la-musica-de-la-delgada-linea-roja</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/terrence-malick-la-musica-de-la-delgada-linea-roja</guid>
      <pubDate>Wed, 11 Nov 2009 22:34:29 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p>Antes de comenzar con el análisis de la tercera película dirigida por <strong>Terrence Malick</strong>, creo que es conveniente hablar de su música, escrita y dirigida por <strong>Hans Zimmer</strong>, un compositor para música de cine de origen alemán que se ha ganado un lugar de prestigio dentro de la industria de Hollywood, por sus composiciones poderosas y a menudo inspiradas, pues ha sabido fusionar con acierto la música más de cine &#8220;espectáculo&#8221;, con creaciones muy elaboradas.</p>

	<p>Después de ganar el Oscar con su trabajo para <strong>&#8216;El rey León&#8217;</strong>, Zimmer participó en una serie de proyectos muy comerciales y de nulo interés, a los que aportó su buen hacer, pero sin llegar a ofrecer nada especial, hasta que compone la que, sencillamente, es su mejor partitura hasta el día de hoy. Hagamos un repaso a sus cortes:</p>

	<p><object width="500" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/w2DTTjQywY0&hl=es&fs=1&"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/w2DTTjQywY0&hl=es&fs=1&" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="500" height="344"></embed></object></p>

	<p><!--more--></p>

	<p>&#8216;The Coral Atoll&#8217; (8:02)</p>

	<p>La introducción de esta banda sonora es la introducción al mismo filme. Una magna pieza de más de ocho minutos que significa toda una declaración de intenciones. Comienza con un crescendo casi infinito, que asemeja la reverberación de una catedral sacra, aunque en realidad es un canto a la energía y la esencia de la misma Diosa Naturaleza. De ahí pasamos a unas notas sostenidas, bellísimas, de una melancolía muy vasta, tocadas con cuerdas y vientos.</p>

	<p>Por supuesto que la gran mayoría de ellos son sintetizadores, pero Zimmer los emplea con extremo gusto, sin caer en lo obvio. El objetivo de este corte es presentarnos el paraíso en la tierra, y sus eternas posibilidades de fisura. La aparición de unas notas fúnebres, con un sintetizador menos sutil que antes, nos avisan de la presencia del mal o de la corrupción espiritual. Su tema, como otros, se presenta aquí. También se presenta el tema de la espera, con unas notas tocadas con instrumentos de viento. Sólo se presenta, luego se desarrollará con más profundidad. </p>

	<p><object width="500" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/dd1v3rte-eg&hl=es&fs=1&"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/dd1v3rte-eg&hl=es&fs=1&" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="500" height="344"></embed></object></p>

	<p>&#8216;The Lagoon&#8217; (8:36)</p>

	<p>Este corte es fascinante. Comienza con cánticos paganos, propios de la cultura de los aborìgenes del pacífico, en clara oposición al tono casi sacro del primer corte, para fundirse en unos sonidos muy abstractos que dan lugar al tema de la redenciòn de la película. Un tema que también es el tema de la pérdida, con una flauta absolutamente tràgica, pero con otra que la desmiente, erigiéndose en uno de los temas más esperanzadores de esta partitura. </p>

	<p>Este será uno de los temas más fragmentados por parte de Malick, para hacer uso de él en numerosas escenas, y siempre distintas partes de él.</p>

	<p><object width="500" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/qP0FiwopDIM&hl=es&fs=1&"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/qP0FiwopDIM&hl=es&fs=1&" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="500" height="344"></embed></object></p>

	<p>&#8216;Journey to the Line&#8217; (9:21)</p>

	<p>Este es el tema más bello y más importante de esta película, y por extensión de todo lo que ha escrito Zimmer en su vida. </p>

	<p>Es, a grandes rasgos, el que más &#8220;respeta&#8221; Malick, pues su uso es en dos ocasiones. En la primera corta su escucha antes de la parte culminante, y en la segunda hace uso de él hasta el final. Sin duda, gracias a este corte sublime, su película es mejor película. Además Malick lo emplea en los dos momentos más importantes: la presentación del primer escenario de guerra, y la toma del aeródromo.</p>

	<p>El corte es un crescendo emocional indescriptible. Comienza con unas notas a cuerda, que asemejan un reloj acelerado, y con más notas de violines, ayudadas por lo que parecen trompetas, alcanza una de las cotas de paroxismo más conmovedoras de la entera historia del cine. En realidad, su razón de ser, es la de atrapar todo el dolor y toda la belleza del mundo, y convertirlas en notas musicales. Nada menos. </p>

	<p>Música para romper el corazón. su parte final, sólo con violines, es el broche perfecto para esta pieza excepcional de arte musical.</p>

