Síguenos

Ian McShane, Ewan McGregor, Eleanor Tomlinson y Nicholas Hoult en Jack el Caza Gigantes

Todos los años se habla de películas que por diversos motivos parecen destinadas al fracaso en taquilla. Algunas lo esquivan pero otras no tienen tanta suerte. Por alguna razón que se me escapa, este mes han llegado a las carteleras de medio mundo dos de las películas más caras que veremos este año, además dos propuestas de cine fantástico, elaboradas con la intención de atraer a públicos de todas las edades, y con el reclamo —cada vez menos efectivo— del 3D. ‘Oz, un mundo de fantasía’ (‘Oz, the Great and Powerful’, Sam Raimi, 2013) y ‘Jack el caza gigantes’ (‘Jack the Giant Slayer’, Bryan Singer, 2013) se estrenaron con solo una semana de diferencia, resultando de tal choque un vencedor y un perdedor.

Ambas superproducciones fueron señaladas como posibles sucesoras del mayor fiasco comercial del año pasado, ‘John Carter’ (Andrew Stanton, 2012) —es terrible que un film tan válido, mal vendido por parte de Disney, vaya a ser recordado por su decepcionante recaudación—, y mientras la película de Raimi está siendo un gran éxito, la de Singer ha cumplido los peores pronósticos. A pesar de que, para un servidor, el último sí cumple desplegando un divertido y emocionante espectáculo, algo que el otro solo llegó a prometer. Pero estos resultados injustos son habituales en el negocio del cine, así es el juego y ellos lo saben perfectamente. Por mi parte, que ni gano ni pierdo nada, solo puedo lamentar la mala fortuna de un estupendo realizador y recomendar el visionado de ‘Jack el caza gigantes’. Con matices, eso sí, que paso a comentar.

Ante todo, para juzgarla hay que partir del origen y las intenciones de ‘Jack el caza gigantes’, que sigue la corriente hollywoodiense de adaptar cuentos tradicionales a un formato actual y espectacular; un plato apetecible para el mayor número de espectadores, a los que enganchar con “modernas” franquicias. En otras palabras, buscan nuestro dinero reciclando viejas historias. No cabe el engaño. Pero tampoco se puede justificar todo, por supuesto… En esta ocasión, a pesar del engañoso título original —que hace referencia a otro relato más sangriento— la base es la conocida fábula de las habichuelas mágicas. Ya sabéis, el muchacho campesino, un intercambio indeseado, la planta mágica que conecta con el mundo de los gigantes… y a partir de ahí, múltiples variaciones. Lo más habitual es añadir una princesa y un arriesgado rescate, ingredientes tan útiles como gastados para dar pie a una aventura.

A partir de un guion de Dan Studney, Darren Lemke y Christopher McQuarrie —amigo y colaborador del director, fue incorporado en última instancia para reescribir el material—, Singer trata de montar un equilibrado espectáculo fantástico que interese a pequeños y mayores. Nada fácil. Implica hacer concesiones peligrosas. Como simplificar la historia y pisar el freno en las escenas violentas y siniestras. Sin embargo, hacer eso conlleva el riesgo de aburrir o ahuyentar a espectadores mayores de 13 años. El primer problema lo intenta resolver Singer dejando los personajes en manos de un competente grupo de actores, cuyo talento compense los límites del guion, y para evitar el segundo opta por sugerir en lugar de mostrar, aparta la cámara o corta el plano en el momento justo, antes de ver una imagen que podría resultar impactante pero que no resulta necesaria.

Stanley Tucci en una escena de la película

Como ya demostró en sus dos entregas para la franquicia ‘X-Men’, Singer tiene facilidad para orquestar escenas vistosas y espectaculares, cuida el encuadre y la puesta en escena como pocos en Hollywood. En todo caso, su mayor acierto a la hora de abordar esta colosal producción es esquivar la absurda tendencia de oscurecer y dramatizar, apostando en su lugar por el humor y la emoción de la aventura, por el espíritu lúdico. Su reparto lo entiende y le ayuda, en especial unos divertidísimos Ewan McGregor y Stanley Tucci, a lo que hay que sumar un trabajo sensacional con la creación de los temibles gigantes —cuyo líder cuenta con la voz de Bill Nighy—, resultando en definitiva un eficaz entretenimiento que aprovecha al máximo las dos horas y deja con ganas de más —queda abierta la puerta a una secuela pero es improbable que reciba luz verde—.

Dicho esto, una serie de decisiones perjudican el conjunto. La película arranca con la ya típica recreación de una leyenda, un prólogo falto de ingenio, cuyo montaje desaprovecha la emoción del relato, con una animación sorprendentemente tosca para una producción de este calibre, comparada por ejemplo con la magnífica secuencia de las reliquias que vimos en la penúltima entrega de la saga Harry Potter. Singer se equivoca anticipando y subrayando los lazos comunes entre Jack y la princesa, en lugar de dejar que el espectador los descubra a la vez que el protagonista. Tampoco está fino con la doble presentación de los gigantes y no saca todo el partido a la batalla final, que termina antes de lo deseado. Por otro lado, aunque esto es mucho más discutible, me parece un error que los gigantes sean tan similares —más allá de detalles superficiales—, que alguno tuviera compasión de los humanos podría haber ampliado las posibilidades.

Uno de los gigantes de la película

He leído en más de un sitio que la clave del fracaso de ‘Jack el caza gigantes’ es que es aterradora para los niños y demasiado infantil para los adultos. Es un lugar común al que recurrimos a veces los que redactamos críticas y en esta ocasión lo veo desacertado. Seguro que habrá críos que se asusten y espectadores que esperaban ver sangre, pero los problemas han sido otros. La torpe campaña de promoción, con esos carteles horrorosos. El elevado presupuesto; puede que para no caer en el ridículo creando a los gigantes se necesitara llegar a los cien millones pero gastar doscientos era poco menos que jugar con fuego; a día de hoy el film ha recaudado 120 millones y aún le queda carrera por delante. Por último, al no recibir el apoyo de la crítica, se debido entender que solo es otro rutinario y mediocre blockbuster. No lo es, y os animo a comprobarlo.

3 estrellas

Otras críticas en Blogdecine:

‘Jack el caza gigantes’, morralla multimillonaria
‘Jack el caza gigantes’, las semillas estaban podridas

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

12 comentarios