
- Cuando un hombre adulto persigue a una mujer tratando de violarla, yo mato al hijo de puta. Ésa es mi política.
- ¿Y cómo sabe usted que va a violarla?
- Cuando un hombre desnudo y empalmado persigue a una mujer por una calle con un cuchillo de carnicero, me figuro que no está haciendo una colecta para la Cruz Roja.
En 1971, después de que la Warner comprase los derechos de una novela titulada ‘Dead Right’, obra de Harry Julian y Rita M. Fink, en la productora se propusieron llevar a la gran pantalla dicho material, convertido en un thriller policíaco. El libro estaba inspirado en los terribles hechos que acontecieron en San Francisco en aquellos años, una serie de asesinatos cometidos por alguien que se hacía llamar el asesino del zodiaco, algo que también sirvió de inspiración para la grandiosa ‘Zodiac’ de David Fincher. En un primer momento se pensó en actores como Frank Sinatra (había interpretado ‘Detective’) y Paul Newman (había interpretado ‘Harper, investigador privado’), o John Wayne (que lo rechazó interpretando más tarde ‘McQ’ y ‘Brannigan’, films herederos de ‘Harry el sucio’).
Sinatra estuvo a punto de protagonizar la película, imponiendo el nombre de Irvin Kershner (‘El imperio contraataca’) como director, pero la cosa no cuajó. Newman no estaba de acuerdo ideológicamente con el personaje de Harry Callahan, y puso diversas excusas para no darle vida, y en cierto instante sugirió el nombre de Clint Eastwood, que en aquel momento se encontraba enfrascado en el rodaje de ‘Escalofrío en la noche’. Eastwood era tan perfecto para el personaje, que a la Warner no le importó esperar unos meses, cediendo incluso ante las peticiones del actor: el film debía ser dirigido por Don Siegel, y el guión debía ser reescrito.
Un guión en el que aparecen acreditados los autores de la novela, y también Dean Riesner, colaborador de Eastwood y Siegel en aquellos fructíferos años (suyos son los libretos de ‘Escalofrío en la noche’ o ‘La gran estafa’, fabuloso film de Siegel). Pero en el mismo también intervinieron, aunque no aparezcan acreditados, John Milius y Terrence Malick, dos futuros directores en las antípodas de Siegel. Del primero se conservó la famosa frase (en el siguiente vídeo) que con el paso de los años se ha convertido en todo un referente, aunque en un primer guión era algo diferente. De Malick no se sabe muy bien que se conservó, pero cuando Eastwood sugirió más escenas de acción, es fácil pensar por dónde iban los tiros, nunca mejor dicho.
‘Harry el sucio’ se estrenó en el momento adecuado. La administración Nixon, Vietnam, y las crecientes oleadas de crímenes en los USA alcanzaban unos niveles impensables. El pueblo americano estaba harto, y Harry Callahan representaba la voz de todos ellos. Por fin, en una película se ponían sobre la mesa los derechos de las víctimas a manos de desalmados asesinos. El Inspector Callahan administra justicia y asegura que si la ley deja escapar a un asesino por una argucia entonces la ley está equivocada. Muchos vieron en esta película un mensaje fascista que glorificaba el cuerpo policial, justificando el uso de métodos poco ortodoxos, sobrepasando el abuso de poder, para hacer cumplir la ley. Tanto Eastwood como Siegel rechazaron de pleno estas lecturas. Y es que hay que ser muy cegato para ver en ‘Harry el sucio’ interpretaciones que sí tenían imitaciones posteriores del film, como la flojísima (y muy peligrosa ideológicamente) ‘El justiciero de la ciudad’.
‘Harry el sucio’ es el retrato de un individualista, algo parecido a lo que King Vidor realizó con Gary Cooper en ‘El manantial’, pero en contextos muy diferentes. Callahan desea cumplir la ley, no soporta que los malvados se salgan con la suya beneficiándose de los fallos del sistema judicial. Lo irónico del asunto es que para hacer cumplir la ley, hay que sobrepasarla, lo cual demuestra que ésta no funciona. El film está centrado en la investigación de Callahan en busca de un asesino llamado Scorpio, que ha amenazado matar a una persona al día si no se le entrega una gran cantidad de dinero. Mientras el alcalde prefiere aceptar las demandas del delincuente, Callahan insiste una y otra vez que no se pueden doblegar ante un don nadie que se ha vuelto loco y le da por matar personas a diestro y siniestro.
