'Un cuento de Navidad', poderosa radiografía de la familia

Enfrentarse a una película como ‘Un cuento de Navidad’ puede ser una tarea ardua, difícil, e incluso puede que a mitad de su metraje queramos salir de la sala, olvidándonos de la densidad de su historia, de sus personajes tan extraños, rocambolescos, extremos, y que a la vez nos resultan tan cercanos como lejanos. Pero si uno hace un pequeño esfuerzo por liberarse de prejuicios varios, de sacarse de encima el contagioso sopor que la cartelera actual nos condena a sufrir (evidentemente hay excepciones, como esas dos maravillas tituladas ‘Déjame entrar’ o ‘Ponyo en el acantilado’, de reciente estreno ambas), seremos testigos de una experiencia única, entre otras cosas por descubrir a una cineasta hasta ahora desconocido por el público en estos lares: Arnaud Desplechin.
‘Un cuento de Navidad’ es el octavo trabajo de Desplechin, y el primero en estrenarse en nuestras salas de circuito comercial mayoritario. Las buenas críticas vertida sobre ella, y su exitoso pase por Cannes han debido influenciar de manera positiva a la hora de distribuir la película en nuestro país. No será competencia, lamentablemente, para los típicos blockbusters norteamericanos, los cuales gozarán de una mayor infraestructura mediática, pero aquel que busque buen cine lo encontrará en cada fotograma de esta inolvidable película.

