El origen de ‘Jungla de cristal’ (‘Die Hard’, John McTiernan, 1988) hay que buscarlo en una película de las características de ‘Commando’ (id, Mark L. Lester, 1985) —para el que suscribe un deplorable film de acción, a pesar de la presencia siempre simpática de Arnold Schwarzenegger—, que estaba escrita por Steven E. de Souza, uno de los guionistas más representativos dentro del cine de acción de los 80 y buena parte de los 90. La historia que estrenaría la saga cinematográfica de John McLane era en principio un guió para realizar ‘Commando 2’ de la que se haría cargo John McTiernan. Como el director acababa de trabajar con Schwarzenegger en la estupenda ‘Depredador’ (‘Predator’, 1987), la ocasión de que ambos repitiesen era ideal, pero el actor declinó la oferta de repetir el personaje de John Matrix —en el guió él visitaba a su hija, ya crecida, en el edificio Nakatomi—, como también rechazó el papel de McLane cuando el proyectó pasó a convertirse en un film con una historia independiente.
¿A cuántos se nos cae la baba imaginando qué película habría salido con Schwarznegger a las órdenes de McTiernan? No dudo ni lo más mínimo que ahora estaríamos hablando de otro clásico del cine de acción. Pero no importa, porque lo que tenemos con Bruce Willis en su personaje más famoso, es precisamente eso, un clásico. Apareció en el momento justo, cuando el alicaído cine de acción necesitaba una fuerte revitalización, sentando las bases de nuevo. Su posterior influencia es el premio a un trabajo espléndido conseguido gracias a un guión milimétrico y una inspirada puesta en escena, obra de un hombre que se convertiría —para el que suscribe aún no ha sido superado— en el mejor director de cine de acción. John McTiernan.
Pero antes de que Bruce Willis se hiciese con el personaje otros actores tuvieron acceso a él después de la negativa de Schwarzenegger. Sylvester Stallone, Burt Reynolds, Richard Gere, Harrison Ford y Mel Gibson fueron tentados antes y todos rechazaron el papel. Es indudable que la película se hubiese adaptado a la imagen que dichos actores se habían creado ante su público. Por eso es una suerte que ‘Jungla de cristal’ tuviese como estrella principal a un actor menos conocido, y del que el espectador se había hecho una idea de su faceta cómica gracias a la simpática serie de televisión ‘Luz de luna’ (‘Moonlighting’) y su participación en ‘Cita a ciegas’ (‘Blind Date’, 1987) y ‘Asesinato en Bervely Hills’ (‘Sunset’, 1988), dos extrañas colaboraciones con el gran Blake Edwards.
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