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		<title>Magazine - anthony-minghella</title>
		<link>http://www.blogdecine.com</link>
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Blog de cine, los trailers y críticas de películas de todos los estrenos. Información sobre futuros rodajes y todo sobre las estrellas.		</description>
		<pubDate>2012-02-11 06:43:04</pubDate>

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      <title><![CDATA['El talento de Mr. Ripley', fascinante viaje a las tinieblas]]></title>
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      <pubDate>Wed, 20 Apr 2011 22:02:00 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image38931" src="http://img.blogdecine.com/2011/04/mrripley0001_650.jpg" class="centro" alt="mrripley0001.jpg" /></p>

	<p><object width="353" height="132"><embed src="http://www.goear.com/files/external.swf?file=c29d18f" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" quality="high" width="353" height="132"></embed></object></p>

	<p>Existen ciertas películas que no terminas bien de explicarte la razón de su escaso impacto en la memoria cinéfila, así como de su tímida recepción popular y de la condescendencia de la que fueron objeto por parte de la crítica. Tengo mi propia teoría, quizá un poco descabellada, quizá no tanto: a menudo se reciben las películas con un exceso de expectativas, o con total falta de ellas, lo que propicia que las que se quedan en el interregno, es decir, las que no nos dejan fríos pero tampoco nos vuelven locos en un primer momento, no sean apreciadas como merecen. Y entre esas a veces se rescatan bastantes que son más que notables. Entre estas últimas, no tengo ninguna duda de que se encuentra la quinta película dirigida por el recientemente fallecido <strong>Anthony Minghella</strong> (a la temprana edad de cincuenta y cuatro años), que adapta de manera magistral la ya de por sí magistral novela de <strong>Patricia Highsmith</strong>, sobre uno de los personajes más turbadores y fascinantes que ha dado la literatura y el cine, el enigmático y resbaladizo <strong>Tom Ripley</strong> ya llevada al cine veintinueve años antes por René Clement y con un magnífico Alain Delon.</p>

	<p>Es lógico que tras el enorme éxito y los nueve Oscar de la maravillosa (y no siempre valorada como tal) <strong><a href="http://www.blogdecine.com/fichas/dramas/el-paciente-ingles">&#8216;El paciente inglés&#8217;</a></strong> (&#8216;The English Patient&#8217;, 1996), el siguiente trabajo de Minghella fuera recibido con suspicacia y con excesivo recelo. Así fue. Además, el recuerdo de &#8216;A pleno sol&#8217; (&#8216;Plein soleil&#8217;, 1960) pesaba mucho. Pero, personalmente, si he de quedarme con una de las dos, me quedo con la de Minghella, por la sencilla razón de que explota al máximo las posibilidades de una historia increíblemente compleja e intrincada que Clément no aprovechaba en todo su potencial, y con la que Minghella, sentándose primero en solitario para componer el guión, y luego en labores de dirección de actores y puesta en escena, demuestra un talentazo y un buen gusto que es una verdadera pena que no se prolongara por más películas, porque es realmente admirable en las tres disciplinas. Eso sí, respaldado por un repartazo en estado de gracia y por un equipo técnico de primerísima línea, que hacen de este viaje a las tinieblas una verdadera gozada, cuyos sucesivos visionados provocan un placer intenso y casi maligno.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>He de reconocer que, en su momento, no lo tenía muy claro con la elección de <strong>Matt Damon</strong>, pero ahora mismo no puedo imaginarme un Ripley mejor. No solamente él y Delon, también <strong>Barry Pepper</strong>, <strong>Dennis Hopper</strong> y <strong>John Malkovich</strong> le han dado vida en adaptaciones de otras novelas del personaje. He de decir que el de Boston les gana la partida a todos de calle. Tanto es así, que hoy día me resulta imposible leer cualquiera de las cinco novelas de Highsmith sobre el personaje y no poner el rostro de Matt Damon en Ripley. Siendo un actor siempre sólido, creo que esta es una de sus dos o tres mejores interpretaciones. A su lado, el no siempre sólido <strong>Jude Law</strong> hace el papel de su vida como Dickie Greenleaf. Tanto es así que, aunque el personaje de Law es necesariamente secundario, y que desaparece durante gran parte del metraje, su peso en la imagen es tan grande como el de Damon, y su recuerdo y su ausencia casi se sienten más que su presencia. No son los únicos, pues <strong>Gwyneth Paltrow</strong>, <strong><a href="http://www.blogdecine.com/fichas/actrices/cate-blanchett">Cate Blanchett</a></strong>, <strong>Philip Seymour Hoffman</strong>, el gran <strong>Jack Davenport</strong> o <strong>James Rebhorn</strong>, están perfectos todos, en un reparto sin fisuras, collage de rostros magnificamente dirigidos, en una suerte de relevo contínuo para esta tragedia vestida de suspense.</p>

