Los mejores gangsters de la historia del cine

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Imagen de un cartel de Érase una Vez en América

Aprovechando el reciente estreno de ‘Gangster Squad (Brigada de élite)’ (‘Gangster Squad’, Ruben Fleischer, 2013), vamos a repasar en Blogdecine lo más destacado del cine de gangsters (o gánsteres).

Mi compañero Alberto Abuín se ocupará de rescatar los títulos más sobresalientes de este subgénero pero empiezo yo con una selección de los mejores gangsters del séptimo arte. Para evitar malentendidos, que no la discusión, quiero aclarar que a la hora de realizar esta selección, aparte de mantener mi personal criterio —cada uno tendrá su propia lista— y tratar de no limitar la lista a personajes de películas norteamericanas —pese a que el gánster tradicional está asociado a esa cinematografía (con la Ley Seca como telón de fondo)—, he tenido en cuenta lo que entiende la RAE por “gánster”.

Dice que es “miembro de una banda organizada de malhechores que actúa en las grandes ciudades”. La “mafia” la define como “cualquier organización clandestina de criminales”. Así que a efectos prácticos, un gánster y un mafioso vienen a ser la misma cosa, alguien que pertenece a un grupo organizado para cometer delitos o crímenes —con procedencia siciliana en el caso de la mafia más popular—. Y que actúan de manera violenta, habría que añadir, para diferenciarlos de los ladrones de guante blanco. Asimismo, quedarían excluidos pistoleros solitarios, detectives y otras habituales máscaras del cine negro y sucedáneos. Sin más, os dejo mi lista de los mejores gangsters, en orden cronológico:

Rico

‘Hampa dorada’ (‘Little Caesar’, Mervyn LeRoy, 1931) fue una de las primeras películas sobre gangsters y la que lanzó a la fama a Edward G. Robinson, quien borda el personaje de Enrico Cesare Bandello, “Rico” —la primera vez que se llevaba al cine de forma disimulada al mítico Al Capone—. Con perfecto acento italiano (aunque nació en Rumanía), Robinson da vida a un inmigrante italiano que reinterpreta el sueño americano a su manera, ascendiendo de manera violenta e imparable hasta construir su propio imperio. La escena final es antológica. Un rol que ha sido imitado en incontables ocasiones.

Tony Camonte

Con permiso de Rico, posiblemente el gánster más representativo de la década de los 30. Lo encarnó Paul Muni en ‘Scarface, el terror del hampa’ (‘Scarface’, Howard Hawks, Richard Rosson, 1932), la primera versión de la novela de Armitage Trail. Sigue una evolución muy similar al personaje de Robinson pero Tony es más salvaje y caricaturesco, más divertido de ver. Además, tiene a su lado a George Raft, cuya carrera despegaría a partir de interpretar al pistolero que juega con la moneda, otro papel muy repetido en la gran pantalla.

Pépé le Moko

Gabin es Pepe Le Moko

La primera adaptación de la novela de Henri La Barthe nos dejó uno de los mejores jefes criminales de la historia del cine. Jean Gabin encarna al encantador protagonista de ‘Pépé le Moko’ (Julien Duvivier, 1937), un gánster parisino refugiado en Argelia, pero también acorralado por la policía, que aprovechará el mínimo descuido para meterlo entre rejas. La tensión y el deseo de libertad le llevarán a descuidar su rutina cuando conoce a una mujer de la que se enamora completa y fatalmente…

Tommy Udo

Richard Widmark debutó en el cine con ‘El beso de la muerte’ (‘Kiss of Death’, Henry Hathaway, 1947), interpretando a uno de los mejores villanos del séptimo arte, papel premiado con una nominación al Oscar —la única en toda su carrera—. Udo es un auténtico psicópata de risa fácil que no tiene reparo alguno a la hora de matar —inolvidable la escena en la que tira por las escaleras a cierto personaje— y que se aprovecha de las torpezas del sistema legal para volver a la calle y tratar de vengarse del hombre que lo delató. Un pistolero temible.

Cody Jarrett

Imposible no incluir a James Cagney en esta selección, es uno de los rostros más característicos del cine criminal y del subgénero de gangsters en particular —si bien encarnó igualmente a implacables agentes de la ley—. Podría haber destacado su Tom Powers o su Rocky Sullivan pero me decanto por su papel en ‘Al rojo vivo’ (‘White Heat’, Raoul Walsh, 1949) porque encarna al clásico gánster despiadado pero con una complejidad psicológica que no existía en los anteriores, más sencillos y simbólicos. Los lazos afectivos de Jarrett con su madre —extraordinaria la escena en la prisión, cuando se entera de la noticia— y el infiltrado le dotan de un carácter único (imitado hasta la saciedad).

