Ahora que Disney y Pixar ha unido fuerzas por fin, algo que nadie dudó nunca que pasaría, van a ser todavía más imbatibles de lo que ya lo eran. Ya sabemos que las películas de animación empiezan a abundar más de la cuenta, que no era como hace más de una década, cuando al año se estrenaba un título importante, dispuesto a arrasar en las taquillas de todo el mundo. Hoy día, todas las productoras tiene su departamento de animación, e intentan comerle algo de terreno a la todopoderosa Pixar, y que rara vez lo han conseguido. ‘Descubriendo a los Robinsons’ está producida por la Disney, y tiene mucho de ella, y también de la Pixar. Esto puede ser visto como algo bueno, pero también como algo negativo.
Su argumento gira en torno a un niño huérfano, que mientras espera ansioso en el orfanato a ser adoptado, desarrolla una creativa mente como inventor. Inventa cosas de todo tipo, pero normalmente sus inventos no funcionan, y terminan en desastre. Un día, recibe una visita del futuro. Un chico de su edad le lleva con él, y le explica que algo desastroso ha ocurrido en su tiempo, algo que podría cambiar terroríficamente la línea de espacio/tiempo, cambiando considerablemente el curso de la historia.
El argumento recuerda muy sospechosamente a la trilogía de ‘Regreso al Futuro’, y más concretamente al segundo título de la misma, una estupenda muestra de lo que sabe hacer, y muy bien, Robert Zemeckis. Las referencias a dicho film son demasiadas, y uno no termina de quitarse de encima la sensación de estar viendo de nuevo una película ya vista mil veces. Porque además, argumentalmente, el film tiene todos los tópicos del cine de animación de los últimos años. Niño solo en la vida, al que nadie parece querer, pero que tiene un gran don para algo. Aparece un problerma en el que demostrará su gran valía para resolverlo, porque entre otras cosas, él es el personaje pincipal de un film de Walt Disney, y evidentemente tiene que acabar bien. Además, la película es un enorme ejercicio de onanismo hacia la propia productora, ya que todo parte de una frase dicha una vez por el mítico Walt, y en torno a la cual gira toda la esencia del film, resultando un poco chirriante, y moralizante de más.
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