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		<title>Blogdecine</title>
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		<description>
Blog de cine, los trailers y críticas de películas de todos los estrenos. Información sobre futuros rodajes y todo sobre las estrellas.		</description>
		<pubDate>Mon, 23 Nov 2009 10:43:14 +0000</pubDate>

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      <title><![CDATA['Ángeles y demonios', visita turística a Roma a toda velocidad]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/angeles-y-demonios-visita-turistica-a-roma-a-toda-velocidad</link>
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      <pubDate>Wed, 10 Jun 2009 11:17:22 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
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      <p><img id="image26420" src="http://img.blogdecine.com/2009/06/angeles-y-demonios-1.jpg" class="centro" alt="angeles-y-demonios-1.jpg" /></p>

	<p><strong>&#8216;Ángeles y demonios&#8217;</strong> es la prueba patente de que <strong>Ron Howard</strong> es un blando, de que <strong>Tom Hanks</strong> es otro blando, y de que <strong>David Koepp</strong> es un blando más, de los muchos que pululan por el mundo adelante. El libro en el que está basado la película, obra del superventas (lo único que tiene porque como escritor da risa) <strong>Dan Brown</strong> es anterior al que por su publicación la Iglesia Católica montó un cirio impresionante haciéndose la víctima, proclamándose a los cuatro vientos como el principal objetivo crítico de Brown. Ahora, la película cambia en su guión un par de frases y da a entender que esta aventura de Robert Langdon es posterior, pareciendo que se disculpan por el anterior ataque.</p>

	<p>No sé si Howard tuvo algo que ver, su filmografía indica que muy pocas veces ha demostrado tener sangre en las venas; tal vez fue cosa de Koepp, ayudado por <strong>Akiva Goldsman</strong>, autores del irrisorio guión, el introducir ese elemento en la historia. O tal vez a Tom Hanks, uno de los pocos actores de Hollywood que controlan todo lo que hacen en las películas que protagoniza, le importó cuatro cominos esta bajada de pantalones. Porque el fin y al cabo, ¿alguien con fe puso en duda sus creencias tras haber visto la película? ¿Y quién con dos dedos de frente no se dio cuenta de que estábamos ante una simple y llana obra de ficción que buscaba el entretenimiento?</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Esta vez Robert Langdon es reclamado por el Vaticano para ayudarles en su enfrentamiento con una antigua hermandad secreta que se creía muerta: Los Illuminati. Éstos se han hecho con un recipiente que contiene antimateria, y amenazan con liberarla, lo que supondría el final de la eterna lucha entre religión y ciencia, decantándose la balanza hacia la segunda. Langdon, que siempre parece dispuesto a descubrir la verdad, acepta el reto de ayudar al Vaticano, enfrentándose a acertijos varios, descubriendo rutas secretas, luchando contra asesinos despiadados, y corriendo más que Madonna en uno de sus conciertos noventeros.</p>

	<p><img id="image26422" src="http://img.blogdecine.com/2009/06/angeles-y-demonios-2.jpg" class="centro" alt="angeles-y-demonios-2.jpg" /></p>

	<p><strong>&#8216;Angeles y demonios&#8217;</strong> es una repetición de las mejores jugadas de <a href="http://www.blogdecine.com/tag/el+codigo+da+vinci">&#8216;El código Da Vinci&#8217;</a>, película a la que le sobra la mitad de metraje. Esta vez se ha decidido suprimir toda verborrea innecesaria, e incluirla mientras los personajes están en movimiento, consiguiendo en cierta medida un film más ágil que el anterior. No hay lugar para el aburrimiento en la película de <strong>Ron Howard</strong>, aunque tampoco puedo decir que me he entretenido como nunca. Esta vez, no me había leído la obra literaria en cuestión (a mí Brown sólo me engaña una vez), por lo que desconocía a priori las posibles sorpresas del relato. No obstante hay que estar muy dormido o ser muy lelo para que a uno le pille desprevenido el giro final de la película en el que se descubre la identidad del villano. Cualquiera con un mínimo de cultura cinematográfica sabrá al poco de comenzar el film, cómo acabará éste.</p>

	<p>Howard se esfuerza por no dar respiro al espectador, al que marea con un montón de carreras de coches por toda Roma, dando la sensación de que nos encontramos no ante una película, sino ante una guía turística de Roma a toda pastilla. El director de <a href="http://www.blogdecine.com/tag/el+desafio+frost+contra+nixon">&#8216;El desafío: Frost contra Nixon&#8217;</a> (¿qué pasa, qué Howard sólo dirige bien cuando tiene un buen guión?) filma dichas secuencias, que se suponen de acción, con total apatía, miles de planos y las cosas poco claras, más bien confusas. El hecho de que Langdon y compañía lleguen a todos los sitios siempre a tiempo, es tan increíble y delirante como la secuencia del helicóptero que alcanza el surrealismo. Todo de forma muy atropellada para que no dé tiempo a pensar, aunque si uno se detiene un momento se dará cuenta de que el plan del villano es una solemne estupidez.</p>

