
Terrence Malick, aunque se resiste a ser fotografiado y a conceder entrevistas, lo que le confiere un aura de misterio y la sensación de que se trata de un ermitaño incapaz de relacionarse con el mundo, ni está solo ni está desconectado del mundo. Le acompañan (le han acompañado siempre), en su viaje estético y vital, nombres como los del filósofo Martin Heidegger, el poeta Walt Whitman o el escritor, poeta, agrimensor, naturalista, activista, anarquista, conferenciante y fabricante de lápices Henry David Thoreau. Y por su visión panteísta y su condición de creador de imágenes, está realmente conectado al hombre, a la vida y al mundo. Desde 1973 ha dirigido cinco largometrajes y, aunque jamás será acreedor de (siempre sospechosos, o casi siempre) consensos de ninguna clase y en ningún lugar, ahora goza de un enorme prestigio como cineasta y de una libertad en sus proyectos con la que pueden ejercer su misión muy pocos (contados con los dedos de una mano) directores en el mundo. Un privilegio conquistado, y no regalado por nadie, a base de coherencia y de una total fidelidad a sí mismo y a su misión de escultor de imágenes y sonidos cinematográficos. Imágenes y sonidos que da la impresión de pertenecerle sólo a él, en verdad, y con los que ha construido una obra breve en títulos pero enorme en cuanto a su capacidad de arrastre, su vuelo poético, su refinada e inimitable búsqueda de lo invisible. Esa indagación abstracta en regiones del alma y de la mente que para muchos artistas queda vedada.
Ahora, tras su paso triunfal por Cannes (no exento de voces que la aborrecían), ha llegado a España la última de estas películas (dicen que ya tiene terminado el rodaje de la siguiente, y que prepara una séptima) y son esperables y lógicas las reacciones dispares (hasta opuestas) ante una película absolutamente inclasificable, alejada de cualquier otra que podamos ver en una pantalla ahora o nunca, y ante la que no es posible acercarse, y mucho menos realizar un análisis medianamente serio y valioso, haciendo uso de las herramientas o los arquetipos que tantas veces se emplean cuando se trata de escribir sobre una obra cinematográfica, pues sus múltiples aristas (conceptuales, filosóficas, formales, temáticas, técnicas, líricas) lo impiden, ya que Malick llega quizá más lejos que nunca en su particular y muy radical concepción del cine. Pero, aunque radical, palpitan en sus imágenes, aunque sea en el subsuelo de ellas, algunas de las indagaciones espirituales de los más grandes directores norteamericanos (Ford, Capra, Lynch), europeos (Truffaut, Erice, Resnais) o asiáticos (Ozu, Mizoguchi, Yimou), y participan de una universalidad incontestable, que las convierte en plenamente accesibles para cualquier ser humano. Una película que, además, encuentra en sus enormes desequilibrios estructurales su verdadera razón de ser y su indescriptible éxtasis emocional. No es la perfección, ni la verdad, lo que aspira a capturar esta hermosa película, sino la escurridiza, luminosa y percutante energía de la vida misma.
Muchos se acercarán a esta película y sentirán un irresistible y feroz rechazo. Probablemente abandonen la sala o se sientan defraudados. No es nada nuevo. Reacciones similares tuvieron lugar cuando ‘La delgada línea roja’ (‘The Thin Red Line’, 1998) o ‘El nuevo mundo’ (‘The New World’, 2005), vieron la luz. La probabilidad de que esto ocurra será mucho mayor si el espectador no conoce la obra previa de Malick, o si no es consciente de que este director no tiene el menor interés, nunca lo ha tenido, en entretener o enamorar al espectador con una historia bellamente filmada. No son cosas que le interesen o que le muevan para salir de su casa y ponerse a filmar una película. Tampoco le interesa una narración convencional, o filmar un episodio de la vida de un personaje como lo haría cualquier otro director. Aún quedan algunos artistas en el mundo que son capaces de elaborar un mundo propio en las páginas de un libro, o en las imágenes y sonidos de una película simplemente porque ellos respiran y beben eso como una forma de vida, y una misteriosa chispa en su interior les obliga a establecer sus propias reglas y a no hacer algo que a se haya hecho, o no de la misma forma. Es decir, son creadores. Y no pueden dejar de serlo. Ni siquiera les interesa la narración, ni la trama. Sólo una cosa les importa, y es permitirnos, a nosotros, asistir a las secretas conexiones de todas las cosas vivas, como demiurgos o profetas capaces de comprender todo lo que nos destruye y nos llena de paz, todo lo que tememos y lo que amamos, lo que nos aprisiona y nos hace libres.

Amar es perdonar, comprender, aceptar
Algunos analistas que la habían visto decían que ‘El árbol de la vida’ (‘The Tree of Life’, 2011) era una obra de enormes ambiciones, que trataba de conectar poéticamente al ser humano con los orígenes del universo, y que en su secuencia se buceaba en cuestiones metafísicas inextricables y crípticas. Todo ello desde una puesta en escena muy autocomplaciente y forzada, hasta grandilocuente. Para mí, la realidad es muy otra. No existe tal ambición desmesurada (al menos, en lo temático) ni tales elementos crípticos. Siendo una película con algunos grandes defectos (sobre todo en su zona final), sorprende por la enorme contención de su estrategia estética y porque, aunque su carácter espiritual la lleva a mostrar imágenes como la creación de una supernova o el surgimiento de un enorme dinosaurio en una playa, sorprendentemente su cámara jamás se aleja de la realidad de una familia de Texas, del nacimiento de un niño, del pulso vital de lo cotidiano. Su único interés es el hombre, y el corazón de esta película es el perdón como la única y definitiva prueba de amor pleno y definitivo, y como territorio final de redención y sosiego. Y a partir de ahí la imaginación de Malick propone una zambullida sin límites a los misterios indescrifrables de la infancia, y es de tal calibre su aportación que se inscribe con letras de oro en la larga tradición de esas maravillosas películas que han hecho de la transición de niño a adulto la medula espinal de su secuencia.
El director se crió en Waco, Texas, en una familia conflictiva de grandes altibajos económicos y sentimentales, y tuvo una adolescencia marcada por el contacto con la naturaleza y el aprendizaje de los resortes violentos del mundo que le rodeaba. Su hermano murió en circunstancias que nadie conoce bien del todo. Pero sí se conoce que él se ha sentido durante años terriblemente culpable por ello. Estamos, por tanto, ante una confesión fílmica en toda regla, y ante la expresión dramática de unos demonios interiores violentísimos y muy dolorosos, pero también ante la evocación plácida, sensorialmente apabullante, de unos recuerdos muy intensos. En la ficción son los recuerdos de un hombre roto y perdido en una gran ciudad, agobiado por enormes edificios de cristal y acero, y por un trabajo que le aporta dinero y posición, pero que le vacía por dentro y no le hace feliz. Ese hombre, al que aporta su rostro el imprescindible Sean Penn, es un alter-ego evidente del propio director, y cuando no vaga por el fotograma o conversa oscuramente con su padre en un ascensor que le lleva a ninguna parte, se evade en la remembranza de su infancia con sus dos hermanos, que en la cosmogonía de Malick viene a representar el paraíso perdido que ya vimos en las sociedades preindustriales de las Islas Solomon de ‘La delgada línea roja’ o en la Virginia salvaje de ‘El nuevo mundo’. Se trata de un hombre que anhela recuperar una inocencia y una alegría que en su vida parecen perdidas, y que pasan por aceptar las propias enormes limitaciones y que la muerte es invencible y caprichosa, pero que no puede arrebatarle todo lo bueno que ha conocido.
Pero para ello tendrá que recordar (es decir, volver a pasar por el corazón) muchos acontecimientos terribles y oscuros que le marcaron para siempre y que sólo ahora, siendo un hombre maduro, puede intentar comprender. De este modo, la película es un enorme flash-back, que en los primeros momentos son como fogonazos que golpean su cuerpo y que luego, durante dos horas, serán el eje central del relato. Nos convertiremos en él, y nos sentiremos completamente identificados (yo mismo me he sentido estremecedoramente retratado en mi relación con mi padre y con mi hermano) en su vértigo emocional, y seremos testigos privilegiados de la vida rutinaria de una familia media de mediados del siglo XX en un barrio residencial como pudo haber miles en Estados Unidos. Seremos parte de esa familia y se nos permitirá compartir sus momentos de euforia y sus miserias y épocas de dolor. Pero nunca desde lo moral o lo narrativo, y siempre desde lo sensorial, lo fugaz, crisol de instantes irrepetibles que, en su misma esencia, llega a convocar una tensión psíquica y espiritual muy difícil de describir y que sólo las grandes obras de arte pueden atesorar, y se descubre uno llorando ante sus imágenes, sin saber muy bien si las lágrimas están provocadas por la belleza de esas imágenes o por lo desgarrador y lacerante de algunas escenas. O quizá porque uno comprende que realmente ya no está solo en el mundo.

