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Una imagen de El Libro Negro

Seis años han pasado desde que Paul Verhoeven, al que el calificativo de polémico que le viene como anillo al dedo, se pusiera detrás de las cámaras por última vez. ‘El Libro Negro’, su nueva película, puede catalogarse como una grata sorpresa. Un notable film de espionaje, seco, realista, directo, y, sobre todo, con un ritmo endiablado que hace que no notes las casi dos horas y media de duración. El único gran problema (injusto, por otra parte) es que a estas alturas una película sobre el mundo nazi resulta de lo más cansina, de tanta producción que lo ha tenido como centro argumental o como excusa para desarrollar una historia. En cualquier caso, Verhoeven sabe que parte con este déficit, y por eso desarrolla una serie de personajes poco convencionales en una serie de situaciones de suspense casi constante. No le habría venido mal a Steven Spielberg hablar con el director holandés antes de desinflarse con su ‘Munich’.

‘El Libro Negro’ (‘Zwartboek’) está ambientada en torno a la Segunda Guerra Mundial y cuenta la historia de una cantante de ascendencia judía que tiene que sobrevivir en la Holanda ocupada por los nazis. Poniendo en peligro su vida, se unirá a la resistencia para tratar de encontrar a su familia. Llevando una doble vida, conocerá a un alto mando nazi, con el que mantendrá una delicada relación de amor y engaño.

Verhoeven dirigiendo una escena de El Libro NegroResulta sorprendente que un señor que ha dirigido ‘El Libro Negro’ tuviera como film anterior ‘El Hombre sin Sombra’ (2000). Paul Verhoeven necesitaba un descanso y un cambio de aires, ahora no hay duda. De realizar un vacío producto inflado de efectos especiales (y de paso un estúpido remake) destinado a tratar de arrancar unos millones de dólares de la juvenil taquilla norteamericana, a un intenso drama de suspense sobre una espía que lo arriesga todo por contribuir a la liberación de un país de las garras del ejército nazi… hay un paso enorme. Seis años que no dirigía y más de veinte que no lo hacía en su país de origen, Verhoeven parece haber recuperado la autoestima alejado de ese campo de sueños/pesadillas que es Hollywood (que le pregunten a Lynch sobre esto), y se le encuentra pletórico en su nueva propuesta cinematográfica.

He mencionado a Spielberg en el primer párrafo porque considero que ‘El Libro Negro’ guarda relación con ‘Munich’ y, en la odiosa comparación, el holandés le gana la partida al norteamericano. Ambas películas centran su argumento en una doble vida de los protagonistas, personas de carne y hueso, como cualquier otra, llevadas a cometer delitos/crímenes contra otras personas por el supuesto bien de su pueblo. El espionaje es fundamental en los dos films. Por otra parte, los asesinatos fríos, torpes, realistas, de ‘Munich’ son similares a los que vemos en ‘El Libro Negro’, sobre todo cuando actúa la resistencia. En la realización también podemos ver mucho parecido, ambas películas intentan ser “Cine de antes”, con una puesta en escena elegante, sin artificios estilísticos, ni exagerados juegos de cámara, sin ordenadores, mostrando acción palpable, que casi traspasa la pantalla, nada de secuencias imposibles. Lo importante, tanto en la obra de Spielberg como en la de Verhoeven, es que el espectador vea y viva una historia “real” que coloca a personas “reales” en situaciones al límite. Aspectos como el compromiso, la valentía o el patriotismo, son sólo ingredientes complementarios. Y, terminado con las similitudes, no menos importante, no hay que olvidar la carga personal que hay en ambos proyectos para sus realizadores. Sin embargo, donde Spielberg resbalaba, quizá por eso de la trascendencia de su nombre y del proyecto, Verhoeven se ha alzado con fuerza. Spielberg caía en los tópicos y en querer exprimir al máximo momentos emotivos, pretendiendo a veces no querer que se viera la factura de producto millonario; Verhoeven no huye de nada, se atreve con todo, y no le importa hundir en la mierda a su protagonista o dejar en buen lugar a un sanguinario nazi. Eso sí, el realizador holandés no tiene el genio del norteamericano, evidentemente, no me vayáis a malinterpretar.

Siendo el director de ‘Delicias Turcas’, ‘Instinto Básico’ o ‘Showgirls’, uno sabe que Verhoeven gusta de mostrar carne. Y sabiendo que ha dirigido ‘Robocop’, ‘Desafío Total’ o ‘Starship Troopers’ (sus mejores obras, auténticos clásicos del género de la ciencia ficción), sabemos que habrá violencia, escenas desagradables. En ‘El Libro Negro’ encontraremos tanto lo uno como lo otro, en raciones satisfactorias, pero sobre veremos lo que ya he comentado arriba, un realismo que Verhoeven ensucia hasta niveles que dañarán la sensibilidad de más de uno en determinadas escenas. Hay una frase en la película que resume gran parte de las intenciones del director al contar esta historia. No recuerdo quién la dice y no sé como la doblarán al castellano cuando la película llegue a los cines, pero creo que se entiende perfectamente: “Every survivor is guilty in some way”. No es una forma muy heroica de hablar de los vencedores, ¿eh? De hecho, si algo destaca del tratamiento de los “héroes” de esta historia, es que están desmitificados, nadie es bueno, sólo los hay “menos malos”.

Zwartboek o El Libro Negro o Black Book

En cuanto al reparto, en ‘Black Book’ destacan dos nombres, Carice Van Houten y Sebastian Koch. Van Houten es la guapa protagonista que ilumina el poster de la película y los dos fotogramas que he colgado en esta crítica. A su evidente encanto natural, que en el film es usado por su personaje para cumplir con sus objetivos y que Verhoeven no duda en mostrar para deleite del público masculino, hay que sumarle una excelente interpretación; es de esas veces que piensas que no ninguna atriz lo habría hecho mejor. Koch tiene un personaje muy interesante, al sufrir unos cambios importantes en una evolución muy bien llevada por el guión; es un alto mando del ejército nazi que sabes que es un (perdonad la expresión) completo cabronazo, pero conforme va avanzando la trama, vas acercándote a él y llegas a sentir compasión por su situación. Lo dicho, el guión aquí acierta de pleno. Por cierto, resulta muy curiosa la diferencia que hace Verhoeven (no sólo por ser el director, sino también como co-guionista) en cuanto a lo que son los hombres y las mujeres en esta película; ellos son arrogantes, violentos, y, normalmente, fáciles de engañar; ellas son pacíficas, simulan ser sumisas, pero consiguen lo que quieren cuando quieren. Con excepciones, claro, que confirman la regla. No comparo en esta ocasión.

En definitiva, ‘El Libro Negro’ es un intenso relato de supervivencia, un film absolutamente recomendable que nos devuelve a un Verhoeven en plena forma. Sí, de acuerdo, la película no es ninguna maravilla ni aporta nada realmente original, pero pocas veces vas a estar pegado a la butaca durante cerca de dos horas y media sin que te des cuenta. En Sitges recibió muchos aplausos (merecidísimos) y sorprendió que no estuviera presente en ese polémico palmarés; en España se estrena el próximo 2 de febrero. Esperemos que el próximo proyecto de Verhoeven, ‘The Winter Queen’, le permita continuar por esta senda.

En Blogdecine | Trailer y Posters de ‘El Libro Negro’ (‘Zwartboek’)

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