	<p><img id="image38932" src="http://img.blogdecine.com/2011/04/screen1_650.jpg" class="centro" alt="screen1.jpg" /></p>

<h2>El perdedor sin escrúpulos</h2>

	<p>Dicen que la Highsmith escribió esta novela durante un viaje con el que cruzó media Europa, viaje sufragado con las ganancias de su primera novela, &#8216;Extraños en un tren&#8217;, que adaptaría de forma magnífica Alfred Hitchcock en una de sus películas más vibrantes. Realmente sentimos, viendo la adaptación de Minghella, que viajamos por media Europa, una Europa muy diferente a la de hoy día (mucho más luminosa, limpia y serena&#8230;), siguiendo al inclasificable Tom Ripley, talentoso perdedor nato de increíble habilidad para las imitaciones, y de escasos escrúpulos para hacer lo que deba con tal de vivir bien sin dar un palo al agua, en su periplo en busca de Dickie Greenleaf, hijo vividor de un millonario que quiere atarle más corto. Encontrar a Dickie será una triple revelación para Tom: descubrirá un mundo de lujo y de bohemia que no había siquiera soñado, iniciará una amistad tumultuosa con Dickie, y descubrirá hasta donde puede llegar en sus habilidades y en su abyección. También descubrirá Europa y la música jazz. Casi nada. <strong>Y el relato pasará de unas vacaciones a una pesadilla&#8230;</strong>y de ahí a una eterna huida de la que seremos involuntarios cómplices.</p>

	<p>Minghella narra todo esto con la calidad rítmica de un pausado adagio, como si de la cadencia de su puesta en escena dependiera el estado anímico y hasta el destino de sus personajes (de hecho, así es siempre, aunque pocas veces se tiene esto en cuenta). Respetando al máximo la novela, Minghella se entrega al difícil retrato de Ripley, buscando provocar en el espectador el mismo efecto que Highsmith con sus novelas. Definida a veces como una venganza de la clase media sobre la clase privilegiada, <strong>o un sentimiento de culpabilidad universal</strong>, observar las sangrientas andanzas de Ripley, un a veces torpe, a veces genial asesino, es, contra todo pronóstico, desear que se salga con la suya a pesar de que, en lo más profundo, sabemos que comete actos deleznables y que merece la cárcel o la muerte. Y te sorprendes, y te sientes asquerosamente culpable, viendo la película y sufriendo con él y respirando aliviado cuando se salva en el último momento, ya sea por pura suerte o por un talento asombroso. Exactamente igual que en las novelas.</p>