Rasgos de una complejísima puesta en escena
Bien sabrán los lectores que el rodaje tuvo lugar hace más de dos años, y que se llegaron a filmar casi 600.000 metros de película. Después del rodaje, Malick se dedicó, durante muchos meses, a pulir su obra obsesivamente, añadiéndole por primera vez elementos digitales, y el resultado es uno de los aspectos cinemáticos más perfectos de la historia del cine. Ya en el rodaje repitió el mismo esquema con el eminente operador Emmanuel Lubezki, cuando ambos convinieron en que toda luz sería natural, que todos los lugares de rodaje se verían completamente privados de cables o utensilios eléctricos, y que todos los planos serían cámara en mano, salvo muy pocos de grúa, que precisamente tuvieron lugar en el árbol que preside la casa. La cámara de Malick es más nerviosa y fluctuante que nunca, y no tiene miedo de efectuar furiosos barridos y panorámicas de derecha a izquierda y viceversa, así como de picar, contrapicar y torcer la cámara si con todo ello puede expresar con mayor potencia el estado anímico de sus personajes. Pero también caben en ella esos rasgos contemplativos, serenos, de obras anteriores, en los que queda patente su capacidad innata para la observación pura de la naturaleza, no como un entorno preciosista, sino como una metáfora de lo que quiere expresar y también como conexión de sus criaturas con algo más grande y eterno que ellos mismos. Los grandes poetas siempre observaron la naturaleza, no por un amor entrañable o ingenuo hacia ella, sino como constatación de que estamos unidos al entorno natural por lazos inmortales que, a su vez, nos vuelven a nosotros inmortales. En el cine, puede que haya muy pocos que comprendan (es un experto geólogo y conoce todas las plantas) o se acerquen a un río o a un bosque como lo hace él.
En ‘El árbol de la vida’, con un aspecto de 1.85:1, se han utilizado cámaras de 35 mm, así como cámaras submarinas y otras Panavisión 65 mm. También se ha trabajado, para los complejísimos planos del universo y de la creación del mundo, con cámaras Phantom de alta velocidad y cámaras digitales. En la pantalla, se tiene la sensación de obtener la película más heterogénea, a un nivel plástico, de toda la obra de Malick. Por otro lado, es la primera vez que filma imágenes de la vida contemporánea, siempre preocupado por un pasado más o menos reciente. Sin duda, es un cambio importante. Pero también prosigue en su obsesión por la luz cortada del amanecer y del atardecer, como la atmósfera perfecta para fijar los recuerdos. El montaje sigue siendo abrupto e impredecible, con cortes chocantes que superponen el mismo plano o simplemente le arrebatan segundos, o con enormes contrastes entre un plano y otro, tanto de significado como de tonalidad, lo que muchas veces trastoca drásticamente el flujo emocional de una secuencia y nos pone en la incómoda necesidad de tener que rellenar los huecos de la historia, siguiendo los hilos de los gestos o las réplicas. Todo es tan veloz, tan vertiginoso, como un recuerdo, y también, como tal, a menudo no sabemos si lo que estamos viendo es un hecho objetivo y dramatizado o bien un pensamiento o un anhelo o una necesidad de incluir en ese recuerdo actos o frases que nunca se hicieron o nunca se dijeron. En otras ocasiones, casi parece que asistamos más a un sueño, o al recuerdo de un sueño. Pero en lugar de desorientarnos o de confundirnos entre sueños y recuerdos, nunca perdemos el mapa emocional y sentimental de los personajes y eso nos ayuda a seguir la película con total perfección, sin perder jamás la tensión interna de la secuencia.
La cámara está muy encima de los actores, incluso de los bebés, en secuencias complejísimas. Malick trabajaba con un equipo mínimo y buscaba el ambiente propicio para que los acontecimientos ocurriesen realmente, más que ser fingidos o interpretados. Una técnica muy complicada de llevar a cabo, y que requiere de muchas horas y de una delicadeza y una dureza extremas. Pero de esta forma Malick es capaz de apresar numerosos instantes casi mágicos, en los que el azar, la improvisación, y hasta la verdad, hacen su aparición de repente. Todo para construir algunos de los momentos más hermosos del cine reciente: el niño que comienza a tocar la guitarra en segundo término y el padre le acompaña, abrumado por la emoción, con su piano; la mariposa que vuela alrededor de la madre y finalmente se posa en su mano; los niños de pocos meses de edad jugando en el jardín de la casa y compitiendo por el cariño de su madre con muy diferentes tácticas; el bebé que apenas gatea por el suelo enfrentándose a la enorme escalera de la casa, escalera que terminará en una buhardilla que más adelante albergará algunos de sus sueños recurrentes; los hijos aprovechando la ausencia del dictatorial padre para convertir la casa en un espacio de anarquía y risas; la piedad de un dinosaurio cazador hacia su presa, cuando ya la tiene acorralada; la reunión celestial de familias en una playa de ensueño… Malick se lanza con toda su potencia visual a hablar con Dios, a preguntarle por qué los seres queridos mueren y por qué nos sentimos tan solos, para así librarse de la culpa del hermano muerto, para situar al hombre más allá de lo narrativo y buscar la belleza de lo que no se ve, pero se siente.

Dicen que Sean Penn, al ver su personaje reducido a un mero fantasma en la película, se ha cogido un buen cabreo. Pero a mi modo de ver, su presencia fugaz, casi trastornada, es vital para la película, y ejerce de ancla y de pregunta ante la respuesta que son los recuerdos, y si su segmento hubiera disfrutado de mayor tiempo, el enorme peso de las vivencias de los chavales habría quedado aún más desequilibrado y la película, ya de por sí agotadora, se hubiera aniquilado a sí misma en una sucesión de viajes hacia el pasado y hacia el presente. Brad Pitt, cuyo personaje estaba previsto que lo interpretara el fallecido Heath Ledger, borda un dificilísimo trabajo de contención y de explosión, que fácilmente podría haber caído en lo exagerado o incoherente, pero que este actor cada vez más dueño de su talento, es capaz de clavar con una precisión admirable. Sin embargo, la unión de todos los personajes al final, las imágenes del interior torturado de Penn, la elegíaca secuencia de la playa en la que la madre sigue hablando con Dios y tienen lugar tantos reencuentros, queda bastante forzada, y no acaba de encontrar el necesario tempo y la necesaria fuerza expresiva, como si Malick hubiera necesitado de una hora más para ensamblarla debidamente, y aunque no empaña todo lo demás, ni mucho menos, desmerece bastante del largo segmento de los niños, en cuyos juegos y descubrimientos está, de lejos, lo más valioso de esta audaz película. También en la relación de un hijo con su padre, tan generoso y cálido como estricto y violento, maestro de los sinsabores y la agresividad de un mundo despiadado.
Las conquistas de una obra revolucionaria
Y así, poco a poco, odiaremos a un padre que representa la oscuridad, mientras la madre representa la luz. Pero luego sentiremos piedad por un progenitor que también es un hombre roto y vacío, para el que la vida es demasiado dura y pesada, y que detrás de toda su dureza esconde mucho dolor y mucha frustración. Y poco a poco iremos viendo como el perdón y la aceptación y comprensión total del otro es la llave para que el pasado por fin se cierre y, quizá, se abra un futuro que parece cada vez más negro. ‘El árbol de la vida’ se instala en este presente oscuro dominado por el capitalismo salvaje y la crítica situación individual de cada uno, pero vuelve la mirada a un pasado que puede darnos la libertad, la energía y la alegría de volver a empezar y así construir un mundo, y sobre todo un interior de cada uno, más libre y esperanzador. Terrence Malick, aunque siempre narra algunas de las más terribles negruras del alma del hombre común, tiene plena confianza en él, y no se cansa de esperar que lo mejor de él reemplace a lo peor y que seamos capaces de encontrar la belleza en el mundo que nos rodea y dejemos de revolcarnos en nuestras miserias. La música de Alexandre Desplat (quien, al parecer, ha tenido una relación creativa con Malick tan tortuosa y llena de problemas como la tuvieran Hans Zimmer o James Horner), uno de los compositores más inspirados de la actualidad, es complejísima y también incide en toda esta búsqueda de esperanza a través del camino del dolor y la oscuridad. Más que llamar la atención sobre sí misma, con melodías o sinfonías destacadas, se incrusta a la perfección en el collage audiovisual que construye Malick, acompañada también de grandes piezas de Bach, Brahms y otros.