	<p><img id="image26423" src="http://img.blogdecine.com/2009/06/angeles-y-demonios-3.jpg" class="centro" alt="angeles-y-demonios-3.jpg" /></p>

	<p>En el plano interpretativo, <strong>Tom Hanks</strong> da vida a un Langdon aburrido e inexpresivo, no aportando nada a la carrera del actor. Es evidente que su estratosférico sueldo era el único aliciente por el que Hanks perdiese el tiempo participando en la película. <strong>&#8216;Ángeles y demonios&#8217;</strong> puede presumir de tener un elenco conocido, al que desgraciadamente no le saca todo el partido que debiera. <strong>Ayelet Zurer</strong>, actriz israelí a la que podemos recordar por &#8216;Munich&#8217; o &#8216;En el punto de mira&#8217;, parece querer competir en sosería con Hanks con el que no tiene ni la más mínima química. <strong>Stellan Skarsgård</strong> realiza uno de esos personajes bobos, el típico jefe de seguridad al que nada le gusta, e incluso parece sospechoso de todo. <strong>Armin Mueller-Stahl</strong> es probablemente el que más convence, teniendo en su haber las frases más interesantes y útiles de los acelerados diálogos. <strong>Ewan McGregor</strong> merecería una mención aparte por lo atrevido de su personaje, el más loco de toda la historia, tanto que parece una parodia. El actor escocés parece haber disfrutado de lo lindo con su rol, aunque no transmita dicha diversión.</p>

	<p>Al final uno sale con la sensación de haberlo pasado un poco mejor que en &#8216;El código Da Vinci&#8217;, lo cual no es decir demasiado. No es tan tediosa como la citada, y <strong>Hans Zimmer</strong> mejora lo ya hecho, animando un poco la función, vistiendo musicalmente muchas de las secuencias para que parezcan mejor de lo que son. El film no ha sido tan taquillero como la anterior entrega; al fin y al cabo la polémica siempre vende mucho más, y esta vez nadie ha movido un pelo para ponerse en contra del film, con lo cual mucha gente habrá preferido esperar a que el film salga al mercado doméstico.</p>

	<p>Mientras rezo tres padrenuestros, medio ave maría y una frase del credo, me retiro a mis aposentos a escribir sobre sabe Dios qué.</p>

<h2>Otras críticas en Blogdecine:</h2>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/angeles-y-demonios-mejorando-lo-presente">&#8216;Ángeles y demonios&#8217;, mejorando lo presente</a></li>
	</ul>
	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/angeles-y-demonios-y-paracaidistas">Ángeles y demonios y paracaidistas</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Ángeles y demonios y paracaidistas]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/angeles-y-demonios-y-paracaidistas</link>
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      <pubDate>Wed, 20 May 2009 09:13:43 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image25969" src="http://img.blogdecine.com/2009/05/hanks-angels.jpg" class="centro" alt="hanks-angels" /></p>

	<p>El pasado viernes, 15 de mayo, llegó a nuestras pantallas <strong>&#8216;Ángeles y demonios&#8217;</strong>, la adaptación cinematográfica de la famosa novela de <strong>Dan Brown</strong> publicada en el año 2000. El director <strong>Ron Howard</strong> y la estrella <strong>Tom Hanks</strong> repiten detrás y delante de las cámaras tras el éxito de &#8216;El código Da Vinci&#8217;, para traernos la nueva e increíble aventura del profesor <strong>Robert Langdon</strong>, aunque en el libro los hechos transcurren antes de que éste investigue el caso de La Gioconda (por cierto, una de las mayores decepciones que me llevé cuando visité el museo del Louvre).</p>

	<p>Servidor fue uno de los cayó en la trampa publicitaria del <em>código de Brown</em>. Me lo recomendaron y estaba en todas partes, así que me hice con el producto y lo leí. O quizá debo decir que lo sufrí. Por otro lado, siempre estaré agradecido por todas esas noches que pude dormir rápida y plácidamente. Luego vi la película, esperándome lo peor, y me llevé una grata sorpresa. No voy a elevarla a los altares, ni siquiera a defenderla, pero creo que como producto palomitero, como entretenimiento ligero e inocuo, cumplía su cometido. Vamos, que el tiempo que estuve en el cine pasó volando, y al poco de salir ya ni me acordaba de lo que había visto, pero tenía la sensación de haber pasado un buen rato. Esperaba que <strong>&#8216;Ángeles y demonios&#8217;</strong> fuera más de lo mismo, pero no que fuera <strong>peor</strong>.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>La película nos sitúa en un presente alternativo en el que el Papa ha muerto y en el Vaticano se preparan para elegir a su nuevo líder espiritual. Mientras tanto, muy lejos de allí, en un laboratorio secreto se realizan experimentos para crear antimateria; cuando por fin tienen éxito, alguien entra ilegalmente, asesina a uno de los científicos y roba uno de los frascos. He aquí la primera gran secuencia inverosímil y ridícula de <strong>&#8216;Ángeles y demonios&#8217;</strong>. Aparte de que Howard se dedica a marearnos durante demasiado rato mostrando monitores, gráficos y rostros inexpresivos, uno no puede evitar sentir vergüenza ajena ante el tratamiento que se hace sobre esta investigación. Casi se espera que, de un momento a otro, se produzca una explosión y aparezca un gigante verde o un chaval lanzando telarañas.</p>

