feed

acción

Las tardes con Van Damme, 'Libertad para morir'

31 comentarios

Ve el video en el sitio original.


‘Libertad para morir’ (Death Warrant, 1989) es Van Damme haciendo cine negro tradicional, una épica carcelaria, lo que viene a ser añadir sufrimiento en todos y cada uno de los antagonistas: no vayan a dudar que sus traseros serán pateados, pero que además el sudor, tan caro a esos primeros planos cargados de intensidad en el género, se va a cargar de un encuentro físico con la verdad. En anteriores aventuras, descubrimos a Van Damme a hostias con la vida, pues ahora reescribe el Falso Culpable a puñetazos, un juicio de hostias en el que el villano es el Hombre de Arena, llamado Sandman por alguna cosa.

‘Libertad para Morir’ es ver al guionista David S. Goyer entregando su más fiel, su mejor obra, mientras los que ahora loan su trabajo, de cartón y piedra y sin la mitad de honestidad, porque la cosa va de controlar los arquetipos y no ser pretencioso, escribiendo esas nolanadas padre, entregar un libreto sencillo, en el que al final al villano le parten la cara por abusar de vileza y por meter en la cárcel al tipo equivocado, pero es que además, con estas películas, descubre uno que equivocado se refiere también no ya al error evidente de encarcelar a un inocente sino de encarcelar al héroe, listo para hacer de su inocencia un bastión de manotazos y pasos de ballet frustrados por el cuerpo de otro secuaz, porque Goyer escribiría esta misma película, en la que también hay un científico loco y un villano-estólido y un viaje del protagonista hacia su lado oscuro, con pretensiones y caricaturescos diálogos y aquí era capaz de tomar esquemas naturales y darles una variación, un juego mucho más divertido.

‘Libertad para morir’ es ver a Deran Sarafian entregar lo más parecido que ha dado el mundo de Hollywood, ese lugar con frecuencia inhóspito y con una tendencia atroz a sobreponerse a los cambios con mayor aparatosidad y con una tendencia todavía más abusiva y enfermiza a autorizar fusiones, convencer a cualquier hombre con furia visual para neutralizar sus propuestas y hacer de las escenas de acción una fiesta vulgar de montaje y composición y aquí todo lo que se usa se hace con lo que de verdad importa, la convicción.

Leer más

Anunciate aquí
Anunciate aquí

'Ladrones', guapos, ricos y chulos

40 comentarios

takers-f1.jpg

‘Ladrones’ (‘Takers’, John Luessenhop, 2010) fue número uno en la taquilla estadounidense en el momento de su estreno, algo totalmente incomprensible tras ver el film, de una baja calidad que asusta. Pero es algo lógico con los gustos del actual público palomitero, que gusta de tragarse un film cuya acción se desintegra en segundos gracias al montaje caótico tan dañino en estos tiempos en los que el cine de evasión está bajo mínimos, salvo contadas excepciones. También hay que añadir que su reparto está lleno de caras conocidas, ya sea dentro del cine o la televisión. Y por otro lado la fascinación que han despertado siempre las películas de atracos a bancos, furgones, heladerías, puestos de perritos o lo que sea.

Desde los tempranos tiempos de Don Siegel, con sus thrillers en los años 40 hasta los techno thrillers de Michael Mann, el público siempre se ha sentido atraído por este tipo de historias que despiertan nuestro interés por lo prohibido. ¿Quién no ha deseado ser alguna vez uno de esos atracadores que poseen un plan perfecto y roban un montón de dinero con el que después viven a todo lujo? Si echamos un vistazo a una película como ‘Ocean´s Eleven’ (id, Steven Soderbergh, 2001), ¿quién es el bonito que no desearía tener el estilo de vida de sus personajes centrales, outsiders al margen de la ley? Lamentablemente, el trabajo de Luessenhup no es como el de Soderbergh, ni de lejos.

Leer más

Anunciate aquí

'Apocalypto', la caza del hombre

63 comentarios

corre-ok.jpg

¡Soy garra de Jaguar y soy cazador! ¡Y mis hijos cazarán en este bosque después de mí!

-Garra de Jaguar

La imagen que abre este post define perfectamente la esencia de ‘Apocalypto’: cinética en estado puro, movimiento perpetuo de los personajes, sin tregua, siempre hacia delante. Quizá es ésta la definición perfecta del buen cine de aventuras. Y es que el film dirigido por Mel Gibson es puro espectáculo arrollador, de los que hacen que la platea vibre con las andanzas de sus personajes y sufra ante su incierto destino. Esto que parece tan obvio, se ha convertido en una especie de quimera dentro del panorama actual del cine de acción, postrado ante el dios de los efectos especiales y confundido hace tiempo ya el ritmo con la sucesión espasmódica de planos y más planos. Por eso cobran más valor cintas como ésta, que recuperan la dignidad de un género arrastrado por el barro demasiadas veces. El bajito actor australiano vuelve a demostrar que sabe de qué va esto del cine, le pese a quien le pese.

No corren buenos tiempos para Mel Gibson. Sus excesos verbales y su errática conducta han conseguido que la industria hollywoodiense dé la espalda a uno de sus mayores activos. El tipo que no hace tanto convertía en oro todo lo que tocaba, se ha convertido en un apestado. ¿No me creéis? Su ansiado y apetecible proyecto sobre vikingos ha quedado aplazado sine die tras la deserción de Leonardo DiCaprio; la última película de su amiga Jodie Foster, protagonizada por él mismo no consigue ver la luz y por si fuera poco, el elenco de ‘Resacón en las Vegas 2’ que se encuentra en pleno rodaje, ha vetado la presencia del actor, siendo sustituído por Liam Neeson. Sería una lástima que viera su carrera truncada por su conducta fuera de las pantallas. Pero como esto es un blog de cine, obviemos el carácter del señor Gibson y vayamos a lo que realmente importa: su obra.

Leer más

¿Qué ocurre hoy en día con los personajes femeninos?

19 comentarios

Katharine Hepburn Hoy en día encontramos poquísimos personajes femeninos interesantes. ¿Es culpa del cine o es un reflejo de nuestra sociedad?

Desde el guión, el personaje debe tener matices y aristas, estar bien compuesto, mostrar una personalidad diferenciada y que atraiga, ya sea de manera negativa o positiva. A eso además hay que sumarle un intérprete con suficiente carisma como para darle vida. Y una buena dirección de actores. Al parecer, todos estos factores flaquean a la hora de componer hoy en día tipos femeninos.

Existen actrices maravillosas en nuestro tiempo, claro que sí, pero quizá no existen intérpretes femeninas con el carisma que tenían algunas de las clásicas. Si tomamos el género de la comedia romántica —que analicé en otro post que también estaba de capa caída— nos encontramos maravillosas encarnaciones como las de Katharine Hepburn en ‘La fiera de mi niña’, Barbra Streisand en ‘¿Qué me pasa, doctor?’, Diane Keaton en ‘Annie Hall’… no digo que todas estas actrices hayan desaparecido, pero ya no están en edad para determinado tipo de papeles. También es cierto que de personas que no nos imaginaríamos en un papel de ese estilo se pueden sacar interpretaciones muy interesantes, como la de Kim Basinger en ‘Cita a ciegas’ o la de Meg Ryan en ‘Adictos al amor’. Así que la dirección de actores entraría aquí para darnos una visión diferente.

Leer más

Anunciate aquí

WSL Weblogs SL