Cortázar y la coherencia interna.
!- Categoría: Curiosidades de cine
Se ha discutido mucho estos días sobre los agujeros en los guiones de dos de las películas más esperadas del año, The Dark Knight Rises y Prometheus. A algunos no les parece que un guión deba tener coherencia interna para que una película sea disfrutable, otros sencillamente no pueden meterse en la película si a cada rato pasan cosas absurdas. Yo soy de los que considera que el truco de magia debe ser lo bastante sugestivo y envolvente para que olvidemos que hay truco.
Pues bien, muchos ya han tratado este tema tanto en el cine como en la literatura. Cortázar fue uno de ellos, y en este pequeño artículo, de su libro Último round, nos habla sobre la verosimilitud y la coherencia interna. Les dejo el link (http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/margarit/2010/07/estado_de_las_baterias.php) y transcribo el texto:
“Estado de las baterías”
por Julio Cortázar
“En la página 220 de mi novela 62, Juan vuelve a París después de varias semanas de ausencia, y apenas se ha bañado y cambiado de ropa va al garaje y saca su auto para ir a buscar a Hélene.
El lector que ignore el funcionamiento de la vida práctica en París pensará que eso no es posible, puesto que la batería de un auto inmovilizado tanto tiempo se descarga y nadie imagina –especialmente yo- a un bacán como ese intérprete internacional dándole manija al coche para que arranque.
El mismo lector, sin embargo, ha encontrado tantas irrealidades en el libro, que incluso si repara en ese detalle técnico puede sentirse tentado de incluirlo en la cuenta de todo lo precedente; si es así, debería dedicarse a leer otro tipo de literatura porque en éste no congenia.
La razón es muy simple y sitúa con una clarísima perspectiva la noción de realidad en cierta narrativa. Muchas cosas pueden parecer “absurdas” en 62, deliberada o tácitamente imposibles con arreglo a la óptica usual; pero en un relato que merezca el nombre de fantástico ese supuesto “absurdo” responde a una legislación no menos coherente que la de la realidad ordinaria; de ahí que una transgresión tan frívola como la del auto que arranca sin la batería cargada bastaría para invalidarlo. El lector sensible a los parámetros y a las normas subyacentes en toda legítima literatura fantástica sabe que hay una lógica sui generis que no tolera allí la menor frivolidad (¡hermoso rigor del homo ludens!), una realidad de lo insólito dentro de la cual los ascensores pueden desplazarse horizontalmente y las estaciones del subte sucederse en un orden extracartográfico y las lagunas suburbanas de París encresparse con sensibles mareas, pero que se anularía insanablemente si cediera a facilidades como la citada al principio. Y así el lector sensible a esa lógica sabe, sin necesidad de que se le diga en el texto, que el patrón del garaje conocía la fecha del regreso de Juan y le tenía el auto listo, o que Juan, como hacemos en estas latitudes, le telefoneó desde Viena para que le cargara la batería. Lo fantástico no es nunca absurdo porque su coherencia intrínseca funciona con el mismo rigor que la de lo cotidiano; de ahí que cualquier transgresión de su estructura lo precipite en la banalidad y la extravagancia. Un auto que arranca con la batería descargada entra en lo maravilloso y no en lo fantástico; el auto de Juan, en todo caso, no se parecía nada a la carroza de la Cenicienta”.
Fragmento de “Último round” de Julio Cortázar, páginas 57 a 59.
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5 Respuestas
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Creo que hay un publico que no disfruta con la películas. Que piden que se explique todo, pero cuando hay muchas explicaciones raja porque dice que te lo dan muy mascado.
Prometheus no mire al reloj en sus 120 minutos. Que tiene agujeros pues los tendrá. Y El Caballero Oscuro mire al reloj, porque el proyector se rompió hacia mitad de película.
Realmente estoy hasta las narices de esos que se quejan que los relojes de cuenta atras siempre se paren en 1, o de esos que les molesta que el protagonista no muera aplastado, degollado, empalado, y muchas cosa mas por un centímetro, es cine.
Creo que si Indiana Jones se hubiese estrenado ahora, muchos que hablan maravillas de ella, echarían pestes. -
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Man, el gran Pablo Muñoz lo resumió hace unos días con un comentario que dio en una charla de Batman, en resumen era algo así: Hay una coherencia dictada por el guión, y dentro de esa coherencia no pueden haber vacíos. No sé si me expliqué del todo bien.
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Esas son quejas muy Lynx pero no es de lo que se queja la gente de Prometheus. A naide le importa que no sea creíble, sino que los personajes no se comporten con lógica a como se nos ha descrito su personalidad o que no haya detonantes lo bastante fuerte como para que entendamos esa actitud imprevisible.
