‘Time’, Nip Tuck por Kim Ki-duk

7 comentarios

time de kim ki duk

El titular parece un montón de monosílabos con K, I y U que me ha dado por inventar. Pero tiene un sentido. ‘Shi gan’ (2006) aborda el tema de las operaciones de estética, como la serie que aquí lleva el subtítulo de ‘A golpe de bisturí’. Pero Kim Ki-duk explora cuestiones mucho más profundas: el amor más allá de la apariencia física, los celos, la posesión, la autoestima, la propia identidad y las relaciones de pareja.

La última película del coreano nos presenta a una joven (Ji-Yeon Park) tan celosa que no puede soportar que su novio (Jung-woo Ha) siquiera mire a otras mujeres o hable con ellas. Sin embargo, cuando hacen el amor, justo después de un berrinche provocado por la desconfianza, le pide que piense en una de las chicas que le provocó los celos para “ponerse a tono”. Él obedece, pero ella se enfada. La joven siente que su novio se ha hartado de su cara y cree que si se hace otra la volverá a querer. Pero ni siquiera está segura de que la haya dejado de amar. Le pide a un cirujano que le haga un rostro irreconocible y abandona a su pareja. Cuando vuelva a aparecer en su vida, no sabrá si prefiere que se fije en la nueva ella (Hyeon-a Seong) o que siga pensando en ella como su anterior novia.

La joven se ha metido sola en una situación en la que va a salir perdiendo ocurra lo que ocurra. Sus dudas y su inseguridad la han llevado a estropear lo que tenía. Con una personalidad un poco complicada y casi enferma, pues tiene unos ataques de histeria algo exagerados, es una mujer que no se contenta con nada. Recuerda un poco a otro personaje de un film también coreano: ‘Yeopgijeogin geunyeo’ (‘My Sassy Girl’), aunque no resulta tan encantadora. Esta mujer hará pasar a su novio por lo indecible para probarse a sí misma que él sí la ama.

Ya que todo es una especie de metáfora para explorar otros temas, obviaríamos la parte absurda de que los novios no se reconozcan por la voz, el cuerpo, la forma de andar, de moverse, etc… Esto no es cuestión de esta película, ocurre en la mayoría. Mientras los unos a los otros se identifican en seguida al teléfono, luego en persona, sólo con llevar una máscara u ocultarse de alguna forma, sus seres más cercanos ya no saben quiénes son. Pero es una de ésas convenciones fílmicas con las que tenemos que comulgar. Y en este caso, como decía, se utiliza para hablar de temas más profundos, así que lo perdonamos.

A partir de cierto momento, la película se puede hacer algo repetitiva y, como ya sabes el camino que va a tomar, el final tarda demasiado en llegar. Pero entre medias tiene momentos de gran belleza y no sólo por algunos de los actores que aparecen. Lo más bonito son las esculturas que se encuentran en una playa a la que hay que ir tomando un ferry y donde los protagonistas se suelen hacer fotos. El lugar recurrente es un hallazgo que da pie a preciosos planos que varían de aspecto dependiendo de si la marea está alta o si está baja. Y, como curiosidad cabría mencionar que el personaje protagonista masculino es un montador de cine y en un momento las imágenes que está editando son las de ‘Hierro 3’.

Este film no tiene la magia y lo inusitado que tenían ‘El arco’ y ‘Hierro 3’. Tampoco presenta personajes tan embriagadores. Sin embargo tiene una estética muy atractiva y plantea reflexiones interesantes y no creo que me equivoque demasiado si digo que es la mejor oferta cinematográfica de esta semana. Por otro lado, se podría decir que es más para todos los públicos que las dos películas mencionadas, ya que se sitúa en un ámbito urbano y los personajes hablan entre ellos.

Votos 0 ¡vota!
Anunciate aquí
Anunciate aquí
Anunciate aquí

Comentarios

  • 1
    eduardo

    Como la vida misma aveces aburrida aveces tragica aveces asfixiante. Al final entretiene. Tengo que ver Hierro 3¡¡¡

  • 2
    Cguijarr

    La ví en el festival de Sitges06 y me quedé con la boca abierta (eso es bueno), aunque creo que soy un mal juzgador porque para mi Kim Ki-duk es Dios… Y el final??? Menudo final!! Te deja muerto!

    Feliz Navidad, Hanuka o solsticio de invierno.

  • 3
    koala

    buenísima, el grandísimo kim ki-duk se ha vuelto a superar

  • 4
    Fabiana

    Hola. He visto la peli "Time" y me ha encantado, pero el final me ha dejado perpleja. No lo he entendido o no he sabido pillar lo que el director ha querido transmitir. ¿Para ustedes cómo terminó la peli? ¿Entendieron su final?