	<p>Pero sigamos. Evidentemente, hay una relación entre lo que sucede en el Vaticano y el robo en el laboratorio. La Iglesia recurre pronto al famoso profesor y experto en simbología religiosa Robert Langdon. Robert, le dicen, eres nuestra única esperanza. Al parecer, una antigua secta, <strong>los Illuminati</strong>, ha preparado una complicada venganza, ahora que todo el mundo está pendiente de la elección del nuevo Papa. Dicen haber secuestrado a cuatro cardenales y que los matarán uno a uno, para causar el máximo revuelo público. La guinda será usar la antimateria robada para <strong>destruir el Vaticano</strong>.</p>

	<p><img id="image25967" src="http://img.blogdecine.com/2009/05/investigando-angels.jpg" class="centro" alt="investigando-angels" /></p>

	<p>Tras pensarlo durante el tiempo que se tarda en levantar una ceja, Robert acepta ayudarles. Al fin y al cabo, estaba aburrido, nadando en la piscina, sin nada que hacer, ya que para terminar su nuevo libro necesitaba, casualmente, ciertos documentos de la biblioteca privada del Vaticano, a los cuales no le dejaban acceder. Gracias a este nuevo trabajillo de <em>action-man intelectual</em>, el hombre podrá resolver sus dudas y, de paso, refrescar su ingenio para resolver enigmas ocultos. Lo de menos es que no le paguen un duro por la misión, que incorpora peligro de muerte a cada minuto. Una vez en Roma, recibe más información y descubre que cuenta con aliados (suerte, una cuenta con la elegante figura de <strong>Ayelet Zurer</strong>) y que hay gente que sólo está ahí para obstaculizar su trabajo (en especial, <strong>Stellan Skarsgard</strong>, en un papel que podría interpretar un gorila, debidamente vestido).</p>

	<p>Igualmente, Robert conoce a un importante miembros de la Iglesia, el camarlengo Patrick McKenna, al que interpreta un cada vez más irreconocible <strong>Ewan McGregor</strong>; físicamente se le reconoce, claro está, pero como actor uno se pregunta en qué pensaba el escocés. Me parece lamentable que este actor, de tanto talento, a veces parezca estar más preocupado por acumular dinero, como una hormiga ante la llegada inminente del invierno, que por la dificultad o la entidad de los personajes con cuya piel se viste. También es verdad que protagoniza lo que a mí me parece lo mejor de toda la película, esa parte final que sorprende por lo fantástico y delirante de los acontecimientos (el cielo en llamas es espectacular y lo del paracaídas es antológico), pero no es menos cierto que el señor <strong>Armin Mueller-Stahl</strong> tiene mucha menos presencia y a nadie se le ocurre pensar, en ningún momento, que el actor no está en su sitio o que suelta una frase que no encaja.</p>

	<p><img id="image25971" src="http://img.blogdecine.com/2009/05/ewan-angels.jpg" class="centro" alt="ewan-angels" /></p>

	<p>A partir de la llegada a Roma, la película se convierte en una <strong>apresurada y caótica carrera por diferentes localizaciones</strong>, algunas reales, otras no (pero lo parecen, y es para aplaudir), que se vuelve de lo más <strong>repetitiva y aburrida</strong>. <a href="http://www.blogdecine.com/tag/ron+howard">Ron Howard</a> ofrece su peor versión, no logrando imprimir emoción o suspense alguno, limitándose a meter a los protagonistas en coches y subir el volumen de la música para animar al público y darles algo de acción, cuando en realidad no son más que cortos planos de maniobras automovilísticas y rápidos vistazos a los rostros de los implicados en la escena en concreto, que tratan de aparentar sorpresa e impacto cada vez que llegan al lugar donde muere (o debe morir) uno de los cardenales secuestrados. Curiosamente, siempre llegan un par de minutos antes de la hora límite, menuda puntería.</p>