Obra lírica antinarrativa, verdadera investigadora de nuevas formas cinematográficas, y a la vez compulsiva confesión en forma de arte, ‘El árbol de la vida’ es una experiencia sensorial obligatoria para todo aquél que no encuentre ya satisfacción en las formas más obsoletas y anticuadas del cine como cuentacuentos, y sí como el exacto soporte de los recuerdos y de los sueños.

* Especial Terrence Malick en Blogdecine
Otras críticas en Blogdecine
- Festival de Cannes 2011: ‘El árbol de la vida’, un precioso y amargo viaje (por Juan Luis Caviaro)

Comentarios
interesante
Creo que es la mejor crítica que he leido en este blog.
Enhorabuena maestro (y gracias).
-- editado por última vez a las 14:09
Estoy de acuerdo. En Euskadi, gracias al festival de Donosti, debemos esperar al proximo viernes para verla, y no aguanto ya, es demasiado tiempo esperando a ver una nueva obra de Mallick. El cine de este hombre es un género en si mismo.
Yo pensaba verla el viernes que viene también, pero creo que voy a ir mañana mismo (sino voy hoy es porque me sale el doble de cara, casi). Me pierden las ganas y curiosidad por esta obra.
Yo llamé el día 16 al cine Principe de Donosti y me dijeron que estaba todo vendido. Así que me fui hasta Iruña para verla en el cine Carlos III con unas 15 personas más en la sala
¡Por fin! Empezaba a pensar que te había dado un síncope en la sala viendo la película, Adrián, que me parece que nos tenías a unos cuantos en ascuas esperando a que se publicara esta entrada.
No puedo ponerme con un texto tan largo en este momento, en un rato vengo, lo leo con calma y doy mi opinión sobre esta película que vi ayer y todavía no he podido quitarme de la cabeza.
Por ahora sólo digo una cosa: este post va a traer cola.
-- editado por última vez a las 14:16
En Madrid centro para verla en versión original está en un par de cines y ayer las entradas estaban agotadas. Así que le pregunto: ¿Al final la vió doblada? ¿Tiene un pase el maldito doblaje? ¡Ya no aguanto más!
Sí, amigo mr.blonde, no me quedó más remedio que verla doblada. Se puede soportar y no puedo decir que me entorpeciera la experiencia (aunque tengo clarísimo que la habría disfrutado mucho más en VOS), en parte gracias a que en muchas regiones del filme no hay diálogos, pero también es cierto que muchas frases que, en el tráiler inglés, se escuchaban poderosas, dobladas pueden sonar ridículas. Lo peor es, por supuesto, lo de los niños. Mi recomendación es que, si tiene oportunidad de verla en versión original, no lo dude, hágalo porque los que no podemos, pero si no puede y su paciencia tiene un límite, vaya a verla doblada. Eso sí, el mayor problema no será el propio doblaje, sino lo mucho que seguramente van a fastidiárselo algunos espectadores (si se les puede llamar así), algo que, como nos ha explicado Luissss, no pasaría en una sala VOS.
Estoy muy de acuerdocon Massanet.He visto la peli ayer y,a pesar de que el comienzo me resultó un tanto pesada y falta de interés,tras las impresionantes imágenes del origen del universo,la creación de la vida...me capturó,me atrajo y me dejó pegado a la silla hasta el final.La sala estaba llena y en general,no gustó mucho a la gente,pero a mí,personalmente,me habría encantado ver las 4 horas del montaje original.No me la he quitado de la cabeza desde ayer y cada vez me parece más sublime. A gran parte del público (mi novia incluida)la encontraron muy simple y sencilla,cuando yo la encontré cpmleja,densa,llena de matices,paradojas y metáforas que enriquecían la historia. El personaje de Sean Penn no le encontré ninguna función ni sentido,hasta que,antes de leer la crítica de Massanet,se me ocurrió pensar que Penn podía ser el propio Malick,parece un personaje atemporal,que flota alrededor de toda la película. En fin,que es un peliculón monumental,y si alguien les recomienda que no la vean,que es un rollo,id al cine y dejad de hablar a esa persona.
Las obras de Malick me encantan, pero también es cierto que siempre las he visto en casa, con el botón del pause y el stop a mano. No sé si será muy arriesgado verla en el cine del tirón.
Salu2!
Gran crítica de una película que no me pienso perder :)
Reconozco, que la última obra de Malick no me ha gustado. Pero también reconozco que la crítica de Massanet me ha parecido una maravilla, me ha encantado, en serio.
interesante
Adrián, has realizado un gran y sentido texto, reconociendo tu admiración por Malick y su obra, aunque también admitiendo errores o partes del film menos logradas, como el epílogo: muy valiente y honesto, seguro, pero también llevado a cabo con algo de brusquedad dramática, aunque creo que ese era el propósito del director. Otra cosa que se podría discutir es si la parte central del film (a mi parecer, absolutamente maravillosa) necesita el apoyo místico y cósmico de la creación de la vida para elevar su potencial, cosa que dudo, aunque sin duda son imágenes hermosas y muy bien acompañadas musicalmente. Este es el Malick más agresivo, el más frontal y el que me parece más humano. También el más excesivo, el que tiene las digresiones más chocantes. Reconozco que esta película me ha llegado hondo y me ha parecido bellísima, con todas sus imperfecciones. Comparto gran parte de las opiniones esgrimidas por Adrián en su texto, muy acertado y sin el elemento fanboy que me esperaba (jeje). Grandísima obra, para ver una y otra vez. Para mí, la mejor película de Malick y la que mejor resume todas sus inquietudes formales y temáticas. Espero que las críticas negativas que vayan apareciendo por aquí sean constructivas y no mera tautología. Saludos.
-- editado por última vez a las 14:43
Ya lo comenté por aquí, nunca había sentido nada igual en una sala de cine como cuando vi "El árbol de la vida", una obra de arte que marcará un antes y un después y no puedo estar más de acuerdo con la crítica de Massanet, la mejor que he leído sobre esta gran obra de arte.
"no tiene el menor interés, nunca lo ha tenido, en entretener o enamorar al espectador con una historia bellamente filmada"
No estoy de acuerdo ya que a mí me ha entretenido y enamorado como pocas, a no ser que con eso te refieras a una historia "convencionalmente" filmada, porque si hay algo que tienen los films de Malick es tanto belleza plástica como argumental.
Deberia haber una version extendida, como tendria que haberla para su Nuevo Mundo. Pero bueno, Malick vuelve a demostrar que no tiene en absoluto el talento narrador de Kubrick y le cuesta conseguir ritmo en sus peliculas. Ahora, la fotografia de todas sus peliculas y en especial de esta, excepcionales.
El Nuevo Mundo, por lo menos en USA tiene su versión de 3 horas. Si en España o en Europa no sale es cuestión de la distribuidora.
¿Y sabes de una version extendida de Benjamin Button?
En la "cahiers du cinema" de este mes, a Emmanuel Lubezki se le escapa que Malick está preparando una versión de 6 horas del "Arbol de la vida", ¡al parecer el primer montaje duraba 8! No quiero ni imaginarme lo mucho que ha tenido que sufrir para pasar de 8 horas a 2 y media.
Enhorabuena por la crítica, es genial. La película la ví ayer y estoy muy de acuerdo en lo que escribes. Lo único que le reprocho es que me resultó un pelín larga, pero por lo demás muy bien, demasiado bien viendo el triste panorama cinematográfico de hoy en día, donde sólo hay películas de consumo fácil, rápido, de usar y tirar, de ver y olvidar, de no pensar mucho, no vaya ser que se nos quemen las pocas neuronas que tenemos o que se nos ocurra pensar sobre el poco sentido que tienen nuestros estilos de vidas y del loco mundo que vivimos y de las tonterías y estupideces que vemos a nuestro alrededor. Es una película que te anima a pensar y cuestionar muchas cosas de nuestra vida y del mundo que nos ha tocado vivir. Para terminar, otra vez enhorabuena y felicidades Massanet.