Callahan es un hombre huraño y solitario. Sus métodos están desaprobados por prácticamente todo el que le rodea. Es viudo, y normalmente el culpable de que sus compañeros fallezcan en el intento de hacer cumplir la ley. Lo sabe muy bien, pero también sabe que el sistema está podrido, que la ley actúa con retraso y mal. Le suelen encargar los trabajos más asquerosos (de ahí su apodo) y apenas tiene amigos. Pero nada de esto le convierte en un fascista, y hay en el guión algunos elementos inteligentemente insertados que contradicen esa visión tan simple de este gran personaje. En cierta secuencia en la que Callahan persigue a un sospechoso, se sube a unos cubos de basura para ver lo que aquél hace en el interior de una casa, y que no es otra cosa que tener un encuentro sexual con una mujer. De repente, Harry es golpeado por cuatro hombres que lo acusan de voyeur, y es socorrido por su compañero que se dispone a detener a los cuatro individuos; pero Harry es muy consciente de que todo es producto de una equivocación y deja marchar a los que hace nada le pegan patadas y puñetazos.
Clint Eastwood contribuyó con su fuerte carisma a construir un personaje que se convertiría en todo un icono; y con la cámara de Siegel lograron un thriller ejemplar de fuerte contenido violento, y con un crescendo dramático pocas veces conseguido en el género. El montaje del film es primordial para ello, y Garl Pingitore cumplió los deseos de Siegel alcanzando la perfección. El que también había sido montador de ‘El seductor’ y ‘Escalofrío en la noche’ (curiosamente no volvería a trabajar ni con Eastwood ni con Siegel, retirándose de la profesión pocos años después de la realización de ‘Harry el sucio’), logra instantes tan poderosos como toda la larga secuencia del autobús en el tramo final de la película. La cámara de Siegel, colocada en los lugares más impensables, y el material editado, logran una tensión difícil de aguantar, que tiene su clímax en el antológico final, inspirado en parte en ‘Sólo ante el peligro’, en el que Cooper tiene un gesto que Callahan repite aquí.

El binomio Eastwood/Siegel nos dio tres obras maestras imperecederas: ‘El seductor’, la presente y ‘Fuga de Alcatraz’ (de la que hablaremos en su momento). ‘Harry el sucio’ es en la que se nota más la futura influencia de Siegel sobre el cine de Eastwood director. Su puesta en escena, el uso de un adecuado ritmo, gratuidad cero (aún tratándose de un film policíaco), personajes que respiran verdad, y pocas concesiones al espectador (que Callahan termine con el delincuente de la forma en la que lo hace no es precisamente un final feliz y complaciente, pues con ello, y su gesto tirando la placa a la bahía, renuncia a ser policía, dejando definitivamente de creer en el sistema) emparejan las maneras de Siegel con las de Eastwood. Incluso el actor llegó a dirigir dos secuencias de ‘Harry el sucio’: la nocturna en la que se encuentra con un gay en un parque, y aquella en la que impide que un suicida se tire desde un edificio, que también transcurre de noche. Siegel se encontraba enfermo y confiaba de lleno en Eastwood para filmar ambas secuencias, las cuales terminó mucho antes de lo programado, algo que repetiría a lo largo y ancho de su carrera como realizador.
Si la implicación de Clint Eastwood en el proyecto (tanto como productor como actor) fue determinante para el resultado del mismo, podríamos decir lo mismo de su antagonista en pantalla, Andy Robinson, que sencillamente borda uno de los psicópatas más célebres de la historia del cine. Robinson se hizo con un personaje que, en un principio debía interpretar Audie Murphy (el cual lo rechazó por lo violento que era), después de que Eastwood se fijase en él en una obra de Broadway. Cuando Siegel le vio, sentenció que era el Scorpio perfecto, su rostro, normal y corriente, era lo que andaban buscando. Alguien que podría ser nuestro vecino, con apariencia de niño inocente perteneciente a un coro (palabras del propio Siegel), hacía mucho más temible el personaje. A ello se añadió además un pequeño, pero muy significativo, detalle; Robinson era pacifista, odiaba las armas, y cuando en la película tuvo que disparar varias veces, apenas podía soportarlo, por lo que, cada vez que lo hacía cerraba los ojos. El efecto es inmejorable, y ayuda a vestir psicológicamente a Scorpio.
