Soy el número cuatro

Nosotros no amamos como los humanos. Nosotros amamos para siempre.

(Número Cuatro / Alex Pettyfer)

En dos palabras: para olvidar. Lamento repetirme, pero cuando uno ve cosas como ésta es difícil evitarlo. Se levanta uno de la butaca con una inevitable sensación de pérdida, no en un sentido material, al fin y al cabo estoy de acuerdo con los que opinan que ir al cine no es una alternativa de ocio costosa (siempre y cuando no compres palomitas y refresco para un regimiento de críos); sino más bien como si hubiera pasado un tiempo precioso que podrás recuperar jamás, o aprovechar, o invertir en algo mínimamente entretenido, porque en lugar de eso estabas ahí sentado, mirando imágenes absurdas, incapaz de poder disfrutar de una propuesta mediocre, pensada simplemente para hacer dinero, no para ser recordada, un llamativo envoltorio sin nada estimulante dentro. Y mientras uno abandona la sala, y suena de fondo una música tan atronadora como vacía, exactamente igual que la película que se acaba de ver, es imposible no preguntarse cómo demonios se ha fabricado un producto semejante, si es verdad que el negocio del cine está peor que nunca, enfangado en desgana y torpeza

¡Vótalo!

Editores 3,5

Comunidad 3,5

Actividad de la comunidad