Una película que a los que conocemos el hacer de Malick nos ha sorprendido pues se ha recreado aun más en sus planos y su percepción de la belleza, pero me ha sorprendido para bien, no parece ser así con el público mayoritario que acudió a las salas esperando ver una película de Brad Pitt y Sean Penn, no una de Malick, y que tanto en mi sesión como en otras que he podido contrastar con amigos la gente hubo momentos que incluso se echo a reír con una enorme falta de respeto ya que no entendían nada, pero no es que no entendieran el argumento, es que no sabían a lo que iban y no podían entender semejante factura y ritmo.
Sin duda el testamento cinematográfico de Malick que esta vez además de dejarnos clara su manera de ver el cine también lo hace con su particular visión de la vida, pues dadas sus vivencias (y desgracias) personales hay mucho de autobiográfico en esta obra.
Saludos.
No he visto más que "La delgada línea roja" pero me acerqué a verla por el grandísimo trailer y la fama de Malick. Es precioso, como apuntan en la crítica, encontrar cine de raza. Que sabes que sale del mismo centro del corazón del tío que está dirigiendo. No es redonda, pero da igual. Te acompaña al salir de la sala y te deja una sensación que te une a ella. Eso la hace perfecta, eso te da ganas de ser cineasta.
Los pelicos de punta, Massanet. Extraordinario texto, mi más sincera enhorabuena por escribir una crítica que trasciende la mera prosa que vemos en tantas críticas hoy en día.
Lo cierto es que ahora tengo más ganas, si cabe, de ver la película de Malick.
Un saludo.
interesante
'El árbol de la vida' es la película que más me ha gustado de todas las que he visto en cines este año, y con diferencia. La vi hace casi un día, y no se ha ido de mis pensamientos todavía, pero eso no es nada, porque creo que estamos ante una obra que seguirá viéndose cuando Malick y todos los que estamos escribiendo aquí estemos muertos. El director ha radicalizado su estilo más que nunca y le ha salido su película más extrema y descompensada, y que a mí me parece la mejor de las cinco que ha hecho, por encima de 'La delgada línea roja'. Por lo visto la cara de la mayoría de los espectadores de la sala en la que la vi era para enmarcar cuando empezaron las imágenes cósmicas, pero yo ni me enteré, prácticamente desde el principio quedé hipnotizado por la pantalla, perdí la noción del tiempo (no como con la anterior película del director, que sufrí cada minuto) y estuve como en trance hasta que aparecieron los créditos, mientras Malick me contaba la historia de la vida y de una vida. Poquísimas películas me han emocionado. Y es que 'El árbol de la vida', como el cine del maestro Lynch, no hay que comprenderlo, ni entretenerse con él, "sólo" vivirlo.
Por cierto, se está emparentando a esta película con '2001', y a mí me parece una comparación facilona y superficial, porque, más allá del tamaño de sus ambiciones y la grandeza de ambas, las dos películas no tienen prácticamente nada más en común, la visión de Kubrick del hombre y la vida es totalmente desesperanzada mientras que la de Malick todo lo contrario, aunque en medio de la ilusión también aflore la amargura. No sabía que el filme tuviera tintes autobiográficos, pero lo sospeché en muchos momentos, si bien esta podría ser la historia de cualquiera de nosotros; como Massanet, yo también me vi retratado en la relación de ese niño con sus familiares y el mundo.
La película de Kubrick se puede interpretar de mil y una formas, luego cada uno verá lo que compara. Y mira que de todas las formas posibles en las que se pueden interpretar las escenas de 2001, la de vida amargada o triste es la que nunca se me ocurrió. Totalmente al contrario, yo siempre vi evolución con todo lo que eso conlleva; búsqueda de la felicidad, exteriorizo de la belleza, sentido de la vida,...
brillante
Hasta cierto punto, tengo que darte la enhorabuena, porque como dice luissss has hecho una crítica de esta película alejado de todo rasgo de fanboy y admitiendo errores. Además he respirado aliviado al terminar de leer el post y ver que solo era una crítica y no el primero de los veinte fascículos de un ultra-mega análisis.
Yo el principal problema no lo veo en la "agilidad" o "lentitud" de las obras de este señor, puesto que yo disfruto como un cochino con cosas como 'Macbeth' de Orson Welles, 'Hasta que llegó su hora', 'El padrino', 'Dersu Uzala', 'Apocalypse Now' o la reciente 'The way back'. Lo de la forma de rodar contemplativa, es algo con lo que, con todo el derecho del mundo, algunos casarán, pero yo en absoluto. Esa forma de rodar apuntando la cámara a media cara o a un brazo me saca de la película y, por muchas caricias o miraditas y todo lo que querais, provoca que no entremos de lleno en los sentimientos de los personajes (con la clamorosa excepción del enorme Nick Nolte de 'La Delgada Línea Roja', es físicamente imposible que un actor haga una buena interpretación digna de oscar en una película de Malick, porque tanto la forma de rodar de este señor, como los tijeretazos que hace luego en el montaje impide que los actores se luzcan). Tampoco voy a poner en duda lo impresionante de las imágenes cósmicas (mérito de Douglas Trumbull y no de Malick).
POSIBLES SPOILERS (no del argumento, sino de algunas escenas sueltas):
Pero lo que a mí de verdad me saca totalmente de las películas de este señor son todas las vaguedades que inundan el metraje. ¿Qué sentido tiene que cuando la madre recuerde un viaje en avioneta, acto seguido salga una ridícula imagen onírica con ella revoloteando en el aire delante de un árbol? ¿O los numeritos que protagoniza el niño con un camisón de su madre? ¿O la escena de los dos hermanos jugando con la escopeta de juguete? ¿O cuando se pone a llorar a solas por Dios sabe qué? ¿O ese tramo final? ¿Quién puede emocionarse con estas cosas?
FIN DE POSIBLES SPOILERS
¿Quien puede defender todo esto? Con argumentos, claro. Porque aquí a la gente se le llena la boca con "Malick es un portento visual y con eso basta" o "Malick trasciende los lenguajes cinematográficos" pero poco razonar todo eso. Os subís a la grada con la camiseta de "yo amo a Terrence Malick y todo lo que representa" pero no saltáis al terreno de juego a jugar el partido. NO TENÉIS COJONES. Más que nada porque no contáis con argumentos de peso para defenderlo.
Este señor ya lleva dos películas ahogándose en su propio universo. Primero con esa portentosa inducción al coma que fue 'El Nuevo Mundo' y ahora con esta. Ha tenido ramalazos de grandísimo cine en muchas partes del metraje de 'La Delgada Línea Roja y, en menor medida, 'Badlands'. Cuando veo escenas como el brutal enfrentamiento por radio entre Nolte y Koteas o la toma final de la colina, me encarnizo, porque me doy cuenta de hasta donde podría llegar este señor si no se mirara tanto el ombligo y dejara los ejercicios frívolos para el salón de su casa. Despues de padecer 'El Nuevo Mundo' y 'El árbol de la vida' en el cine y de perder media tarde en mi casa con 'Días de cielo', 'Badlands' me parece estimable y 'La Delgada Línea Roja' la jodida Obra Maestra. Claro, que esto es en comparación con los tres ñordos restantes que pueblan su filmografía.
Estoy en un Domingo de resaca y me he tirado 40 minutos escribiendo un comentario sobre un director al que no soporto. Pero me da igual, ha valido la pena, porque me apasiona hablar de cine. La pena será que la única respuesta que tenga (salvo del amigo luissss y algunos más) sea que me abran la cabeza a negativos o actitudes clasistas como "no está hecha la miel para la boca del asno" o "este cine solo puede ser entendido por los que tengan alma de poetas", en lugar de rebatirme con argumentos de peso.
Un saludo.
-- editado por última vez a las 15:36
Bob, cuando están tan bien redactadas y con tan buen humor, da gusto leer opiniones totalmente contrarias a las de uno, mucho más que las que sí se comparten. Lamentablemente, no puedo darte esos argumentos de peso que pides (veremos si alguien se anima a intentarlo), más que nada porque no podría, lo único en lo que por ahora puedo basarme para decir que la película me gusta es la inolvidable experiencia que supuso su visionado. Nada más, y nada menos.
