'300', el vacío en la imagen

En cierta secuencia de esta película, después de que los trescientos espartanos escogidos (en realidad, en aquella batalla, fueron bastantes más, y los persas no llegaban a un cuarto de millón, aunque a quién le importa…) para defender las fronteras de su país, hayan machacado a conciencia a varias secciones del ejército enemigo, el déspota rey Jerjes se reúne con el rey Léonidas para intentar comprarle y evitar así que la carnicería continúe, viendo que no es tan fácil derrotar a tan pocos hombres defendiendo un paso tan estrecho. A continuación pasaremos a hablar de sus secuencias de acción, que deberían ser el no va más, pero ya en este diálogo tiene lugar un vacío insuperable. Es imposible meterse en situación. Imposible creerse nada.
Recién estrenada la última, y en justicia poco convincente para muchos, película del director Zack Snyder, me parece un buen momento para escribir sobre su anterior filme, que fue todo un éxito de taquilla, sobre todo gracias a una campaña de promoción de decenas de millones de dólares, pero que no logra superar a la primera, y ciertamente muy interesante, primera película de Snyder, ‘Amanecer de los muertos’, que es, de muy lejos, lo mejor que ha filmado este hombre. Revisada ‘300’ sin prejuicios, créanme, sólo hay una secuencia que me convence en toda la película, y es la del templo, casi empezado el relato. Me pregunto cómo algunos espectadores pueden sentir algo con todo lo demás.





Leo en
El ahora superfamoso
