'Más allá de los sueños', para niños y fans de Adam Sandler

Hace un par de semanas, me encontraba frente a la cartelera con la única idea de entrar al cine a pasar el rato. Con las manos en los bolsillos, dudando, mirando los carteles una y otra vez. No estaba solo; “mon amour” me acompañaba, pero como ya habíamos visto todo lo que más nos interesaba, me dejó a mí la terrible decisión de comprar las entradas para lo que fuera (ella con sus palomitas dulces ya tenía suficiente). Al final, de las pocas opciones que había para la hora que era (no es una excusa), me decanté por ‘Más allá de los sueños’ (‘Bedtime Stories’, 2008).
¿Ya os habéis reído bastante? ¿Puedo seguir? Como suponéis, no puede decirse que fuera una de las decisiones más acertadas de mi vida. Menos mal que mi querida acompañante estaba cansada, no quiso ahondar en la herida y pude salir del cine con la frente más alta de lo que merecía. En realidad, la película no tiene misterio alguno, es lo que parece, tan evidente, floja e infantil como puede esperarse. En mi opinión, sólo es recomendable para niños, adolescentes, mentes muy (muy, muy) cansadas y para fans del Adam Sandler payaso.




