Match Point

Dostoyievski dijo una vez: ‘La belleza salvará el mundo’. Estoy de acuerdo, pero antes hay que encontrarla. Woody Allen nos ahorra parte del trabajo ofreciéndonos una de las mejores películas de su carrera, una auténtica obra maestra que es una maravillosa lección de cine, e incluso la vida. Reconozco que no soy tan fan de Allen como puedo serlo de otros directores como Eastwood, Ford o Wilder por citar sólo tres ejemplos. Estaría en un siguiente escalón. Es un gran director que todos los años nos regala una muestra de su arte.No suelo faltar a esa cita anual, y muchas veces me ha hecho pasármelo en grande, y pocas lo contrario. Su última obra maestra, para mí, data de 1985, ‘La Rosa Púrpura del Cairo’, uno de los más grandes homenajes que se le hayan hecho al séptimo arte. Creo que posteriormente nunca volvió a alcanzar tan altas cotas en su cine. Hasta que hizo ‘Match Point’

Todavía me siento más que impresionado, y es que no encuentro adjetivos para definir y elogiar un film perfecto de principio a fin en absolutamente todos sus aspectos, tanto técnicos como artísticos. Y aprovecho aquí para decir que menudo sprint final de año estamos teniendo, porque no es la única gran película de la temporada, y aún queda algún plato fuerte, asi que crucemos los dedos para terminar 2005 en medio de buen cine.

‘Match Point’ cuenta la historia de una ex-promesa del tenis que se va a Londres a dar clases, allí conocerá a una rica mujer con la que se casará, aunque se enamorará de otra. Eso es lo que se sabe antes de verla, y conviene no decir más, porque es una historia absolutamente imprevisible, con una media hora final sorprendente tanto por lo que cuenta como por su enorme fuerza emotiva que te atrapa y no te suelta.

¡Vótalo!

Editores 10

Comunidad 8,3

Actividad de la comunidad