-- editado por última vez a las 16:06
brillante
Mira Bob, comentarios como el tuyo se agradecen, porque están argumentados y no se resumen en "todo es una mierda porque sí". Como ya has esgrimido muchas veces, esas digresiones poéticas del estilo de la "madre voladora" (quizá puede significar que en aquellos años era más libre de sus ataduras de ser madre y esposa, no sé...) no te convencen, pero es que es el estilo narrativo y de montaje de Malick, que es más poético, más onírico... Es una opción narrativa, como otras tantas que hay. Lo del camisón lo entendí como una especie de perdida de la inocencia, de la protección que tenía con su madre y que al ir creciendo va dependiendo menos de ella, se desliga más (por eso el vestido se lo acaba llevando la corriente, el agua-símbolo de la vida quizá- se lleva la inocencia del niño). Por cierto, ¿ese río es el mismo en que el dinosaurio mayor tiene compasión con el menor?
El tema de las escopetas y tal forma parte de la relación de confianza que se establece entre los hermanos, si confías en tu hermano o no, etc. Esa escena que comentas de cuando empieza a llorar ahora mismo no la recuerdo, aunque supongo que se desarrolla en la etapa más conflictiva del "niño-Penn" consigo mismo. A mí el epílogo tampoco me convence del todo, esa representación de una especie de "cielo-playa" donde transita la memoria de Penn... puff, no sé, demasiado new-age para mí, pero tampoco es para machacar todo lo anterior del film.
Lo dicho Bob, es una decición narrativa, no tiene mucha más complicación. Ahora luego llega si a uno le convence o no. Saludos Bob, lo bonito, como dices al final, es discutir con respeto sobre cine.
-- editado por última vez a las 16:07
Lo del camisón en particular sucede cuando el joven Jack empieza a coquetear con lo prohibido y a dar rienda suelta a su parte oscura. Para mi no es más que el robo de una prenda íntima de su madre y que después por miedo a ser descubierto lo lanza al agua. Por otra parte empieza a odiar a su padre y en un momento le grita, ella es mía, puede que entonces tenga sentido que robe su ropa interior y la olisquee.
En cuanto a lo de la escopeta, luissssss lo explica bastante claro creo. Es una prueba de confianza, yo soy el pequeño de 3 hermanos y muchas de estas situaciones se dan entre hermanos, sobretodo cuando eres pequeño.
En relación a lo que expresas de Malick de la forma de rodar, el trato al lucimiento personal de los actores después de realizar el montaje final, etc, te diré que en mi opinión, para este film en concreto eso le va como anillo al dedo, pues mi idea después de ver la película es que el ser humano es prácticamente insignificante ante la magnitud del universo, que somos efímeros, trata de dar la visión divina de la que habla al principio, en lugar de la humana que sólo busca reconocimiento y egocentrismo, así que le veo sentido a que la naturaleza y el cosmos cojan protagonismo como un personaje más y no como meros paisajes en favor del ser humano (actores).
No soy ningún fan de Malick ni nada por el estilo, lo quiero dejar claro, a mi simplemente me gustó la película y trato de dar respuesta a algunas de tus preguntas. También le he visto otros fallos a la película, sobretodo su cierre al final, tal como apunta Massanet en la crítica.
He de decir que he estado leyendo las FAQ de IMDB y algunas respuestas son muy interesantes.
Saludos.
-- editado por última vez a las 17:10
Yo lo de la madre lo entiendo como una metáfora de la fragilidad y la belleza de la naturaleza,básicamente porque después de esa escena viene la de unas plantas acuáticas,moviéndose de manera parecida. Y lo del niño,creo que está bastante claro que ejemplifica la pérdida de la inocencia y el descubrimiento de un lado más oscuro (como la muerte de un compañero suyo en la piscina).Por cierto,yo lo del camisón había entendido que era de otra persona,que el niño había entrado en la casa de otra persona,a la que se ve salir de su casa,y empieza a fisgonear en sus objetos.Pensaba que no era el de su madre,pero igula me equivoco.Como en el resto de conclusiones,eh,no voy yo de sabelotodo.Sólo respondo con lo que me produjeron a mí esas imágenes,cada cual las interpretará a su manera,y por eso me gusta este tipo de pelis.
brillante
¿Qué sentido tiene que cuando la madre recuerde un viaje en avioneta, acto seguido salga una ridícula imagen onírica con ella revoloteando en el aire delante de un árbol?
- Que la madre vive en su mundo. Vive en su jardín. Vivir al cobijo de su marido ha hecho que se cree su propio paraiso. ( Ejemplo: Lee sobre la infancia se Antoine de Saint-Exupery )
¿O los numeritos que protagoniza el niño con un camisón de su madre?
- Que se está enamorando de su madre ( dicho comportamiento lo evidencia ) Y que le está entrando un cierto complejo de edipo.
¿O la escena de los dos hermanos jugando con la escopeta de juguete?
- Que en la ausencia de su padre, el chaval se esta comportandose igual. Tomando un role de castigador, de duro y la manera de hablarle y pedirle cosas a la madre. El se está convirtiendo en su padre, y en su lugar hace cosas parecidas a las de él. Aquí es donde el niño tiene muchisimos conflictos que le llevan a odiar a su padre y a comprenderlo al mismo tiempo... lo que luego. Hermosamente le lleva al perdón.
¿O cuando se pone a llorar a solas por Dios sabe qué?
- Hmmm.. ahí no se a que planos te refieres.
¿O ese tramo final?
- El plano final es que el bueno de SeanPenn se está muriendo. Un ataque al corazón seguramente.. Al final de tu vida se supone que ves a las personas más importantes de tu vida, y ves personas en diferentes etapas de tu vida. Hay un plano de su madre haciendo un ademán con sus manos y diciendo algo así como "te lo doy" o "te lo envío". Significa que ella, quien le dió la vida, lo entrega.. lo entrega a la muerte. Pero entendida la muerte no desde un punto de vista tenebroso, sino a otros estados.. Bellísima toda esta secuencia de la playa con todas las personas. Auténticamente bella, pero en está película tan honesta y bien construida nada es bello porque sí, sino que es bello por todo lo que la precede o lo que viene a continuación.
El plano final del puente.. otro plano muy bello.. es el paso de un mundo a otro. Ese es el significado del puente.
¿Quién puede emocionarse con estas cosas?
- No solo yo. Mira.. hay muchas personas que leen cosas, que se documenta, que estudian.. lo que pasa que hoy día la gente profundiza en si son zombies o infectados. Y no se lo que son, pero no se molestan en saber cosas si no les satisface inmediatamente. Y con esa actitud no hay manera de que se entretengan como dios manda.
Por lo que leo eres algo masoquista, y viendo esta respuesta http://www.blogdecine.com/respuestas/terrence-mallick-alias-el-somnifero .
Curioso, a mi me pasó igual con lo del camisón.. me pareció que entraba en la casa de una vecina.
Yo también, por eso entiendo lo del camisón como un acto de rebeldía que puede significar la perdida de la inocencia, de ahí lo del camisón arrastrado por la corriente. No sé, es un film tan abierto que cada uno ve su película.
ole tus huevos. Aqui uno que tambien esta hasta las narices de la gente que va de filosofo hasta cuando va a cagar al baño
hasta las narices del dj filosofo, hasta las narices del cocinero filosofo, hasta las narices del modista filosofo, hasta las narices del director de cine filosofo..... hasta las narices de los putos filosofos
hasta las narices de tener que llevar un diccionario encima para poder entender los ladrillazos filosoficos de la peña..... y ni aun asi lo entiendes
hasta las narices de que los gafapastas y criticos de cine te miren como si fueras un gilipollas porque no vas de su rollo filosofico de mierda
hasta las narices de la peña que cuando habla de cine parece que este leyendo un poema
..... hasta las narices, de verdad
-- editado por última vez a las 06:50
El camisón no es de su madre, es de la vecina a la que mira cuando está tendiendo la ropa, o la ve cambiarse una noche a través de la ventana. Un día la ve salir y se cuela en su casa, porque "está prohibido", porque ya ha perdido la inocencia.
Por lo que leo no has entendido muy bien muchos puntos de la película, y no me malinterpretes, a mí tampoco me ha gustado, pero lo que no puedes ir es con la premisa de que odias al director y para ti sólo hace bodriod porque no te esfuerzas por entender nada. Tampoco me parece que des tan buenos argumentos a la hora de decir por qué te ha parecido mala la película.
A mí también me da coraje que alguien me diga que "no tengo ni idea de cine" y tal cuando no me ha gustado una película, pero es que tampoco veo que la hayas entendido tú.
