
Para X.
‘Los puentes de Madison’ (‘The Bridges of Madison County’, Clint Eastwood, 1995) es uno de esos extraños casos de cine intemporal, una obra de una gran sencillez y que transmite un gran amor y cariño por lo que narra. Para muchos supuso una especie de punto y aparte en la trayectoria de Clint Eastwood por adentrarse de lleno en el melodrama romántico, pero lo cierto es que ya era la segunda vez que se adentraba en él. Una de sus primeras películas como director fue la magnífica ‘Primavera en otoño’ (‘Breezy’, 1973), una historia de amor entre un hombre maduro y una jovencita, que fue un sonado fracaso comercial —aún contando con una estrella como William Holden en su reparto—, todo lo contrario del film que nos ocupa, que permanece como uno de los mayores éxitos de su director en la década de los 90. Todo un logro, si consideramos que el público al que va destinado el film no es precisamente el joven.
Al igual que en ‘Un mundo perfecto’ (‘A Perfect World’, 1993), Eastwood recogió el testigo del film de Steven Spielberg, quien barajó la posibilidad de dirigir la película con Robert Redford al frente del reparto. Más tarde, y debido a la completa agenda del Rey Midas, éste delegó en Bruce Breresford, quien finalmente y afortunadamente fue sustituido por Eastwood al expresar su intención de dirigirla. También se reservó el personaje del fotógrafo Robert Kincaid, y Meryl Streep se hizo con un personaje por el que lucharon varias actrices, entre ellas Catherine Deneuve, que viajó de Francia a USA muy interesada por el proyecto. Malpaso y Amblin unieron fuerzas por primera vez y el resultado no pudo ser más satisfactorio. El último gran melodrama clásico hasta la fecha.

La base del argumento se encuentra en el libro de idéntico título, obra de Robert James Waller, y que curiosamente no contaba con el beneplácito de Meryl Streep. En él se narra la historia de amor entre Francesca, una mujer de mediana edad y de procedencia italiana que vive en su granja de Iowa, y que a mediados de los 60 vivió un intenso y breve romance con Robert Kincaid, un fotógrafo del National Geographic, que visitó el lugar para hacer un reportaje sobre los famoso puentes del condado de Madison. Dicho romance permaneció en secreto durante años hasta que Francesca dejó escrito en su testamento la voluntad de que sus cenizas fueran esparcidas por el puente Roseman, narrando a sus hijos en forma de cartas lo más importante que le pasó en su vida. El libro, que fue un best seller increíble, superando en ventas durante 1995 —año de producción de la película— al mítico e imbatible ‘Lo que el viento se llevó’, posee una estructura narrativa a base de cartas, y el autor se permite ciertas licencias por cuanto da la sensación de estar narrando una historia verídica. No es un gran libro, la película lo supera con creces —si es que la comparación entre una obra literaria y una obra cinematográfica pudiese ser posible—, pero recomiendo su lectura sólo por el tramo final, de una emotividad arrolladora, y en el que se narra un hecho no recogido en el film.
Por primera vez en el cine de Eastwood, el personaje central de una de sus películas es una mujer. Aunque equivocadamente se le ha tachado de cineasta machista, los personajes femeninos han tenido una importancia vital en sus trabajos como realizador, y en algunos de ellos —‘Sin perdón’ (‘Unforgiven’, 1992)— es la única motivación para los actos de sus personajes masculinos. Francesca —una inmejorable Meryl Streep alejada de su típico histrionismo— es la que conduce todo el relato, y la sorpresa proviene del propio Eastwood y su rol. Jugando inteligentemente con su propia imagen en el séptimo arte, Kincaid (Eastwood) parece uno de sus típicos personajes, un personaje sobre el que apenas sabemos nada, que aparece y desaparece cual jinete pálido, pero que deja una poderosa impronta en la vida de Francesca, y por ende en el espectador. No sólo la angustia de una mujer que rechaza al amor de su vida nos conmueve en lo más dentro, sino que también sentimos un interés especial sobre Kincaid, personaje de aureola misteriosa y enigmática. La historia de amor de ‘Los puentes de Madison’ está narrada desde el punto de vista de Francesca en todo momento. Es sobre todo su historia. Eastwood quiere que la entendamos, y a través de sus secretos desvelados en forma de carta, consigue algo sorprendente: huir de todo juicio moral. No se nos ocurre, ni por asomo, juzgar la difícil decisión de Francesca.

