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		<title>Magazine - El-show-de-Truman</title>
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Blog de cine, los trailers y críticas de películas de todos los estrenos. Información sobre futuros rodajes y todo sobre las estrellas.		</description>
		<pubDate>2012-02-11 06:45:11</pubDate>

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      <title><![CDATA[Críticas a la carta | 'El show de Truman' de Peter Weir]]></title>
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      <pubDate>Fri, 25 Nov 2011 09:32:10 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image42421" src="http://img.blogdecine.com/2011/11/trumanshowf1.jpg" class="centro" alt="trumanshowf1.jpg" /></p>

	<p>Cuando echamos la vista atrás y vemos que la Academia de Hollywood premió como mejor película de 1998 a <strong>&#8216;Shakespeare enamorado&#8217;</strong> (&#8216;Shakespeare in Love&#8217;, John Madden, 1998) nos entristecemos un poco al pensar que fue el año de películas como <strong>&#8216;Salvar al soldado Ryan&#8217;</strong> (&#8216;Saving Private Ryan&#8217;, Steven Spielberg) —una obra maestra más de su director—, <a href="http://www.google.com/url?q=http://www.blogdecine.com/fichas/dramas/la-delgada-linea-roja&sa=U&ei=Cq7OTuyiNM_e8QP5wskB&ved=0CAgQFjAC&client=internal-uds-cse&usg=AFQjCNEJ1YbRSV2UairJa3_let6NoJbNJQ">&#8216;La delgada línea roja&#8217;</a> (&#8216;The Thin Red Line&#8217;, Terrence Malick) —una gran obra que gana con el paso del tiempo—, <strong>&#8216;Un plan sencillo&#8217;</strong> (&#8216;A Simple Plan&#8217;, Sam Raimi) —gran film noir que supone la cima de su director—, y cómo no, <strong>&#8216;El show de Truman&#8217;</strong>,  (&#8216;The Truman Show&#8217;, Peter Weir), film que en cierto modo profetizaba sobre el poder de los reality shows, que se erigía como una de las mejores cintas de su estimable realizador, amén de ofrecer uno de los mejores papeles de <strong>Jim Carrey</strong>, hasta aquel entonces enfrascado en un buen número de personajes llenos de tics y muecas.</p>

	<p>Que las película mereció más nominaciones —sólo consiguió las de mejor director, mejor actor secundario y mejor guión— es algo que ya se sabía entonces y que el paso del tiempo ha ido confirmando. Recientemente en la sección Respuestas, uno de nuestros lectores, el avispado <a href="http://www.blogdecine.com/usuario/luissss">luisss</a>, fue aplaudido al resumirla con una sola palabra: vida. Pocas veces debo estar yo de acuerdo con un lector, pero es una palabra que la define a la perfección. <strong>&#8216;El show de Truman&#8217;</strong> es, a las puertas del 2012, mucho más actual y revolucionaria de lo que fue en el momento de su estreno. Un canto a la vida y una crítica sin cuartel al poder de la televisión y la lucha por las audiencias, pero sobre todo un retrato del ser humano con todo lo bueno y lo malo que tenemos, que es mucho.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><img id="image42422" src="http://img.blogdecine.com/2011/11/trumanshowf2.jpg" class="centro" alt="trumanshowf2.jpg" /></p>

	<p>El concepto de &#8216;Gran hermano&#8217;, tan conocido en nuestro país gracias a un penoso programa de televisión que, temporada tras temporada, ha ido lobotomizando a los espectadores tontos, proviene de la famosa novela de George Orwell <strong>&#8216;1984&#8217;</strong>, publicada en 1949, y que posee dos adaptaciones cinematográficas, &#8216;1984&#8217; (id, Michael Anderson, 1956) y &#8216;1984&#8217; (&#8216;Nineteen Eighty-Four&#8217;, Michael Rsdford, 1984). Dicho concepto no se utiliza en la película pero su influencia está más que clara. No obstante, la idea de una vida de ficción paralela a la real tampoco es original —en realidad ¿qué es original y qué no?—; hay precedentes en la serie de televisión &#8216;Twilight Zone&#8217; y en alguna que otra novela de Philip K. Dick —aún sueño con una adaptación de <strong>&#8216;Time Out of Joint&#8217;</strong>, cuya premisa argumental es simple y llanamente impresionante—. <strong>Andrew Niccol</strong> recupera la idea base para su libreto, y la premisa que propone aterra por su verosimilitud. Una empresa adopta un bebé al que convertirá en el protagonista del reality show más exitoso de la historia, todo un mundo creado para él, siendo totalmente inconsciente de que vive una farsa.</p>

