
Hay películas con imágenes tan poderosas que se te quedan grabadas, y luego cuesta quitárselas de la cabeza, para bien y para mal. ‘Vals con Bashir’ es de ésas películas. Y no sólo por lo que cabe esperar, por lo que cuenta, sino por cómo lo hace, alternando entrevistas con recreaciones de los hechos que se relatan, unas realistas, otras oníricas, todas con una fuerza y una belleza extraordinarias.
‘Vals con Bashir’ es otro de esos títulos que no tendrían tanta repercusión si no hubieran tenido la suerte de resultar nominados al Oscar. Como con ‘The Visitor’, la dorada y preciada estatuilla sirve para llamar la atención, para que el gran público pueda sentir (algo de) interés por un título que, de otra forma, podría pasar desapercibido. Y la verdad es que si eso ocurre, si dejas pasar esta película, estarás cometiendo un error, a menos que seas una persona que no tolera la violencia, ni siquiera cuando se muestra de forma animada, como en este caso (a excepción de cierto segmento al final, verdaderamente insoportable y también creo que gratuito).