En el siguiente vídeo puede verse (sólo en los primeros minutos del mismo) algo que rara vez se ve en el cine de acción: el uso de un travelling como elemento emocional. Tras una persecución a pie, Callahan dispara a Scorpio en una pierna ya herida, para que éste caiga. Una vez a su lado, le obliga a decir donde tiene una chica secuestrada que puede morir. Scorpio sólo grita aludiendo a sus derechos legales; Callahan le tortura pisándole su pierna herida, mientras Siegel se aleja con un movimiento de cámara aislando a sus dos personajes del mundo. El momento posee una violencia indescriptible, y el espectador se libera a través de ese travelling, no queriendo saber nada de lo que ocurre ahí. Pero el siguiente plano es el rescate de una chica, violada y asesinada, de un lugar en el que su sufrimiento fue mucho mayor del que padeció Scorpio. ¿Justifica la violencia la película? No. Simplemente la muestra, y también sus consecuencias. Y nos estampa la triste realidad en nuestras caras: en este asqueroso mundo hay gente con la que no se puede razonar.
Clint Eastwood ya era una estrella, pero ‘Harry el sucio’ elevó su fama hasta donde pocos actores han llegado. Su éxito provocó que la Warner quisiera volver al personaje varias veces más, aunque los resultados no estuvieron a la altura del film firmado por Don Siegel. Una obra maestra rotunda, que provoca en el espectador sensaciones nuevas a cada visionado, convirtiendo el entretenimiento en arte. La influencia de la película fue tan fuerte que casi nadie escapó a ella. El John McLane de ‘Jungla de cristal’ y el Martin Briggs de ‘Arma letal’, por poner sólo dos ejemplos bien conocidos, no son más que reinterpretaciones del Harry Callahan de Siegel y Eastwood. Aún a día de hoy, su imagen es más poderosa de lo que nos podamos imaginar, superando todas las burdas imitaciones (léase el caso de Charles Bronson y su infumable Paul Kersey, o productos mil de Chuck Norris) que no hicieron otra cosa que prostituir el original, haciendo que muchos espectadores los metieran a todos en el mismo saco.
Servidor no recuerda un film relativamente reciente, perteneciente al género, que me haya dejado clavado a la butaca como ‘Harry el sucio’ lo logra. Será por la impecable labor de Siegel, por la fuerte personalidad de Eastwood, por lo convincente que está Andy Robinson, o por lo efectiva que resulta la música de Lalo Schifrin, pero si el CINE (así con mayúsculas) se hizo para disfrutar al máximo, ‘Harry el sucio’ es la prueba latente de ello. Lo dicho, una obra maestra.
Especial Clint Eastwood en Blogdecine:
- Los comienzos
- ‘Por un puñado de dólares’
- ‘La muerte tenía un precio’
- El final de la trilogía con Sergio Leone
- La Malpaso y dos errores
- El encuentro con Don Siegel
- ‘El desafío de las águilas’
- ‘La leyenda de la ciudad sin nombre’
- ‘Dos mulas y una mujer’
- ‘Los violentos de Kelly’
- ‘El seductor’
Como os dije en su momento, este especial sobre la carrera de Clint Eastwood será amenizado con un par de concursos. El primero de ellos, el próximo lunes en vuestro blog favorito. Gracias a todos por vuestro tiempo.

En una de las secuelas de Harry Callahan hay un grupo de policías que pervierten su ejemplo y se dedican a matar indiscriminadamente a los "malos". Creo que es en esta peli donde se clarifica para el gran público que Harry no es un fascista absolutista y asesino, sino alguien que sabe que el sistema está corrupto y pone los medios por su cuenta bajo la autoridad de su placa.
Los ejemplos de Alberto de las perversiones del mensaje de Bronson y Chuck Norris son excelentes, a los que añado el Cobra de Stallone y el Danko de Arnold Sw..., entre otras. Se refleja de coña esta perversión en Hot shots, puede que hasta los yankis no se dieran cuenta de la "sutileza" de la crítica.
Ayer vi Gran Torino, y mira que no me gusta ese tipo de cine pero, buf, la caña, qué bueno es Eastwood. Y Constantino Romero casi tan bueno como él.
La película es genial, al igual que el post, también de película Alberto, gracias.
