Todos “completamos”. Quizá ninguno de nosotros entienda realmente qué ha vivido, o sienta que tuvimos suficiente tiempo.
(Kathy H. / Carey Mulligan)
Sabe a poco la adaptación de la prestigiosa novela de Kazuo Ishiguro ‘Nunca me abandones’ (‘Never Let Me Go’, 2010), estrenada en nuestras salas el pasado viernes (por cierto, en pocas salas y con bastante retraso, un triunfo de Hispano Foxfilm). El realizador Mark Romanek se queda con los elementos más superficiales de la obra original y firma un trabajo desprovisto de precisamente algo que es fundamental en esa historia: alma. Su película es un cuidado videoclip romántico con interesantes ideas y bonitas imágenes que sin embargo no llegan a traspasar la pantalla, porque Romanek no parece interesado en explorar el material que tiene entre manos, en zambullirse en él, perderse y rescatar las emociones y los sentimientos que allí se esconden, muy al fondo. En lugar de eso se queda con lo que se capta a simple vista, y lo adorna, lo envuelve con mimo, subrayando el mensaje más evidente: hay que aprovechar el tiempo que tenemos, porque se acaba sin darnos cuenta y no hay vuelta atrás.
Editores 7
Comunidad 7,7
Una de las mejores películas del año. Impresionante Mulligan y una perfecta puesta en escena.