
Más allá de la mera curiosidad que supone ubicar a un veterano actor de acción como Jean-Claude Van Damme en una especie de thriller en la que se interpreta así mismo, ‘JCVD’ tiene una lectura mucho más interesante, ingeniosa e inteligente. Mabrouk El Mechri, su realizador, ha demostrado poseer la suficiente admiración hacia Van Damme, pero también una destacable habilidad para sacarle de su habitual escenario, despojarlo de su traje de ficción y lograr que el actor belga logre abrir su alma para sincerarse de forma emotiva ante la pantalla y el espectador.
Lo mejor de una película como ‘JCVD’ es la hábil mezcla de géneros, realizada con honestidad en la propuesta sin mayores pretensiones que la de mostrar el lado humano de un icono del cine de artes marciales. Por ello, a pesar de su aspecto de thriller, de documental encubierto, de cierto tono de comedia y drama, lo que realmente rezuma es una profunda honestidad y respecto hacia el espectador, con el que no juega a mostrarle al héroe caído en una redención sentimetaloide, sino que ofrece una reflexión tragicómica.
Sin duda la cinta supone un punto de inflexión en la carrera de Jean-Claude Van Damme. Pasando, en una época de declive (hay que recordar que los ochenta y especialmente los noventa fueron su etapa más prolífica y brillante), a sumergirse en una película que le rinde homenaje pero en el que tiene que despojarse de las vestiduras de héroe invicto, para interpretarse a sí mismo. Y, además, mostrar su interior, confesar sus errores, sus debilidades y romper con su imagen. En un documental al uso, todo ello tendría su habitual significación, pero tratándose de una película de ficción, el esfuerzo requerido es mucho mayor. Especialmente, porque su sinceridad se muestra con líneas de diálogo sorprendentemente bien interpretadas y no meras declaraciones en una entrevista.

Otro punto a favor de Mabrouk El Mechri es su inteligencia a la hora de hacer difusas las fronteras entre la ficción y la realidad, lo que le otorga al film un especial interés. Ejemplos dispares como ‘Ocho y medio’ de Fellini o la más reciente ‘Cómo ser John Malkovich’ de Jonze ya jugaban con ese concepto en resultados (y puntos de partida) muy diferentes, y El Mechri ha logrado una sincera narración que funciona a la perfección y genera el suficiente suspense para resultar muy entretenida. Además, el hecho de incluir en el núcleo de la acción un atraco, conlleva más dosis de intriga que acrecientan las intenciones de ese juego ficción-realidad.
Para Jean-Claude Van Damme también supone un punto de inflexión el hecho de tener que despojarse su mejor virtud (sus famosos golpes de pierna y sus músculos) para sumergirse en un proyecto que le exigía una interpretación intensa, obligándole a demostrar su confesión convincente a base de diálogos (y un monólogo antológico que se convierte en momento cumbre de la película) y gestos de actor dramático. Algo que pudiera parecer imposible y que, en un ejercicio complejo de convicción y trabajo, consigue alcanzar para sorpresa de sus admiradores y de los que jamás podían esperar de un veterano artista marcial.
La narración resulta llena de virtuosidad, consigue ser original con una historia sencilla y que no esconde (muy al contrario incluso rinde homenaje explícito) su proximidad a ‘Tarde de perros’. Con un montaje que le otorga la dosis justa de intriga, demostrando que su sincera propuesta está asumida con gran delicadeza, convicción y una incuestionable originalidad. El Mechri asume el riesgo del juego entre ficción y realidad y no busca, aunque se desprenda en su primera impresión, ser un film devocional ni testamental hacia su protagonista, a pesar de los abundantes guiños y del profundo respeto a su figura.
‘JCVD’ resulta una película, que más allá de su poder de entusiasmo hacia los fans del actor, logra evidenciar un debut más que prometedor para un cineasta hábil e inteligente cuyo futuro hace albergar grandes esperanzas y parece estar llamado a nuevas piezas de museo, rarezas de alto interés, en un cine fresco y diferente que genera entusiasmo.
‘JCVD’ sale a la venta hoy en DVD (por Cameo) con una recomendable edición especial de dos discos.

Otras críticas en Blogdecine:
No me había dado cuenta yo de la cercanía de ésta cinta con "Tarde de Perros". Incluso uno de los atracadores (en la foto, el primero por la derecha) lleva el mismo peinado que John Cazale en aquella cinta. Casualidad o no, un dato a tener en cuenta. De acuerdo con tu crítica, y por ponerte un pero, los ochenta (finales) y los noventa fueron su éstapa más prolífica, eso está claro, pero de brillante nada. Tenía mas mierdas que otra cosa. A salvar: "Soldado Universal", "Blanco Humano", "Sin Escape", "Timecop", "Libertad para morir"....y poco más. Y a la peli, que sin duda es buena, a mi gusto le has dado media estrella de más. Lo más interesante de todo ésto es ver que caminos toma Van Damme ahora. Ha rechazado a Stallone y sus Expendables (en un papel recogido por Dolph Lundgren) porque dice que...en fin, leedlo vosotros, porque a mi me parece soplapollezco, y me parece que al belga se le han subido los humos y se cree el nuevo Al Pacino: http://www.europapress.es/cultura/cine-00128/notic... Su nuevo film, como actor y director, se llama "The Eagle Path", y parece que es un....¿Drama de acción? ¿Eso que és? Precedente: ver "Desafío a la muerte" (Simon Fellows, 2007). Es buena, y en ella Van Damme no hace ni una sola coreografía de artes marciales, y además apunta maneras de actor dramático. Maneras que un año después, con ésta JCVD, confirmaría.
#The Rock Actitud: ciertamente el papel que le queda ahora a Van Damme es complicado, pero lo más seguro es que, a partir de ahora, seleccione muy bien el resto de sus trabajos. Quizás de ahí su rechazo a Stallone. Aunque no creo que le hayan subido los humos, me parece más que us 48 tacos influyen mucho.
Si hacen un guiño, aunque sea infimo, al gran Cazale (descanse en paz) y el monologo es tan bueno como dicen... habra que verla.
La verdad es que la película ha superado el escepticismo que generaba su protagonista. La vi en el pasado Sitges 2008 y me gustó bastante.
P.D. No podía dejar de ver a Eusebio Poncela en el lider de los atracadores xD
¿de veras has escrito esto a las 6 de la mañana?
lo digo pq es lo q me pone en el rss!
#vaze: eso es intrascendente ¿no? Pero si te pica la curiosidad, lo he publicado a las 7:30 (el feed marca una hora menos) pero ya lo tenía escrito. Aunque por aquí te encontrarás textos muy trasnochadores :)
Pues a mi las que más me gustan de este hombre son 'Muerte súbita', 'Soldado de fortuna' y 'Libertad para morir'. 'JVCD' me parece un experimento curioso, aunque alucino viendo como los del blog la estáis poniendo por las nubes. Se ve que os mola ver ídolos de barro caídos al fango, o algo así, pero bienvenidos seáis: Van Damme nunca me ha parecido tan mal actor como se decía (otra cosa son la mayoría de sus pelis). Por mi genial si ahora quiere embarcarse en otro tipo de cosas.
Salu2 ;)
Excelente cinta y excelente actuación. El monólogo es algo exagerado pero muy recomendable. Bravo por Van Damme que ha querido demostrar que puede hacer algo más que dar hostias como panes y lo ha conseguido. Lo que no me termina de convencer es esa fotografía con esos brillos, no entiendo qué pretende transmitir.