2012 estupideces

“¿Quieres ser el responsable de la completa extinción de la raza humana? ¿Podrás llevar esa carga?”Carl Anheuser (Oliver Platt), lo creáis o no, esperando una respuesta.
Ayer vi una de las peores películas de los últimos años. Estábamos advertidos, dice el cartel, y es cierto. Sabía que no me iba a entusiasmar, desde luego, pero cuando me senté en la butaca, con mi refresco y mis palomitas, dispuesto a intentar pasar un buen rato viendo lo nuevo de Roland Emmerich, una superproducción de 200 millones de dólares y más de dos horas y media de duración, no me imaginaba que la película iba a ser tan estúpida, que iba a estar tan mal escrita, dirigida e interpretada. No me esperaba algo tan vergonzoso, más que un espectáculo es un despropósito increíble.
Y ahora viene la pregunta del millón. La que muchos estáis pensando ahora mismo. Si es tan mala, ¿por qué ha arrasado en taquilla? Bueno, es tan simple como que ha seguido una fórmula que funciona. Por muy mal que lo hagas, si gastas una cantidad obscena de dinero en efectos especiales, actores conocidos, publicidad, y tu película ocupa dos salas de los multicines de cada ciudad, prácticamente tienes asegurado el éxito en taquilla. Al menos el primer fin de semana. Por eso es tan importante que se estrene en todas partes al mismo tiempo, haciendo el máximo ruido posible, para que todos caigan en la trampa. No suele fallar, pero una semana después, una vez que la gente habla, el castillo de arena se va descomponiendo. Vamos a ello.