	<p>Además de todo eso, que la película sea tan esquemática, que los <strong>personajes sean tan vacíos</strong>, que muchos giros te los veas venir (incluyendo quién es el traidor), y que haya tantos diálogos que dan risa cuando no deberían, me parece que se pierde la poca salsa que tenía la del código, todo esa trama llena de misterios y explicaciones fantasiosas, todo eso de ir uniendo pistas y avanzar poco a poco hasta llegar a una conclusión más descabellada que la anterior. Aquí se trata más bien de correr y llegar antes que el asesino, que por cierto, menuda tarea la que lleva a cabo el hombre, cuidado al máximo todos los detalles. <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/x-men-origenes-lobezno-la-peor-cara-de-hollywood">Como dije</a> al respecto de otro de los peores <em>blockbusters</em> de lo que llevamos de 2009, &#8216;X-Men orígenes: Lobezno&#8217;, ésta es de las típicas películas que sales del cine y no puedes parar de destriparla, comentando lo absurdo del guión (firmado por <strong>Akiva Goldsman y David Koepp</strong>, ojo).</p>

	<p>En definitiva, <strong>lo mejor</strong> de esta producción es la cuidadísima dirección artística, la banda sonora de <strong>Hans Zimmer</strong>, que es más de lo mismo pero, hay que reconocerlo, es muy efectiva, y el primer tráiler que sacaron, que me parece intrigante y espectacular, justo lo que debería que ser un avance de una película de este tipo (aunque sea un poco tramposo, es verdad). Os lo dejo abajo, para que no se diga que sólo me quedo con lo malo.</p>

	<p><object width="480" height="295"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/TBFJZ-zYKwE&hl=es&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/TBFJZ-zYKwE&hl=es&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="295"></embed></object></p>

	<p><img id="image22323" src="http://www.blogdecine.com/images/2008/11/1.jpg" class="centro" alt="1" /></p>

<h2>Otra crítica en Blogdecine:</h2>

	<p><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/angeles-y-demonios-mejorando-lo-presente">&#8216;Ángeles y demonios&#8217;, mejorando lo presente</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['The International: Dinero en la sombra', paso atrás de Tom Tykwer]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/the-international-dinero-en-la-sombra-paso-atras-de-tom-tywker</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/the-international-dinero-en-la-sombra-paso-atras-de-tom-tywker</guid>
      <pubDate>Tue, 05 May 2009 07:46:11 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image25653" src="http://img.blogdecine.com/2009/05/owen-alobond.jpg" class="centro" alt="owen" /></p>

	<p>He aquí una de los títulos más decepcionantes de lo que llevamos de 2009. Esperaba bastante más de esta <strong>&#8216;The International: Dinero en la sombra&#8217;</strong>, aparte de lo que ofrece, que se queda en una cuidada puesta en escena, interpretaciones correctas y muy poco más. <strong>Falta energía</strong>, acción, suspense, y también algo más de sustancia, que no se quedara en otro thriller más, sobre otra conspiración a nivel mundial que debe desmontar un único agente multiusos. Pues nada, eso es. ¿Habéis visto <a href="http://www.blogdecine.com/trailers/the-international-poster-y-trailers">el tráiler</a>? Si no, no lo hagáis ahora, además de revelar escenas del final (una desfachatez bastante habitual), da una imagen bastante engañosa de lo que es la película.</p>

	<p>Aunque me pareció estupendo, no era por el tráiler por lo que esperaba mucho de <strong>&#8216;The International: Dinero en la sombra&#8217;</strong>; la razón fundamental era el alemán <strong>Tom Tykwer</strong>, director que empezó a ser conocido gracias a la simpática &#8216;Corre Lola, corre&#8217; y que posteriormente dio un golpe de autoridad con la sorprendente &#8216;El perfume&#8217;, una de esas adaptaciones que llevaban la etiqueta de &#8220;imposible&#8221; (como cierta película de enmascarados que ha dado mucho que hablar). Tykwer también filmó, recientemente, el que en mi opinión es el mejor cortometraje de todos los que componen la estupenda <a href="http://www.blogdecine.com/2007/07/12-paris-je-taime-natalie-je-taime">&#8216;Paris je t´aime&#8217;</a>, protagonizado por Natalie Portman. Para su nuevo trabajo, el realizador alemán debía levantar una producción de corte típicamente <em>hollywoodiense</em>, con una pareja de estrellas y ese toque <em>setentero</em> que vuelve a estar de moda. Y <strong>se queda a medias</strong>.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Además de ser lo nuevo de <strong>Tom Tykwer</strong>, las dos estrellas (británicas) del reparto eran también, a mi parecer, razones de peso para esperar mejores cosas de <strong>&#8216;The International&#8217;</strong>, porque no son sólo rostros populares, aportan calidad a las producciones en las que participan. Aunque en el caso de <strong>Naomi Watts</strong> creo que lleva ya un tiempo viviendo de las rentas, de éxitos pasados. Es una actriz con talento y ser guapa nunca le ha hecho mal a nadie, pero desde su memorable trabajo en &#8217;21 gramos&#8217; han pasado ya unos cuantos años. También tenemos su trabajo en la fascinante &#8216;Mulholland Drive&#8217; y&#8230; ya está; porque en la estupenda &#8216;Promesas del este&#8217; no me pareció que hiciera nada destacable, la verdad. En cuanto a la película que nos ocupa, la actriz cumple, pero su papel (ayudante del fiscal de Manhattan) es poca cosa, apenas está desarrollado y sale menos de lo que parece en un principio, resultando uno de los puntos flacos del guión. Uno piensa que había formas sencillas de integrarla mejor en la historia, aunque lo más probable es que tras varios borradores y mucho trabajo en la sala de montaje, su participación se haya reducido considerablemente, quedando un personaje claramente desperdiciado.</p>