El problema de esta película es que el encerrarse el director en su manera de hacer cine y sobreexplotar lo cósmico y lo poético hacen que a la película le sobre media hora larga y que esa media hora en realidad te aleje de la historia central, que es la que interesa. Entonces, habrá gente que se largue o se descojone de risa (pasó en la sala donde la vi) pensando que la han timado, habrá otros que se queden "a ver si mejora" y los últimos, que disfrutan de cada fotograma y no se les hace larga la película por más que el director se ponga a discutir sobre el sexo de los ángeles mediante imágenes y música.
jajajajaja
¿Para tí El Padrino o Apocalypse now son películas lentas?
Salu2.
Yo también creo que es de una vecina
No, puedo estar mas deacuerdo, esto es gafapastismo en estado puro, infumable.
a mi me pasa lo mismo pero al revés, es como si yo llamase gafapasta a la gente que admira a Gustav Klimpt, como no tengo ni puta idea de pintura, simplemente me callo y no quedo como un gilipollas....
En la línea crítica del comentario de Bob: http://www.fronterad.com/?q=node/3996
El camisón no es de la madre sino de una vecina que excita al niño-Penn. Roba el camisón justo después de una escena previa en que los otros niños le dicen que tiene miedo y para mí es a la vez un despertar a la sexualidad y una prueba de valentía.
interesante
Esta película la recordaré en unos años como una obra que me ha hecho dar un paso enorme en mi maduración. Solamente lamenté que casi toda la sala creía que iba a ver un drama cotidiano, y se convirtió el lugar en poco menos que un circo. Fue algo llamativo ver personas de 30 años, incluso de 50-60 reírse a carcajadas, mientras yo, con 15 años para 16, estaba maravillado por semejante obra de arte. Espero que hayáis tenido más suerte en vuestras salas. Solo decir que esta película ya ha entrado en un grupo en el que se encuentran maravillas como "2001", películas incómodas de ver pero que justo cuando terminan te hacen crecer como persona.
PD: Para mí, la escena más bella de la película es aquella en la que Sean Penn cruza el marco de la "puerta". Insuperable.
Eso de que te ha hecho dar un paso enorme en tu maduración, es una broma ¿no?... jajaja... Si es en serio, discúlpame.
A casi todos nos han cambiado ciertas películas. No encuentro tan extraño que "El Árbol de la Vida" pueda cambiar a alguien su forma de ser. Son muchos los temas que trata y a mi parecer lo hace de una forma extraordinaria.
Pues sí, es exactamente eso. Pero si almenas tiene esa opinión no soy nadie para decirle nada.
Venga ya, prepotencia en estado puro. Síndrome del genio a la inversa es lo que te posee a ti. Cuando una película es una metáfora, en ves de hacer uso de ellas para cohesionar-se, para encontrar su rumbo, se vuelve en nada. En contemplación pasiva de escenas que a la vez forman parte de otras escenas y así en adelante... Hay gente que no se entretiene con este "formato" de cine, al igual que hay gente que lo considera la máxima expresión. Cada cual con sus gustos, por derecho y con dignidad. No vengas tu a llamarnos payasos y a mostrarnos tu pena. Eres justamente el tipo de persona, que además lo demuestra en 10 míseras líneas, que se vanagloria por tragarse la película y se cree la élite pensadora. La profundidad intelectual elevada a la 5ª esencia con "tan solo" 15 años de edad... sigue en tu burbuja...
Desde mi burbuja te digo que antes de comentar sobre un comentario, ese comentario hay que leerlo antes. LLamo payasos a los que estuvieron haciendo el payaso en el cine. No a los que no les gustó la película. Además, si te fijas en el post que hizo Alberto Abuin, digo que no entendía que se llamara "modernillos a los que les gustó la película y paletos a los que no les gustó. Mi malestar fue que con 50 años la gente vaya al cine a hacer el gilipollas porque no le guste. Y yo, con 15 años, siempre intento respetar a los demás en el cine aunque no me guste la película. Y no, no me creo estar en la quinta esencia del pensamiento intelectual, he nacido en un barrio humilde y no me han regalado nada en la vida, así que precisamente un "pijito" no soy. Me he intentado expresar de la forma más clara y respetuosa posible, y si no he llegado a una cima muy alta de intelectualismo, lo siento, solo tengo 15 años.
PD: Espero tu respuesta.
Y sigo viendo prepotencia en tus palabras y en las de muchos por aquí, y me explicaré. Malick me parece un estafador, no por su película si no por como la ha vendido. Aquí nos gusta el cine, aprendemos cosas y nos formamos opiniones además de definir nuestros gustos. Es un hobby en definitiva, y deberían tratarse como tal y comprender que cada persona tiene sus hobbies. Ahora, me viene la panda de gafapastas de blogdecine a decir que mi padre sumergido en sus pensamientos cotidianos, buscando entretenimiento con un criterio basado en la cultura general( ya sabes, Sean Penn, Brad Pitt, actores de masa, blockbusters, imágenes que sugieren una mínima coheréncia en los tráilers, típicos aforismos) y te encuentras con esta estafa de película y con los pelotas de turno sumergidos en sus ideales de superioridad intelectual( que no es que te encuadre a ti en esa definición, tu sabrás, no te conozco) rajando y llamándole payaso por no estar de acuerdo con el verdadero payaso(Malick). No, no creo que la gente tiene que estar tan pendiente de que no te estafen hasta que la propia palabra, entretenimiento, pierda su significado. Esa situación, la que tu describes haberte encontrado en el cine, ha sido perpetrada por la manipulación del propio Malick o sus responsables de marketing. Y la gente estaba en su pleno derecho de indignarse, ni que se hayan puesto a bailar a ritmo poligonero. Por lo menos, eso he visto yo. He notado en más de una opinión, tanto aquí como en Filmaffinity(y otras), como se nos reduce a los que no degustamos "las mieles de Malick" a gente boba, estúpida e sin pretensiones, y eso querido amigo es muy infantil además de describir en términos generales a los fans de Malick. Me recuerda a eso tu comentario, a una reivindicación egocéntrica de esa corriente elitista que flota sobre la filmografía del director. Pomposidades y mucho ruido, mucha hipocresía(os gusta sentiros especiales, creer que conectáis con el que suponéis un tío de puta madre, profundo, genio,...) intentando hacer que la gente vaya a ver la película, se confunda y no entienda nada, para confirmar vuestra teoría sobre ser el ombligo del mundo.
PD: Me he desfogado, y entiendo que la opinión sea muy imparcial, pero muy compartida. El cine es subjetivo, y subjetiva-mente nos tiene que interesar. Si no lo hace ni nosotros somos malos espectadores, ni la película mala.
Supongo que habrá gustos para todos, yo he dado mi opinión y tú la mía. Si crees que hay prepotencia en mis palabras y en mis comentarios, no soy nadie para decirte que no. Solo pienso que la gente no se puede comportar así en el cine, que hay que informarse un poquito más de lo que se va a ver antes de ir y que se debe respetar los gustos de los demás. Por siempre habrá seguidores de Malick, como los habrá de Van Damme o Stallone, pero tenemos que intentar convivir todos, que bastantes cosas ya tenemos como para saltarnos a la yugular por cosas así.
Estoy de acuerdo, los gustos son variados pero muchas veces no igual de respetados, y eso esta mal. Y es cierto, tienes que estar minimamente informado de lo que vas a ver, pero, ese minimamente es para mi hacerte una idea en cuanto a los registros de los actores que participan, los tráilers, las sinopsis,... no leerse la puta biografía del director para saber que tipo de cine hace. Este se tiene que vender como es, no bajo una bochornosa manipulación. Por cierto mis calificaciones a tu persona son puramente especulativas y lamento muchísimo el tono del primer comentario dirigido hacía ti, me has demostrado ser una persona temple(de nuevo, especulación) y agradable para conversar.
bueno por lo menos en la sala que yo estaba no habia tanta gente, pero tambien se salieron varios jaja pero mi pregunta es.. que representa eso de la puerta?
SPOILER
Cuando Sean Penn cruza el marco de la puerta en la playa, vemos cómo da el paso de la vida a la muerte. Viendo cómo, finalmente, se encuentra con sus seres queridos.
SPOILER
Chapeau por la crítica. Película descomunal, con una Jessica Chastain y un Brad Pitt que clavan ese contraste entre los dos padres en la relación con sus hijos, y muy buen trabajo también del niño de orejas de soplillo, como intenta librarse de la influencia del padre sin conseguirlo. Lo mejor es la escena donde le pisan la cabeza al parasaurolophus.