	<p>Considero un gran acierto en el libreto de Niccol el hecho de que el espectador sepa enseguida que Truman vive en un enorme plató —tanto que puede apreciarse desde el espacio exterior al igual que la muralla china—, y no juegue al suspense presentándonos ese detalle al final como si de uno de esos giros dramáticos de guión se tratase. A cambio se opta por descubrir la terrible verdad al poco de su inicio —no obstante, ese foco que cae del cielo, y la angulación de la cámara, simulando monitores, son suficientes pistas al respecto—, e impactar en el espectador simplemente con la premisa, que por sí sola ya resulta aterradora y capta nuestro interés. El film critica la curiosidad humana, el <em>vouyeur</em> que todos llevamos dentro, y ahí estamos frente a la pantalla, interesándonos por la vida de un pobre desgraciado al que no se le ha dado la oportunidad de elegir. Hay que alabar el trabajo de síntesis realizado en el guión, pues hablamos de una película que dura poco más de hora y media, y aúna en poco tiempo mucha información hábilmente dosificada.</p>

	<p><img id="image42423" src="http://img.blogdecine.com/2011/11/trumanshowf3.jpg" class="centro" alt="trumanshowf3.jpg" /></p>

	<p>Y es un acierto esa opción de la supresión del suspense porque resulta prácticamente absurdo. La vida de Truman no tiene nada de especial, y me refiero a la vida ficticia que vive desde su nacimiento. Weir y Niccol ya logran que nos involucremos en la historia porque reconocemos nuestro lado <em>vouyeur</em>, y porque en el fondo deseamos que Truman consiga su objetivo, salir de esa mierda de mundo —dicho sea de paso que sirve como alegoría de un mundo ideal, aunque controlado por un ser superior, un dios muy particular, llamado Christof— y por ende alcanzar el amor, representado en el personaje al que da vida una encantadora <strong>Natascha McElhone</strong>. Es ése el único y poderoso punto de inflexión en la historia, y que en cierto modo habla de la propia naturaleza del ser humano al creer en algo más que lo que vemos, a aspirar a algo mejor y por coherencia a luchar por nuestros sueños, sean posibles o no. Cualquiera de nosotros puede ser Truman, nos identificamos con él y no necesitamos protagonizar un reality show para ello. Sus miedos y temores son los mismos que los nuestros y la falsedad del mundo que le rodea es la nuestra propia, el querer disfrutar con los placeres y sufrimiento de los demás, olvidándonos de lo principal: disfrutar y sufrir por nosotros mismos. De sentir.</p>

	<p>Por primera vez en la carrera de <strong>Jim Carrey</strong>, su histrionismo le queda a la perfección. Su actuación va acorde con todo el mundo en el que vive y en el que prácticamente es un producto más de marketing. La evolución de su personaje queda perfectamente captada en una interpretación llena de matices en la que el actor demuestra que es mucho mejor de lo que nos había hecho creer con sus papeles de payaso. Atención a la forma de saludar todas las mañanas a sus vecinos, la misma que usa al final con reverencia incluida y de connotaciones muy diferentes. Pocas veces se nos ha erizado la piel como el momento de la libertad de Truman, porque representa la nuestra propia. Por el camino queda un personaje odioso a cargo de una excelente, como siempre, <strong>Laura Linney</strong>, una arrebatadora música de <strong>Burkhard von Dallwitz</strong> y <strong>Philip Glass</strong>, y un <strong>Ed Harris</strong> glorioso. Todos al servicio de una puesta en escena de <strong>Peter Weir</strong> a base de planos que encierran a sus personajes en perfecta consonancia con lo que se cuenta. La liberación de Truman se produce fuera de campo, cuando la película ha terminado y el controlable espectador busca otro canal. No es difícil imaginar que Truman se encontrará con el amor de su vida. Y habrá sido su elección, porque el amor es, como la vida, una cuestión de voluntad.</p>