Vito Corleone

Brando y De Niro como Vito Corleone

El símbolo del cine sobre el crimen organizado. El personaje más recordado de la trilogía de ‘El padrino’ (‘The Godfather’, Francis Ford Coppola, 1972-1990), a pesar de que Al Pacino interpreta al auténtico protagonista. Marlon Brando en el primer film y Robert de Niro en el segundo encarnan las dos etapas de un hombre ambicioso y complejo, un brillante negociador, violento y carismático, un líder que valora la lealtad y la familia por encima de todo. Un papel creado por Mario Puzo y plasmado genialmente en la gran pantalla por Coppola, Brando y De Niro; es el único que de momento ha proporcionado el Oscar a dos actores diferentes.

Tony Montana

El remake de ‘Scarface’ escrito por Oliver Stone y dirigido por Brian de Palma, estrenado en España bajo el título ‘El precio del poder’ (‘Scarface’, 1983), nos dejó una de las más memorables interpretaciones de Al Pacino, totalmente desatado en la piel del inmigrante cubano Tony Montana. Frases como “Todo lo que tengo en este mundo son mis pelotas y mi palabra, y no las rompo por nadie“ y escenas como la del tiroteo final han convertido a Tony en uno de los mayores iconos del cine de gánsteres.

Noodles

De Niro podría protagonizar una lista aparte sobre gangsters. El que fuera el actor fetiche de Martin Scorsese —ahora sustituido por Leonardo DiCaprio— compuso varios personajes memorables en dramas criminales desde la década de los 70 a los 90, pero creo que los más relevantes son la versión joven de Corleone y David Aaronson, alias “Noodles”. En la monumental ‘Érase una vez en América’ (‘Once Upon a Time in America’, Sergio Leone, 1984) tenemos todo el proceso de crecimiento, madurez y declive de un hombre que creció en la calle. El amor, la amistad, el crimen y las circunstancias aportan matices a un complejo personaje que De Niro interpreta con naturalidad y convicción, que comunica más con miradas y gestos que con palabras.

Mark Lee

Chow Yun-Fat en A Better Tomorrow

Chow Yun-Fat fue la gran estrella del cine de acción criminal “made in Hong Kong” gracias a su colaboración con John Woo. Todo comenzó con su personaje para ‘A Better Tomorrow’ (‘Ying hung boon sik’, 1986), un habilidoso, divertido y trágico pistolero que en sus buenos tiempos se encendía el cigarro tras prender fuego a un billete. El estilo del personaje, el ingenio del mejor Woo y el carisma del actor crearon un icono del género.

Tommy DeVito

Heredero en cierta manera de personajes encarnados por Cagney y Robinson, Joe Pesci compensa su escasa estatura con un explosivo carácter al interpretar personajes relacionados con el crimen organizado. Ganó el Oscar por el papel de Tommy de Vito en ‘Uno de los nuestros’ (‘Goodfellas’, Martin Scorsese, 1990), su rol más conocido por escenas como la del “¿crees que soy gracioso?”, pero ya en ‘Érase una vez en América’ había demostrado que se le daban muy bien estos roles de hombres amenazantes a punto de estallar.

Michael Sullivan

Tom Hanks en Camino a la Perdición

Hay quien solo ve en Tom Hanks al graciosete y empalagoso actor de ‘La terminal’ (‘The Terminal’, Steven Spielberg, 2004) o ‘Larry Crowne’ (T. Hanks, 2011) pero lo cierto es que es un intérprete de gran talento y versatilidad. Lo ha demostrado en numerosas películas, una de ellas es ‘Camino a la perdición’ (‘Road to Perdition’, Sam Mendes, 2002), donde encarna a un implacable gánster que tras ser traicionado inicia un sangriento ajuste de cuentas para salvar lo único que merece la pena en su vida: su hijo. Ojo a la última escena que comparten Hanks y Paul Newman.

Ôtomo

Takeshi Kitano (y su alter ego Beat Takeshi) no puede faltar en una lista de destacados gánsters del séptimo arte. Aunque en su caso habría que hablar de yakuzas, los mafiosos japoneses. De todos los pistoleros que ha encarnado, me decanto por el último porque es una especie de reciclaje y actualización de todos ellos. ‘Outrage’ (‘Autoreiji’, T. Kitano, 2010) no es una de sus mejores películas pero su personaje tiene escenas como la del cúter o la lengua que dan una nueva lectura a la violencia mafiosa.

Sé que me dejo muchos grandes personajes en el tintero, pero me puse diez como límite y ya me he pasado dejando doce. Os cedo a vosotros la tarea de ampliar esta selección de los mejores gangsters del séptimo arte. ¿Os animáis?

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