
Me parece absolutamente inconcebible hablar con cinéfilos que no conozcan las dos películas sobre las que voy a escribir hoy. Alguno hay, por supuesto, que no ha visto una de las dos, pero podría ser una verdadera hazaña encontrar a alguien que no haya visto ambas. Y es que este díptico, que Scott dirigió tras su debut, sigue siendo considerado por muchos como la razón del gran prestigio que Scott, de cuando en cuando, se empeña en echar por tierra con sus decisiones creativas, muchas de las cuales han terminado por situarle en su justo lugar: el de un brillante pero insustancial mercenario más preocupado por ofrecer productos para el público que por construir una filmografía coherente.
Pero centrémonos en este díptico, el único de Sci-Fi que ha firmado Scott. Llevan tantos años hablando sin parar de él, que resulta muy difícil resistirse a aportar la propia opinión, y, sobre todo, a decir algo que no se haya dicho ya. Para muchos, estas dos realizaciones son la prueba palpable del genio de Scott, de su insuperable dominio de la atmósfera y del género, de su personalidad intransferible y de su poderío narrativo. Para mí, la primera, ‘Alien’, es la única gran obra maestra de Scott, mientras que la segunda ‘Blade Runner’, no pasa de interesante. Y a continuacion voy a intentar argumentar el por qué.
Lo más interesante es confrontar dos películas que si bien muchos observan como duales, como parte de un todo (que sería la aportación personal de Scott al género), en mi opinión son profundamente divergentes (no sólo distintas), pues representan un modo de entender y afrontar la puesta en escena, la representación audiovisual, que roza lo opuesto, y que demuestra hasta qué punto Scott es incapaz, por un lado, de desarrollar un corpus personal e intransferible, y por otro, que al contrario que otros grandes artistas como Coppola, tampoco es capaz de compaginar distintas personalidades como director de forma satisfactoria. Y eso que, sin lugar a dudas, ambas películas son de lo mejor de su esquizofrénica filmografía.
Quizá, sólo quizá, Scott comenzó o fue de los más importantes impulsores de lo que hoy se conoce como posmodernismo. Pero nunca le ha servido tan bien como a la hora de narrar los acontecimientos de la Nostromo. Este proyecto, que pasó por las manos de medio Hollywood antes de caer definitivamente en las suyas, fue el que realmente le cambió su vida profesional, y el que le proyectó a los ambientes más selectos del audiovisual, además de hacer más llevadero el tremendo batacazo de público y crítica de la siguiente, ‘Blade Runner’, que sólo una década más tarde empezó a ser valorada como lo que no es: una cumbre de la Sci-Fi.

‘Blade Runner’, siendo hoy día una película tan conocida y prestigiosa, es un caso extraño dentro de la industria. Sus varios montajes, su resucitación posterior a su desastroso estreno, su aura de película maldita pero redimida, puede ser casi un milagro. Así mismo, su influencia es incuestionable, así como el valor de ser la primera en fundir el cine negro, con el cyber-punk más radical venido de Japón. Su historia posee el suficiente encanto y arrastre, y el personaje de Deckard, moviéndose en los más nítidos arquetipos del investigador venido a menos, funciona bastante bien. Sin embargo, todo aquello que quiere expresar, sus objetivos morales y emocionales centrales se pierden por la nula confianza de Scott en el espectador.
Todo está demasiado claro, demasiado obvio. Pareciera que Scott no confía en su propia historia, o no la comprendiera del todo. Al poner en un altar sus ideas, sus conclusiones más importantes, gran parte de ellas se pierden para el espectador. Hablo, por ejemplo de la trascendental secuencia en la que Roy mata a su padre, que vendría a ser, por supuesto, que el hombre mata a Dios, o a su dios. Siendo real la conmoción emocional que le sobreviene al espectador, no resulta, ni por asomo, todo lo grandiosa que podría haber sido si Scott, un director absolutamente encantado consigo mismo, hubiera entendido un poco más a Roy y a su dios.
Todo lo contrario de ‘Alien’, un auténtico hito en la historia del cine, que tiene la cámara pegada literalmente a los personajes y al espectador. Lo que quiere decir que, por asombroso que parezca (pero que se hace verdad en cada visionado), en ningún momento se desentiende, sino que siempre es digna y noble con sus siete personajes y del espectador, haciéndonos cómplices de una pesadilla absolutamente verosímil y creíble, por muy sorprendente que llegue a ser su devenir, y que es capaz de hacernos sufrir como unos condenados acerca de unos personajes dibujados con simplicidad, pero con precisión. Aunque lo más importante de todo, como debe ser, es la forma conque Scott nos narra esta historia sangrienta.