Ni Siegel ni Eastwood eran conscientes, me parece a mí, de la grandeza del personaje que estaban creando. Harry dice y hace todo aquello que todos haríamos o nos gustaría hacer si estuvieramos en su lugar. Es duro, íntegro, sarcástico y tiene mal genio. Un crack.
Y no defiende la ley, sino la justicia, porque la ley se la pasa por el forro cada cinco segundos. Es, junto al Sargento Hartman, uno de mis personajes favoritos de todos los tiempos.
Para colmo, un héroe como él está acompañado de un malo a la altura, porque Scorpio es un personaje concebido e interpretado de forma insuperable.
PELICULÓN.
no entiendo esa exaltación de "troñiac" cada vez que aparece la palbra zodíaco.
perdón ,palabra
panhueco, en el 'Cobra' de Stallone no sólo se inspiran en el personaje de Callahan, sino que comparten actores, pues Reni Santoni, el compañero de Harry, da vida a un sargento compañero de Stallone. Y Andy Robinson, Scorpio, da vida a un detective.
Un saludo.
Grande e incombustible film, todo un icono del cine. Mención especial para la inmensa música de Schifrin y la fotografía de San Francisco. Y Andy Robinson borda un ser despreciable pero al tiempo patético. No sabía que Eastwood hubiera dirigido las escenas que comenta: un detallazo de implicarse en cualquier cosa que haga que le ha distinguido siempre.
Por otro lado, a mi Paul Kersey sí me hace gracia, joer. Es cierto que es una perversión fascistoide y cutrona de Harry el Sucio, pero tiene esa trangresión divertida y muy disfrutable de esas cosas que se hacían en los 80.
Salu2 ;)
2 pensamientos en voz alta y 1 pregunta a las tantas de la mañana:
- Pensamiento 1 (incluye SPOILER): Viendo Gran Torino recordaba a Callahan. Si en vez de decir que fue un veterano de Corea y mató a un soldado joven dijera que fue policía y mató a un ladronzuelo adolescente por despiste quedaría igual de bien (aunque claro, el mensaje antirracismo con los vecinos se diluye un poco). Viendo el final "antifinal" de Torino pensaba que sería el final perfecto para el personaje de Harry. ¿Qué os parece?
- Pensamiento 2: Viendo el famoso primer vídeo (mítico, mítico...), ¡Dios!, es que en algunos planos veo a Hugh Jackman. :P ¿No se le habrá pasado a algún ejecutivo de gran estudio revivir la saga Harry o la saga Pistolero de Eastwood con Jackman haciendo sus personajes? Porque yo creo que daría el pego. A ver, evidentemente todo dependería del enfoque que le dieran, y la dirección diría mucho (respeto por los originales o mera copia-remake comercial y facilón). Pero ver una película dirigida por Eastwood con Jackman re-interpretando sus viejos papeles me parecería algo muy interesante de ver.
- Pregunta: ¿Cuántas partes son exactamente la saga de Harry? ¿4? Creo que son 3 con el apodo de Harry... loquesea, más otra en la que el título es diferente, ¿no?
Saludetes. :)
PD: Vale, yo también es que soy "de traca", como dicen los chanantes... Lo deja muy clarito el oráculo de IMDB: 6 partes. http://www.imdb.com/character/ch0007342/
Hío.
Pensamiento 1: podría ser así perfectamente. estoy de acuerdo.
Pensamiento 2: Jackman es un clon de Eastwood, cada día estoy más convencido. La idea que propones, con Eastwood dirigiendo y Jackman interpretando, de sólo pensarlo se me hace la boca agua. Aunque, ¿para qué rehacer algo que ya está bien como está?
Pensamiento 3 - La saga Callahan consta de cinco títulos. 'Harry el sucio, 'Harry el fuerte', 'Harry el ejecutor', 'Impacto súbito' y 'La lista negra'.
Saludos.
Muy cierto, Alberto, me acabo de dar cuenta de que la primera entrada de IMDB es para un corto promocional de la primera película. :) Felicidades por los posts, saludos!
Gracias Alberto, no tenía ni idea. Hará 20 años que vi Cobra en cine de verano cuando era un tierno niño aún sin granos, y en su momento ya me pareció un pastiche autoritarista. La he evitado a pesar de las emisiones en TV.