La puesta en escena del director desvela un gran amor por el detalle, y lo narrado es tratado con un mimo único. Desde sus primeras secuencias, ya intuimos que lo que vamos a ver es por así decirlo, especial. La casi armoniosa llegada de una camioneta a una granja en pleno 1995 está marcada únicamente por el sonido, el cual nos transmite una tranquilidad y serenidad que más tarde se verá alterada emocionalmente de forma cruel y verdadera. Nos presentan a los personajes de los hijos de Francesca, quienes tras la muerte de su madre descubrirán una sorpresa que marcará para siempre su existencia. La Francesca madre no quiere que sus propios hijos desconozcan lo que fue más importante en su vida: conocer a la Francesca mujer, aquella que tuvo sus propios sueños y los acarició durante cuatro inolvidables días. En ese tramo, que corresponde al presente, los actores Annie Corley y Victor Slezak están sensacionales al recaer en ellos la responsabilidad de dar vida a personas anodinas, prácticamente vulgares. Y aunque Francesca y Kincaid son personas normales y corrientes, es su historia de cuatro días lo que les hace especiales, pues encuentran algo que, según Robert, muchos no creen ni en ello. El amor en su máxima expresión.
‘Los puentes de Madison’ posee dos líneas narrativas que se entrelazan de forma prodigiosa y muy natural. La historia de amor, el pasado, posee un halo lírico arrebatador, herencia directa de las dos películas de las que bebe, ‘Breve encuentro’ (‘Brief Encounter’, David Lean’, 1945) —no sólo la historia se parece, sino que ambas inciden en los convencionalismos sociales como impedimento de un gran amor—, y ‘Carta de una desconocida’ (‘Letter From a Unknown Woman’, Max Ophüls, 1948) —el amor imborrable que sintió una mujer es dejado a modo de legado en una carta de dolorosas revelaciones y con definitivas consecuencias—; Eastwood parece detener el tiempo, remarcando el carácter atemporal del amor, y sus personajes son como dos fantasmas rememorados por los hijos de Francesca, haciendo su última gran revelación antes de que su recuerdo se pierda para siempre, el uno ya con el otro, leales a esos cuatro días que todo lo significaron. Las irrupciones del presente son como golpes asestados que nos devuelven a la dura realidad.

El recurso del flashback conlleva en el relato un riesgo: por lógica no podemos ver acontecimientos en los que Francesca no ha estado presente, pues es su historia. Y así es durante todo el metraje, pero hay un instante que sólo protagoniza el fotógrafo en el que ella no está presente, aquel en el que es testigo de la humillación que sufre una mujer del pueblo, señalada por todos por haber sido infiel a su marido. La llamada de teléfono que le hace Robert a Francesca arregla el problema del punto de vista, e Eastwood aprovecha para criticar sin miramientos los prejuicios humanos y las malditas convenciones sociales. Se trata de una de esas pequeñas historias paralelas que tanto le gusta meter a Eastwood en sus films, y que sirve de complemento a la historia central. Poco a poco el relato se va endureciendo hasta llegar a una parte final, en las que las concesiones brillan por su ausencia —marca de la casa, señal de identidad—, y en la que el drama eclosiona en todo su esplendor. Otro golpe directo al corazón, sin maniqueísmos, sin trampa ni cartón, y en el que Eastwood se desnuda como artista, ése que es capaz de hablar de nosotros, de revolvernos por dentro, de tocarnos, si se quiere entender así, el alma.
Dicho tramo da comienzo tras la extraordinaria escena de la cena, iluminada con velas —exquisito trabajo de Jack N. Green, en la que Robert, respetando la decisión de Francesca, y seguro de sí mismo aclara lo mejor que siente la duda latente en el ambiente, “este tipo de certezas sólo se presentan una vez en la vida”. Lo que hasta entonces era tranquilidad y serenidad en una historia marcada por una cámara inexistente que apenas osaría interponerse entre ambos personajes, estalla en uno de los mejores travellings jamás utilizados en el cine actual, utilizado como elemento emocional de altura. Es aquél que sigue a Francesca cuando sale corriendo detrás de Robert antes de que él desaparezca de su vida para siempre. Volverá a verle en la ya famosa secuencia de la lluvia, en la que el tempo, la planificación y el gusto por el detalle alcanzan su máxima expresión. Eastwood descompone y al mismo tiempo reconstruye su propia imagen al aparecer bajo la lluvia —no utilizada como mero adorno estético— casi como un espectro.