	<p><img id="image42424" src="http://img.blogdecine.com/2011/11/trumanshowf4.jpg" class="centro" alt="trumanshowf4.jpg" /></p>      ]]></description>
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                    <item>
      <title><![CDATA[Ed Harris o la elegancia]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/actores/ed-harris-o-la-elegancia</link>
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      <pubDate>Wed, 08 Jul 2009 15:38:49 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image26922" src="http://img.blogdecine.com/2009/07/2005_a_history_of_violence_004_500.jpg" class="centro" alt="2005_a_history_of_violence_004.jpg" /></p>

	<p>A todos nos gusta <strong>Ed Harris</strong>. Es una especie de pandemia, mucho más extendida que otras, y cien mil veces más placentera. Consiste en tragarnos absolutamente todo lo que haga este hombre, oriundo de Nueva Jersey y nacido hace casi cincuenta y nueve años, aunque en verdad ha hecho casi cualquier cosa. Ahora bien, tiene la manía de mejorar muchos productos que, sin él, <strong>serían carne de videoclub</strong>, y no precisamente de la salvable.</p>

	<p>Sin duda, es en la actualidad uno de los actores más prestigiosos de su país, y aunque ha participado en pocas películas realmente redondas (como la mayoría de los actores realmente buenos de su país), <strong>sus buenos trabajos son numerosos,</strong> y ahora vamos a hablar de la mayoría de ellos. Hombre de profundas ideas de izquierdas, sus ojos azul claro sirven tanto para mostrar compasión como crueldad. Pero sobre todo es la elegancia personificada.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Una cabeza despejada de pelo (casi desde que le conocemos, si exceptuamos alguna escasa película en la que le pusieron un peluquín) anuncia un rostro que se ha ido volviendo cada vez más pétreo. Dos ojillos pequeños, inteligentes y penetrantes, cejas pobladas, una nariz que a pesar de su anchura guarda una armonía sorprendente con el rostro, y una boca que siempre parece apretada. Ese es el rostro de nuestro actor, a lo que hay que sumar una voz bellamente atenorada, suave y viril. <strong>Sí, Harris tiene estilo.</strong></p>

	<p>Debutó en el cine de la mano de <strong>Michael Crichton</strong>, en una película hoy olvidada, <strong>&#8216;Coma&#8217;</strong>, que sin embargo estaba bastante interesante. Y después de aquella, siguió participando en innumerables (y poco reseñables) productos televisivos y en varias películas carentes del más mínimo interés, excepto dos títulos: <strong>&#8216;Bajo el fuego&#8217;</strong> y <strong>&#8216;Elegidos para la gloria&#8217;</strong>, que sin ser grandes películas, sí eran serias e interesantes, que demostraban que era <strong>un todoterreno capaz de hacer bien cualquier encargo que le propusieran</strong>. </p>

	<p>Empezaron a llamarle directores de la solidez de <strong>Robert Benton</strong>, <strong>Jonathan Demme</strong>, e incluso <strong>Louis Malle</strong>. Pero definitivamente su vida cambió cuando le llamó <strong>James Cameron</strong> en 1988, mal que le pese a él mismo.</p>

	<p><img id="image26924" src="http://img.blogdecine.com/2009/07/p5_500.jpg" class="centro" alt="p5.jpg" /></p>

	<p>No me puedo imaginar la dureza del rodaje de <strong>&#8216;The Abyss&#8217;</strong>, pero tuvo que ser algo serio cuando Ed Harris, a día de hoy, aún no se habla con James Cameron. No es que este genial director vaya haciendo amigos por sus rodajes (nadie le lleva la contraria). Aquel era un proyecto verdaderamente único. Nunca se había filmado tanto material bajo el agua en una película de ficción, y menos con esas ambiciones visuales. Con su presupuesto y sus innovadoras técnicas digitales de efectos digitales, se esperaba <strong>un grandioso éxito de taquilla que no se produjo</strong>.</p>