Una mierda, para entendernos. "El crimen es una enfermedad y yo soy la cura" o algo así, tócate los huevos. Creo que Harry no opinaría lo mismo.
Excelentes como siempre tus puntualizaciones
Oiga, pero el personaje de Arma Mortal no se llama MARTIN BRIGGS, sino, MARTIN RIGGS. De nada.
zpendiuz, efectivamente. Y la película se llama 'Arma letal', no 'Arma mortal', aunque supongo que usted comenta desde el otro lado del charco, y por aquellos lares 'Lethal Weapon' se habrá titulado como me indica.
Soy un gran fan de la saga de la Torre Oscura de Stephen King, cuyo personaje principal, el Pistolero, está inspirado, por no decir calcado, de la figura de Leone que interpretaba Eastwood (como tal se le describe). Creo que no yerro si digo que si Eastwood dirigiera la parte de western de dicha saga con Jackman haciendo el papel tendríamos un peliculón del 15. Pero claro, eso no va a ocurrir.
Hugh Jackman me cae bien, vaya eso por delante. Pero de ahí a que se ponga en la piel de Callahan... no oiga, no.
Eastwood no interpretó a Harry, Eastwood para mí ES Harry. Su persona le dio a Harry todo su carisma. El parecido físico a veces no es tan importante.
Soy absolutamente antiremakes, con casi cualquier obra, pero con las obras maestras es que soy inflexible hasta el extremo.
Weno, vaya por delante que también yo soy escéptico ante los remakes "per se", y directamente soy anti-remakes si no van a contar nada nuevo o dar un nuevo enfoque. Lo que quería decir es que me sorprende que aún no se haya barajado tal posibilidad. Dicho lo cual, hay 2 opciones de llevarla a cabo, como dije antes: comercialada sacacuartos (que rechazo de plano) o película bien hecha, y en la segunda opción mi película ideal sería la dirigida por Eastwood con Jackman de protagonista. Lo que no dejé claro, que aquí añado, es que NO quiero un remake de Dirty Harry. Lo que sí me parecería interesante sería hacer nuevas películas, nuevas historias del personaje. ¿Para qué rehacer lo que ya estaba bien hecho?, como decía Alberto. Ante todo nuevas historias. Como Jackman es joven podría contarse el primer caso de Harry recién ingresado en la policía a finales de los 60, por ejemplo. O actualizarlo al San Francisco actual (como se hace con James Bond). Pero siempre bajo la batuta de Eastwood, que daría coherencia al proyecto y le daría fuerza. Bajo otra premisa caería en el absurdo comercial del parecido por el parecido, el cual rechazo: como no me expliqué del todo bien parecía que mis intenciones iban por un proyecto un tanto "frívolo" cuando yo prefiero lo contrario. Ante todo respeto a los clásicos, caballeros. :)
Así es, Sr. Alberto, por acá, en Lima, Perú, "del otro lado del charco", como le dice usted (o como dicen) se llamó "Arma Mortal" y no "Arma Letal", aunque para el caso es lo mismo (por cierto, pocas veces la traducción de un título en idioma extranjero en su país ha sido tan exacto). Sobre "Harry, el sucio" (misma traducción en este lado del charcho) no hay mucho que decir de lo que usted ya dijo. Es un estupendo policial que marcó al género.
Una vez en una tertulia cinéfila me dijo una feminista algo sobre la Magnum 357 de Harry, que si era un símbolo fálico del machismo, de hombres opresores que se pensaban que solamente ellos podían salvar a las mujeres desvalidas, que era un revolver tan grande para compensar noséqué y blablabla. Claro, yo le dije: primero, Harry no llevaba una 38, sino una 29, "el revólver más potente del mundo" y seguidamente la mandé a tomar polculo y le dije que no se había enterado de nada. Me echaron de la sala. Pues los que tachan a Harry de fascista, lo mismo.
Gran artículo. Sensacional.
Alégrame el día
Mi interpretación de este personaje no es ya que no crea en la ley (lo cual parece obvio), más bien que está podrido por dentro puesto que no ha superado la muerte de su mujer por aquel borracho que se estampa con ella. Esa ira que siente, la cual debe ser de las más incontrolables que existan, es la que le lleva a actuar como lo hace. ¿Mensaje fascista? Al contrario, a mi parecer es unca crítica de la violencia así como del abuso de poder. Un saludo a tod@s.