	<p><img id="image25654" src="http://img.blogdecine.com/2009/05/wattsowen-inter.jpg" class="centro" alt="watts-owen" /></p>

	<p>El otro protagonista de la película es <strong>Clive Owen</strong>, que no hace mucho estrenó otra película donde interpretaba a otro agente, la divertida <a href="http://www.blogdecine.com/tag/duplicity">&#8216;Duplicity&#8217;</a>. Debo aclarar que personalmente me encanta este actor, a pesar de que ha participado en bastantes películas de las que es mejor olvidarse (como cierta chorrada donde dispara mucho y come zanahorias), me parece un tipo muy carismático que puede interpretar lo que sea sin despeinarse (nunca mejor dicho, casi nunca cambia de peinado). Sin su compañera durante gran parte del metraje (o compañeros, fugaces apariciones), <strong>Owen</strong> se queda muy solo, y puesto que su personaje no es ningún James Bond/Jason Bourne, o sea, no es un agente que deba sobrevivir a todo tipo de persecuciones, luchas cuerpo a cuerpo, explosiones y tiroteos, su periplo a lo largo de la trama queda bastante descafeinado, carente de interés.</p>

	<p>Y esto es así porque este desesperado agente de la Interpol tampoco queda debidamente retratado, dejándose sólo un par de apuntes sobre su personalidad y su pasado. Como si no importara. Un personaje que no se caracteriza por nada, salvo por su gran necesidad dramática, que es desenmascarar a los dueños de la poderosa entidad bancaria. A esto hay que sumar que, básicamente, su personaje se reúne con gente, hablan y éste se sorprende, sin que por ello se consigan grandes avances para solucionar lo que tiene que solucionar; una excepción: el careo con <strong>Armin Mueller-Stahl</strong>, de lo mejor de la película. Así las cosas, sólo cuando <strong>Owen</strong> abandona el protocolo y empuña la pistola, en tres secuencias creo recordar (la imposible, espectacular, eterna ensalada de tiros en el Guggenheim destaca sobre las demás), la película sube de ritmo, se revuelve enérgica y viva, logrando que el espectador no se duerma. Lástima que sean sólo chispazos, piezas aisladas en un <strong>conjunto flojo</strong>, que no funciona como debería, puesto que carece de una sólida historia que permita mantener la atención cuando no hay armas en la escena. </p>

	<p><img id="image25655" src="http://img.blogdecine.com/2009/05/international-solo.jpg" class="centro" alt="international" /></p>

	<p><strong>Tykwer</strong> parece cómodo con el material pero no logra sacarle el máximo provecho, mareándose en frases y escenas mayormente vacías, a las que intenta aportar una bonita fachada. Compone una película que, a pesar de los bajones, se deja ver y no llega a aburrir, pero que en general, deja indiferente y con la sensación de que se ha liado todo más de lo necesario para darle un aire más sofisticado a la película. Una pena que <strong>&#8216;The International&#8217;</strong> dé tantas vueltas para contar tan poco, y que se preocupe demasiado por la (vaga) conversación en lugar de por la acción, despreocupándose incluso del espectador, que puede quedarse con cara de bobo al llegar los créditos. Y es que la película culmina de forma brusca e inesperada, dando la impresión de que no han sabido rematar mejor la trama o que la cosa duraba demasiado y había que cortar. La claridad puede dejar en evidencia; si no tienes nada, es mejor liarlo todo y <strong>que la confusión se tome por complejidad</strong>.</p>

	<p><img id="image22324" src="http://www.blogdecine.com/images/2008/11/2.jpg" class="centro" alt="2" /></p>

<h2>Otra crítica en Blogdecine:</h2>

	<p><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/the-international-los-bancos-tienen-la-culpa">&#8216;The International&#8217;, los bancos tienen la culpa</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['The International', los bancos tienen la culpa]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/the-international-los-bancos-tienen-la-culpa</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/the-international-los-bancos-tienen-la-culpa</guid>
      <pubDate>Tue, 21 Apr 2009 04:33:28 +0000</pubDate>