Porque otros, la mayoría, se quedarán con el contenido, pero yo me quedo con la forma, que es en realidad, tal como explicaba Truffaut, la que “crea el contenido”. Pocas veces el instinto se ha fundido con la visión para narrar de una forma más perfecta que en ‘Alien’. No exagero. El espectador de ‘Alien’ experimenta una extraña sensación: mientras le destrozan los nervios con una habilidad diabólica, se siente encantado por ello y pide más. La belleza extrema de esta película consiste en cómo nos hipnotiza del modo más abyecto posible sin que seamos capaz de explicar por qué nos fascina. Y es que la belleza es muy superior al genio, no necesita explicación.

Todo lo que ‘Alien’ consigue con herramientas puramente cinematográficas, ‘Blade Runner’ intenta conseguirlo con herramientas más literarias, más burdas. Yo estoy por la labor de soñar con una separación definitiva de la literatura y el cine. Pero el proceso va para largo, si tenemos en cuenta el éxito (tardío, muy tardío, pero rotundo) de esta película a ratos apasionante, pero a menudo tediosa, confusa, superficial de puro querer mostrar siempre el tema que intenta abordar. Porque desde su segunda película, y esto incluye a la persecución incoherente que lleva a cabo Deckard, las imágenes de Scott son pura cáscara, puro ornamento deslumbrante pero hueco, casi infantil.
Hay genio e ingenio en la creación de ese L.A. irrespirable, prácticamente el gran protagonista de esta historia, pero escasa belleza en la forma elegida por Scott para moverse por ella. Y es que creo que si algo es el cine es movimiento, dinamismo. Sea exterior o interior, mostrado o sugerido, concreto o abstracto. No sólo fracasa en su intento de contarnos una historia de amor siempre gélida, sino que se empeña en repetir algunos esquemas visuales en los interiores y en la iluminación espectral de ‘Alien’, sin ni siquiera la mitad de fuerza dramática que en aquella.
En cuanto a la aludida secuencia de Roy con su creador (ahora recuerdo que no le asesina solamente a él, sino también a Sebastian) salta a la vista la ausencia total de emoción. Con lo cual, la lección que aprende Roy no le sirve absolutamente de nada al espectador. Tengo una imagen vívida de la excelente interpretación de Rutger Hauer, así como de su plano en el elevador y de ese extraño plano del mismo, que quizá sea un falso subjetivo del personaje mirando el cielo. Scott se mueve en esta escena completamente alejado del drama de la criatura que se enfrenta a su última noche de vida, si bien la gran música de Vangelis y la excelente fotografía de Jordan Cronnenweth ayudan bastante al realizador a la hora de crear una atmósfera inquietante.
Sin duda de dinamismo y de atmósferas hablamos, aunque si bien ‘Alien’ goza de ambas, la segunda no. No comparo sus historias, pues no tienen por qué parecerse en su tratamiento, sino la forma de enfrentarse, de luchar con ese material. Y en la primera el resultado es esférico, perfecto, mientras que en la segunda las aristas impiden al filme volar más alto. Y es que las películas imperfectas a menudo se elevan, en la memoria de algunos espectadores, por encima de lo que deberían. Quizá por lo que podrían haber sido.

Por esférica quiero decir absolutamente cinematográfica, y por aristas quiero decir encorsetada en unas estrategias estilísticas de escasa fuerza narrativa. Sin embargo, ‘Blade Runner’ es una película tremendamente interesante que logra algunos de los objetivos que se plantea, y ‘Alien’, aunque sin duda es una película prácticamente perfecta, fue superada ampliamente por ‘Aliens’. Pese a las superficialidades literarias que adolece (personajes planos y unidimensionales siempre justificados por un diálogo, una explicación; situaciones que entran a trompicones dentro del continuo secuencial), ‘Blade Runner’ sigue siendo una de las películas más importantes de Scott, y parece improbable que su prestigio decaiga.
Sin embargo a mí me interesa, ante todo, el cine. O mejor dicho, el lenguaje, sea este literario o audiovisual. Y en el segundo caso pocas películas dominan el lenguaje como ‘Alien’ en la consecución de núcleos de suspense, de variedad tonal, de malabarismo rítmico. Esto es cine, por mucho que el genio Cameron se apropiara de él y lo pulverizase con una secuela sublime.

