Venimos diciendo, desde hace ya meses, que no hay nada interesante en la cartelera. Bueno, algo hay; hay títulos interesantes en este mar de mediocridad que es la cartelera española. El conjunto no es una maravilla, pero sí hay momentos maravillosos en ‘Madres & Hijas’ (debería ser ‘Madres e hijas’), una estupenda propuesta que no se debería dejar pasar, especialmente si uno está harto de la habitual producción made in Hollywood. Se trata del nuevo trabajo de Rodrigo García, hijo del prestigioso escritor Gabriel García Márquez. García (Bogotá, Colombia, 1959) debutó en 1999 con ‘Cosas que diría con solo mirarla’ (‘Things You Can Tell Just by Looking at Her’), y desde entonces se ha encontrado cómodo explorando el universo femenino, contando pequeñas historias de mujeres. También ha trabajado para la televisión norteamericana, dirigiendo algunos capítulos de series como ‘Carnivale’ o ‘A dos metros bajo tierra’, y fracasó cuando intentó filmar el thriller comercial ‘Passengers’.
‘Madres & Hijas’ (‘Mother & Child’) se estrenó en nuestro país el pasado 2 de julio, con muy pocas copias y con bastante retraso respecto a Estados Unidos, a lo que hay que sumar que ya se puede “adquirir” en calidad DVD a través de medios con mala reputación (ejem). Pero bueno, es lo de menos, si se está deseando ir al cine, ya sin fútbol por medio, he aquí una oferta de lo más recomendable; eso sí, tenga el lector en cuenta que, como he dicho y como bien indica el título, el film va sobre mujeres y los hombres son sólo personajes secundarios, la mayoría sin importancia alguna en la vida de las protagonistas. Puede que esto sea un error, pero así es como lo ha querido García, y hay que aceptarlo. Son sus personajes, y es su historia. Lo que sí es criticable, y es donde falla, es que mueve los hilos y enlaza los caminos de sus mujeres de una manera muy artificiosa, muy poco creíble.
Producida por el mexicano Alejandro González Iñárritu, ‘Madres & Hijas’ es en términos generales la historia de tres mujeres cuyas vidas están destinadas a encontrarse. Por un lado, está Karen (Anette Bening), una mujer de cincuenta años a la que la vida sólo le ha traído amargura, desde que siendo una adolescente tuvo que entregar en adopción a su hija recién nacida; algo de lo que se arrepiente cada día. Es enfermera y vive con su madre, ya muy mayor, por lo que requiere la ayuda de otra mujer mientras Karen está trabajando. Su frío mundo se tambalea cuando un compañero de trabajo se interesa por ella (Jimmy Smits), y sobre todo, cuando su madre fallece y descubre que se había llevado mejor, en sus últimos años, con la cuidadora que con ella.
Editores 7
Comunidad 6,9
¡Menudo culebronazo! Pero está muy bien interpretada y rodada con gran sobriedad. Buena peli.