'El pisito' convertida en una comedia amena

En estas fechas se representa en el teatro Marquina, de Madrid, una adaptación teatral del guión de Rafael Azcona, ‘El pisito’, que Marco Ferreri e Isidoro Martinez Ferry llevaron al cine en 1959.
El papel que en la película estaba representado por José Luis López Vázquez aquí está encarnado por Pepe Viyuela. De Petrita hace Teté Delgado, en vez de Mary Carrillo. En el personaje de la anciana, Asunción Balaguer ocupa el lugar de Concha López Silva.
El libreto de la obra actual está firmado en parte por el propio Azcona, que siempre estuvo retocando el texto para eliminar la autocensura que había aplicado en tiempos de Franco. Juanjo Seoane, el productor de la obra –que celebra con esta función su producción número cien— se ha encargado de la adaptación, junto con Bernardo Sánchez. Ambos declaran que se trata de una versión más “azconiana”, pues se centra más en su libro: ‘El pisito: novela de amor e inquilinato’. Y es que Ferreri se la había llevado muy a su terreno.
La principal diferencia entre la película y la obra está en el tono. Mientras la de Ferreri era una tragicomedia oscura y tremenda, que te dejaba con el ánimo por los suelos y conseguía arrancar la pena al igual que la risa; la obra de teatro, dirigida por Pedro Olea, es una comedia amena que demuestra algunos absurdos de la época, sin llegar a atormentar.

Hasta hace unos años, si te hablaban de cine francés, lo primero que se te venía a la cabeza eran películas sesudas y bellas, minoritarias y pretenciosas. Desde hace un tiempo, Francia exporta principalmente comedias y ahora cuando se habla de un estreno francés ya es más habitual pensar en algo ligero y divertido que en aquellos films de autor, que no dejan de hacerse, pero para los que parece que ya no tienen la exclusiva.