
Entre Octubre y Noviembre se concentran en España un buen número de Festivales dedicados al cortometraje. Los hay de ficción y de animación, consolidados y con prestigio, como son los casos de Animamadrid, Alcine (del que hablaremos dentro de poco) o Animacor. El Festival cordobés, que es del que vamos a hablar aquí, ya lleva cuatro años en circulación y tiene su tirón. Lo que conviene pensar con estos certámenes es que el mundo del cortometraje animado, no se centra sólo en los grandes nombres y estudios, sino que existen otra serie de trabajos, tan fascinantes como los que nos vienen a la cabeza (no sólo de Pixar y Disney se vive). Sobre todo, esa cinematografía francesa que desde sus escuelas, como es el caso de Supinfocom, no para de acaparar reconocimiento tras reconocimiento.
Así, dentro del apartado de largometrajes, La película francesa ‘Dragon Hunters’ (Cazadores de dragones), de Guillaume Ivernel y Arthur Qwak, se adjudicó la cuarta edición del Festival Internacional de Animación de Córdoba. Mientras que en el apartado de cortometrajes los premiados fueron, como mejor corto, ‘Skhizein’, de Jérémy Clapin, el segundo premio recayó en ‘Monsieur COK’ de Franck Dion, y el tercero en ‘The Werepig’ de Samuel Ortí, y el Premio RTVA a la Creación Audiovisual Andaluza fue a parar a ‘Inside a boy’, dirigido por el cordobés Rafael Toro.
Atentos a estas piezas, principalmente a las dos ganadoras en el apartado de cortometrajes y a Skhizein, que va acaparando premios allá donde participa. Cuando el río suena…