El acierto de dicha escena está en conservar el punto de vista de Francesca, de forma que el espectador siente lo que ella siente. No hemos visto a Robert en unos días, y su aparición nos impacta tanto como a ella. A continuación viene el dolor a través de los pequeños detalles. La cruz colgada en el espejo retrovisor, los gestos familiares de Robert, el recuerdo instantáneo de lo vivido en esos cuatro días, el semáforo que está a punto de cambiar, y que cuando lo hace Robert aún espera —magistral dilatación del tiempo por parte de Eastwood, legado probablemente de Sergio Leone— a que Francesca haga lo que todos queremos, que se baje de su camioneta y se suba a la de Robert. El plano de la mano en la manilla es un claro ejemplo de la sencillez con la que es tratada la historia. En esa manilla se concentran todos los deseos que hemos tenido de escapar alguna vez, de huir en pos de algo mejor. Pocas veces con tan poco se dijo tanto. Por eso nos duele tanto que no lo haga. Vemos por última vez a Robert conduciendo su camioneta mientras gira en sentido distinto a la de Francesca. Nunca más volverán a verse.
El resto del film continúa desgarrándonos por dentro al hablarnos del paso del tiempo y el efecto de los recuerdos compartidos. Pero sobre todo de cómo lo más íntimo de una persona puede influir en el resto. Eastwood libera a su personajes con el esparcimiento de las cenizas de Francesca en el puente Roseman, treinta años después de la mejor época de su vida. Sus palabras resuenan en nuestro cerebro mientras intentamos lo imposible, no llorar: “haced todo lo que esté en vuestra mano para ser felices en esta vida”, el verdadero legado de Francesca y Robert. ¿Cuántos podemos presumir de llevarlo a cabo?

Otra crítica en Blogdecine:
Especial Clint Eastwood en Blogdecine:
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- El final de la trilogía con Sergio Leone
- La Malpaso y dos errores
- El encuentro con Don Siegel
- ‘El desafío de las águilas’
- ‘La leyenda de la ciudad sin nombre’
- ‘Dos mulas y una mujer’
- ‘Los violentos de Kelly’
- ‘El seductor’
- El debut en la dirección
- ‘Harry el sucio’
- ‘Joe Kidd’
- La influencia de ‘Incidente en Ox-Bow’
- El primer western como director
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- ‘Harry el fuerte’
- ‘Un botín de 500.000 dólares’
- ‘Licencia para matar’
- ‘El fuera de la ley’
- ‘Harry el ejecutor’
- ‘Ruta suicida’
- ‘Duro de pelar’
- ‘Fuga de Alcatraz’
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- ‘Firefox’
- Red Stovall, el hombre de los garitos
- ‘Impacto súbito’
- ‘En la cuerda floja’ (‘Tightrope’)
- ‘Ciudad muy caliente’
- ‘El jinete pálido’
- La llamada de Spielberg y la dedicatoria de Godard
- ‘El sargento de hierro’
- ‘Bird’
- ‘La lista negra’

Comentarios
La escena de la camioneta bajo la lluvia es sencillamente perfecta. ¡Pero baja muchacha! ¡Baja!
Otra de las grandes de Eastwood, se ha explayado a gusto Abuín, y no es para menos, esta cinta lo merece con creces. Una de las mejores películas románticas del cine moderno.
interesante
El cine estaba lleno y en esa escena se podía sentir como se le cortó la respiración a toda la sala.....
Magnífica.
Cada vez que la hacen (y cuando digo cada vez es CADA VEZ)mi madre se la traga, y siempre hace los mismos comentarios: que romántico, que si el amor esto y lo otro,que si el marido...,que pobre mujer... Que grande es mi madre!
La verdad es que a mi también me gusta la película,sin llegar a extremos como mi señora madre, pero es muy bonita, y Meryl Strep es una pedazo de actriz.
"...Aunque equivocadamente se le ha tachado de cineasta machista"
Eastwood es un genio, de eso no tengo ninguna duda pero no se puede negar que sí es algo machista y éso en cierta manera se ve reflejado en su cine, Sondra Locke; la que fue su esposa durante muchos años acabó hasta las narices de Eastwood, y escribió un libro en 1998 llamado irónicamente “ The good, the bad, and the Very Ugly” donde sacaba a la luz todos los trapos sucios del genial cineasta acusándolo de mujeriego, machista. Incluso relata que la forzó a abortar varias veces y a someterse a una operación de ligamento de trompas, casi nada.