Acabo de ver la pelicula " El arbol de la vida ", indiscutiblemente la obra mas personal de su director. Podria decir muchas cosas de esta ¿pelicula? podrian ser positivas y negativas, pero tan solo puedo hacer una valoración absoluta: " El poder de la imagen " no sé ni me puedo imaginar como rueda o se plantea las escenas este director, pero lo que esta claro es que atraviesan la pantalla y se adentran dentro de ti de forma milagrosa. Eras alguien antes de contemplarlas y cuando las ves, te transforman en alguien especial, en lo que realmente somos todos, seres especiales y unicos.
.... he leído toda clase de opinión sobre esta película. Espero que los que la han tirado por los suelos sólo lo hagan porque no sabían lo que hace Malick y cómo es su cine.
-- editado por última vez a las 18:00
Aquellos poemas que pretenden expresar ideas o sentimientos complejos a través de un lenguaje literario lleno de belleza y perfección son incomprensibles con una sola lectura, hay que leerlos una y otra vez hasta llegar al espíritu del poema y quedar satisfechos con lo plasmado en él. "El Árbol de la Vida" es auténtica poesía visual, un gusto para los sentidos del espectador, es una maravilla. El fondo de la historia o las intenciones del director son riquísimas, aportando un amalgama de principios, ideas o interrogantes que son inabarcables a través de una única visualización del film. Por lo que es necesaria más de una revisión para llegar a entender sus intenciones y las de Mallick. A mi me ha encantado la película, que considero ocupará su lugar correspondiente junto a "2001, Odisea en el espacio" cuando el tiempo, que es realmente justo y sabio en esto del cine, pase y otras generacioness vean "El árbol de la vida" tan maravillados como me dejó a mí tras salir de la sala. Un gustazo que haya directores como éste. Un saludo
La fui a ver ayer con mi mejor amigo que también es cinéfilo. Llegué a la sala sabiendo quién era Terrence Mallick, y creo que por eso no salí decepcionado en lo absoluto. Y hasta eso no es tan larga, como por ejemplo, "La delgada línea roja", mi reloj contó poco más de dos horas. En el camino de regreso a casa mi amigo y yo veníamos platicando acerca de los detalles visuales que más nos habían llenado la pupila, y en lo personal, no siento que me haya tocado el alma (proesa que han logrado en mí filmes como "Matar a un ruiseñor", "Mulholland Drive" o "7 días", por nombrar sólo algunos que me vienen a la mente), pero entiendo perfectamente a los que sí. Su mensaje panteista (más ambicioso pero no por ello más denso que el mensaje panteista de "El nuevo mundo") es muy entendible, sobre todo para los que simpatizamos con la filosofía de Baruch Spinoza.
Y en general eso es todo. No comparto el desprecio de Mallick por el argumento, ni su gusto aquel (que desconcertó a Sean Penn) de cortar escenas a tutiplén, ni su forma en general de ver al cine; pero comprendo a la perfección el tipo de cine que hace, el público al que lo dirige y su intención, que si uno analiza con la mente fría al final del día, descubre que no es egolatra en lo absoluto.
-- editado por última vez a las 18:16
Solo una cosa.
Yo si creo que es una película ambiciosa, porque desde el punto de vista creativo de conectar una historia para que lo explique todo y no se deje nada es uno de las principales que un escritor o creador se plantea en momentos determinados.. Momentos en los que el creador piensa que esta dando con algo nuevo, con algo completo y genuino y con la cuadratura del circulo.
Para ilustrar cinematográficamente este parrafo me remito a una parte de Adaptation ( El ladrón de orquídeas ) a la parte en la que Charlie Kauffman describe como empieza la historia que está escribiendo.. y describe el inicio del universo y el principio de la tierra y los dinosaurios y todo eso.. y eso es ambicioso.. y tratar de usar eso y que conecte con tu historia es ( creo yo ) prácticamente imposible usando una narrativa tradicional.
Por eso es muy interesante y alentador que con unos estilos narrativos más abstractos ( Adaptacion ) o más poéticos ( El Arbol de la Vida ) si consiguen meter todo eso y conectarlo con la historia.
Por cierto, dicha parte en Adataption es sobrecogedora y te lanza al nervio de crear y escribir de manera sublime.
Completamente de acuerdo con esa parte de "Adaptation". Nicholas Cage explotó en genialidad con su interpretación.
Qué ganas de verla.
Tras esta critica y estos primeros comentarios estoy deseando ir a verla.
A mi que pretendan hacer filosofia medio barata de emociones a base de imagenes bastante explicitas de la creacion, temas trillados existenciales, gente severa y gente amorosa que hay que entender por que son asi, edipos y demas me parece que no aporta nada a estas alturas.
Lugares transitados, con imagenes bonitas de la infancia y otras cosas y un largo aburrimiento. ¿que hace pensar? otras cosas hacen pensar y no son tan pretenciosas y aburridas.
Saludos a tod@s, soy nuevo aquí, lo primero es felicitar a los miembros que conforman esta web por la calidad que he encontrado en los análisis que he leído. Y en especial por el meticuloso trabajo sobre la figura de, para el que suscribe, un Genio irrepetible, Malick.
Soy uno de los admiradores del cine de Malick. Tuve una sensación muy rara el viernes al salir de la sala de cine. Veía como la gran mayoría de la gente se marchaba indignada mientras yo me quedaba sentado en mi butaca intentando asimilar lo que acababa de ver. Llevo dos días dándole vueltas a la cabeza, analizando algunas escenas, sobretodo ese final tan enigmático. Es una película que me ha dejado un poso tremendo. No sé si me gusta más que "The New World" que es la película que más me gusta del director, pero sin duda es una de las obras que más impacto me han causado nunca, y creo que es porque la inquietud que llevó a Malick a hacer esta película es la misma que la mía cuando contemplo por ejemplo las estrellas, el pensar lo jodidamente insignificantes que somos en comparación con la inmensidad inabarcable del universo.
Muchas veces leo tus críticas y no logro entender tu punto de vista, tal vez porque son películas demasiado convencionales y yo no creo que tus críticas lo sean en absoluto.
Pero para una película como esta, que acabo de ir a ver y que aún no he logrado procesar del todo, ayuda maravillosamente leer tu texto: aun teniendo más o menos claro -y sintiendo- lo que he ido a ver, todo se ha aclarado al leerlo, porque tú entiendes realmente a cada director, y tiene mucho mérito entender a alguien como Malick. Estas películas están hechas para que tú las critiques, Massanet. ¡Muy buen trabajo!
De haber sabido ciertas cosas sobre este director no iba a ver la película ni metiendome setas. Me puedo imaginar lo que pretendía pero se ha perdido en el camino, revoloteando en el espacio durante 10 minutos. Que pretendes mostrar con una escena asi? demostrar al publico que tienes un poder inigualable para aburrir al espectador? me recuerda a 2001 Odisea en el espacio, con la diferencia de que los minutos "flotando sin sentido" si tenian relacion al menos con el ambiente en el que se desarrolla la peli! He leido que al director no le importa entretener al publico, pues por mi podria dedicarse a vender aspiradoras y hacer su arte como hoby, y asi no condenar a las personas a dos horas y cuarto de arte subrrealista. Si te gusto 2001 Odisea en el espacio la primera vez que la vista, entonces ve a ver esto, quizas aguantes.
Parece que muchos de aquí desconocéis que existe el canal Discovery Chanel... Personalmente, a mi esta película me parece una mas. Empieza ser película después de la sesión Discovery Chanel, el universo (en pantalla grande).
Bueno, pero el director le pone el toque artístico, creo que no será perfecta (porque es un filme ARTESANAL). Se siente la compasión del autor hacia todas las criaturas que pueblan su filme (animales, plantas y humanos).
Claro, claro... Solo falta que cojáis una foto suya la pongáis en un altar, le rezáis y dais las gracias, por ser el creador.
Señor Massenet, enhorabuena!. Aunque, cuando voy a ver una película, no lo hago nunca en función de las críticas que recibe, leo todas las que puedo y ésta ha sido una de las mejores que he leido. Veré "El arbol de la vida" y seguro que su exposición sobre la misma me llevará a apreciar mejor la compleja forma de ver el mundo a través de los ojos de Malick. Gracias.
Ya me siento más confiado con la crítica, no tengo duda de que será algo diferente.
¿Es normal que no se haya estrenado El Arbol de la Vida en ninguna sala de Vizcaya?
¿Cómo es posible?
La verdad es que flipo.
