'Raíles y lazos', Eastwood sólo hay uno

Resulta curioso que la descendencia de Clint Eastwood no haya obtenido la misma fama, o al menos una parte, que ya sería bastante, del director de ‘Bird’. A pesar de que suele sacar a sus retoños en muchas de sus películas, algo que lleva haciendo desde hace muchos años, la pareja de hermanos producto de su matrimonio con Maggie Johnson, esto es, Kyle Eastwood y Alison Eastwood (los mayores) ni siquiera son conocidos por ser precisamente hijos de la leyenda viviente. El primero de ellos hizo sus pinitos en el cine apareciendo en ‘El aventurero de medianoche’, pero luego le dio por la música y terminó convirtiéndose en un excelente músico de jazz (toca el contrabajo) reconocido únicamente en circuitos especializados.
Alison Eastwood, la realizadora de ‘Raíles y lazos’, apareció de niña en ‘En la cuerda floja’ (‘Tighrope’, 1984), años más tarde y ya crecidita, al lado de John Cusack en ‘Medianoche en el jardín del bien y del mal’. Siendo hija de quien es, no se entiende que su carrera como actriz no haya sido más fructífera. Ahora le ha dado por estrenarse como directora, pero todo indica a que la mala suerte le persigue de nuevo, aunque hay algo peor en esta ocasión: la primera impresión que uno se lleva después de ver una película como ésta es que el talento no se hereda, aunque por supuesto habrá que esperar a que Eastwood hija tenga nuevas oportunidades detrás de las cámaras, eso sí, con mayor fortuna comercial.