Es un cineasta excepcional, pero por lo visto también es algo machista y cabroncete, una cosa no quita la otra, a mí su cine me encandila pero como persona creo que deja mucho que desear.
Y sobre"Los puentes de Madison" diré que es el film que menos me gusta de Eastwood, no le veo nada de especial.
Saludos.
He dicho cineasta machista, no ser humano machista. Hay diferencia.
En cuanto a los trapos sucios de Eastwood, me sé unos cuantos que quitan el hipo, se lo aseguro.
Ya he dicho que de cierto modo el machismo se puede ver reflejado en su cine. Y en cuanto a los trapos sucios;cuenta, cuenta, no me dejes así por dios.
-- editado por última vez a las 01:15
A los que me votan negativo:
¿No se puede decir nada malo de Eastwood aunque sea cierto? No estoy dando una opinión sino que os relato unos hechos que están ahí, ya he dicho que es un genio del cine, de hecho es uno de mis directores preferidos pero éso no quita que en la vida real no sea precisamente un ejemplo a seguir como persona.
Siento mucho hablar mal de vuestro dios pero las cosas son así y así os las hemos contado.
Saludos.
Pues voy a pecar de ingenuo,pero digo lo que pienso,no sé porqué,pero aparte de parecerme un director extraordinario,Eastwood me transmite en sus films que es muy buena persona,(con sus luces y sus sombras,como todo el mundo),pero moralmente con sus personajes yo creo que muestra mucho del Eastwood como persona,(repito,es una opinión muy personal mía...)
En cuanto a "Los puentes de Madison" sólo decir que esto sí es romanticismo en estado puro y no adulterado,como nos lo venden ahora,(tanto en cine como literatura...)
Harry Powell,no sé cuantas veces la habrás visto,a mí en un primer visionado me gustó pero no me entusiasmó,en siguientes visionados me ha parecido una obra maestra,un film muy sencillo,(y complejo a la vez),muy profundo y con una historia de amor arrebatadora,y con un final grandioso,(a ver cuantos directores en la actualidad cierran sus pelis como las acaba este hombre...)
Saludos.
Con Sondra Locke creo recordar que acabó bastante mal, yo no daría mucha credibilidad a su libro, viene de una persona despechada. Y no sé hasta que punto la trató mal, pero anda que no le colocó de co-protagonista en un montón de películas, y eso que la tipa no tenía ni puta idea de actúar. Seguro que tiene sus cosas, como todos, pero soy incapaz de creer que un tipo que rueda películas como Un mundo perfecto, Cazador blanco, Million dollar baby o Gran Torino sea mala persona.
-- editado por última vez a las 01:57
La he visto muchas veces, da la casualidad de que es la película preferida de mi madre (como en otro comentario que he leído) y se la ponía día sí día también, así que a los demás no nos quedaba otra que verla. Y si bien no me parece una obra maestra (regaláis demasiado facilmente esta medalla)si debo admitir que tiene ciertos momentos muy brillantes, y que la historia está muy bien cerrada, pero también es cierto que en algunos momentos me resulta algo empalagosa, ya te digo que no es una mala película, ni mucho menos pero tampoco es la joya de la corona como todo el mundo dice.
Saludos Richardford.
-- editado por última vez a las 01:51
Sí acabaron a tiros por las muchísimas infidelidades de Eastwood, no sé si es mala persona o no lo es pero se ve que machista(por lo que he leído) si lo es, y un rato largo. Y es muy posible que Locke, como tú muy bien apuntas actuara por despecho al escribir el libro.
Saludos.
A ver si es que de tanto verla te has cansado,ja,ja,ja....
Yo no soy de regalar el término obra maestra tan fácil,una obra maestra para mí es un film que lo vea las veces que lo vea nunca me canso,al contrario, le descubro cosas nuevas,(y con este maravilloso film sin duda me pasa...)
Saludos Harry Powell.
Estoy contigo Nick Nolte,Eastwood se posiciona moralmente con sus personajes,(lo cual no quiere decir que sea/piense como ellos),pero a mí me da la impresión que muchas acciones de los personajes de Eastwood las haría el propio Eastwood como persona,(aunque repito que es una opinión muy personal...)
brillante
Realmente no le veo mucho sentido al debate abierto por Harry sobre cómo es Eastwodd como persona cuando realmente (creo, vamos) ninguno de nosotros le conocemos personalmente. Ni que esto fuese Sálvame...