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Lo que Pablo dijo es una película tiene que funcionar dentro de su tono. También señalaba, utilizando `Indiana Jones´ como ejemplo, que no era muy lógico que la gente se quejase más adelante de cosas imposibles (véase cierta escena de la nevera en la cuarta) cuando el protagonista ya en los primeros minutos de la primera entrega sobrevivía a innumerables peligros absurdos (lo cual es aplicable en gran sentido a todos aquellos que ven absurdos inmensos en `Rises´, pero miran hacia otro lado cuando les sacas los de `The Dark Knight´).
-- editado por última vez a las 20:53
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Me parece que Cortázar habla justamente de lo que dice Croatan. Pueden ocurrir cosas que, en la realidad, no son posibles (sobre todo si hablamos de cine fantástico), pero debe existir siempre una verosimilitud al interior de la historia. Los relatos deben seguir una lógica rigurosa, así hablan de hadas o extraterrestes. Me parece que las dos películas de reciente estreno que hemos venido mencionando tienen serios problemas de lógica interna.
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Ah bueno, es que si nos ponemos a hablar de Prometheus, la cosa es de traca….simplemente no hace falta decir nada, parece escrita por noveles.
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Sí, yo estoy con jemoen en que hay un público que parece predispuesto a no disfrutar de nada, y realmente no sé si es una moda de ahora o siempre ha sido así. Pero hay gente que lo somete todo a un análisis que me sorprendería que disfrutaran realmente del cine, creo que sólo buscan considerarse eruditos y pensar que están por encima de los demás espectadores.
Yo creo que hay errores y errores, es evidente que no se puede tolerar cualquier fallo en el guión, pero habría que aprender a diferenciar sutilidades y licencias que se pueda tomar una determinada película (mayormente ciencia ficción, fantasía, acción… ) a errores garrafales de verdad que rompan con la coherencia de lo que estamos viendo.
La frase de Pablo Muñoz es muy buena, y me gustaría que estuviera más desarrollada esa idea pero creo que lo clava. Y yo diría que TDKR cumplió bastante bien con esa idea (a pesar de que hay fallos y resoluciones insatisfactorias, etc. etc.) y el de Prometheus pues no estoy seguro, pero yo estoy con jeomen en que me pasó volando y me parece un entretenimiento más que correcto.
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El problema de coherencia en Prometheus es la avaricia de dar espectáculo por dar espectáculo.
El asunto es como dar una buen puñetazo. Primero tienes que lograr que el adversario baje la guardia.. cuando la baja puedes hostiarle que le va a hacer más daño y dejar sorprendido.
Pero si golpeas continuamente y mueves los brazos practicando todos los golpes posibles,.. bueno entonces estas haciendo payadadas y como te cojan a mitad de este ridículo baile te van a dejar seco.En guiones al servicio del productor y su blockbuster suele pasar esto… dan todos los golpes posibles y a cada momento que tienen oportunidad; y no solo los golpes efectivos en los momentos precisos, que es lo que hay que hacer.
Con esto no hay ni efecto sorpresa, ni fuerza, ni aguantas mucho tiempo con fuelle.Así que en un guión tan barato y collage como Prometheus el problema no es la coherencia, el problema es no saber a que juegas.
Bueno, hasta ahí el símil pugilistico, la próxima vez lo haré con un símil futbolístico que es más gañan todavía.
-- editado por última vez a las 20:02
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Yo creo que debe de haber una coherencia dentro de la ficción, pero a veces el que se muestra incoherente en este aspecto es el público. Basta que no les guste la película (con todo el derecho del mundo, eso sí), para que su cerebro active el “modo lógica on” y se intente desmontar la ficción a toda costa, saliendose de su marco (del cómo) para criticar la factibilidad de las cosas que ocurren (el qué) y ridiculizarlo, y así no se demuestra nada.
Que una película tenga cosas absurdas, imposibles o ridículas en la vida real no quiere decir que no funcionen en la ficción (del mismo modo que el que una película parta de un suceso real no quiere decir que tenga que resultar creible). Esto no quiere decir que no haya que pedirle una lógica a las películas, pero una lógica narrativa, pues la ficción tiene sus própios mecanismos y formas de funcionar, que no son las del mundo real. Y si lo único que le puedes achacar a una película es que no es real, mal vamos…
-- editado por última vez a las 20:49
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Yo pienso que una historia, un relato, crea su propia realidad y debe marcar la lógica, la estructura de esa realidad para manejarse con cierta verosimilitud dentro de esos parámetros marcados. Por así decirlo, si yo creo un mundo en el que la ley de la gravedad no existe, el espectador/lector no debe extrañarse de que los objetos vayan flotando por el aire.
Lo que ocurre es que en algunas películas o novelas se producen incongruencias con ese “mundo” ficticio creado para la ocasión. No se si me he hecho enteder bien.Por otro lado hay espectadores que ya van dispuestos a encontrar inverosimilitudes en determinadas películas.
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no he visto prometheus asi que de esa no digo nada, pero el problema con TDKR es que no se critican incoherencias INTERNAS (yo aun no me he percatado de ninguna), sino incoherencias con el mundo real. de una peli sobre batman. amosnomejodas…