	<p>Hay algo en el carácter, y en la creación de Damon, que te empuja a compadecer y a entender al personaje, por mucho que te resistas a ello. Minghella, frío e inteligente, ni le juzga ni le critica. Se limita a mostrar sus actos tal cual. Y todo lo que hace Ripley es ambiguo, y todo lo que piensa impenetrable. Así, lo que empieza como un choque cultural y de clases, se zambulle en cuestiones mucho más complejas, como la homosexualidad no asumida de Ripley, su deseo y su odio hacia Dickie, su cariño y su desprecio hacia Meredith (Blanchett), su amistad y su servilismo hacia Marge (Paltrow)... El excelente y, en ciertos aspectos, de una estimulante decadencia, diseño de producción de Roy Walker, así como la soberbia fotografía de <strong>John Seale</strong> y la evocadora y enigmática partitura del gran <strong>Gabriel Yared</strong>, terminan por redondear la propuesta. Dos horas y veinte minutos de cine que Minghella dirige con mano de hierro en todo momento, que oculta, bajo su aparente ligereza, algunas de las imágenes más perturbadoras de los últimos años, y que certifican a un cineasta de gran talento, en una película prácticamente magistral.</p>

	<p><img id="image38933" src="http://img.blogdecine.com/2011/04/mrripley0045_650.jpg" class="centro" alt="mrripley0045.jpg" /></p>

<h2>Conclusión e imagen favorita</h2>

	<p>Filme de suspense de obligado visionado para todos los amantes del género en particular y del cine en general, que entusiasmará a los que busquen intensidad y buen gusto, y a los seguidores de la Highsmith, con un reparto ajustadísimo y una realización ejemplar, sobria pero muy bella. Mi imagen favorita es la de Ripley sorprendido por Freddie (Seymour Hoffman): perfecto Damon en su tensión y en su indecisión, así como en su reacción final. Decididamente, Minghella era un director de actores de primerísima línea.</p>      ]]></description>
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      <title><![CDATA['El paciente inglés', amores que matan]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/el-paciente-ingles-amores-que-matan</link>
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      <pubDate>Tue, 16 Nov 2010 14:39:27 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image36043" src="http://img.blogdecine.com/2010/11/patient3_650.jpg" class="centro" alt="patient3.jpg" /></p>

	<p><object width="353" height="132"><embed src="http://www.goear.com/files/external.swf?file=4f7221d" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" quality="high" width="353" height="132"></embed></object></p>

	<p>Quizás el cine sea un misterio incluso para los propios directores, y una vez que desentrañan ese misterio, como un acertijo interior, los que durante un tiempo hicieron trabajos mediocres o menores, deslumbran con una creación poco menos que sublime, impensable hasta ese momento por su trayectoria previa, aunque en ella puedan encontrarse trabajos estimables. Tal podría ser el caso del bueno de <strong>Jonathan Demme</strong> con su excepcional <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/thrillers/el-silencio-de-los-corderos">&#8216;El silencio de los corderos&#8217;</a> (&#8216;The Silence of the Lambs&#8217;, 1991), o de <strong>Anthony Minghella</strong> con <strong>&#8216;El paciente inglés&#8217;</strong> (&#8216;The English Patient&#8217;, 1996), hasta el punto que resulta extraño e incluso irrelevante que ambos consiguieran el Oscar por ellas. Minghella, que había alcanzado un prestigio bastante notable en el teatro, la radio y la televisión británicas, sólo había dirigido dos largometrajes antes de presentarse con esta maravilla, y con ninguno de ellos había destacado especialmente. Una vez más se demuestra que para convertirse en un artista lo más importante es una pasión arrolladora, como la que Minghella experimentó cuando leyó la novela.</p>