Lo único que conocemos de este hombre, y de lo que sí veo interesante hablar, es su trabajo como cineasta, en el que se pueden encontrar muchas veces ideologias y pensamientos que no van siempre de la mano, incluso se puede apreciar una especie de aprendizaje en ese sentido a lo largo de toda su obra. Así pues, dedicarse a decir que Eastwood es machista sin más, apoyándose en su figura de tipo duro y mujeriego, cuando es el firmante de obras como esta misma, `Million Dollar Baby´ o `El Intercambio´, en las que se da una visión de la mujer liberada y luchadora, me parece cuanto menos simplista.
Pd: `Los Puentes de Madison´ es una de las pocas películas (se cuentan con los dedos de una mano) con las que he llorado en mi vida, así que deduzco que es buena XD
-- editado por última vez a las 02:23
brillante
Tienes toda la razón Croatan, no tiene ningún sentido este debate, a nosotros de lo que nos interesa hablar es del Eastwood cineasta. De hecho me arrepiento de haber iniciado este debate, tan sólo quería aportar un dato que creía interesante.
Saludos.
-- editado por última vez a las 02:26
interesante
No hables mal de Dios que estamos en semana santa ;)
-- editado por última vez a las 03:44
Que bueno que es por ahi leer comentarios tan coherentes como el que haz hecho recien. Para agregar a si el Eastwood cieneasta es machista, me parece que no lo es. Si vemos su filmografia mas reciente (a falta de ver hereafter), a todas las mujeres de sus relatos les da un papel importantisimo y una fuerza y moral muy superior a la de sus pares hombres (Changelling seria el ejemplo mas claro)
Creo que con 'Million dollar baby' todo esta claro.
Y resulto buen negocio para Locke... quien sabe, eastwood dijo que el libro era para ganar dinero por su imagen, pero en fin, esos farandulismos mejor a otros... Eastwood es republicano, quizas eso explica algunas cosas de el
¿Qué tiene que ver que sea republicano o no? ¿Si eres republicano entonces eres machista o qué? Con esa frase final das a entender que la gente republicana tiene más tendencia al machismo que los que no lo son, ¡menuda tontería! No seamos cerrados de mente por Dios.
En serio hay que pensar un poco antes de escribir. No metamos la ideología política de los directores a debate porque entonces tendríamos que cuestionar todo lo que hacen.
Pd: perdón por el tono, pero es que uno lleva días sin entrar y con toda la ilusión lee el especial de Alberto y se encuentra con este tipo de debates sobre la vida personal de un cineasta que no llevan a ninguna parte. Saludos.
-- editado por última vez a las 22:34
Totalmente de acuerdo contigo Alberto, la escena de la mano en la maneta de la camioneta,apretándola con fuerza,diosss,se ve la lucha interna de Francesca entre lo que desea hacer y lo que debe (socialmente) hacer,es su último tren y el billete está en esa maneta, y mientras el marido hablándole del tiempo o de cosas banales.
Preciosa película!
Una película muy bonita.
Me sobra toda la parte de los hijos de Francesca, ya sé que son el vehículo para contar la historia, pero en sus escenas estoy deseando que acaben y vuelvan otra vez con Meryl y Clint.
También creo que le sobran los últimos 15 minutos, demasiado pastel que no pega con el tono de la película. La escena del coche para mí hubiera sido el final perfecto.
Obra maestra de Eastwood y fácilmente de sus 5 mejores películas, si no lloras con esta película ya no lloras con ninguna, la escena en la que Francesca recibe el paquete de Robert te destroza completamente y rememora a cierta escena de un libro en otra de mis historias de amor favoritas: El diablo dijo no de Ernst Lubitsch.
La única pega que le pongo, al igual que Juan Luis al parecer, son los actores que encarnan a los hijos de Francesca simplemente no me los creo.
Saludos y excelente crítica, Alberto, parece que por fin te decidiste a acabar el especial.
Mira que he intentado contenerme cuando he vuelto a ver la película, y mira que van varias veces, pero siempre lo consigue, a partir de la escena bajo la lluvia me pongo a llorar a cántaros.
