'Los Invasores de Otros Mundos', serie B para olvidar

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A finales de año os hablé de la minicolecciónde películas sobre cine fantástico de serie B que editó en nuestro país la distribuidora Llamentol, y que he decidido ver entre tanto estreno cinematográfico. La semana pasada le tocó el turno a la floja ‘Con Destino a la Luna’, y ayer mismo me vi ‘Los Invasores de Otros Mundos’, cuyo título original es ‘Target Earth’, vamos, igualito. El film narra una invasión extraterrestre por parte de unos robots provenientes del planeta Venus y que por supuesto, quieren dominar el mundo.

La premisa argumental es la misma que tenían cientos y cientos de films de serie B que se proyectaban en programas dobles, y que algunos de ellos, pocos, alcanzaban cierto éxito, y que con el paso del tiempo se convirtieron en títulos de culto, en mayor o menor medida. El resto estaban destinados a ser consumidos a la velocidad del rayo, y muchas de ellas olvidados con el paso del tiempo. Algo parecido le ha ocurrido a ‘Los Invasores de Otros Mundos’, que si no llega a ser por esta colección, o por algún pase televisivo de hace mil millones de años, creo que no la iba a ver ni Dios.

La película fue dirigida por Sherman A. Rose, quien sólo dirigió tres películas que ya nadie casi recuerda. Rose en realidad era montador, sobre todo de bastantes westerns entre los años 30 y 40, para finalizar haciendo muchos trabajos en la televisión. La puesta en escena de Rose sólo merece destacarse por una cosa: lo bien que maneja la película en sus primeros 20 minutos, en los que retrata una ciudad completamente desolada (Chicago), y una de las protagonistas recorre la misma sin encontrar a nadie. Dichas escenas están realizadas con un claro domino del espacio escénico y sobre todo del encuadre. De aquélla no había efectos digitales y había que currárselo de otra forma, con más ingenio. Decir que los resultados son deslumbrantes. Unas secuencias que son un claro referente para films posteriores en los que había escenas similares, como Charlton Heston recorriendo la ciudad en ‘El Último Hombre Vivo’, o Keanu Reeves en ‘Pactar con el Diablo’, o Cillian Murphy en ‘28 Días Después’, por citar varios ejemplos.

Sin embargo, la película no pasa de ahí. Su endeble argumento jamás levanta cabeza por así decirlo, y el film se vuelve bastante monótono e incluso aburrido en cuanto aparecen más personajes. Y es que el trabajo actoral no es muy bueno que digamos, sobre todo la parte masculina, componiendo los típicos personajes machistas de la época, totalmente planos con un par de frases y punto.

Y es que el guión contiene estupideces del calibre como que algunos personajes descubren asombrados que los alienígenas son robots, cuando se han topado con ellos durante casi todo el metraje. Decir al respecto que el aspecto de los invasores no da lugar a la confusión. Aquí se produce otro de los fallos del film, que tal vez pueda ser no considerado como tal: su enorme cutrez en el apartado de los efectos visuales, sobre todo en lo que respecta al aspecto físico de los robots. De acuerdo, estamos hablando de 1954, pero de la misma forma que se las ingeniaron para convencer con las escenas iniciales, podrían habérselas ingeniado para resultar convincentes también en este aspecto, verdaderamente crucial en el film. No hay el mismo encanto, el marvilloso encanto que tenían los robots de otras películas bien famosas en la época, como las grandiosas ‘Ultimátum a la Tierra’ o ‘Planeta Prohibido’.

Una película muy floja que se olvida a marchas forzadas, después de haber bostezado un montón de veces durante su visionado, algo realmente preocupante en una película que dura una hora y cuarto, y ciertamente extraño, ya que todos aquellos films de ciencia ficción de los años 40 y 50, si algo tenían de sobra, es que eran la mar de entretenidos. Aquí, ni eso. Decir a modo de curiosidad que es muy probable que Tim Burton tuviese muy estudiada esta película, ya que en ella se encuentra cierto importante detalle argumental, que evidentemente no voy a desvelar, pero que el director debió tomar prestado para su todavía peor ‘Mars Attacks’, curiosamente, uno de los aspectos más graciosos de dicho film.

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