      <author>Jesús León</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image25369" src="http://img.blogdecine.com/2009/04/the-international1.jpg" class="centro" alt="the international 1" /><br />
<strong>&#8216;Tne International&#8217;</strong> es un thriller vestido al más puro estilo de los setenta, que incluye una enorme conspiración mundial con un banco como villano y un protagonista que se erige en héroe casi en solitario para intentar destapar sus oscuros tejemanejes. Una historia que peca de escasamente original, que no aporta ni un ápice de novedad, con un guión flojo, lleno de carencias, y por momentos, blando y convencional, que su realizador, el solvente <strong>Tom Tykwer</strong> logra mantener a flote, con elegancia y, sobre todo, gracias a <strong>algunas espléndidas escenas de acción</strong>.</p>

	<p>Precisamente, acción es lo que le falta a esta cinta que se inventa un banco poderoso que intenta controlar la deuda tras los conflictos bélicos en los países del tercer mundo. Una trama sacada de la chistera (que imita y mal a cualquiera de las urdidas en los bestsellers de Frederick Forsyth), poco convincente en donde su protagonista, un agente muy peculiar de la Interpol (un esforzado <strong>Clive Owen</strong>), es el encargado de descubrir todo el pastel.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Lo mejor de <a href="http://www.blogdecine.com/tag/the+international">&#8216;The International&#8217;</a> (&#8216;Dinero en la sombra&#8217; es el subtítulo a modo de coletilla que se añadido en España), es la buena mano de <a href="http://www.blogdecine.com/tag/tom+tykwer">Tykwer</a> para darle forma y <strong>espectacularidad</strong> a la conspiración planteada. Un intento del realizador alemán por dotar de cierto sentido a una trama llena de lagunas, y que sin caer en forzar las situaciones de acción, intenta comulgar con el material con el que trabaja y le otorga una <strong>gran elegancia al complejo entramado</strong> que se desarrolla en diversas ciudades europeas, pero que logra brillar en las escasos momentos en los que la emoción se dispara, la acción toma el protagonismo y nos depara algunas excelentes escenas.</p>

	<p>La escasa presencia del papel de la fiscal de Nueva York, interpretada por <strong>Naomi Watts</strong>, es otro de los recursos desaprovechados de la película. Se pierden muchos encuentros donde poner algo de salsa a la vez que se dilapida cualquier intento de probable química entre ellos, que hubiese estado bien. Convirtiendo así, a Owen en un protagonista casi solitario, con escasas réplicas y que se las tiene que ver contra toda una corporación, sin un rostro al que odiar, aunque de ello se encarguen los gregarios de un banquero sin escrúpulos, principalmente encabezado por un ejecutor, con prótesis ortopédica y mejor puntería. El encargado de poner rostro al malo y al que Owen persigue con especial obstinación (junto con uno de los ideólogos de la entidad interpretado por <strong>Armin Mueller-Stahl</strong>, perfecto en su rol secundario con un escena aclaratoria y confesional de bran brillantez), a lo largo de varias ciudades, como la clave para despejar los turbios asuntos del banco enemigo del mundo.</p>

	<p>Toda la investigación resulta poco convincente pero, insisto en ello, la buena mano del realizador, salva el conjunto y le otorga cierto sentido a la narración, otorgándole un ritmo constante, sin decaer en exceso. Y eso no es poco, teniendo en cuenta la flojedad del guión y de la torpeza de muchos diálogos.</p>

	<p><img id="image25370" src="http://img.blogdecine.com/2009/04/the-international2.jpg" class="centro" alt="the international 2" /></p>

	<p>A pesar de plegarse al más puro cine comercial, la cinta logra entretener pero <strong>brilla más cuando el suspense deja paso a la acción</strong> y Tykwer nos deleita con buenas persecuciones, del todo elegantes y con emoción. Y si algún momento hay que destacar por encima de todos, es sin duda, la <strong>brutal, poderosa y extensa batalla en el Guggenheim</strong> de Nueva York, donde se desarrolla un encuentro entre asesinos profesionales, balas a diestro y siniestro. Una intensa escena con un escenario tan blanco como desasosegante, que resulta con mucho, <strong>lo más brillante de todo el film</strong>. Una escena que concentra la esencia, donde los buenos y los malos se encuentran, se lo dicen todo a golpe de balas y donde los pobres invitados de piedra, los turistas sufren los temibles daños colaterales.</p>