La vi por primera vez despues de una aventura amorosa de 5 dias (casi 4, casi...), y me parti en pedazos.
Despues la volvi a ver y comprendi que debieron ser 5 decadas, no dias.
También es una de mis películas favoritas y me ha gustado mucho tu crítica Alberto (me gusta que las fotos estén en orden cronológico). Pero hay una escena que no soporto: cuando empezan a bailar en la cocina. Esto es algo que em supera, ver a una pareja bailar porque sí. A lo mejor es mi nulo romanticismo pero, ¿alguien de vosotros baila o ha bailado así porque sí?
La banda sonora me encanta.
Y una tontería: En español, ¿no sería "Para F"? de Francesca... no "Para X"
Creo que es una dedicatoria de Alberto para alguien, al menos esa es mi teoría. Y las fotos no están en orden cronológico, la primera va después de todas las demás excepto la última. Saludos.
-- editado por última vez a las 03:06
Sofita, ese es mi enlatado para conseguir damisela, funciona, funciona! mi novia esta aquí al lado no me puedo extender...
pues sí que puede ser, buena teoría; imagino que es una película importante para él. ¿No están en orden las fotos? ... pues la volveré a ver para asegurarme!
jaja! qué bien que te haya funcionado
Cierto. Entonces, ¿no están en orden? Volveré a verla para asegurarme!
25 Comentario moderado
28Gran película. Recuerdo verla por primera vez cuando tenía unos 16 años, y sin embargo me impactó esa historia de amor entre dos personas mayores.
Y esa foto de Eastwood esperando bajo la lluvia me pone la piel de gallina.
La volvi a ver hace como unos dos meses y volvi a llorar de emocion, de verdad sientes la dura decision de Francesca, de verdad que sientes cada uno de los sentimientos que trata de expresarte pelicula, para mi la mejor actuacion de la Streep en toda su carrera.
PS: Eso de como son los actores en su vida personal, realmente no importa a menos que afecte su trabajo, Van Gogh estaba loco y dejo hermosos cuadros, que al final se recuerda a Van Gogh por esos hermosos cuadros y no por volverse loco.
-- editado por última vez a las 06:26
Gran elección(y redacción) de post Alberto!! No sobra ni falta nada.Tengo que reconocer que en un dia que mi madre la puso con todas las ganas del mundo,mi tío(que aDORA sin perdón) y yo empezamos con la risa floja(que luego fue gorda)en los instantes previos y durante la escena que francesca se frota intentando recordar lo acontecido el dia(y noche)anterior,en fin que uno reconoce(aunque ya lo sabía) sobradamente, habiéndola visto solo y sin gente (con la que te lo pasas de miedo pero..)...que los puentes de madison es una pequeña obra maestra del cine,de lo pequeño(esa sencillez y esos detalles),de lo que importa aqui y ahora,de qué va todo este juego..y es una prueva más(e irrefutable) de que ciertos PROFESIONALES que aparecen delante(y también están detrás)de las cámaras son de lo mejor que le ha podido pasar al cine. En cualquier estación del año merece ser vista,encaja siempre. Thank you mom..y clint claro.. PD ese detalle sobre Leone ha estado fantástico.
-- editado por última vez a las 10:38
Cuando veo la escena en la que ella agarra el manillar de la puerta, siempre me entran ganas de gritar: ¡Pero maldita sea, vete con él! ...y nunca se va...
30 Comentario moderado
33Gran crítica Alberto. Nos tienes acostumbrados a lo bueno! Vi esta película con cierto "miedo" ya que no soporto los melodramas, pero tenía el sello de Eastwood y no podía dejarla pasar. Hice bien porque me dejó tocado y eso es bueno. Enorme película de gran sentimiento.
Relájese, socio... No aguanta un chiste malo?
La mitad de los comentarios son tan irrelevantes como éste.
No me puedo votar a mi mismo.
La primera vez que la ví me dejo a medias,es una película que con el tiempo y con mis experiencias en esto del amor,he ido comprendiendo y sintiendo.Me parece una película grande,sin complejos,que habla del amor,algo muy difícil en el cine actual y mi pero también va para los hijos de Francesca ¿han vuelto a actuar?, y x supuesto la peli favorita de mi madre.
Me avergüenzo de no haberla visto. Pero tengo antes otras pendientes, no soy gran fan de los dramas románticos...