Si no me equivoco el Zinemaldi tiene la exclusividad de esta película y ha retrasado su estreno una semana en Euskadi.
No te imaginas el cabreo que tenía.
Muchas gracias, no tenía ni idea y ya me quedo más tranquilo, jeje.
apoteosica, sin mas, si te sumerjes en su mundo y te dejas arrastrar por sus reglas, gozaras de una esperiencia unica, si no mejor que te ahorres el viaje, de cualquier modo Mallick no deja indeferente, para bien y para mal, y lo que es mas importante es fiel a su mundo.
la fotografia bellisima, Pitt decomunal, Penn magmifico,Desplat, como siempre o mejor.
Le felicito por su crónica/crítica del árbol de la vida. He seguido todas las peliculas de Malick, es un director que me encanta, incluso El nuevo mundo. Ahora bien, ayer fui a ver al cine El árbol de la vida, y salí de la sala decepcionado por su visionado. Es cierto y está en lo cierto al resaltar las cualidades artisticas y técnicas del film, en eso estoy de acuerdo; así como estoy de acuerdo en que a Malick le da igual convencer o no al espectador o entretener. Pero, puestos a esto, deberia por lo menos crear unos sentimientos con sus imagenes. Al margen del retrato, siempre presente en sus obras, de la naturaleza no hay nada más que emocione. El padre frustrado que machaca al hijo rebelde por que no lo cocnoce, eso pasa en todas las sociedades y no solo lo condiciona el padre; el hijo que sale de la infancia y se ve obligado a madurar muy deprisa, Coppola lo ha retratado en infinidad de veces; la madre que pierde a su hijo, a mi no me dio la sensación de que le importara mucho, al margen de las dos lágrimas y además, para ver imagenes de supernovas, estrellas, dinosaurios y creación, pongo un documental de Carl Sagan. El retrato de la familia me ha parecido muy frio, inpersonal, traduce poco y no hace que te identifiques con ninguno de los personajes, sera por como está filmado, a no ser que te ubiera ocurrido lo mismo en tu vida, pero si te ha ocurrido, en cualquier pelicula que trate algún aspecto relacionado con tu infancia te lo recordará. Me parece un film que da un mensaje, asumido por toda la gente que tenga vista y sepa comparar la vida de hace 20 años con la de ahora, para notar estos cambios. Me encantan los films de Lynch, pero por lo menos estos, a la vez que raros, incitan algunas emociones en el espectador, este no. Seguire viendo las peliculas de Malick, pero espero que tenga algo que decir...
Empiezo por el final: "El árbol de la vida" es un pedazo de mierda de tamaño apocalíptico. Una vez expresado mi punto de vista con claridad voy a tratar de explicar cómo he llegado a esa conclusión.
En el cine ha habido obras maestras como: "El Padrino", "Ciudadano Kane", "2001 Una odisea en el espacio", "La delgada línea roja", "El resplandor", "Sin perdón", "Los puentes de Madison"... cada uno que incluya en esta lista sus películas consideradas por él mismo como obras maestras y verá que hay una característica común en todas ellas. Eran películas.
Hay algún comentario que equipara este documental sordomudo con algunos momentos de 2001 de Stanley Kubrik. Bueno, es admisible, pero en 2001 pasaban cosas de cuando en cuando. Y si digo que "pasaban cosas" no me refiero a tiroteos, a diálogos estúpidos, a persecuciones a pie o motorizadas,... No, me refiero a que al terminar la película podías sentir que la historia que habías visto, tenía momentos muy buenos e incluso sublimes.
El gran fiasco de esta película es que busca momentos sublimes todo el tiempo. Y todo el tiempo no podemos tener la piel de gallina. Si la película hubiese durado 90 minutos, podría salvarse. Lo dudo, sin embargo dejaría una sensación diferente. Pero los 138 minutos buscando siempre planos distintos, silencios, miradas,... y siempre el mismo tema. No da para tanto.
Comprendo el cabreo de Sean Penn que no creo que le queden ganas de volver a trabajar con este genio. Ya otros antes que él trataron de profundizar de tal manera en este arte que le ha quedado una película muy plástica, muy bonita, con momentos interesantes pero que en conjunto no hay dios que se la trague dos veces.
Es una película perfecta para recibir premios e ideal para dormirse viéndola. Demasiados minutos de fractales y de miradas del orejón con sus hermanos. No da para tanto. Yo he visto "La delgada línea roja" más de 10 veces. Siempre me gusta. Esta película es imposible verla dos veces sin riesgo de que tu metabolismo se ralentice y entres en coma.
Un abrazo.
Creo que Malick redimió al cine norteamericano este año (a nivel artístico, porque en taquilla ninguna cinematografía puede contra la mercadotecnia de Piratas o Capitán América) sólo se me ocurre comparar a Solaris o Stalker, ambas de Tarkovski.
Y me estoy refiriéndo sólo al avance, al trailer, aún no he visto la película. Qué ganas tengo porque ya viene la de Churrúsculo.
El mayor bufo q he visto en mi vida,jamas he visto tanta gente abandonar la sala de cine mucho antes de q terminara la proyeccion,sinceramente me he llevado la mayor decepcion de mi vida,una pelicula por decir pelicula por llamerlo algo aburrida,sosa,en ningun momento sabes q te cuenta hasta tal punto q los cantos gregorianos ponian al espectador de los nervios,inclusive un servidor,en fin una bazofia con todas las letras,mala con selegnidad,patetica en todos los aspectos y su narracion es bochornosa,no se salva ni Brad Pitt. saludos.
interesante
Como siempre pasa con Malick, con él llegó el escándalo. Yo nunca he sido demasiado amigo del cine de Malick, aunque siempre le he reconocido una manifiesta singularidad, pero tras el visionado de la película el viernes me he convertido al "malickismo".
Los que despotricais contra la película deberíais haber sabido lo que ibais a ver. Conociendo un poco la filmografía del director os podíais esperar una cinta como esta. Afortunadamente el arte nos ha ido dejando a lo largo del tiempo creadores y obras ajenas a su tiempo -y por ello eternamente vigentes-; Joyce, Poe o Van Gogh no creaban para tener éxito, ganar dinero o ser reconocidos, creaban desde una necesidad y bajo unas reglas precisas fijadas por ellos mismos. A Malick le pasa algo similar y en El árbol de la vida queda patente. Podremos discutir sobre el concepto del ritmo cinematográfico del director, tan personal, pero a nadie se le puede escapar la perfección formal que consigue. Desde un prisma mas comercial, Cimino era un director con un método de trabajo similar, y acabó devorado por su propia exigencia. Malick parece llevarlo mejor.
A mi modesto entender, Malick propone un ambiciosísimo discurso sobre la relación entre lo minúsculo y lo inabarcable, entre la infancia y la existencia, entre la familia y el universo, entre el padre de familia y Dios, manteniendo la idea de que el hombre ha perdido el contacto con ese discurso universal y que esa perdida le conduce al caos -que es claramente el lugar en el que se encuentra el personaje de Sean Penn-.
Como espectador, pienso en el modo en que tuvo que rodarse el plano del vuelo de la bandada de pájaros; en la observación previa, en la espera a que aquello volviera a darse, en definitiva, en la exigencia de quien se eleva sobre los planteamientos banales que observamos cada día y lanza una propuesta como esta.
Yo fui a verla y me senti engañado. Cuando vas a ver una pelicula esperas que te cuente algo y esta pelicula no cuenta nada, no tiene inicio ni final, solo frases sueltas con encuadres muy bonitos. Me parece que este tipo de directores son egoistas porque hacen peliculas que solo ellos entienden y no buscan entretener a los demas (que eso es en el fondo el cine).
Que alguien me explique que es el antifaz hundiendose en el agua casi al final. No os preocupeis que en esta pelicula no hay spoilers porque no tiene ningun sentido
¿Para tí que es el antifaz hundiéndose en el agua, que significa? Para tí será una cosa, para mi otra, y para Malick quizá una distinta, pero ahí es donde este cine se separa del mas convencional. No todo tiene que ajustarse a un modelo, ni tener una única explicación.
Vale se separa de lo convencional, pero para mi eso no es cine. Esta pelicula es para ponerla en una salita de un museo, pero para ponerla en la gran pantalla es demasiada cargante, demasiada "artitistica" no es para el publico general. Servira para los realizadores de peliculas para coger algo que hay en ella
En esto estoy de acuerdo contigo, no es una película dirigida a un público convencional.
Salu2.
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