	<p>Tom Tykwer se ha graduado como un <strong>interesante realizador para Hollywood</strong>, que con su debut (&#8216;Corre Lola corre&#8217;) alcanzaría prestigio, con su segundo título se destaparía como solvente dominador de una superproducción (<a href="http://www.blogdecine.com/tag/El+Perfume">&#8216;El perfume&#8217;</a>) y que con esta &#8216;The International&#8217; demuestra que se puede contar con él para thrillers de acción con gran presupuesto. Un gran candidato para futuras entregas de la saga de Jason Bourne (y similares).</p>

<h2>Mi puntuación:</h2>

	<p><img id="image22326" src="http://www.blogdecine.com/images/2008/11/3.jpg" class="centro" alt="3" /></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[David Fincher: 'The Game']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/david-fincher-the-game</link>
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      <pubDate>Tue, 09 Dec 2008 07:57:51 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
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      <p><img id="image22952" src="http://img.blogdecine.com/2008/12/the-game-1997-michael-douglas-pic-2.jpg" class="centro" alt="the-game-1997-michael-douglas-pic-2.jpg" /></p>

	<p>Convertido en director estrella gracias a una sola película, la tremebunda <a href="http://www.blogdecine.com/2008/12/05-david-fincher-se7en">&#8216;Se7en&#8217;</a>, <strong>David Fincher</strong> se encontraba en 1996 en una situación de privilegio, dentro de los cánones actuales de la industria de su país, pues si la última película de un realizador, además de dinero, ha dado fama, ese realizador goza, hasta que cometa el primer error, de libertad de movimiento. Lo malo es que no siempre libertad de movimiento se traduce en plenitud y garantía de una gran película. Precisamente la gran película que <strong>&#8216;The Game&#8217;</strong> parece poder llegar a ser, pero que sólo lo parece.</p>

	<p>De las sórdidas callejuelas lluviosas de una ciudad sin nombre, nos mudamos a un melodrama de suspense a mayor gloria de <strong>Michael Douglas</strong>, y de su personaje multimillonario, el cual será sometido a una dura prueba. La historia y los meandros morales y emocionales que propone, podrían haber dado muchísimo más de sí, y haber ofrecido conclusiones más rotundas y verdaderas que las que ofrece &#8216;The Game&#8217;, una de las pocas ocasiones en que Fincher tuvo libertad total, con secuencias aisladas de gran firmeza, pero cuyo conjunto adolece de autocomplacencia y frialdad. El tercer largometraje de este director está entre lo menos logrado de su filmografía.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Desde luego, no es que esta película sea mediocre. Pero lo que cuenta está muy por debajo de cómo lo cuenta, en un ejemplo perfecto de disfunción entre la forma y el contenido, pues la forma &#8220;crea&#8221;, es, el contenido. Sin embargo en &#8216;The Game&#8217; ambas aspectos viajan cada uno por su lado, y nunca se fusionan en un todo deseable. Si resulta fría y desapasionada, en gran parte es debido a un guión frío y desapasionado, demasiado calculado, que deja poco margen de maniobra a un director que precisa, si no quiere firmar una película fría y desapasionada, de un texto ambiguo y susceptible de dejar un punto de vista personal. La trama y la maraña escrita por <strong>John D. Brancato</strong> y <strong>Michael Ferris</strong> cautivan en un primer visionado, enredándonos en una pesadilla kafkiana en la que nada es lo que parece, y en la que no podemos bajar la guardia, pues la sorpresa acecha en cada esquina.</p>

	<p>Desgraciadamente para este guión, sin embargo, el juego de sorpresas y sobresaltos va de más a menos, o quizá simplemente se mantiene, incapaz, a la hora de película, de seguir sorprendiendo. Nos acostumbramos rápido a este &#8216;juego&#8217;, que sólo nos atrapa la primera vez, mientras que las sucesivas como mucho&#8230;entretiene. Y la razón fundamental es que no hay gravedad en lo contado. Cuando Hitchcock colocaba a sus trajeados anti-héroes en situaciones límite, era consciente de que el juego del suspense no es suficiente nunca para el espectador, por muy brillantemente que esté elaborado y ejecutado. Sin necesidad de llegar a la tragedia (aunque también), sus Roger Thornhills nos importaban, eran reales, cercanos, auténticos. Su peripecia era algo más que una montaña rusa audiovisual, era ante todo una montaña rusa emocional. De ahí que medio siglo más tarde, y docenas de visionados después, <strong>North by Northwest</strong> continúa resultando insuperable, mientras que poco más de una década después &#8216;The Game&#8217; no es más que un divertimento vacío.</p>

	<p><img id="image22953" src="http://img.blogdecine.com/2008/12/the-game-1997-michael-douglas-pic-3.jpg" class="centro" alt="the-game-1997-michael-douglas-pic-3.jpg" /></p>