No es lo mismo decir que esta es la mejor crítica que he leído aquí, que decir que es la crítica que mejor resume lo que pienso de una película... No me gusta ser pelotero, pero has clavado todo lo que pienso de la película, sobre todo el penúltimo párrafo... Creo que ese gusto por los detalles es lo que hace de Eastwood un grande y del cine en sí algo tan grande... Un ejemplo es que la película de por sí, me recordó una historia personal, y por eso mientras la estaba viendo, estaba hecho polvo en un 75 por ciento, pero fue el detalle del collar, lo que me terminó de matar... El momento en que captas eso por primera vez, es para mí, lo mejor del cine.
Esta película me decepcionó sobremanera. Leí la novela antes de verla y me encantó. En cuanto a trama, situaciones y diálogos, la película hace una trascripción literal pero para mi fracasa estrepitosamente en el tono. La novela es más ágil, menos relamida y menos melodramática y me parece que es uno de sus grandes valores. La película de Eastwood peca, en mi opinión, de alargar y enfatizar demasiado sus virtudes, cosa que no hace el libro, y que personalmente creo que queda un tanto pedante. Y esto es algo raro en tito Clint, así que me llevé un chasco.
-- editado por última vez a las 15:36
Para mí es una de las películas que mejor ha sabido retratar el amor como antídoto contra la monotonía. La dirección es muy honesta porque sitúa la trama en un contexto cotidiano, sin recurrir a escenarios de ensueño ni encuadres grandilocuentes.
Sentimos cómo, a través de conversaciones, miradas y caricias, va naciendo el amor, y cómo es sacrificado para no caer de nuevo en la monotonía y así pueda seguir latiendo para siempre.
interesante
Seguramente la pelicula que mas hecho polvo me deja... "No quiero necesitarte, porque no puedo tenerte". Pero que grande eres Clint.
Cargate un puente Clint!!!!!!
+1 por la referencia al monólogo de Agustín Jiménez. http://www.youtube.com/watch?v=3WY7aZN7JMk
Ahora ya menos pero cuando se hizo esta película, Clint Eastwood estaba en el "Olimpo" de la destrucción.
Esta película merece un monumento, yo creo que como bien dices Alberto, esta repleta de detalles. Me gusta pensar que el espectador que le gusta fijarse en esas cosas lo valorará. Solo la he visto una vez pero ha sido suficiente, a mi me tocó muy hondo la verdad y estaria sin dudarlo entre mis tres favoritas de Eastwood. Pocas películas te atrapan tanto con su sencillez, te sumerjes totalmente y te obliga a empatizar a niveles que ni desearías. Brutal las tres ultimas fotografías que has escogido para acompañar la crítica, me he emocionado solo de verlas de nuevo.
Tengo curiosidad, a modo de spoiler, ¿me podrias decir que cosas cuenta la novela al final que no cuenta la película?
Claro.
En el libro llegamos a saber algo más de Kincaid tras la despedida. James Waller investiga sobre su paradero a petición de los hijos de Francesca. Da con un músico de jazz ya mayor que conoció a Robert, el cual le contó su historia con Francesca. Emocionado por la misma compone un tema titulado precisamente 'Francesca', y que cada semana tocaba en un local en honor a Robert, quien sólo lo escuchó una vez y desapareció sin dejar rastro. Con el paso de los años, la única pieza que toca el músico en su casa es ésa, mientras recuerda la historia de amor entre Robert y Francesca.
Mu triste, mu triste. También hay una continuación, del mismo autor, en la que se relata lo sucedido años después, pero ni la he leído ni me interesa.
mmm interesante. De todas formas te quedas con ganas de más jajajajaja me encanta que después de ver la película quede un halo de misterio y enigma tan profundo alrededor d eun personaje, hace que de alguna forma u otra sigas pensando en él despues de ver la película.
La película: no la he visto.
Eastwood: no es mi principal ideólogo, pero es un buen director y eso es lo que importa.
No puedo ser más irrelevante. Saludos y hasta nunca.
-- editado por última vez a las 22:32
Brutal crítica Alberto. Has clavado lo que sentí viendo la película, y casi se me vuelven a saltar las lágrimas con las interpretaciones del final. Todo ha vuelto a mi cabeza de repente.
Enorme película de Eastwood, y que meto en el saco de mejores películas amorosas junto con Casablanca o El Apartamento. La química entre Eastwood y Streep es descomunal. La sencillez con la que se narra, desgarradora.
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