Después de mucho darle vueltas, y de muchos días poniendo y quitando, por fin puedo presentar las que yo creo son las 25 películas más relevantes de la pasada década. Mi compañero Juan Luis ha elegido diez, pero yo sería incapaz de hacer algo así. Sencillamente, diez me parecen pocas. Pero en gran parte, y como verá el lector, estoy de acuerdo con él, y de alguna forma mi lista engloba a la suya (aunque yo jamás incluiría ‘Camino a la perdición’ o ‘Inteligencia artificial’). Pero por eso firmamos con diferente nombre.
Veinticinco películas que saben a gloria, y que vuelvo a ver siempre que puedo, las que puedo. Entre ellas muchas norteamericanas, pero también europeas, aunque es cierto que el nivel en nuestro continente ha bajado sensiblemente, mientras que al otro lado del charcho ha subido. Así son las cosas. Entre las elegidas, como se verá, hay muy pocas ganadoras del premio cinematográfico menos prestigioso del mundo, el Oscar, entre otras cosas porque el prestigio lo dan los títulos elegidos (no al revés), y muchas veces no hay por donde cogerlos. La gran mayoría, o todo, de la lista es cine de autor, que es el único que soportará el paso del tiempo, o así lo creo yo. Echadles un vistazo, no os cortéis:
‘There Will Be Blood’

Paul Thomas Anderson es uno de los cuatro o cinco directores norteamericanos más importantes de la actualidad. Con esta obra maestra irrepetible, su quinta película, homenajea en cierta forma a Malick, ayudándose además de su habitual diseñador de producción, Jack Fisk. Una recreación de época primorosa, situada en los albores de la fiebre del petróleo, con el mejor actor vivo, el incomparable Daniel Day-Lewis, que da vida a un trasunto del Diablo inolvidable, abyecto y conmocionador. Sublime.