	<p>Ví por primera vez esta película hace muchos años, casi quince, y no pude explicarme qué extraña tensión psíquica produjo en mí, hasta el punto de olvidarme completamente de su historia y de quedarme atrapado en sus imágenes y sonidos. La he vuelto a ver (por segunda y tercera vez consecutivas) y me ha emocionado profundamente y de nuevo he vuelto a olvidarme de sus tramas secundarias y a quedarme atrapado en gestos, miradas, planos, cortes y movimientos. Como en la sinfonía de <strong>&#8216;Casino&#8217;</strong> (id, Martin Scorsese, 1995) o en el barroquismo melódico de <strong>&#8216;Drácula de Bram Stoker&#8217;</strong> (&#8216;Bram Stoker&#8217;s Dracula&#8217;, Francis Ford Coppola, 1992), &#8216;El paciente inglés&#8217; convierte una suerte de tragedia o melodrama en verdadera música. No incluyendo grandes temas orquestales en su partitura para manipular los sentimientos del espectador y para sonsacarle las lágrimas, sino convirtiendo los elementos sonoros y visuales más básicos en una partitura, en un todo armónico que se percibe como tal desde el subconsciente, y que se enrosca en el ánimo, elevándolo en un adagio que no deseas que termine nunca.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>La novela original de <strong>Michael Ondaatje</strong> (nacido en Sri-Lanka en 1942) cautivó hasta tal punto a Minghella, que no pudo evitar, según sus propias palabras, hacer una película con esa historia. Una historia fascinante, por otro lado. Durante la II Guerra Mundial, en un abandonado monasterio italiano, cuatro personas se encuentran en un momento especialmente delicado de sus vidas. Un misterioso hombre calcinado al que le restan pocos días de existencia, su no menos misteriosa (y bella) enfermera, un desactivador de bombas sij y un vagabundo al que le han amputado los pulgares. Tirando del hilo de sus respectivas vidas, y de los motivos y circunstancias (eso que llaman destino) que les han llevado a ese lugar y no a otro en todo el mundo, descubren que conocerse no ha sido ningún azar, y nosotros descubrimos una historia de amor, deseo y celos, cuyo epicentro desencadena un terremoto emocional que toca y desestabiliza varias vidas, hasta el punto de destruirlas, y es que el amor en esta película no es una fuerza positiva, en ningún modo, <strong>más bien un agente destructivo, tóxico</strong>, que a cambio de unos fugaces momentos de felicidad y pasión entrega odio, desesperación, dolor y oscuridad&#8230;hasta que otro amor, el de la fraternidad, el perdón y la amistad acude a restañar las heridas y a redimir el tormento de los recuerdos.</p>

<h2>Recuerdos e instantes perdidos para siempre</h2>

	<p>Puede ser &#8216;El paciente inglés&#8217; (no lo sé, porque no me he puesto a investigar, pero quizá lo sea) la película con más flash-backs en muchos años de cine. En ella hay no menos de cuarenta viajes al pasado, al interior de la memoria de un moribundo, un ser que en otra época fue un hombre mezquino y altivo, pero también noble y apasionado, el conde Laszlo de Almásy. El recuento de los hechos que le convirtieron en un pedazo de carne chamuscada es el eje del relato. Y en esos hechos se yergue como una sombra al mismo tiempo frágil y tempestuosa la figura de Katharine Clifton. El conde está interpretado por uno de los mejores y más versátiles actores de su generación, el británico <strong>Ralph Fiennes</strong>, que es uno de los pocos que podía otorgar a ese rol la necesaria ambigüedad moral y el imprescindible magnetismo de un sujeto tan imperfecto. Ella, por otra parte, es la genial intérprete <strong>Kristin Scott Thomas</strong>, que nunca estuvo más bella y más elegante que aquí, y que sabe inocular una veracidad admirable a su personaje.</p>

	<p><img id="image36044" src="http://img.blogdecine.com/2010/11/patient001_650.jpg" class="centro" alt="patient001.jpg" /></p>

	<p>Cuando hablo de cine-música no me refiero a una secuencia que dependa de la música para existir, o para darle sentido. Tampoco de una imagen que parezca creada a partir de la música. Estoy hablando de imágenes que provocan en el espectador las mismas emociones que una melodía o una sinfonía. Aunque lo ideal sería ver esta película sin la maravillosa banda sonora de <strong>Gabriel Yared</strong>, pero sí con sus sonidos, la he visto casi entera en silencio, sin audio, y me ha maravillado el modo asombroso en que Minghella mueve a sus actores y a su cámara, y a todos los elementos que habitan en el encuadre, y la manera en que con el montaje pasa a otro encuadre, en el cual los ritmos y la intensidad siguen provocando, como en una nota sostenida, las mismas emociones. Ignoro si era consciente de lo que estaba creando, pero esta puesta en escena, en sí misma extraordinaria, convierte al tristemente fallecido Minghella (a la corta edad de cincuenta y cuatro años) en un coloso de su oficio, en un director con un inmenso sentido visual y rítmico.</p>

