Alan Rickman

Ya se ha dicho muchas veces, en Blogdecine y en infinidad de otros sitios y publicaciones sobre cine, que algunos grandes actores valen por sí mismos el precio de la entrada, o casi. En el caso de otros como Alan Rickman, que no es precisamente un actor muy conocido por el gran público, ocurre además otra cosa: su aportación es sencillamente incalculable, y ya no piensas en dinero (sería mejor no pensar en él…) sino en la riqueza humana, artística y conmovedora de su trabajo. Auténtico camaleón cinematográfico, a sus sesenta y cuatro años ya cumplidos, mantiene toda la fuerza de hace dos décadas, a la que ha sabido sumar una carrera casi sin tacha, pues elige con esmero sus papeles, lo que le ha dado una experiencia y una sabiduría de la que muy pocos pueden presumir a su edad. Agregando a todo eso que ha conocido grandes éxitos de taquilla, gracias sobre todo a su participación en una de las sagas más rentables de la historia (la de Harry Potter, cuál si no), está claro que, a menos que se aburra de sí mismo o del cine, tenemos Alan Rickman para unas cuantas películas más.

Nacido en el seno de una familia trabajadora de Hammersmith, Londres, en 1946, nuestro hombre, nacido Alan Sidney Patrick Rickman, no pudo debutar de mejor manera en el cine: con el Hans Gruber de la mítica ‘Jungla de cristal’ (‘Die Hard’, John McTiernan, 1987), aunque ya por entonces había participado en innumerables representaciones teatrales (como actor y como director) y en no pocos espectáculos televisivos de su país, que le acreditaban como un grandísimo profesional y una futura referencia inexcusable para las futuras generaciones de su oficio en su país, porque estamos hablando de un superdotado que consigue con un parpadeo o un mínimo gesto lo que otros no consiguen ni con cien líneas de diálogo y la sobreactuación. Hablamos, en definitiva, de un gigante de su oficio.

Rickman, como Anthony Hopkins o Daniel Day-Lewis en sus papeles más conseguidos, tiene el don de que su rostro, o más exactamente sus ojos, transmiten todo lo que pasa por su mente. Incluso aunque su rostro se encuentre en una actitud distinta o directamente opuesta. Como si la mirada lo reinterpretase todo. Y a lo mejor no por entero. A lo mejor hay en su mirada una duda, o el reflejo de una duda. No tiene nada que ver con el ‘efecto Kuleshov’, sino más bien con una economía narrativa extrema, casi asceta, que confía en que la cámara tenga la capacidad (de hecho, la tiene) de registrar lo que ni se dice ni se ve, pero sí se siente. Y como un Marlon Brando o un Al Pacino, sabe violentar y alterar su cuerpo como un hombre común de pronto transfigurado en una fiera herida, ya sea de vanidad, odio o venganza, pero sin perder jamás una elegancia congénita.

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    A Nawt YA NO LE ENCANTA Alan Rickman
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    A annvic LE ENCANTA Alan Rickman
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    A RayB LE ENCANTA Alan Rickman
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    A Isart Armengol LE ENCANTA Alan Rickman
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    A multifilm LE ENCANTA Alan Rickman
  • dijo:

    Uno de los mejores actores que he conocido y sin embargo no tiene todos los reconocimientos que merece

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    A LE ENCANTA Alan Rickman
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    A juanpalacios LE ENCANTA Alan Rickman
  • dijo:

    Acabo de leer el articulo y coincido en absolutamente toooodooooo, no entiendo como todavia no le dieron un Oscar ... El mejor actor , lejos! =)