
Basada en hechos reales. Así se dice en el póster, una frase escrita con letras tan grandes que es imposible no verla. Una fórmula, ésta de los hechos reales, que parece ser muy popular, pero que suele provocar un tremendo error en la propia película, y es el de dar por hecho que, como la historia ocurrió, como lo que se ve en pantalla está sacado de la realidad, hay margen para todo tipo de licencias que rompan la verosimilitud del relato.
Lo que más destaca en ‘Los Niños de Huang Shi’ es precisamente eso, que lo que ocurre resulta poco creíble, que la película es una torpe recreación de unos hechos que si bien sucedieron, uno está seguro que no fue de esa forma, tal como se ve en la pantalla. Por otra parte, la Historia está llena de sucesos increíbles, de personas que hicieron cosas sorprendentes, y es estupendo que se quiera hacer una película a partir de esos hechos, para que el público los conozca, pero nunca, nunca, nunca dar por sentado que esto será suficiente para entretener.
Dirigida por Roger Spottiswoode (impersonal realizador, al que debemos títulos como ‘El Sexto Día’ o ‘007: El Mañana Nunca Muere’), ‘Los Niños de Huang Shi’ (‘The Children of Huang Shi’, 2008) se estrenó en nuestro país el pasado 31 de octubre, permaneciendo aún en la cartelera de bastantes cines. La película se hace eco de la historia de George Hogg, un joven periodista inglés que llega a China en los años 30, cuando el país está siendo invadido por Japón. Tras descubrir los horrores de la guerra, Hogg, con la ayuda de un líder de la resistencia china, acaba refugiándose en el orfanato de Huang Shi. Pasado un tiempo, en el que el periodista se gana el respeto de los chicos, el conflicto continúa y los huérfanos están en peligro, por lo que Hogg decide organizar una aventura: llevarlos a través de montañas y desiertos para huir del lugar y ponerlos a salvo.
Si el argumento os parece poco interesante, os diré que estoy totalmente de acuerdo. De hecho, en muchos momentos me encontré pensando por qué se me había ocurrido que podría ser una buena idea ver esta película. Supongo que miré el reparto y el resto de la cartelera, de auténtica pena. Desgraciadamente, ‘Los Niños de Huang Shi’ es más de lo mismo, nada que merezca la pena destacar en toda ella, una película muy floja, que aburre y que parece realizada por personas que tendrían buenas intenciones pero desde luego no supieron cómo transformarlas en algo interesante.
Porque una cosa es que algo digno de ser recordado ocurriese, y otra muy diferente es que eso pueda dar lugar a una buena película. El cine es una cosa complicada, tiene sus propios mecanismos, no todo funciona ahí, no se puede tomar simplemente unos hechos, rodar muchos exteriores, contratar a actores populares y confiar en que el público vaya a sentirse emocionado con lo que se le cuenta, simplemente porque realmente sucedió algo parecido. No se puede, en definitiva, cuando lo que se intenta es convertir los hechos en algo espectacular que luzca bien en la pantalla. Se podría haber hecho una buena narración de lo mismo, pero centrándose en otros aspectos, en la emoción, las consecuencias de la guerra y los problemas reales de los niños para sobrevivir en esas circunstancias.
El póster se preocupa de señalarnos que actores tan populares como Jonathan Rhys Meyers, Radha Mitchell, Chow Yun-Fat y Michelle Yeoh protagonizan esta película. Realmente, ninguno debería estar ahí. Básicamente, ninguno parece estar integrado en lo que se cuenta, son eso, actores conocidos, personas famosas y actuales pretendiendo encarnar personajes de otra época. No cuela. Para empezar, Meyers cree que está en el rodaje de alguno de esos anuncios para colonia en los que interviene para ganar un dinerillo extra; en ningún momento resulta creíble, no es posible que este tipo viviese allí y pasase por todo lo que se cuenta en la película luciendo siempre un aspecto impecable. Lo mismo para Mitchell, parece de broma que esta actriz pretenda hacerse pasar por enfermera ruda y experimentada, con el mismo aspecto que en ‘Melinda y Melinda’.
Por otro lado, tenemos a dos de las mayores estrellas chinas, Yun-Fat y Yeoh, encarnando roles secundarios sin ninguna convicción; no es que estén mal, es que no están en su sitio. Lo cierto es que resulta un poco lamentable que siempre tengamos que encontrarnos a los mismos actores para los papeles de asiáticos en películas norteamericanas y/o co-producciones internacionales. Es comprensible que estos actores quieran abrirse camino en el cine de habla inglesa, cobrando pasta gansa, pero de ahí a aparecer en productos como ‘Dragonball’ o ‘La Momia 3’, hay una gran diferencia.
En definitiva, sin interés, torpemente realizada, ‘Los Niños de Huang-Shi’ es una buena opción para verla en la tele un domingo por la tarde, con la tranquilidad de que en cualquier momento uno puede cerrar los ojos y dormir una reconfortante siesta, sabiendo que no se está perdiendo nada (sino, más bien, todo lo contrario).

Sólo leer el nombre de la pelicula y ya me dá sueño.
Y te meto un voto por tu post porque hay que tener los cojones de un toro pa pagar el precio de una entrada (o dos) para ver semejante pelicula. En serio, ¿que pùblico tiene ésta pelicula? ¿Mercedes Milá?
La película a mí me parece maaaaaala, pero maaaaaaala, mala. No me apetece ni hacer una crítica sobre ella.
Otro que te da un voto por haber sufrido este tormento de peli, Juan Luis… tiene mérito, jejeje… ;)
Yo también sufrí la pelicula y coincido con muchos de los fallos de Caviaro.Entre otros es de destacar el peinadito del protagonista, completamente actual,tapándole la enorme frente y, sobre todo, como recién salido de la peluquería en cada escena, aunque hubiera sido apaleado. Las escenas que se suponían más dolorosas y crueles te dejan completamente insensible e incluso te hacen reir, de lo mal conseguidas que están y otras veces sencillamente te resultan ridículas. En fin, de esas que dices al salir del cine ¡qué pena de tiempo y de dinero!
Pues no es por llevar la contraria, pero a mi no me resultó tan pésima como, por lo que he venido leyendo en las últimas semanas, a la mayoría de los que la han visto.
Es una peli sin la más mínima pretensión, hecha con un presupuesto justito (no hay más que ver como están resueltas las secuencias de acción) pero con un reconocible aroma a serie B y un acabado técnico (fotografía, diseño de producción, música) solvente.
En cuanto a los intérpretes, salvo a Radha Mitchell, la verdadera heroína de la función (no por casualidad aparece repetidas veces montada a caballo) en detrimento de un Rhys Meyers muy, muy blandito, más paternal que otra cosa.
No es que sea gran cosa, pero tiene sus momentos. Y el "impersonal" Spottiswoode, que lo es hasta dejárselo de sobra, cumple. A eso, hace no pocos años, se le llamaba un "artesano" del cine. ¿Que fue de ellos?…
Un saludo.
Víctor de la Torre
CosasDeCine.COM