Estoy en mi trabajo y un viejo cliente y amigo, mientras se toma un café, me dice que viendo la televisión se ha enterado de la muerte de Deborah Kerr. Interrumpo lo que estoy haciendo casi sin darme cuenta y mi mente empieza a llenarse de imágenes unas detrás de otras amontonándose sin tregua. Tengo que calmarme, pues alguien a quien no conocÃa personalmente ha dejado en mi vida un enorme vacÃo, y sin embargo la sensación de conocerla de siempre me embriaga hasta un punto en el que apenas puedo pensar, y mientras una melodÃa inmortal araña los recovecos de mi memoria, empiezo a ver todo lo que ella siempre fue, todo lo que siempre será, y veo… un beso mojado, una profesora enseñando a su alumno predilecto, una institutriz viendo fantasmas, una monja y un marine escondiéndose de japoneses en una isla del pacÃfico, veo mesas separadas, amores imposibles...
Hasta siempre amiga, madre, amante, no sólo enamoraste a un rey, o a Mitchum, o a Lancaster, o a Grant con el que por fin podrás reunirte un poquito más arriba del Empire State. Nos enamoraste a todos con tu elegancia y tu timidez.
Hasta siempre, lady Kerr.
SPOILERS
Y por si fuera poco, ahora murió Joey Bishop, el último bastión del legendario "Rat Pack".
Qué pena da cuando las leyendas del cine se van. Pero siempre que pasa eso, recuerdo una frase promocional de una pelÃcula (no recuerdo su nombre): "Mejor ser leyenda que héroe. Los héroes serán recordados después de su muerte, pero las leyendas… las leyendas nunca mueren".
Enhorabuena por ese Epitafio Red, seguro que le ha encantado…
Ya está en el cielo de los grandes.
Bienvenida a la Inmortalidad, Señora.
Secundo a Belalugosi. Hermoso epitafio, Red. Gracias.
A mà sólo puede darme pena como artista del cine que era, porque todavÃa no he visto nnguna pelÃcula suya. Mea culpa.
Una Señora.
No se la cantidad de veces que he intentado echar esos polvos en la playa. Además es mentira: te llenas de arena, el agua te hace dar vueltas, te salen rosaduras, se te llena la boca de agua, etc…
Pero da igual, ella está revolcándose con Burt Lancaster como una croqueta. El Imperio del Japón seguirá bombardeando la base naval y la historia cambiará.
Se bailará un vals en los palacios reales de Bankgkok y una profesora, antes de echarle un polvo, le dirá a un alumno: "cuando hables de esto, y lo harás, sé amable".
Requiescat in Pacem, Deborah.