	<p>El legendario <strong>Walter Murch</strong> (montador de las más importantes películas de Francis Ford Coppola), que ganó dos Oscar con esta película, ha explicado en diversas ocasiones la enorme complejidad de las mezclas y el montaje de sonido, que le llevó muchos meses de trabajo y muchos cortes desechados. Porque aquí hasta el mínimo detalle sonoro es de una importancia capital, y existe por un motivo estético o emocional antes que narrativo. Los recuerdos son evocados por la abstracción absoluta que nuestra mente hace de las imágenes y de los sonidos, que como tesoros semienterrados vuelven a la luz, y cuyo andamiaje fundamental son esas imágenes y esos sonidos <strong>idealizados y perfeccionados en nuestro interior</strong>. Sólo así los recuerdos perdidos, el pasado terrible del conde, puede afectarnos tanto como le afecta a él, y de pronto nos convertimos en personas chamuscadas por esos recuerdos, enfebrecidas, y por ello más vivas que antes. Porque en este relato se dan la mano, una y otra vez, las tres únicas cosas que verdaderamente existen: los recuerdos, el dolor y el placer.</p>

	<p>La enfermera está interpretada por la hermosa actriz <strong>Juliette Binoche</strong>, una compasiva mujer que a su vez encontrará una pasión en la figura del zapador sij llamado Kip, interpretado por <strong>Naveen Andrews</strong> (el Sayeed Jarrah de <strong>&#8216;Lost&#8217;</strong>). Y el vagabundo está encarnado por el estupendo actor <strong>Willem Dafoe</strong>, que está fabuloso en su rol vengativo y posteriormente redentor de <strong>David Caravaggio</strong>. Ellos conforman el presente del paciente inglés, y su peripecia vital, en lugar de entorpecer sus viajes al pasado, los enriquecen todavía más, como un tema musical de apoyo, sin el cual el tema principal no alcanzaría tanta verdad y belleza. Tanto el presente como el pasado está inundado de una inasible melancolía, de un sentimiento de pérdida inminente casi angustioso, pues ante todo es un filme sobre la soledad, y sobre la dignidad y la fortaleza de esa soledad, asaltada por unos recuerdos que no se eligen, pero que son lo único que queda.</p>

	<p><img id="image36045" src="http://img.blogdecine.com/2010/11/patient4_650.jpg" class="centro" alt="patient4.jpg" /></p>

<h2>Conclusión</h2>

	<p>Iluminada de forma impecable por el gran operador <strong>John Seale</strong>, con un diseño de producción muy cuidado y muy sobrio de <strong>Stuart Craig</strong>, asistimos a la crónica de una doble derrota: la del amor y la de la vida. Su salvaje final nos hiere hasta lo más profundo, pero su energía, su misterioso ritmo, su lírica musicalidad interior, nos hace un poco más libres y un poco más lúcidos. Su historia de amor es la de dos seres egoístas e infelices, que sólo pueden estar juntos estando separados, que se desprecian y que se admiran al mismo tiempo. Minghella, que nunca más haría algo tan hermoso y trágico, ni los juzga ni los ensalza. Simplemente nos hace testigos de la eterna dificultad y tensión de una pasión devoradora.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Shekhar Kapur tomará el relevo de Anthony Minghella en 'New York, I Love You']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/noticias/shekhar-kapur-tomara-el-relevo-de-anthony-minghella-en-new-york-i-love-you</link>
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      <pubDate>Wed, 02 Apr 2008 09:48:32 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" id=image18117 alt="Shekhar Kapur y Cate Blanchett" src="http://img.blogdecine.com/2008/04/kapur y blanchett rodaje.jpg" /></p>

