
Todo lo que rodea al cine del danés Lars Von Trier está rodeado de tanta polémica que al final lo que parece importar menos es la calidad de las películas que rueda. Aunque él tampoco ayuda a evitar las polémicas tontas con declaraciones como las que hizo sobre el nazismo en el último Festival de Cannes. Yo no soy uno de sus grandes fans, pero tampoco un enemigo de su cine. Simplemente, hay películas suyas que me gustan y otras que no, pero siempre procuro estar atento a ver qué es lo siguiente. Hace unos meses mis compañero Juan Luis ya os habló de ‘The Nymphomaniac’, la que va a ser su próxima película, aunque aún está por confirmar que Stellan Skarsgard vaya a participar finalmente en ella. Lo que sí sabemos ya es que su protagonista va a ser Charlotte Gainsbourg, en lo que supondrá su tercera colaboración con Von Trier tras ‘Anticristo’ y ‘Melancolía’.
Una de las cosas que más sorprenden de todo esto es el hecho de que Charlotte Gainsbourg parece la única actriz capaz de soportar las excentricidades de Von Trier. Basta recordar casos como el de Bjork en ‘Bailar en la oscuridad’, tras cuyo rodaje juró no volver a colaborar con él, o que Nicole Kidman iba a ser la protagonista de la trilogía que inauguró ‘Dogville’, pero de la cual se desentendió a la hora de rodar ‘Manderlay’. Además, el caso de ‘The Nymphomaniac’ es aún más especial, ya que es una película que va a explorar la sexualidad femenina desde los 0 hasta los 50 años a través de ocho capítulos diferentes. Alguno dirá que eso tampoco es para tanto, pero es que hay que sumar el hecho de que Von Trier va a rodar dos versiones diferentes de la película: Una explícita a la que podremos llamar película porno sin ningún tipo de problema (me huelo que esa es la motivación principal de su director para hacerla) y otro montaje más suavizado para conseguir una mayor difusión internacional.











