En las películas, lo importante son los nombres. No es interpretación per se, como se hace en el teatro. Traes a un chaval y resulta que hace arder la pantalla; un chico o una chica que te impactan al instante. Eso era lo que buscábamos; una cierta cualidad fotográfica, un algo misterioso y oculto que tienen algunas personas… Las grandes estrellas del cine aprendían la técnica y algunas poses y gestos y se convertían en una especie de ídolos del público. Si te gustaban, no podían equivocarse; no importaba lo que hicieran, no era el papel que interpretasen
Allan Dwan

Totalmente de acuerdo con esa cita. Para el cine se nace o no se nace, las escuelas de arte dramático sólo pueden pulirte un poco. Otra cosa bien diferente es el teatro.
Completamente en desacuerdo. Un actor de cine debe ser tan actor como uno de teatro. Otra cosa es que en el cine se pueda disimular más una mala actuación con otros recursos, e incluso doblar al actor si no sabe hablar. Pero siempre se nota quién actúa de verdad y quién no.
Ingmar Bergman, "No hay malos actores, sólo malos directores". o algo así traducido del sueco je, je.
Esta frase está en total desacuerdo. ¿Quién tiene razón?.