
Antonio Hernández vuelve a las intrigas políticas que tan acertadamente retrató en ‘Los Borgia’ con ‘El menor de los males’, que se estrena el día 14 de marzo.
Un político de un partido de derechas que se llama a sí mismo de centro tiene en sus manos la posibilidad de convertirse en el siguiente candidato. Acude al pazo de su familia a pasar un fin de semana y se encuentra con que su hermana inesperadamente está allí. Él contaba con que se hubiese marchado a Mallorca, pero ella tiene un esguince y se ha quedado. Trata de que abandone la casa con la excusa de que vienen unos políticos, pero en realidad es una de sus amantes la que va a visitarlo con la intención de extorsionarlo con unas fotos de ellos dos juntos.
El film comienza de manera muy efectista, pero se trata de una falsa alarma y después tiene un largo fragmento en el que se van planteando las cosas y que tarda demasiado en dar paso al verdadero conflicto y a la acción. Una vez nos metemos en harina, el interés crece considerablemente y nos encontramos con una película que no está nada mal, que va aportando nuevos giros a cada momento y envolviendo a los protagonistas en un enredo del que es difícil salir. Demuestra con ello que la mierda, cuando más se remueve, más huele y en este caso, literalmente.

Os informé ayer de quiénes habían sido los
Al 

El director 