Una cosa que hay que tener en cuente de Blade Runner, y que en mi opinion es lo que la ha hecho mitica, es que cuando salimos del cine aquellos adolescentes que nos gustaba el cine y la ciencia ficcion, estabamos a cuadros, no habiamos visto nada igual antes, ni de lejos.
Alien yo la vi despues, y tambien me gusto mucho, pero no impactaba en la imaginacion como Blade Runner y el opresivo mundo que luego tantas veces veriamos.
Cuando la vi en el cine de mi ciudad un tiempo despues de su estreno en españa (entonces las peliculas las estrenaban mas tarde en los cines pequeños), el tipo de pelicula que la gente iba a ver al cine era otro: el coloso en llamas, superman, tiburon y cosas asi. Blade Runner aun no podia triunfar en mi opinion, por que su publico aun era adolescente. A mis padres les hubiera parecido una pelicula desagradable, con lo 'bonita' que es superman. Ademas sin paul newman, ni sofia loren ni nada. Solo el 'tio ese' de la guerra de las galaxias. Despues otras peliculas como terminator lo tubieron mucho mas facil en taquilla.
Tal vez eramos solo adolescentes impresionables, un poco frikis, pero yo al menos habia visto todo tipo de peliculas en la tele sobretodo y en el cine, de ciencia ficcion, cine negro, serie b, etc. Y sabia lo que me gustaba y lo que no. Alien, salvando las distancias, igual la clasifique mas cerca de algunas de serie b.
Debo admitir que no he visto la de Blade Runner, =S pero sí he leído el libro en el que se basaron para hacer la peli (¿sueñan los androides con ovejas electricas?, creo que así se llamaba), pero estoy de acuerdo con todo lo Gabriel escribió, y ahorita vengo... voy a ver Blade Runner..
Yo vi las dos peliculas al mismo tiempo. y recuerdo mas escenas de blade runner. por algo sera...
Blade Runner es una de las películas más sobrevaloradas de la historia junto con otras cuantas que no voy a mencionar, y la verdad su paso un tanto desapercibido por los cines en la época en la que se estrenó, seria debido a que en aquella época no se le buscaba una explicación "más profunda" a todo lo que se veía, una película era entretenida por lo que transmitiera en el cine, y si al final nos presentan algo q no genera ningúmn tipo de emociones, entonces estamos ante un metraje muerto y por ende se ha fallado como cineasta ya que el cine, PARA MI, es un conjunto de emociones plasmados en una pantalla cuyo fin es el de generar diversos tipos de entretenimiento emocional, pero no se debe olvidar la palabra ENTRETENIMIENTO.... Por ejemplo unos excelentes diálogos no son el sinónimo de un buen guión, quizá son el camuflaje a las carencias del mismo, igualmente una buena historia no necesita de diálogos extravagantes para poder funcionar, pero sea cual fuere el caso, desde que una película sepa entretener entonces ha triunfado como obra cinematográfica, y eso lo saben perfectamente directores de la talla de David Lynch que, si bien, despues de varias ojeadas a sus películas nos damos cuenta que estamos ante un orden lógico narrativo plasmado de forma abstracta y onírica, muchas veces no se necesita de dicho orden para expresar "algo", y esque mucha gente desea "entender" donde no hay nada que entender, donde simplemente hay que admirar, y admirar en base al cine como arte, por eso siempre he pensado que el que desee entender una peli de David Lynch a primera vista y al final no le guste el resultado, esque simplemente no sabe ver cine.
Ahora bien, mi objetivo con toda esa "bullshit" que he escrito, es el de explicar el porqué Blade Runner me parece una película sosa, mala y sobrevalorada, y es porque carece de todo lo escrito en la bullshit de arriba, Blade Runner es de esas historias que tratan por todos los medios de ser profundas
continuo:
Blade Runner es de esas historias que tratan por todos los medios de ser profundas pero que al final caen en el ridículo cuando el espectador se pregunta: bueeeeno ¿y para qué narices me han contado esto?, si a fin de cuentas el fin de esta historia es el de cuestionar nuestra condición como humanos en base al temor a la muerte experimentado por unas máquinas que al ser cazadas en este planeta vendrian siendo una "metafora" de la discriminación (xenofobia, homofobia y sobretodo racismo) a lo diferente, los replicantes no son más que la representación de lo que consideramos diferente en nuestra sociedad y la forma en que esta misma decide cazar dichas raresas que desean sobrevivir por todos los medios....