    Saludos

  • 5
    BPM

    SPOILER SPOILER SPOILERS SPOILERS

    Lo que yo entiendo es que él también se opera y que ahora es ella quien tiene que reconocerlo entre todos los chicos con los que va quedando.

    Si te refieres a que ella es ella misma (lo de que pasa, se choca y se le cae la foto), supongo que es sólo un guiño del director, que no tiene mayor sentido o lógica. Este director suele ser más poético y abstracto y a lo mejor, con ese final circular, ha querido darle un toque abstracto a su película más para todos los públicos. Pero esto es sólo una suposición.

  • 6
    José Antonio Castilla Gómez

    Descubrí a Kim Ki-duk por casualidad, al sacar "Samaritan Girl" de un videoclub. Creía que iba a ver una película de terror, ya que la había encontrado en esa sección: a pesar de ello, la historia me atrapó desde el principio y lo primero que hice después de verla fue dirigirme a la FNAC para comprarla. Desde entonces, la he vuelto a ver cinco veces y ahora he empezado a repasarla en coreano. La bocanada de aire fresco fue tal que sólo podía pensar en el siguiente estreno de este director, así que cuando estas Navidades llegó el de "Time", no dudé en recorrer los 90 km que me separaban del único cine de mi Comunidad donde se exhibía. Y desde luego que mereció la pena. Pienso volver a verla este domingo si siguen pasándola y además comprarme la otra película de Kim Ki-duk que hace tiempo salió en DVD: “Hierro 3”.

    Como “Samaritan”, “Time” me ha llegado hasta los tuétanos. Ya el mismo título y la sinopsis que había oído prometían otra esperada rara avis en el panorama rancio, anquilosado, anodino y monocorde del cine actual, sobre todo si se trata del norteamericano: una historia original y sincera acerca del paso del tiempo y sus consecuencias, normalmente eludidas de palabra pero siempre ineludibles de hecho, en una relación de pareja. Pero la película va más allá de eso y se atreve a adentrarse en senderos raramente transitados por el cine, abriendo la llaga de una cuestión aún más honda: ¿sabe realmente uno lo que quiere? Cuando Ji-woo da a Seh-hee por perdida, deja de fijarse en las mujeres a las que hasta entonces tanto había deseado y por fin empieza a valorarla de verdad: estar con ella supondría cualquier cosa menos la frustrante rutina que prácticamente le estaba convirtiendo en un impotente.

    Pero hay más: cuando bajo su nuevo e irreconocible aspecto ella regresa al cabo de seis meses y logra convertirse de nuevo en el anhelado objeto de deseo de Ji-woo, no sabe cómo sentirse, si feliz por

  • 7

    UN MAESTRO INCOMPRENDIDO

    Toda la obra de Kim Kiduc que conozco: “Primavera, Verano, Otoño, Invierno …”, “El Arco”, “Hierro3”, y “Tiempo”, a pesar de las diversas formas y contenidos manifiestos en cada una de las historias, posee unas indicaciones o lugares comunes: El universo interior con los personajes que siempre se mueven dentro de él, la manera como el mundo exterior lo influye, y el papel de la meditación para alcanzar la armonía entre el adentro y el afuera.

    En “Primavera,…” El universo interior es un pequeño templo en una isla en medio de un lago, donde va ocurriendo la transformación mental del individuo (el pequeño monje, el ser natural) quien nace como un libro en blanco, el cual va siendo llenado por las experiencias del mundo exterior (todo lo que se encuentra más allá del lago), las guías de una voz interior (el maestro, la conciencia) que está condicionada por los prejuicios de la religión del entorno social, y los impulsos instintivos que se van desarrollando a medida que vamos creciendo. Por eso, se crea un conflicto entre el joven y el maestro. El ser natural abandona la conciencia que lo abruma y se va a vivir su vida, estrellándose con la sociedad y debiendo regresar más tarde a someterse a su conciencia para poder reencontrar la armonía de su mundo interior. Para eso, no sólo se debe trasformar él mismo en el silencio de la meditación, sino que debe morir en su interior la conciencia social (el maestro), a la vez él debe prepararse para reencontrarse con su propia conciencia (el bebé que reinicia la historia)

    En “El Arco”, dos embarcaciones en el centro del mar, un barco viejo (la mente) y una pequeña lancha (el conocimiento), son los elementos que representan el universo interior de la persona. En el barco viejo el ser natural (la jovencita), se encuentra prisionero de la inteligencia social (el viejo), quien la cuida sólo para sí y la tiene bajo permanente v

Lo mejor en los últimos 15 días

Anunciate aquí

WSL Weblogs SL