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'Aliados', Brad Pitt y Marion Cotillard merecían algo mejor
Críticas

'Aliados', Brad Pitt y Marion Cotillard merecían algo mejor

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De vez en cuando una gran producción de Hollywood salta a la prensa rosa antes de su estreno porque sus dos protagonistas han iniciado un romance durante el mismo. La cosa se complica si uno o ambos estaban en esos momentos en una relación con otra persona, pero el ansia de polémica por parte de los tabloides hace que en ocasiones busquen algo donde simplemente no hay nada.

Eso fue exactamente lo que sucedió en el caso de Brad Pitt y Marion Cotillard en ‘Aliados’ (‘Allied’), hablándose mucho más de la película por ello -aunque Paramount tampoco dio la sensación de querer evitarlo- que por ser el nuevo trabajo tras las cámaras de Robert Zemeckis con un dúo protagonista tan atractivo. ¿Falta de confianza en ella? Podría ser, ya que el talento exhibido por Pitt y Cotillard se merecía un material mejor.

La conquista

Foto Brad Pitt En Aliados

‘Aliados’ es una película con aroma a cine clásico, algo ya presente en el guion de Steven Knight, pero es su acabado técnico liderado por Zemeckis donde encontramos su principal baluarte para conseguirlo. Además, rehuye las prisas de la ficción actual para apostar por un tono mucho más reposado que nos permita conocer a sus dos protagonistas y ver cómo evoluciona su unión para que su relación fingida deje paso a una real.

Además, Zemeckis huye del innecesario estatismo dejando que todo fluya con naturalidad con un elegante manejo de la cámara y que la evolución de su misión avance en paralelo a los sentimientos. Todo ello no logra evitar la sensación de que sabemos lo que va a suceder y también los pormenores, porque tiene unos referentes bastante claros y lo cierto es que la película no intenta ir más allá de la reproducción.

Marion Cotillard En Aliados

No obstante, al menos tiene la suficiente inteligencia para no estirar esta primera mitad más allá de lo debido, sabiendo conjugar al mismo tiempo ese ritmo reposado con la necesidad de que la historia progrese a una velocidad que llegue al público actual. Eso sí, es la química de Pitt y Cotillard la que hará que esta fase de conquista mutua funcione o sea poco más que una sucesión de bonitas imágenes que no nos diga gran cosa.

Otro punto a su favor es la gran efectividad que muestra Zemeckis para asumir el control en ciertas escenas para que la tensión aumente o para ofrecer acertados añadidos a alguna de las escenas culminantes. Sin embargo, todo acaba volviendo a que nos creamos a los dos protagonistas y el amor que surge entre los personajes, no sólo aquí, sino también en lo que está por venir.

La sospecha

Escena Brad Pitt En Aliados

Era inevitable que la propia campaña promocional incidiera en la sospecha de que el personaje interpretado por Cotillard podría ser una espía alemana, pero ese detalle también añade una dificultad al trabajo de ambos actores para que nos creamos el amor que surge entre ellos. Eso es algo que no creo que Knight sepa manejar demasiado bien en el guion y que Zemeckis se limita a asumir como el peaje necesario para hacer una película con dos mitades muy diferentes.

Lo que sí ofrece ahí ‘Aliados’ es una base idónea para que tanto Pitt como Cotillard eleven aún más sus prestaciones. El primero con armas más evidentes para mostrar su lucha interna ante la idea de que su esposa sea una espía, mientras que ella aprovecha todos los pequeños detalles para incidir en esa duda sin remarcar realmente nada. Mostrarlo todo frente a encontrar un equilibrio en lo indefinido y los dos lo bordan.

Escena Brad Pitt Y Marion Cotillard En Aliados

Zemeckis mantiene su buen hacer visual en esta parte, pero quizá cae seducido en exceso por sus dos protagonistas, descuidando así a varios secundarios y sus aportaciones reales a la trama. Sí que se mantiene esa intensidad calmada en todo momento, pero el ritmo decae porque da la sensación de estar dando vueltas sobre lo mismo sin querer llegar al punto de destino. Por suerte, la languidez no llega a hacer acto de presencia, aunque amenaza con ello en un par de momentos.

Vale que la química entre ellos funciona y que ese vaivén emocional da nuevos detalles a su relación, pero hay ahí varias oportunidades perdidas, tanto con personajes ajenos como en ellos mismos -no es muy convincente cómo se trata el hecho de que Cotillard sea consciente de que hay algo raro en la actitud de Pitt-. De esta forma, ‘Aliados’ se atasca confiándolo todo a sus dos protagonistas, deleitándose demasiado en ellos.

Otros apuntes sobre ‘Aliados’

Brad Pitt Marion Cotillard Aliados

¿Qué es entonces exactamente lo que impide que ‘Aliados’ sea una gran película? La propia historia que cuenta tiene limitaciones notables, en parte por no buscar tener una verdadera identidad propia y confiar en unas formas del cine clásico que por sí solas no garantizan el triunfo artístico. Para ello también es necesario un guion que sea equiparable a un mecanismo de relojería y el de Knight dista bastante de serlo.

Previsible a ratos (su primer y tercer acto) y desaprovechada en otros (el segundo acto), Zemeckis da la sensación de centrarse más en lo técnico (logrando momentos poderosos) que tanto en lo narrativo como en lo emocional. Por suerte, están ahí Brad Pitt y Marion Cotillard para componer a una pareja que uno realmente se crea que se amen con fruición y al mismo tiempo sembrar una duda razonable sobre ella.

En definitiva, ‘Aliados’ es una película estimable por el estupendo trabajo de sus dos protagonistas y por su elegante acabado visual, algo que Zemeckis también aprovecha para regalarnos un par de escenas vibrantes. Por desgracia, también hace gala de varios defectos que seguro que resulta insalvables para algunos espectadores a poco que no conecten de forma intensa con Pitt y Cotillard. Ellos hacen que merezca la pena, aunque ojalá hubiesen tenido unos mejores aliados.

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