'Hijos de los hombres', puñetazo de verdad

Proyecto Humano… ¿Por qué la gente cree en esa mierda? Sabes, aunque esa gente exista, con sus instalaciones en lugares secretos, no me jodas, ¡es muy fuerte!, aunque hayan descubierto la cura para la infertilidad, ¡no tiene importancia! Demasiado tarde. El mundo se ha ido a la mierda. ¿Sabes qué? Era demasiado tarde antes de que esto de la infertilidad ocurriera, hostias.-Theo Faron
Hay películas que resultan tan insoportables, tan poco condescendientes con el espectador, que verlas una primera vez resulta un verdadero suplicio, pero que regresar a sus imágenes y volver a resistirlas se convierte en un verdadero calvario. ¿Por qué entonces, en casos como éste, volvemos a insertar el Dvd en el reproductor y damos click al play? En mi caso, y sospecho que en el caso de algunos más, este mazazo nos perturba, pero al mismo tiempo nos hace libres.
Por suerte para los cinéfilos, y para el cine, y para el arte, existen algunos directores muy capaces de olvidarse de lo que espera recibir la mayoría en una sala de cine, y de dedicarse a lo que tienen que hacer. Es decir, de convertir el arte, la cultura, en un instrumento de combate, al mismo tiempo que redefinen y formulan sus límites estéticos. Uno de esos elegidos es, a mi entender, el realizador mexicano Alfonso Cuarón, un tipo que está muy lejos de dormirse en los laureles de su maravilloso ‘Harry Potter y el prisionero de Azkabán’, y al que sólo le preocupa la verdad.






Entre las películas del año pasado, si hay una que merece la pena conservar para poder dedicarle varios visionados, esa es Hijos de los Hombres de 
