Hay películas que están destinadas a ser carne de videoclub. Su paso por los cines ha sido meteórico o no ha respondido a las expectativas creadas. Algunas se hacen simplemente para ser explotadas en el mercado casero y otras las pasan directamente por televisión. Ya ocurría en los tiempos del VHS y ahora con el DVD mucho más, y tal como decía Arthur Penn en una conferencia que vino a dar a Coruña, en Estados Unidos en este momento sólo se piensa en la explotación en el DVD —y BluRay, por supuesto— para sacar un gran rendimiento de los productos explotados.
En el caso de España, muchas películas no se estrenan o llegan con un gran retraso; tenemos que esperar —más bien soñar— a que se editen en DVD, y cuando lo hacen, se anuncia lo justito o simplemente no se anuncia y tardamos mucho en enterarnos. ¿Nunca habéis paseado por el videoclub —uno de esos paseos que duran horas, entre estanterías y estanterías— y os habéis topado con una película que pensabais se iba a estrenar en cines? Podría ser el caso de dos películas como ‘Crank: Alto voltaje’ (‘Crank: High Voltage’, Mark Neveldine y Brian Taylor, 2009) y ‘Crónicas mutantes’ (‘Mutant Chronicles’, Simon Hunter, 2008), films que han ido a acabar en las mencionadas estanterías y que vista su calidad, no me extraña en absoluto.
El anti-cineDicen que en el cine vale todo, y si no, que se lo pregunten a gente tan dispar como Jean-Luc Godard —uno de los directores más pretenciosos, pedantes e insoportables que haya dado el cine en toda su existencia— y la soporífera Nouvelle Vague, o a los hermanos Wachowski, que con su trilogía de Matrix se pasan por el forro cualquier mandamiento que el cine pueda tener. Esto no responde a unos patrones preestablecidos o se tienen que seguir determinadas normas, cada artista, independientemente de su valía, es libre de utilizar las herramientas que crea convenientes para llevar a buen puerto sus obras. Pero si hubiera que describir el lado tenebroso del cine, esto es, el anti-cine, creo que ‘Crank: Alto voltaje’ sería el perfecto ejemplo de ello.
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