	<p>El director <strong>Shekhar Kapur</strong> (en la imagen, junto a Cate Blanchett) ha acabado con las dudas sobre qué pasaría con el segmento que el recientemente fallecido <strong>Anthony Minghella</strong> (&#8216;El Paciente Inglés&#8217;) debía rodar para el proyecto <strong>&#8216;New York, I Love You&#8217;</strong>; él tomará el relevo. La última película que pudimos ver de Kapur fue &#8216;Elizabeth: La Edad de Oro&#8217;, entretenida secuela, poco amable con el pasado histórico español, de &#8216;Elizabeth&#8217;.</p>

	<p>Recordemos que <strong>&#8216;New York, I love you&#8217;</strong> repite la misma idea de &#8216;Paris, Je t´aime&#8217;, pero, claro, situada en la ciudad que nunca duerme. Sobre el cortometraje que preparaba el oscarizado Minghella para este film, decir que el guión estaba ya terminado pero aún no se había comenzado con el casting. Estaba previsto que el rodaje se iniciara este mes de abril. Según ha revelado <strong>Kapur</strong>, el propio Minghella le pidió que se encargara de su segmento, cuando el director de &#8216;Cold Mountain&#8217; entró en el hospital hace unas semanas.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.darkhorizons.com/news08/080326e.php">Dark Horizons</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Anthony Minghella nos ha dejado]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/otros/anthony-minghella-nos-ha-dejado</link>
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      <pubDate>Tue, 18 Mar 2008 15:45:09 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image17819" src="http://img.blogdecine.com/2008/03/minghella.jpg" class="izquierda" alt="minghella.jpg" /> La noticia ha cogido a todo el mundo por sorpresa. <a href="http://www.blogdecine.com/tag/anthony+minghella"><strong>Anthony Minghella</strong></a> ha fallecido en el día de hoy a los 54 años de edad, debido a una <strong>hemorragia cerebral</strong>. La primera película que un servidor vio de este director británico fue la floja <a href="http://imdb.com/title/tt0107613/">&#8216;Un Marido Para mi Mujer&#8217;</a>, con un Matt Dillon intentando recuperar el prestigio perdido. Dicha película no hacía pensar, ni de lejos, las excelencias del siguiente trabajo de Minghella, la excesivamente oscarizada (y odiada por muchos), <a href="http://imdb.com/title/tt0116209/">&#8216;El Paciente Inglés&#8217;</a>, película que a mi juicio, nunca fue capaz de superar. Luego vinieron las de sobra conocidas <a href="http://imdb.com/title/tt0134119/">&#8216;El Talento de Mr. Ripley&#8217;</a>, de la que tal vez esperábamos demasiado y no cumplió con las espectativas; <a href="http://imdb.com/title/tt0159365/">&#8216;Cold Mountain&#8217;</a>, maja película que supuso un intento de repetir la operación de premios que había conseguido con su famoso paciente; y la casi desconocida <a href="http://www.blogdecine.com/2007/06/26-breaking-and-entering-el-anthony-minghella-mas-intimo">&#8216;Breaking and Entering&#8217;</a>, que pasó casi de tapadillo por las pantallas de todo el mundo.</p>

	<p>Recientemente había terminado su última película, <a href="http://imdb.com/title/tt0874957/">&#8216;The No. 1 Ladies Detective Agency&#8217;</a>, con guión de Richard Curtis (lo que puede darnos una idea de por dónde van los tiros), el primer film americano rodado íntegramente en Bostwana, y que versa sobre la primera mujer del país que abrió su propia agencia de detectives.</p>

	<p>A tan temprana edad y con su currículum, sólo como director, a Minghella le faltaban muchas cosas por decir. <strong>Hasta siempre Anthony</strong>.</p>