	<p>Y Ed Harris se enfrentó a su primer papel estelar con muchísima entereza, sacando de dentro esa humanidad y el naturalismo que le caracterizan, ofreciendo un Virgil Brigman honesto, terco y valiente, alejado quizá de los tópicos del héroe de aventuras, <strong>y por ello más interesante que muchos</strong>. Puede que &#8216;The Abyss&#8217; no sea la grandísima película que tendría que haber sido, pero al menos sirvió para que el rostro de este actor se hiciera más internacional.</p>

	<p>También participó en <strong>&#8216;Conspiración para matar a un cura&#8217;</strong>, la primera de las tres películas (dos de ellas con curas, además) que protagonizaría para <strong>Agnieszka Holland</strong>, directora que ha ido de más a menos y con la que la une una gran complicidad. De hecho, <strong>sus trabajos para ella se cuentan entre lo mejor</strong> (aunque quizá no necesariamente lo más popular) que ha hecho este actor, al que después de aquello pudimos ver en la floja <strong>&#8216;El clan de los irlandeses&#8217;</strong> y en la razonablemente interesante <strong>&#8216;Glengarry Glenn Ross&#8217;</strong>, una película cuyo mayor aliciente era el reparto y el guión de <strong>David Mamet</strong>.</p>

	<p>Pero parecía condenado a papeles pequeños, a los que ofrecía lo que podía, pero que no eran gran cosa, como el que tuvo en la también muy floja <strong>&#8216;The Firm&#8217;</strong> (una de las peores de Pollack), o la ultra-conservadora <strong>&#8216;Apollo 13&#8217;</strong>, en la que tenía algo más de presencia. Él aportaba esa gran presencia humana, esa inteligencia en su mirada y ese saber estar, <strong>hasta el punto de ser lo mejor de productos como ese,</strong> y con lo que más se quedaba el personal. Pero no tuvo mucha suerte en la primera mitad de los noventa, y la segunda tampoco fue mucho mejor, aceptando papeles como el de la palomitera  <strong>&#8216;La roca&#8217;</strong> o la lacrimógena &#8216;Quédate a m ilado&#8217;. Lo curioso es que Harris siempre estaba bien, sobrio, convincente.</p>

	<p>Las cosas empezaron a cambiar cuando <strong>Eastwood</strong> (¿cuántas carreras habrá ayudado a mejorar&#8217;) le llamó para <strong>&#8216;Poder absoluto&#8217;</strong>, una irregular aunque a ratos apasionante película de política-ficción. Y al año siguiente pudo demostrar que es un actor de raza en la fallida <strong>&#8216;The Truman Show&#8217;</strong>. Su papel de Christof era sutil y fascinante, con mucho lo mejor de una película que hacía aguas por su indefinición y su conservadurismo. </p>

	<p><img id="image26923" src="http://img.blogdecine.com/2009/07/enemy_at_the_gates_25_500.jpg" class="centro" alt="enemy_at_the_gates_25.jpg" /></p>

	<p>La presente década ha sido, con mucho, la mejor para él. En ella ha dado su mejor papel, en <strong>&#8216;Las horas&#8217;</strong>, y algunos realmente impresionantes, en los que apenas tenía que hacer nada, simplemente estar, demostrando lo mucho que ha crecido como actor. Me refiero a sus personajes en <strong>&#8216;Enemigo a las puertas&#8217;</strong> (una más que digna película de aventuras) y <strong>&#8216;Una historia de violencia&#8217;</strong> (ni por asomo el film genial que muchos proclaman, pero sí una película muy interesante). Además, en el año 2000 debutó en la dirección con la estupenda <strong>&#8216;Pollock&#8217;</strong> y ha cumplido uno de los sueños de su vida interpretando a Beethoven.</p>

	<p>Ed Harris ya es una leyenda, y poco importa que vuelva a intervenir en películas mediocres. A fin de cuentas, estará él. Nominado cuatro veces para el Oscar, el premio se le resiste, para desesperación de sus seguidores. Pero a mí me es igual, no lo necesita. Además, <strong>no es un premio distinguido ni elegante</strong>. Sólo lo será el día que Ed Harris se alce con él.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['The Way Back' es lo próximo de Peter Weir]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/noticias/the-way-back-es-lo-proximo-de-peter-weir</link>
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      <pubDate>Sun, 19 Oct 2008 18:51:16 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image21955" src="http://img.blogdecine.com/2008/10/weir-crowe.jpg" class="centro_sinmarco" alt="weir y crowe" /></p>