	<p><object width="500" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/rdvA0jgjwA0&hl=es&fs=1&"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/rdvA0jgjwA0&hl=es&fs=1&" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="500" height="344"></embed></object></p>

	<p>&#8216;Light&#8217; (7:19)</p>

	<p>Tras la intensidad desgarradora del anterior corte, llega uno mucho más plácido. Se instala, por tanto, un tono mucho más contemplativo. Eso sí, no exento de dolor, pues con él Zimmer quiere expresar la soledad de los soldados, y Malick lo emplea para acompañar los más oscuros pensamientos de sus personajes. Sin duda, una luz más para guiar, que para apaciguar. </p>

	<p><object width="500" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Lh6owX_ayH8&hl=es&fs=1&"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/Lh6owX_ayH8&hl=es&fs=1&" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="500" height="344"></embed></object></p>

	<p>&#8216;Beam&#8217; (3:47)</p>

	<p>Oscurísimo corte, en clara oposición estética al anterior. Zimmer dibuja contornos y texturas casi aterradoras. Sin embargo, aún en atmósferas tan sobrecogedoras, Zimmer sabe sacar un halo de esperanza, alguna luz. Sin duda, aprendió bien qué tipo de historia quería contar Malick.</p>

	<p><object width="500" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/NxT1jN4eIpM&hl=es&fs=1&"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/NxT1jN4eIpM&hl=es&fs=1&" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="500" height="344"></embed></object></p>

	<p>&#8216;Air&#8217; (2:21)</p>

	<p>Un corte menor dentro de esta partitura, que además apenas fue usado por Malick en la película, tal como veremos en el análisis. Comienza con percusión, en un crescendo que no aporta nada a lo ya expresado en cortes precedentes. </p>

	<p><object width="500" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/clrozIK3eec&hl=es&fs=1&"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/clrozIK3eec&hl=es&fs=1&" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="500" height="344"></embed></object></p>

	<p>&#8216;Stone in my Heart&#8217; (4:30)</p>

	<p>Otro corte menor, pero que desarrolla el tema de la redención desde un punto de vista más dinámico. En realidad, no es más que una variación de este tema.</p>

	<p><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/OQL-c_0i3o8&hl=es&fs=1&"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/OQL-c_0i3o8&hl=es&fs=1&" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></p>

	<p>&#8216;The Village&#8217; (5:52)</p>

	<p>Tema mucho más elaborado e importante que los anteriores, que incide en un tono abiertamente elegíaco en la temática de esperanza y redención en la naturaleza, ya apuntada en cortes como &#8216;The Lagoon&#8217;. Es un corte que Malick emplea abundantemente, sobre todo su parte final, en la película, porque le sirve para elaborar, de manera muy efectiva, el punto de vista de redención de sus personajes.</p>

	<p><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/WTt5BMYuGYQ&hl=es&fs=1&"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/WTt5BMYuGYQ&hl=es&fs=1&" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></p>

	<p>&#8216;Silence&#8217; (5:05)</p>

	<p>Tema que coge parte de las notas para &#8216;Journey to the Line&#8217;, y lo que significan de locura en la guerra, para darles otra textura: la de la desesperación, la de la decisión de seguir o no viviendo. Pero desde luego con una óptica mucho más oscura.</p>

	<p><object width="500" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/05BtmSXUQ8A&hl=es&fs=1&"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/05BtmSXUQ8A&hl=es&fs=1&" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="500" height="344"></embed></object></p>

	<p>&#8216;God Yu Tekem Laef Blong Mi&#8217; (2:06)</p>

	<p>Pieza capital para comprender la película, interpretada por los aborígenes de las islas Solomon. Está cantada en &#8220;pidgin-english&#8221;, con lo que el vocabulario británico está ligeramente alterado. El título de esta canción en concreto, sería algo como &#8216;God you take my life&#8217;, es decir, Dios llévate mi alma.</p>

	<p>Muy diferente a todo lo propuesto por Zimmer, se engarza sin embargon con gran perfección con el tono de lo que quiere contar Malick. Insuperable.</p>

	<p><object width="500" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/YqEt6wrcsTk&hl=es&fs=1&"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/YqEt6wrcsTk&hl=es&fs=1&" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="500" height="344"></embed></object></p>

	<p>&#8216;Sit Back and Relax&#8217; (2:06)</p>

	<p>Corte circunstancial y sin interés, sin apenas presencia en la película, y que no fue firmado por Zimmer. </p>

<h2>Conclusión</h2>

	<p>Estos son los 11 cortes de la película, con sus luces y sus sombras. Quizá sea, en algunos de sus pasajes, la más bella música con la que ha contado jamás Malick para una de sus películas. En cualquier caso, ahora queda hablar de su trabajo, y haremos referencia a estos temas, pues de otra forma el análisis quedaría incompleto.</p>      ]]></description>
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