Hoy el día el cambio está bastante distinto: un franco, unos veinte duros. O, en la moneda de ahora, como dos tercios de euro. Y dicen que todo allí es carísimo. En un festival celebrado en Suiza, el país al que emigraron tantos españoles, no podría faltar el film de Carlos Iglesias que cuenta, con bastantes retazos autobiográficos, las desventuras de dos emigrantes y de sus familias: ‘Un franco, 14 pesetas’.
En otro festival, el de Málaga, ya tuve oportunidad de ver esta película que, sorprendentemente, se puso muy por encima en calidad y emotividad de otras que venían con los preconcepciones más a su favor, pues estaban avaladas por directores de renombre o actores importantes.
Tras el festival de Málaga ya os adelantaba que la época en la que se sitúa la película, los años sesenta, está muy bien recreada. El guión está bien desarrollado, se cuenta la historia con una buena progresión y los actores, gracias a diálogos naturales, consiguen producir una emotividad y una empatía que, hábilmente, se aleja de la ñoñez o de la exagerada melancolía. Gracias a unas gotas de humor bien dosificado, la historia se hace más agradable que “morriñenta”.
Como defecto, es necesario decir que la película quizá peca ligeramente de ingenua y optimista. Además, el final no es muy comprensible. Estas dos posibles pegas que se me plantearon, se justifican por tratarse de algo autobiográfico. La primera porque Iglesias vivió aquello de niño y sólo guarda gratos recuerdos. Y la segunda porque efectivamente, ese regreso entra dentro de lo que de verdad les ocurrió al director y a sus padres.
‘Un franco, 14 pesetas’ es el debut en la dirección de Carlos Iglesias, al que conocemos como actor y humorista. Iglesias es el niño de la película. El que llega a Suiza después de que su padre y un amigo de éste lleven ya unos años ganando dinero en el país de las montañas. Se instala en una casa nueva, aprende alemán, acude al colegio y es completamente feliz. Ya que este guión ha salido de unas vivencias tan personales, es de temer que no tenga tanto que aportar en un siguiente film, pero me gustaría pensar que sí y que ha surgido un nuevo buen director español, pues no vienen mal.
Ya se publicó en blogdecine una crítica de mi compañero Red Stovall, con la que estoy bastante de acuerdo, por lo que no voy a profundiza más en estos aspectos del film, ya comentados por encima más arriba, para deciros lo mismo.
Otros films españoles en Locarno:
Habrá más presencia española en el Festival de Cine de Locarno con ‘El día de Catalunya’, sobre el que se puede leer más aquí. El ciclo estará compuesto por los siguientes filmes: ‘El cerco’, de Nacho Martín; ‘La casa de mi abuela’, de Adan Aliaga; ‘El taxista ful’, de Jo Sol; ‘La leyenda del tiempo’, de Isaki Lacuesta; ‘Bitter Kas’, de Edu Grau; ‘Remake’, de Roger Gual.
Además, en la sección oficial a concurso, el día 5 se podrá ver ‘Días de agosto’ (‘Dies d’agost’), de Marc Recha. En ‘Cineastas del Presente’, se proyectará ‘La Silla’, de Julio D. Wallovits. En el ciclo ‘Carta Blanca’ de Aki Kaurismäki está incluida ‘Las Hurdes’, de Luis Buñuel. En la sección ‘Play Forward’ se pondrá ‘Null’, de Arturo Fuentes.
Más noticias sobre la 59ª edición del Festival Internacional de Cine de Locarno:
Se pueden ver detalles sobre el programa completo aquí , sobre la restrospectiva de Aki Kaurismäki, con el estreno de ‘Lights in the Dusk’, y leer sobre la película que inaugura el festival: ‘Corrupción en Miami’.


Comentarios
Es, junto con Volver, Remake y Brokeback Mountain (bueno, ésta ya está en otra categoría, obras maestras), la mejor peli de este año. Lloré y me reí mucho con esta historia sencilla, bien contada, sin sensiblerías. De las interpretaciones, la que más me gustó fue la de Nieve de Medina, que lo borda. Sobre el final, no es el más bonito, pero es que es autobiográfico. La mayoría de la gente ya sabrá antes de verla cuál es, ya que si se quedasen en Suiza, Carlos Iglesias no habría rodado esta película. Por cierto, está rodándose una nueva temporada de Manos a la obra, la serie de la 3 que Iglesias protagoniza de nuevo junto a Ángel de Andrés. No estaba mal, y más viendo algunas de las cosas que hay ahora (Los Serrano, la serie de la Sexta, la 1 en general...)
La película parece bien intencionada pero es mala. Suiza parece un anuncio de Milka donde te dan hotel gratis, el trabajo viene a ti y las chicas están deseando acostarse con el españolito sin afeitar. El padre no toma una decisión en toda la película, todo le ocurre sin que el haga nada. El único personaje bien tratado es la madre. Si el director es el niño que fue a Suiza se nota que no le gustó volver y no lo ha superado. El público que tanto la corea debe tener el corazón muy grande pero conocer muy poco de aquellos años, y de estos.
Eso es cierto. Yo de aquellos años no conozco nada.
Ah, ¿pero es que el cine tiene que reflejar la realidad necesariamente? Si la película te deja un buen sabor de boca quizá sea porque combina el drama con la comedia. Y lo que le pasa al protagonista en Suiza no es un camino de rosas. Yo la vi y me gustó, no creo que tenga que documentarme para ver un filme, aparte de que me ha llamado ignorante porque, según él, si te gusta es porque no conoces aquella época ¡y ésta tampoco!
Por cierto, pinchando en Rafael, en vez de llevarte a su blog o página web, sale la página de Telefónica. Qué raro...