	<p>Vía | <a href="http://imdb.com/news/flash/">Imdb</a> (gracias a <strong>María Viller</strong> por el aviso)</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Scarlett Johansson debutará como directora en 'New York, I Love You']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/noticias/scarlett-johansson-debutara-como-directora-en-new-york-i-love-you</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/noticias/scarlett-johansson-debutara-como-directora-en-new-york-i-love-you</guid>
      <pubDate>Tue, 15 Jan 2008 05:25:52 +0000</pubDate>

      <author>Teresa Morales</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image16515" src="http://img.blogdecine.com/2008/01/scarlett_johansson.jpg" class="centro" alt="Scarlett Johansson" /></p>

	<p>Siempre es un placer encontrar nuevas noticias de <strong>Scarlett Johansson</strong>, y en este caso la alegría es doble por el proyecto que la acompaña.</p>

	<p>¿Recordáis lo que llegó a entusiasmarme <a href="http://www.blogdecine.com/tag/paris+je+t'aime">Paris je t’aime</a>? Pues la historia se repite, esta vez en la ciudad de los rascacielos, siguiendo la misma dinámica de cortometrajes que hablan de amor en cinco minutos, bajo el título de <strong>New York, I Love You</strong>.</p>

	<p>Anthony Minghella y Mira Nair volverán a reunir a un buen número de directores para que den cada uno su particular visión sobre el tema y entre ellos, según nos <a href="http://www.lashorasperdidas.com/index.php/2008/01/14/scarlett-johansson-en-new-york-i-love-you/">cuentan en Las Horas Perdidas</a>, participará nuestra querida <a href="http://www.blogdecine.com/tag/scarlett+johansson">Scarlett</a>, en lo que supondrá su debut tras las cámaras.</p>

	<p>También comentan que está confirmada la presencia de Woody Allen (lo contrario sería un crimen), pero los únicos nombres que aparecen de momento en la <a href="http://www.imdb.com/title/tt0808399/">ficha de IMDb</a> son los siguientes: Fatih Akin, Yvan Attal, Zach Braff, Albert Hughes, Allen Hughes, Wen Jiang, Joshua Marston, Chan-wook Park, Brett Ratner y  Andrei Zvyagintsev.</p>

	<p>Ahora como siempre, nos toca esperar.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['Breaking and Entering', el Anthony Minghella más íntimo]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/breaking-and-entering-el-anthony-minghella-mas-intimo</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/breaking-and-entering-el-anthony-minghella-mas-intimo</guid>
      <pubDate>Tue, 26 Jun 2007 13:23:40 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image12886" src="http://img.blogdecine.com/2007/06/brakingandentering.jpg" class="centro" alt="brakingandentering.jpg" /></p>

	<p>El pasado Marzo se estrenó en nuestro país <a href="http://www.blogdecine.com/2006/10/02-trailer-de-breaking-and-entering-de-anthony-minghella"><strong>&#8216;Breaking and Entering&#8217;</strong></a>, la última película dirigida por <a href="http://imdb.com/name/nm0005237/"><strong>Anthony Minghella</strong></a>. Lo curioso es que su distribución fue limitadísima sin que aún conozcamos el motivo de ello. Decían por ahí que en la productora no sabían muy bien cómo vender un film de estas características, el cual no termina de definirse en ningún género. Ese es el problema de muchos productores, cuando se les presenta algo inclasificable se ponen nerviosos y lo más lógico es que no apuesten por el producto. Y resulta más curioso aún cuando en el reparto de la película figuran nombres tan conocidos como <a href="http://www.blogdecine.com/tag/jude+law">Jude Law</a>, <a href="http://www.blogdecine.com/tag/juliette+binoche">Juliette Binoche</a> y <a href="http://imdb.com/name/nm0000705/">Robin Wright Penn</a>. Es evidente que esos tres no son garantía de un bombazo comercial, pero sí lo suficientemente conocidos por el público como para que la película pueda responder en la taquilla.</p>

