Yojiro Takita

‘Despedidas’ (‘Okuribito’) se alzó con el Oscar a la mejor película de habla no inglesa en la pasada edición de los famosos premios. Al respecto coincido con mi compañero Jesús León, quien en su crítica afirma, no sin razón, que gracias a ese premio hemos podido disfrutar en nuestro país (y supongo que en muchos otros) de una película como la que nos ocupa. Y así es, me temo. Si el film ganador hubiese sido ‘Vals con Bashir’ o ‘La clase’ (las dos favoritas), es muy probable que ‘Despedidas’ no hubiese gozado ni de estreno en salas comerciales, que todo hay que decirlo, tampoco ha disfrutado de una distribución envidiable.

Sea como fuere, el estreno se ha producido, y eso ha hecho que muchos hayan podido disfrutar de una película que merece todos los elogios posibles, acompañados de los epítetos que tanto nos gusta utilizar, más unas cuantas alabanzas. Yôjirô Takita, que proviene de realizar cintas eróticas se ha marcado un inesperado tanto con una película a la que se ha tachado de ser demasiado occidentalizada. Creo que lo más correcto sería decir que ‘Despedidas’ es una película universal, su mensaje llega a cualquiera más allá de doctrinas, creencias o culturas. Al fin y al cabo, uno de sus temas centrales es la muerte, ésa que no conoce de fronteras ni nacionalidades y a todos trata por igual.

‘Despedidas’ (la traducción literal del título original tendría que haber sido ‘El que envía’) narra la historia de Daigo Kobayashi, un violonchelista que se tiene que buscar la vida cuando la orquesta en la que toca se disuelve porque no compensa económicamente el mantenerla. Terminará siendo ayudante en una funeraria, en la que realizan una ceremonia de despedida del difunto delante de sus familiares, limpiando y maquillando el cuerpo para que su tránsito al otro mundo sea más puro. Daigo se verá metido en un oficio que en un principio no entiende demasiado bien, teniendo que ocultarlo a su propia mujer y conocidos, ya que no está bien aceptado socialmente.

¡Vótalo!

Editores 0

Comunidad 6,9

Actividad de la comunidad