
¿Os acordáis de Boxing Helena de Jennifer Chambers Lynch? Han pasado ya 14 años y no he vuelto a revisionarla desde entonces, pero hay momentos de este film que todavía guardo en la memoria.
Supongo que en mi mente adolescente causó impacto esta historia sobre un cirujano, perversamente interpretado por Julian Sands, que obsesionado con su ex novia decide cortarle los brazos y las piernas para que no pueda separarse de su lado.
Sobretodo recuerdo a la protagonista Sherilyn Fenn (que por aquel entonces nos tenía a todos fascinados por atar con la lengua el rabo de una cereza en Twin Peaks), arrogante y hermosa, incluso sosteniéndose únicamente sobre su tronco encima de una mesa.
De juzgado de guardia, lo mío, por eso me ha hecho gracia leer en Cinema Notizie que también les pasa lo mismo, con la diferencia de que ellos sí la han vuelto a ver, y han confirmado que les sigue gustando. Cosa que yo espero hacer también en breve.
Pero ¿A qué se debe este asalto repentino al pasado? Os preguntaréis (o no). Pues a que tal como comentan en Cinema Notizie, Jennifer Chambers Lynch se encuentra inmersa en el rodaje del que va a ser su segundo largometraje tras Boxing Helena.
La película se titula Surveillance, un thriller sobrenatural en el que también participará su padre David Lynch como productor ejecutivo, y que cuenta con un llamativo reparto compuesto por Jeremy Northan, Bill Pullman, Julia Ormond, Pell James, French Stewart, Ryan Simpkins y Cheri Oteri, para contar la historia de un agente del FBI que es enviado a pequeña y siniestra ciudad, donde se mezclarán las mentiras y los sucesos extraños.
El canguelo está servido…
"Boxing Helena" a mi me pareció una película de enfermos, hecha por una enferma y dirigida a enfermos, que fui incapaz de aguantar sin pasar rápido varios momentos. La única razón por la que la película tuvo algo de "eco" fue por la movida con Kim Basinger, no porque la película tuviera algún valor más allá del morbo.
"De juzgado de guardia, lo mío" Pues yo creo que para nada, Teresa. El cine tiene infinidad de expresiones artísticas que pueden extasiar a unos tanto como asquear a otros. Yo con películas como las que mencionas, no tengo ningún reparo en confesar que me encuentro entre los primeros y no por ello me considero un enfermo. Ojo, que igual lo soy, pero no me considero tal. ¿Será esa negación precisamente un síntoma de mi enfermedad? Si así fuere, bienvenida sea, ya que no hago mal a nadie y disfruto perversamente con films enfermizos (que no por ello hechos por ni para enfermos) como Audition por ejemplo.
Yo llamaría la atención especialmente sobre Julian Sands, uno de mis actores de culto favoritos, algunos de cuyos films atesoro en personajes tan dispares como Warlock o Una Habitación Con Vistas. Un tipo relamente peculiar en sus elecciones a la hora de interpretar ciertos papeles, quizá un poco errático, pero que ha tocado todos los palos sin dejarse llevar por la vertiente comercial más accesible.
Y si al final resulta como algunos dicen por ahí que somos unos enfermos (opinión tan respetable como discutible), yo al menos pienso escabullirme de todo tipo de terapia. No dejes que te "curen", Teresa. Saludos!
jajaja, gracias MASP, yo tampoco pienso ponerle remedio…
Saludos enfermizos!