
Brad Bird acaba de ganar su segundo Oscar por Ratatouille, la historia de una rata que se convierte en chef.
Ratatouille se impuso a la gran favorita de la crítica, Persepolis, de Marjane Satrapi y Vincent Paronnaud y a Surf’s Up, de Ash Brannon and Chris Buck.
Ay…con el cariño que le tengo a Persépolis…no he visto Ratatouille, pero me da pena que una película con tanto que decir como Persépolis se vaya con las manos vacías.
En fin, vamos a ver si Bardem lo consigue…
¡Ganó Ratatoulile!… ¡Qué alegría!
Yo la ví hace un mes y todavía tengo el aroma de los platillos de Remi en la mente.
Y bueno… siento algo de tristeza por Persépolis(no la he visto, por ahora) la temática es atrayente y, si la crítica está en lo cierto, pudo haber ganado.
Es una pena que dos joyas como Rataouille y Persépolis hayan coindicido el mismo año. Las dos son geniales. Así que os animo a que si encontrais en la estanteria de la tienda una preciosidad como Persepolis, la compreis y no os la bajeis. Hay que hacerle justicia a las pelis buenas y esta se la merece de calle.
Merecidísimo.
Ratatouille es en mi opinión una de las mejores películas de los últimos años, un canto a la superación personal, al compromiso que hay que poner en las cosas que a uno le gustan, el amor a las artes (métaforicamente representado en esta ocasión en el arte culinario) y en definitiva, un espléndido trabajo fruto del talento de toda la gente que la hizo posible, que apabulla y emociona. ¿Se nota que esta pelicula me encanta? Que va, tonterías. Saludos.