	<p><strong>&#8216;Breaking and Entering&#8217;</strong> narra la historia de una pareja con ciertos problemas  que viven en Londres. Él es un importante arquitecto que un día sufre un robo en su empresa, prepetrado por unos jovenzuelos que repiten el robo. Una noche siguien a uno de esos ladrones, nuestro protagonista conocerá a la madre del mismo, con la que comenzará una relación especial, planteándose muchas cosas al respecto de su propia vida.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Minghella siempre se ha caracterizado por narras historias íntimas, aunque en el caso de <a href="http://imdb.com/title/tt0116209/">&#8216;El Paciente Inglés&#8217;</a> (si no fuera por su primera media hora estaríamos hablando de una gran película), <a href="http://imdb.com/title/tt0134119/">&#8216;El Talento de Mr. Ripley&#8217;</a> (excelentes actores, pero historia sin pasión) y <a href="http://imdb.com/title/tt0159365/">&#8216;Cold Mountain&#8217;</a> (con el enorme problema de tener que aguantar a una insoportable <strong>Nicole Kidman</strong>), estaban apoyadas por cierto halo de grandiosidad típico de una superproducción (<a href="http://imdb.com/title/tt0107613/">&#8216;Un Marido para mi Mujer&#8217;</a> vamos a dejarla de lado a pesar del simpático <strong>Matt Dillon</strong>). Precisamente eso es lo que no tiene esta película, es como si Minghella haya descendido un poco sus intenciones de querer contar algo grandioso, y haya querido hacer un film mucho más cercano y tranquilo, por así decirlo.</p>

	<p>Esto juega a favor y en contra del film al mismo tiempo. A favor porque tenemos un film sencillo, fácil de seguir, realizado muy correctamente y bastante bien interpretado en el que se ve que todos han estado muy cómodos realizándolo. Y en contra, porque curiosamente esa falta de pretensiones hacen que la película no tenga ni la más mínima trascendencia, y ahí es donde Minghella fracasa, pues no logra dejar huella contando una historia sencilla, algo que sí lograba por ejemplo un <a href="http://imdb.com/name/nm0000975/">Robert Bresson</a>, y no trato ahora de comparar a los dos directores, porque sería enormemente injusto para Minghella, pero éste nunca ha sido un gran director, aunque sí ha tenido a su alcance los elementos adecuados, que por sí solos ya lograban cierta calidad.</p>

	<p>La película no aburre y se sigue con cierto interés, pero hay algunas cosas de su trama que no están bien mostradas. Al respecto cabe citar la relación entre <strong>Jude Law</strong> y <strong>Robin Wrigth Penn</strong>, la cual nunca termina de estar clara, y ella anda como un poco perdida, hasta cierto giro final en el que todo se decide y uno se pregunta si no le estarán tomando un poco el pelo. No es que sea demasiado alarmante, pero el final del film desentona bastante con el resto, peca un poco de incoherente y lastra por supuesto algunas de sus posibilidades. Los actores indudablemente están todos en su salsa y muy creíbles, uno de los aciertos de la película. Al lado de Law y Wright Penn tenemos a una <a href="http://www.blogdecine.com/tag/juliette+binoche">Juliette Binoche</a> demostrando una vez más lo mucho que le gusta poner acentos, y en un papel secundario está <a href="http://imdb.com/name/nm0267812/">Vera Farmiga</a>, mucho mejor actirz de lo que parece, interpretando a una prostituta que mantiene una curiosa relación de amistad con el protagonista.</p>

	<p>Una película correcta, que inexplicablemente casi ha pasado desapercibida. Me pregunto qué ocurrirá cuando la editen en dvd, si correrá la misma suerte. Esperemos que no y que la gente la descubra. No es un gran film y no pasará a la historia, pero tampoco es un producto desdeñable, tiene su interés, a parte de ir un poco a contracorriente dentro del actual panorama norteamericano, y sólo por eso mereció mejor suerte en su distribución.</p>      ]]></description>
      </item>
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