La anterior es una reflexión un tanto moralista que nos hubiera llevado a algún lugar, si hubiera sido planteada al revés de como fue planteada en esta película, y si a eso le añadimos que posteriormente Cameron nos hizo el cuestionamiento de: "una máquina puede ser más humana que el mismo ser humano?" en su "Terminator 2", sin necesidad de sermonearnos estética y filosóficamente con diálogos absurdos y pretenciosos y visionados insustanciales, pues quedamos en que Blade Runner es una majaderia cinematográfica, y si ya pudimos ver como el fin de la historia es bastante simplón, no menos simplon es el medio en que se nos cuenta haciendose de personajes lineales y sin vida, sin desarrollo y con los cuales cuesta bastante empatisar, un guión pobre hecho a las carreras en el cual se hubieran podido reemplazar a los replicantes por 4 ladrones pelagatos corriendo por sus vidas y al prota (Blade Runner) por algún asesino pirado del FBI, el tan esmerado ambiente Cyberpunk brilla por su ausencia, señores que el Cyberpunk no es solo ponerme una ciudad oscura llena de polvo y alumbrada con luces de neón y luego poner calles infestadas de gente que está ahí más como un adorno adicional que como representantes del bajo nivel de vida de la ciudad, dicho bajo nivel de vida debe de sentirse, debe vivirse.... tampoco vemos el contraste entre cyber y punk, bajo nivel de vida - alta tecnologia, suciedad - pulcritud, contraste que se ve perfectamente en películas como Akira, RoboCop y la infravalorada Sentencia Previa (SI SI la prefiero mil veces que a Blade Runner).
En cuanto a la efectividad y credibilidad de la estética y la puesta en escena, pues que caen en el ridículo al intentar convencernos de que esa ciudad un tanto fantástica con toques góticofuturistas es la ciudad de Los Angeles... pufff..... no hubiera quedado mejor ser más honestos como "Terry Gilliam" y su "Brazil" película ambientada en una ciudad totalmente ficticia pero que no pierde la credibilidad dentro de su propio contexto fantástico (Brazil es una película que porcierto se come viva a Blade Runner en cuanto a historia, estética, personajes etc...)
Aquí estoy ya.
The Rock attitude creo que das la clave cuando dices que Gabriel intelectualiza demasiado.
No obstante tengo que decirte Gabriel que me gustaría tomarme unas cervezas contigo porque tengo la sensación de que en los escritos y tus argumentaciones queda mucho en el tintero. "Blade runner" me apasiona sobremanera y la verdad es que teniendo un punto de vista bastante distinto al tuyo creo que podemos contraponer cosas interesantes. Estoy seguro de que puedo desintelectualizar tu visión de la película y conseguir que las disfrutes.
En fin que ya no me extiendo más, y espero que no me mal entiendan, yo soy fan de Ridley Scott y estoy de acuerdo con Gabriel en que Alien: El Octavo Pasajero, es la verdadera obra maestra de Scott, película como bien se ha dicho, perfecta, inigualable, sublime y mucho más, pero quedé muy decepcionado con Blade Runner y necesitaba desahogarme y expresar mis sentimientos hacia ese engendro.... Y ya para terminar solo decir que la comparación entre Alien (Scott) y Aliens (Cameron) es un tanto odiosa, vale que son comparables, pero son dos películas tan tan diferentes arraigadas a una misma idea que yo no puedo decir cual me gusta más, es lo mismo que le ha sucedido recientemente a las dos Batman de Chris Nolan, Batman Begins vendria siendo ese artístico y narrativo Alien El Octavo Pasajero de Ridley Scott mientras que The Dark Knight es el Aliens frenético y espectacular de James Cameron, es curioso ver como las dos Batman siendo dirigidas por Nolan, efectivamente parecen dirigidas por dos directores completamente diferentes, en este caso la comparación Scott-Cameron queda más que acertada.
PD: Mi analisis de Blade Runner lo hago en base a la película no al libro de K Dick, ya que confieso, no lo he leido pero espero que sea mejor que su versión cinematográfica, ya que películas como Blade Runner son las que hacen que despues se comience a pensar que, efectivamente, el cine y la literatura deberian ir separados, afirmacion en la cual no estoy completamente de acuerdo. Vale, ahora ya me pueden caer los palos virtuales, un saludo.