	<p>Una buena noticia: <strong>Peter Weir</strong> tiene nuevo proyecto entre manos. Ya era hora, y es que desde la espectacular &#8216;Master &#38; Commander: Al otro lado del mundo&#8217; (2003), el director australiano no ha estrenado nada. Intentó encargarse de &#8216;Shantaram&#8217;, con Johnny Depp al frente del reparto, pero finalmente acabó siendo sustituido.</p>

	<p>Según parece, Weir está preparando una película titulada <strong>&#8216;The Way Back&#8217;</strong>, que estará basada en hechos reales. El guión es suyo, pero la historia que cuenta en él ha salido de varias fuentes, especialmente del libro &#8216;The Long Walk: The True Story of a Trek to Freedom&#8217;, escrito por Slavomir Rawicz a partir de sus propias experiencias. En concreto, Rawicz narra cómo logró sobrevivir durante la invasión de Polonia por Alemania, siendo arrestado posteriormente en su huida por el ejército soviético y encerrado en un campo de concentración en Siberia. Acompañado de otros presos, logra escapar e inicia un durísimo y larguísimo viaje por toda Asia.</p>

	<p>Recordemos que <strong>Peter Weir</strong> ha dirigido películas como &#8216;El club de los poetas muertos&#8217; o &#8216;El show de Truman&#8217;. Empieza a rodar su nueva película en Bulgaria el próximo mes de marzo. Mucha suerte desde aquí.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.elseptimoarte.net/">ElSéptimoArte</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Philip K. Dick en el cine de los 90 (III)]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/philip-k-dick-en-el-cine-de-los-90-iii</link>
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      <pubDate>Sat, 19 Apr 2008 15:28:36 +0000</pubDate>

      <author>Luisfer Romero Calero</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image18425" src="http://img.blogdecine.com/2008/04/trumanshow.jpg" class="derecha_sinmarco" alt="El Show de Truman" /></p>

	<p>Hemos visto que <strong>Philip K. Dick</strong> (1928-1982) ha influenciado, desde 1990 a 1997, muchas películas de ciencia-ficción, aunque la mayoría sólo de forma tangencial e insinuada. Llegamos a 1998, donde &#8216;<strong>El Show de Truman</strong>&#8217;, cinta a la que en todo caso considero una obra maestra, y con ella se inicia una etapa en la que Dick está más presente que nunca, y no sólo en películas clasificadas de &#8220;culto&#8221;, sino también en verdaderos <em>blockbusters</em>.</p>

	<p>Pues bien, &#8216;El Show de Truman&#8217;, dirigido por el excelente australiano <strong>Peter Weir</strong>, es una adaptación de una novela de Philip K. Dick. No es que Dick inspire mínimamente alguno de los aspectos de la película, es que realmente el guión de <strong>Andrew Niccol</strong> (del que ya hemos hablado por &#8216;<strong>Gattaca</strong>&#8217;), toma descaradamente la trama argumental de &#8216;<strong>Tiempo Desarticulado</strong>&#8217;, una de las mejores novelas del escritor de Chicago. Dejando de lado su impecable desarrollo narrativo, la impresionante música de <strong>Philip Glass</strong>, y los momentos tan logrados con el personaje de <strong>Ed Harris</strong>, a &#8216;El Show de Truman&#8217; hay que reconocerle su éxito también de esta perspectiva.<!--more--></p>

	<p>Como parece ser que &#8216;El Show de Truman&#8217; es una de esas películas que todo el mundo parece haber visto alguna vez, es lógico pensar que de lo que hay que hablar es del libro. Bien. &#8216;Tiempo Desarticulado&#8217; es una de las novelas más excéntricas de Philip K. Dick. Más que nada porque su condición de novela de ciencia-ficción es sólo una anécdota, marcada por un par de detalles. Por lo demás, es palpable que fue su primer intento de hacer una novela <em>seria</em> y obtener reconocimiento alejado del género. </p>