	<p>Y lo cierto es que la cosa empieza bien, con los flashbacks de la muerte del padre (el montaje de <strong>James Haygood</strong> es algo extraordinario, no en vano repetiría con el director en sus dos siguientes realizaciones) introduciéndonos, aunque sólo sea por breves segundos, en los traumas infantiles de Nicholas. Filmados en Panavisión 16 mm., con la excelente calidad que proporciona la película Ektrachrome (para posteriormente pasarlas a 35 mm. anamórfico), la textura de esas imágenes (sumadas por supuesto al lánguido piano de <strong>Howard Shore</strong>), en contraste con la elegancia y oscuridad del resto de la película, dan una idea de la exigencia puramente formal de Fincher y su fotógrafo <strong>Harris Savides</strong>. Técnicamente, &#8216;The Game&#8217; es una maravilla de luces, sombras, empleo de la cámara&#8230;</p>

	<p>Sin embargo el relato pedía profundizar de manera más perspicaz en esos fantasmas infantiles de Nicholas Van Orton, y probablemente pedía a un actor más interesante que el siempre resultón y casi siempre blando Michael Douglas. No hay duda de que su composición es meritoria, pero en ningún momento nos sentimos identificados con ese viaje catártico que emprende a su pesar. Y es que Douglas, salvando grandes trabajos como el de <strong>&#8216;Basic Instinct&#8217;</strong>, siempre es Douglas. Y aquí tenía una inmejorable ocasión de serlo, pero además de hablar de sí mismo, de reírse de sí mismo, de relativizar su imagen personal, con este millonario insoportable y la dura lección que recibe.</p>

	<p>Las posibilidades estaban ahí, latentes, pero no fueron aprovechadas para que la aventura nos implicara. Ahí está el personaje de <strong>Sean Penn</strong>, hermano de Nicholas, o el de <strong>Deborah Kara Unger</strong>, una actriz misteriosa y sugerente, o la figura paterna a la que da vida <strong>Armin Mueller-Stahl</strong> y que se enfrenta al monstruo financiero en que se ha convertido. Pero estaban mucho más preocupados por demostrarnos qué grandes escritores de suspense son, o qué inteligentes son, en lugar de hacer lo más difícil: intentar que al espectador le importara lo que ocurría en la pantalla.</p>

	<p>Prueba de todo esto que hablamos, es el hecho de que los momentos más interesantes son aquellos en los que el juego toma las riendas de la vida de Nicholas van Orton y la hace trizas, destruyendo cualquier atisbo de seguridad. La famosa escena del payaso (que pone los pelos de punta al más curtido), la del aparcamiento o la del taxi, son estupendos &#8216;cliffhangers&#8217;, pero sólo eso. Nada más. A otro director de menor valía no se le puede pedir ni siquiera esto, pero a Fincher está claro que podemos pedirle más. En &#8216;Se7en&#8217; los momentos de tensión son estupendos, pero también las conversaciones aparentemente menos interesantes. Ahí es donde tiene que estar un director, asegurándose de que cada secuencia es la más importante. </p>

	<p><img id="image22954" src="http://img.blogdecine.com/2008/12/the-game-1997-michael-douglas-pic-1.jpg" class="centro" alt="the-game-1997-michael-douglas-pic-1.jpg" /></p>

	<p>El multimillonario se convierte en indigente, y existe una poderosa fuerza transgresora en esa imagen. Pero el personaje, la persona, que ha sufrido la transformación, no es de carne y hueso. Tan sólo un monigote con aspecto de millonario, un falso rostro, una ficción. Y esa fuerza transgresora se queda en nada. En una idea que podría haberse concretado en una gran película. Pero el instinto está ahí, en ese gran clímax final, con la supuesta muerte del hermano. Ahí debió acabar todo, con el millonario dándose cuenta de su último error, incapaz de saber jugar el juego final. Se lanza desde la azotea del edificio, tal como hizo su padre. Al menos, nos quedaría el buen sabor de boca de un final amargo pero valiente.</p>

	<p>Sin embargo hasta en eso falla esta gran película fallida. Su suicidio es también parte del juego. El rizo rizado se riza. Y el espectador no puede seguir tragándoselo. Falta oscuridad, y falta verdad en &#8216;The Game&#8217;. Definitivamente este no es el Fincher arriesgado y al límite de su segunda película. Este un Fincher cómodo, que se siente superior al espectador (lo mismo que los guionistas), que en ningún momento se juega el tipo por su personaje. Y puede que fuera consciente, pues su siguiente película es todo lo contrario. Un salto al vacío, un intento desesperado por filmar cine de autor.</p>

<p><h2>En Blogdecine:</h2></p>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/12/01-david-fincher-mundo-de-tinieblas">David Fincher: Mundo de Tinieblas</a></li>
	</ul>

<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/12/03-david-fincher-alien-3">David Fincher: &#8216;Alien 3&#8217;</a></li>
	</ul>

<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/12/05-david-fincher-se7en">David Fincher: &#8216;Se7en&#8217;</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
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