	<p>La sinopsis ampliada de &#8216;Tiempo Desarticulado&#8217; vendría a ser: En los años 50, en un pueblo de la América profunda, un tal Ragle Gumm lleva varios años subsistiendo a base de ganar un concurso que se celebra diariamente en el periódico local. Lleva una vida idílica, viviendo con sus familiares, pero poco a poco tiene la inquietud de echar una cana al aire y salir del pueblo, cosa que no ha hecho nunca. El punto de inflexión lo marca una revista que encuentra Gumm entre unos escombros; es un ejemplar del Time que incluye en la portada la foto de Marilyn Monroe. Lo gracioso es que para Gumm y para el resto del pueblo, Marilyn Monroe no ha existido. Y sin embargo, por la foto, parece toda una celebridad. Escamado por esto, intenta salir del pueblo varias veces, pero una autoridad desconocida se lo impide.</p>

	<p>El clímax argumental se alcanza cuando se descubren varias cosas: el pueblo en realidad es una ilusión montada por el gobierno para ofrecer una vida estable a Ragle Gumm. A los demás habitantes del pueblo se les ha borrado la memoria. En realidad no están en 1959, sino en 1999. Ragle Gumm, inconscientemente, al realizar cada día el pasatiempo del periódico que le da de comer, en realidad está ayudando al gobierno a prevenir lanzamientos de bombas provenientes de los colonos de la Luna, con los que están en guerra, y que Gumm posee un don de precognición. Asimismo, Gumm representa un ente mesiánico que no sólo es celebérrimo, sino que sirve de evasión al resto de la humanidad que vive una guerra sin precedentes.</p>

	<p>El que haya sido capaz de llegar hasta aquí, no sólo habrá visto ya analogías irrefutables con &#8216;El Show de Truman&#8217;, sino que habrá identificado claramente que Truman Burbank (interpretado decentemente por Jim Carrey), protagonista de la película, es una versión desvirtuada de Ragle Gumm. Ambos son famosos a escala mundial, uno por salvar sin saberlo a la Tierra, y el otro por ser protagonista del programa de TV más visto del mundo, también sin saberlo. Uno de los detalles que más llama la atención de &#8216;El Show de Truman&#8217; es que parece (no lo indican) ambientarse en el futuro, cuando la estética del pueblo de Truman, Seahaven, tiene toques de los 50. Dicho esto, aunque podría extenderme mucho más, espero haber dejado claro que &#8216;El Show de Truman&#8217; y &#8216;Tiempo Desarticulado&#8217; son la misma cosa. Y sin reconocerlo en los créditos. En este sentido, &#8216;<strong>El Bosque</strong>&#8217; (2004), la tramposa película de <strong>M. Night Shyamalan</strong>, también tiene una trama similar, pero la influencia de Dick es sólo plausible y remota.</p>

	<p><img id="image18423" src="http://img.blogdecine.com/2008/04/abrelosojos.jpg" class="izquierda_sinmarco" alt="Abre los Ojos" /></p>

	<p>Aunque sea de 1997, al estrenarse casi en Navidad, no fue hasta 1998 cuando todo el mundo vio y admiró &#8216;<strong>Abre los Ojos</strong>&#8217;, una extraña película del joven y prometedor cineasta español Alejandro Amenábar. Por mucho que se diga y se defiendan ciertas cosas, siempre diré que cuando vi &#8216;Abre los Ojos&#8217;, pensé directamente en &#8216;<strong>Ubik</strong>&#8217;, la novela más redonda de Philip K. Dick. Los motivos son aún más evidentes que en el caso de &#8216;El Show de Truman&#8217;. Sin embargo, Amenábar nunca ha dicho nada al respecto de Dick, ni tampoco Mateo Gil, coguionista de la película. Tanto en la película como el libro se reflexiona de forma muy análoga sobre la vida después de la muerte, el concepto de criogenización, la <em>femme-fatale </em>de turno, el universo propio y tantos temas dickianos que, en definitiva, no hay por qué atribuir sólo &#8216;Ubik&#8217; a la película, sino también otras novelas de misma temática como &#8216;<strong>Ojo en el Cielo</strong>&#8217; o &#8216;<strong>Los Tres Estigmas de Palmer Eldritch</strong>&#8217;. Sin querer explayarme mucho, me resulta particularmente difícil que alguien que lea &#8216;Ubik&#8217; y luego vea la película, no note claramente las tremendas similitudes en el argumento y forma de la(s) historia(s) que se cuenta. Atención al señor mayor que ayuda al protagonista en la segunda mitad de la película, mucho me equivoco si ese no es el Glen Runciter de &#8216;Ubik&#8217;. Por supuesto, hablar de &#8216;Abre los Ojos&#8217; también conlleva hacerlo con &#8216;<strong>Vanilla Sky</strong>&#8217;, horrible remake americano al servicio de <strong>Tom Cruise</strong>, por el flojo director <strong>Cameron Crowe</strong>.</p>

	<p><img id="image18424" src="http://img.blogdecine.com/2008/04/darkcity.jpg" class="derecha_sinmarco" alt="Dark City" /></p>

	<p>Pero no es la única vez que &#8216;Ubik&#8217; ha sido adaptada a la gran pantalla, por mucho que algunos esperemos la adaptación definitiva. Porque &#8216;<strong>Dark City</strong>&#8217;, grandísima película de <strong>Lex Proyas</strong> también de 1998, representa en su esencia la reflexión que plantea dicha novela. Aquí también tenemos los mismos personajes de &#8216;Ubik&#8217;. Joe Chip y Glen Runciter, los protagonistas, vuelven a estar asociados con claridad a los personajes que interpretan, respectivamente, <strong>Rufus Sewell</strong> y <strong>Kiefer Sutherland</strong>. No obstante, se puede hablar de &#8216;Dark City&#8217; como una película que trasciende su inspiración en &#8216;Ubik&#8217; para aportar otros temas dickianos como el uso de la droga, el reseteo (por llamarlo así) de identidades, y la sensación de paranoia unida al horrible presentimiento de albergar en el cerebro recuerdos y sentimientos implantados. &#8216;Dark City&#8217; revisiona, en resumen, el mito platónico de la Caverna, una de las verdaderas obsesiones de Philip K. Dick, como se vio en su novela &#8216;<strong>La Penúltima Verdad</strong>&#8217;. Muchos vieron que &#8216;Dark City&#8217; era en gran medida una predecesora de &#8216;<strong>Matrix</strong>&#8217;, película que comparte temática y hasta estética. Pero es que lo curioso es que &#8216;Matrix&#8217; también se inspira en &#8216;Ubik&#8217;, indirectamente, al recopilar los temas de &#8216;Dark City&#8217;. Pero de esto hablaremos en la próxima entrega, ya que los años 90 dieron de sí en cuanto a relación del cine con Philip K. Dick se refiere. </p>

	<p>Para terminar, veamos una escena de &#8216;El Show de Truman&#8217; muy representativa de su influencia de Dick. La paranoia de Truman con el comportamiento de su mujer (que en realidad es una actriz al servicio del programa) es la del típico héroe dickiano. Fíjense cómo ella publicita un producto al puro estilo del inicio de los capítulos de &#8216;Ubik&#8217;:</p>

	<p><object width="425" height="355"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/iJc6iG9ECVI&#38;hl=en"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/iJc6iG9ECVI&#38;hl=en" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="355"></embed></object></p>

	<p>Especial Philip K. Dick en Blog de Cine:<br />
<ol><li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/04/02-philip-k-dick-guionista-de-cine">Philip K. Dick, guionista de cine</a></li><li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/04/03-philip-k-dick-y-blade-runner-i">Philip K. Dick y Blade Runner (I)</a></li><li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/04/04-philip-k-dick-y-blade-runner-ii">Philip K. Dick y Blade Runner (II)</a></li><li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/04/08-philip-k-dick-en-el-cine-de-los-80">Philip K. Dick en el cine de los 80</a></li><li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/04/09-philip-k-dick-en-el-cine-de-los-90-i">Philip K. Dick en el cine de los 90 (I)</a></li><li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/04/13-philip-k-dick-en-el-cine-de-los-90-ii">Philip K. Dick en el cine de los 90 (II)</a></li><br />
</ol></p>      ]]></description>
      </item>
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